Decidirse por la vida

30 04 1991

A una infinita distancia de los claxon y las noticias, en el sitio más apacible del universo, Daniel ha ido creciendo semana tras semana. Cumplida la número cuarenta y dos, esperábamos por él, pero una duda razonable lo retenía allí, útero adentro. Quizás porque intuía que después de transitar ese paso decisivo que es nacer, jamás encontrará otro lugar tan cálido, tan acogedor, tan íntimo como el vientre de Nury. Pero ya se habían cumplido los plazos que la naturaleza dicta y los médicos decidieron ayudarlo a decidirse por la vida.

 

Había ocurrido mucho antes, cuando Daniel no era más que un sueño, un proyecto amasado con dosis exactas de cariño y sobresalto, y al fin tuvo lugar durante algunos segundos de respiraciones entrecortadas, cuando alrededor de un hombre y una mujer giró por un instante el universo y el viejo Ptolomeo tuvo la razón sin darse cuenta. En aquel instante las ambiciones, esperanzas, tristezas, alegrías y nostalgias que componen a un hombre fueron resumidas en un punto tan desvalido que cualquier brisa de mayo lo podría barrer. Un punto que Nury guareció durante meses de las inclemencias, haciendo discurrir por él su sangre y sus almuerzos, dotándolo de una sabiduría a la que ahora, cuando empiezan las contracciones a adueñarse de su refugio, deberá echar mano.

Como un tsunami que devastara el apacible océano del útero, va acercándose la primera contracción. Viene desde el fondo, recorre las paredes elásticas, despereza los músculos que empujan a Daniel hacia la luz, como si no lo quisieran más en este sitio, como si lo estremecieran en esta primera mañana de su vida diciéndole “Despierta. Vas a llegar tarde a la escuela”. La oleada brutal de la contracción alcanza la vagina y una bocanada de líquido amniótico se escurre hacia la sábana. El rostro de Nury se contrae, primero estupefacto ante un dolor inédito, después haciendo toda la fuerza de que es capaz, los nudillos blanquecinos por el esfuerzo, las manos aferradas al borde de la cama. “Respira. Respira hondo”. “Puja. Puja ahora”.Y ella, después de tantos meses guareciéndolo del mundo, puja ahora con toda su alma hacia la luz.

La contracción se amansa y los pómulos, los labios, el entrecejo, la mirada, el rostro de Nury vuelven a su lugar en espera de la próxima contracción, que no se hará esperar, con creciente furia, como si la naturaleza se exacerbara contra el empecinamiento de Daniel, que insiste en asirse a su penumbra y su silencio, a la tranquilidad de su reducto húmedo.

Los médicos miden el tiempo, que se acorta lenta pero inexorablemente entre una contracción y otra. Nury las reta, las provoca haciendo cuclillas, para acostarse ya casi sin fuerzas cuando la siente venir, como si una bestia poderosa intentara abrirse paso desde el fondo de sí misma.

Diez, veinte, cien. Ya ha perdido la cuenta. “Respira hondo. Más hondo. Puja ahora. Duro. Ya está al venir. Descansa. Prepárate, que viene. Ahora. Así. Muy bien. Te estás portando muy bien”. Y yo con mi escasa ayuda, que es sostenerla cuando parece que el útero va a estallar, secarle el sudor y proporcionarle algunas palabras (pobrecitas en este momento las palabras). Y  mi cámara tomando nota de estos instantes que, de todos modos, jamás engrosarán los anales del olvido. Hasta que ella: “Deja la cámara y agárrame, que viene, viene ahora”.

Diez, veinte, cien. Ya ha perdido la cuenta. Parece que discurrirán años de contracciones y espasmos en espera de que Daniel decida por fin abrirse paso, cuando el médico le ordena subir a la silla y me muestra la cabeza del casi recienvenido: una elipse surcada de venillas y el cerebro latiendo bajo la piel de la fontanela. “Ya está listo. Vamos al salón”.

Demasiado listo después de tanta espera. Nury apenas puede contenerse. Arrecia la última contracción. Entramos a la carrera. Daniel se ha decidido en serio y pugna por abrirse paso. En un último esfuerzo Nury asciende a la mesa. La larga aguja deja escurrir la anestesia en ciertos puntos neurálgicos. Una tijera se adentra vagina abajo, en dirección a la nalga derecha y amplía de un tajo —que me duele más a mí que a ella— el conducto de salida, para que el niño no desgarre la piel. Un chorro de sangre y la última contracción son los preludios de Daniel, que  emerge ahora, mientras las manos de los médicos ayudan al cuerpo breve y tembloroso, el rostro contraído por el susto —no es para menos—, y un golpe de tijera secciona el cordón umbilical, como si cortaran el cable que une al cosmonauta con la nave matriz, abandonándolo de este modo a ese espacio cósmico que es la vida. No hace falta la primera nalgada. Tras un esfuerzo cinco veces superior al que le costará cualquier otra inhalación de su vida, Daniel respira por primera vez, llenando de un golpe miles de alvéolos pulmonares. Y llora. Un sonido largo, quien sabe si de alivio o de miedo.

“Varón”, dicen los médicos. Y tratan de pesarlo, pero Daniel se revuelve sobre la fría superficie y llora más alto. Todavía untuoso de sangre, líquido amniótico y vérmix, lo depositan sobre el pecho de Nury. Un corazón contra el otro, separados por dos láminas de piel. Y el niño hace súbito silencio, cesan sus temblores y espasmos, los músculos se amansan y Daniel se duerme con un gesto que bien podría ser una sonrisa sobre el pecho de la más reciente madre del planeta, como quien acaba de salvarse de un naufragio y, tras cruzar las furias de la mar, accede a una playa tibia y seca.

No sabe que al despertar ya tendrá nombre.

 

“Decidirse por la vida”; en: Somos Jóvenes, n.º 131, La Habana, abril, 1991.

 





El alma del Alma Mater V (La Universidad hoy: Ubicación: Ese salto hacia la vida o Un trampolín hacia la realidad)

30 08 1990

Preubicación

Reinaldo Rosado (Jefe de Ubicación, MES): Cuba es el único país del mundo que garantiza un empleo adecuado a sus egresados de acuerdo a las necesidades y posibilidades de la economía del país. En el curso 88‑89 se logró ubicar al 99.99% de los egresados de los centros adscritos al MES. Difícilmente logremos el 100%. Antes de la preubicación (funciona hace sólo cinco años) los graduados debían esperar un telegrama que a veces no llegaba o quién sabe cuándo llegaba. Para ubicar de forma planificada, con las dificultades que hay (empresas que no se concluyen en el plazo previsto, etc), no es fácil. Nosotros entregamos a la Junta Central de Planificación y a los organismos del estado la cifra posible de graduados por carrera, por centro y por provincia con dos años de anticipación. A veces el plan se recibe con retraso, pero todos los estudiantes tienen la información antes de terminar la carrera. Entonces se forma la comisión de preubicación compuesta por el decano, profesor guía, la FEU y la UJC de la facultad y el grupo, y el funcionario de la preubicación que representa al MES. Se preparan las evaluaciones integrales de cada estudiante, se hace el escalafón integral y se discute con todos los compañeros de forma democrática. los factores no docentes se toman en cuenta cualitativamente. La asamblea tiene derecho a discutir y cambiar la decisión inicial. Después las plazas se divulgan y se ponen en el mural. Tienen la posibilidad de ir a los centros y averigüar por cada plaza. Si al ir a una asamblea de preubicación no se ha cumplido alguno de esos pasos, no se da la asamblea. Nosotros ponemos la fecha  de las asambleas (no un día exacto, sino un plazo) para garantizar que participen los organismos del estado y los muchachos puedan averiguar, indagar. Nosotros este año fuimos al 80% de las asambleas del país. Los problemas  hay que resolverlos y tratarlos allí mismo, con la masa. La asamblea, democráticamente, es la que toma las decisiones. De esa manera se evita el amiguismo, el compadreo. El diseño actual casi lo hace imposible, porque todo se discute en la asamblea. La comisión sugiere  al estudiante y le orienta una plaza de acuerdo a su escalafón, a su trabajo anterior y al lugar de residencia. Se los llama uno por uno para  hacerles la proposición.

 ¿No toma en cuenta la elección del estudiante? ¿Cómo?

Reinaldo Rosado (MES): Se recibe del estudiante su interés particular, pero hay que tener en cuenta el interés del estado. Labor de convencimiento, no de obligación.

Omar Sigeiros (5to Forestales CUPR): La preubicación fue buena. Se buscó incluso la posibilidad de discutir casos concretos: una muchacha con niños, un compañero de Matanzas que se casó en Baracoa. Se buscó para ellos plazas adecuadas.

 

La estabilidad, un asunto cercano

Reinaldo Rosado (MES): La ley del Servicio Social dice que usted tiene que estar por tres años donde la Revolución lo ubique, pero la ubicación tiene derechos y deberes, y el proceso es democrático.

Antes era práctica común que fueras de La Habana y te ubicaran en Guantánamo, o viceversa.

Reinaldo Rosado (MES): Ya eso no se puede dar, porque centralizadamente se plantean las plazas por cercanía.

René Sánchez (funcionario Preubicación, MES): El plan de ubicación es provincial, pero habrá que ir a un análisis municipal. Tenemos, por ejemplo, graduados de Mariel ubicados en Santa Cruz del Norte.

 ¿Y si al estudiante no le interesa ir a la fábrica que tiene al lado, en Guantánamo, sino a otra que queda en Tunas?

Reinaldo Rosado (MES): Eso no se puede dar porque  el escalafón es provincial y el principio básico es que sean ubicados lo más cerca posible de su residencia.

 A uno de Santa Clara con el uno en el escalafón le interesa una plaza en un centro de investigación en  Cienfuegos, ¿puede?

Reinaldo Rosado (MES): No sé decirte. Depende de varios factores: si el centro tiene capacidad de albergue, si hay condiciones de vida, etc. Hasta ahora en cinco años no ha prosperado ninguna reclamación por la ubicación  (y todas se atienden, se investigan).

 

El eslabón perdido

Eduardo Ramos (4to Matemática, UH): No hay una consecutividad lógica entre las prácticas de producción, la tesis y la ubicación. Es lo generalizado. Sería más lógica una preubicación en tercer año que ya orientara a los estudiantes en el sentido de sus intereses profesionales.

Walquiria Fernández (Ing. Química, UCLV): Mi tesis fue en la fábrica La Campana y mi ubicación será en Cienfuegos. La tesis no se da por el escalafón. Es asignada.

René Sánchez (MES): En el contingente 13 de Marzo, de Moa, los estudiantes hacen la tesis donde serán ubicados.

Isis Leyva (5to. Sicología, UCLV): La tesis no la escoge el estudiante, a menos que estés desde años atrás trabajando en ciertos  temas de investigación. En sicología tú traes el tema y el tutor lo acepta o no. En química son asignados.

Leianis Fariñas (5to. Ing. Geológica, CUPR): Yo voy a hacer la tesis en búsqueda de cobre y voy a trabajar como civil de las FAR en ingeniería.

 ¿No pueden gestionarse personalmente un tema de tesis y proponerlo al departamento?

(Respuesta confusa)

 

En la concreta

Alejandro Montero (5to Derecho UH): A veces la labor en el centro de  trabajo no corresponde con lo que se ha recibido en teoría.

Yamilén García (5to. Lic. Economía, CUPR): Nos dicen que la carrera nos dota de una visión general y que después, en la producción, aprenderemos las singularidades, pero lo cierto es que muchas veces la carrera no nos prepara para tropezar con ciertas cosas. Por ejemplo, en la producción yo pedí que me enseñaran un plan financiero, un balance general de contabilidad. No los había visto nunca.

Reinaldo Rosado (MES): A veces se sensibiliza más un director de empresa cuando le mandan un carro que cuando le mandan un ingeniero y cuida más el carro que al ingeniero. El carro va y lo toca y lo comprueba y al ingeniero no. En otros lugares es el ministro el que recibe a los graduados.

 

¿Formar ciudadanos?

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): Hay que buscar un cambio en el carácter de la enseñanza, buscar una mayor responsabilidad de los estudiantes, no sólo relacionado con lo académico, sino también con su formación ética, moral, laboral, con su madurez.

 ¿Se sienten ustedes siempre en libertad de emitir sus opiniones, de discutir, de criticar?

(Pausa de silencio)

Yamilén García (5to. Lic. Economía, CUPR):  Cuando tú preguntaste sobre la calidad de la docencia se hizo el mismo silencio. Son preguntas relacionadas. Claro que hay miedo a veces  a represalias y no todo el mundo ha vencido el temor a expresar lo que cree, aunque hasta ahora aquí no se ha dado un caso de profesor que tome represalias, pero sabemos que en la producción ocurre, que al atravesado tratan de quitarlo del camino.

Adriana (5to. Lic. Economía, CUPR): Yo creo que se puede hacer siempre la crítica, pero no siempre de un modo abierto. A veces hay que ser solapado.

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): La universidad no está ni por encima ni por debajo de la sociedad. Lo que nos ocurre es lo que puede ocurrir en el resto de la sociedad. La universidad no es una urna de cristal. No siempre hay el hábito al diálogo y a la polémica. Pero es un problema no de la universidad, sino de nuestro medio, de nuestro desarrollo. Hemos procurado siempre el contacto directo con los estudiantes. Incluso estuvo indicado en los documentos nuestros. Pero tenemos que llegar al momento en que éste sea el papel  del profesorado. Los momentos más altos de la educación superior  han sido precisamente producto de la democracia estudiantil. Cada congreso de la FEU ha sido un punto de partida para  la transformación de la educación superior . Cada vez que ha habido un consejo de la FEU, mecanismos y procedimientos han existido, pero no siempre han sido empleados en el grado que debieran. He escuchado planteamientos de los estudiantes sorprendentes, de cosas incluso reguladas y aprobadas, responsabilidad de quien debió darles la información. Por eso hay que llegar a un nivel superior de interrelación. Pero si el que va al consejo de dirección habla por sí mismo y no como representante de los estudiantes, entonces no…

Marlén Guzmán (5to. Lic. Economía, CUPR): Creo que la universidad sí lo modifica a uno. Además, los conocimientos me han ayudado a combatir cosas con las que no estoy de acuerdo. Sí, me ha hecho mejor.

 

“El alma del alma mater (V)”; en: Somos Jóvenes, nº 129, La Habana, agosto, 1990.





El alma del Alma Mater IV (La universidad hoy: La FEU y otros asuntos no tan otros)

30 07 1990

¿Qué hay con la FEU?

es una pregunta que habría que responderse, dado el papel que ha jugado durante más de medio siglo y la incidencia que ha tenido en la evolución de las universidades cubanas. Al parecer la pregunta no se puede responder en bloque.

Neysi Bolaños (2do Derecho UH): Para ser dirigente de la FEU no se puede perder el contacto con los estudiantes, no se puede acumular problemas  como ha pasado en este país, para después darle soluciones de sopetón, creando un gran estruendo, positivo, pero un gran estruendo.

Omar Sigeiros (Ing. Forestal UPR): La FEU y la UJC aquí sí son bien cercanas a los estudiantes.

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): De la FEU que guapeaba y defendía al estudiante en lo que es justo, a la FEU que tenemos hoy,  hay bastante.

Amada Sequeira (4to Derecho, UC): El criterio que prima siempre es el de la institución. La FEU acepta. No defiende nuestras actividades.

Damaris Sanabria (4to Derecho, UC): La FEU  es la organización de las justificaciones. Hemos podido resolver algunos problemas más a través de la UJC que de la FEU. Los problemas se plantean, se elevan, pero nunca bajan las soluciones. Y cuando bajan no nos convencen: Vamos a traer al compañero para que explique, y el compañero no viene, y todo se queda en las palabras. La UJC ha sido más activa.  Enrique (Dirigente FEU, 3ro Química UC): Estamos enfrascados en recuperar el prestigio de la FEU. A veces nos ocupamos de la fiesta del estudiante y no de lo que realmente le duele: la docencia. Estamos tratando de encontrar el verdadero papel. A veces tenemos que conjugar los criterios de la institución y de la FEU, pero hoy la organización no tiene la suficiente capacidad de movilización. Si seguimos con el mismo deseo de recuperarnos…

Isis Leyva (5to. Sicología, UC): Los estudiantes en este momento no se sienten comprometidos con la FEU.  Cuando el estudiante siente que su dirigente pone pie en tierra por él, entonces se entrega y no trabaja por cumplir, sino por deseo. Ese es el prestigio de la FEU. Pero cuando arriba hay problemas, esos problemas se difunden hacia abajo.

¿Tienen casa de la FEU?

Isis Leyva (5to. Sicología, UC): Sabemos que existe.

Juan Carlos Castro (ex‑secretario UJC UH): La FEU‑UH es la organización que los estudiantes apoyan y respaldan: Los trabajos voluntarios masivos, los actos cuando lo de Panamá, el hecho de que simplemente hablando, la presidenta de la FEU reúna 240 estudiantes. Es cierto que la FEU se apartó de la línea de masas y se dedicó  al trabajo burocrático, administrativo.

Neisy Bolaños (2do Derecho UH): Los dirigentes estudiantiles no los pone nadie. No viene escrito. Como mismo se eligen, se quitan. Como FEU, como estudiantes, no explotamos los recursos que tenemos. Pero a veces nos apasionamos mucho con una cosa y al día siguiente se nos olvida, porque priorizamos otras cosas.

Alejandro Suárez (4to Cibernética UH): Los estudiantes a veces no pueden criticar a sus dirigentes de la FEU y de la UJC porque no los conocen.

Juan Carlos Castro (ex‑secretario UJC‑UH): Quisiera saber en qué partido, en qué organización del mundo se conocen a todos los candidatos que se presentan. Los líderes fundamentales se conocen, pero si la organización se renueva todos los años, cada dirección debe  plantearse qué objetivos debe alcanzar en ese período de tiempo. Y creo que hay decenas de candidatos en las aulas, candidatos que tienen la obligación, el deber moral de aspirar a la presidencia de la Universidad. Esto ha ido perfeccionándose desde cuando era FEU‑UJC y el presidente de la FEU era el de la UJC, o cuando la dirección de la FEU se decidía en una oficina. Binomio se llamaba y había que votar por uno de los dos candidatos que se decidía aquí.

Neisy Bolaños (2do Derecho UH): ¿Cómo a mí me van a dar una boleta con nueve nombres que no conozco? Lo plantean los estudiantes y hay que eliminar eso. Se lo hemos dicho a Felipe, a los dirigentes de la FEU. Yo cuando no conozco a la gente, no voto, o voto por los que conozca y piense que son buenos. Pero somos demasiado lentos a la hora de cambiar algo. Todo el mundo tiene que conocer a los candidatos, su trayectoria. Pero cuando se presentaron en el mitin, no estaba ni el 15% de los estudiantes. Tenemos que lograr que el proceso eleccionario sea una fiesta, que las facultades se fajen por sus candidatos, pero por buenos dirigentes, porque a veces llevamos al que nos da más fiestas y no al que nos va a resolver más problemas, pero también a exigirnos que resolvamos los nuestros. Y esto  lo vengo viendo desde que yo era pionera.

 

Un asunto criollo

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): El Criollo es el periódico. Una vez al mes sale. Antes lo hacía Extensión Universitaria. Se supone que sea el órgano de la FEU hasta para criticar a la institución. Pero ese periódico es censurado por la misma institución. ¿La FEU no tiene madurez para decidir qué publicar?

Enrique (Dirigente FEU, 3ro Química, UC): A nosotros lo que  nos interesa que salga en El Criollo es lo que verdaderamente interesa a los estudiantes. Salió lo del mantenimiento, pero no con el rigor que nosotros quisiéramos.

Otto Rivero (Dirigente FEU UC): El Criollo es un órgano de la Universidad. El colectivo está compuesto por miembros de la FEU y de la institución. La FEU sí revisa lo que va a salir y ha suprimido artículos con los que no ha estado de acuerdo. El rector tiene derecho a revisar cualquier artículo.

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): Casi todos los artículos son hechos por estudiantes y la política es pasarlo totalmente a manos de los estudiantes. En cambio, se sigue suprimiendo y se sigue censurando. Se le ha cogido miedo a las críticas y a las aperturas. La FEU lleva cincuenta años demostrando lo que es.

BET y otros trabajos voluntarios

Alejando Suárez (4to Cibernética UH): Mira, en honor a la verdad, en las BET la gente no trabaja. Pero cuando nos paramos a plantearlo, saltó un dirigente nacional de la FEU y nos dio una arenga, como si estuviéramos equivocados. Y ya se están haciendo, desde marzo, los compromisos formales para las BET. Yo pienso que la asistencia debe ser voluntaria. Si quieres, ve, y si quieres gastarte el dinero que te ganaste, gástatelo. Y si no, lo donas. Lo que tú quieras: cincuenta centavos, un peso, lo que quieras. Lo que importa es que ese dinero se gane de verdad, que la gente no se pase quince días echándose fresco debajo de una mata y ganándose cincuenta pesos en los campamentos militares sin trabajar, por ir nada más.

Mercedes Sánchez (4to Derecho, UC): Tenemos un autoconsumo, pero para ir a trabajar al autoconsumo hay que hacer una coordinación que es un lío. Entonces a veces preferimos recoger papelitos por los alrededores, que ir allá donde, con un poco de esfuerzo, mejoraríamos la dieta del comedor.

Asuntos residenciales

El hombre piensa de acuerdo a cómo vive. Por eso Miguel Torres, Viceministro Primero del MES afirma que los estudiantes becados que habitan en buenas condiciones *ya no viven obstinados, pueden ir a una conferencia, estudiar más, etc+. Por eso nos preguntamos: ¿Cómo viven los estudiantes universitarios cubanos? ¿Qué perspectivas les abre el plan de becas que ya cumple 30 años?

Nilo Alvarez (profesor, Fac. Electrónica UPR): Los muchachos tienen muy malas condiciones de albergue. Los cuartos sin luz (sin bombillos ni encendedores) y eso repercute negativamente en su rendimiento.

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): Somos privilegiados en cuanto a las condiciones para estudiar: Los cuartos son claros, espaciosos, de cuatro a seis estudiantes, con mesa, estantes, salas de estudio; y la biblioteca es una de las mejores del país.

Ma. Mercedes Díaz (5to. Lic. Economía, UPR): En la beca no hay problemas: Vivimos en el edificio nuevo que se construyó y los cuartos son cuartos modelo.

Omar Sigeiro (5to Forestal UPR): Mira, el edificio  se está construyendo hace no sé ni cuándo. Durante la construcción del edificio 1, eran los  estudiantes los que trabajaban mientras los obreros se paraban. Y los estudiantes seguimos dispuestos a trabajar. Si hay algo que no entiendo es que Ciencias Médicas y el Pedagógico se empezaran después de la universidad y ya se terminaron. Lo mismo pasa con la comida. Yo no sé quién inventó la norma  mínima que nos dan aquí.

Enrique (Dirigente FEU, 3ro Química UC): Creo que la gente  de mantenimiento son los culpables de la mayor parte de los problemas. No les interesan las cosas que están pasando a los estudiantes. Se pasa la turbina rota 3 y 4 días. Ya se le ha planteado al jefe de becas, al rector, al vice rector económico, que es el responsable directo del mantenimiento. Tienen ahora  un despacho quincenal donde pueden participar los estudiantes, y eso ha mejorado algo la cosa. Pero tú ves a los obreros ahí, conversando con las tías mientras hay baños tupidos y la debacle en las areas de becas.

 ¿El MES dispone de fuerza de trabajo propia para labores de mantenimiento?

Miguel Torres (MES): Estamos en condiciones de irla creando. El Poder Popular era el que se encargaba de ese servicio. Algunos de los contingentes que se están creando, son con ese propósito. Uno de los problemas esenciales en Cuba es el mantenimiento, y en el caso de  la mayor parte de los  centros de becas, la sobreexplotación. Doce y Malecón era de 600 becados y ahora hay 1800. Y eso influye en las condiciones de vida y en los hábitos del estudiante. En el centro nuevo de Holguín el estudiante tiene las mejores condiciones y está en el mismo cuarto desde 1ro a 5to. Lo que ocurra allí, ocurre en su casa.

Gil Ramón (Director Extraescolar MES): Hay sobreexplotación en la UC, en el ISCA Habana, en la UH.

No sólo los estudiantes

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): Se han dado profesores quince años viviendo en becas. Profesores que se casan y tienen hijos, y tienen que irse, porque en los albergues no se admiten niños. Y no hay en la universidad posibilidades  de obtener casa.  Un profesor de experiencia, lo que repercute en la docencia.

¿Diferencias?

Gil Ramón (MES): En cuanto a las condiciones, instalaciones, etc, no hay diferencias entre los estudiantes cubanos y los extranjeros, pero sí un plan de atenciones específicas que el cubano puede tener  gracias a sus familiares y el extranjero no: algunos medios de aseo, electrodomésticos, en proporciones mínimas. Pero lo priorizado es la atención política e ideológica, que se vaya consciente de las características del país, de lo que debe su formación a la Revolución, contribuyendo  de ese modo, sobre todo en los países del Tercer Mundo, al desarrollo de sus cuadros, lo que incidirá posteriormente en el propio desarrollo del país.

Autogobierno y perspectivas

Gil Ramón (Extraescolar, MES): En el caso de las residencias estudiantiles, estamos practicando el autogobierno. Los estudiantes administran la residencia. No se les impone dónde poner el TV, los reglamentos, la disciplina. Y ha habido resultados, porque los estudiantes participan más. Hemos pasado a tener en la dirección de la residencia estudiantil un docente de experiencia, con un pequeño equipo: sicólogos, sociólogos, pedagogos. Lo administrativo pasa ahora en la dirección a segundo plano. Si se resolvía la pintura, a veces pasaban dos años en resolver quiénes lo pintaran. Ahora lo pintan los estudiantes porque es su casa. Antes ubicábamos por grupos, ahora, en la medida de las posibilidades, ellos se ubican por afinidad.

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): Se va a hacer el edificio de 27 y K, concluir el del ISCA Habana, concluir el ISPJAE, así como el edificio de 12 plantas de Santiago.

Gil Ramón (MES): Se aprobó por Fidel un contingente especial de trabajo y estudio para construir la beca de 27 y K, que va a tener 900‑1000 capacidades y resolver el problema de la UH. Hemos tenido hasta casos de 52 en un cuarto. En el quinquenio 91‑95 pensamos que se resuelvan los problemas constructivos.

No sólo la habitación

Omar Sigeiros (5to Forestal, UPR): No hay recreación aquí. No hay nada para hacer los festivales culturales. Ni micrófono. Ni audio para localizar a un estudiante en caso de urgencia en la residencia.

Isis Leyva (5to. Sicología, UC): El dancing estuvo cerrado dos meses, pero los estudiantes de Electrónica pidieron la grabadora para arreglarla (en una tarde), a pesar de lo cual la tuvieron dos meses en mantenimiento. Y es casi la única opción recreativa. Un sábado por la noche aquí es peor que un asilo de ancianos. Y uno se tiene que sentir bien en el lugar donde vive, para quererlo. Pero hay cosas más graves: No hay una ambulancia, no nos atienden en los policlínicos ni en los hospitales y los especialistas vienen sólo una vez cada quince días. Tremendas colas. El carro de guardia se va de recorrido. No hay policías. Se meten los tipos. Haría falta un sector de la PNR con lo grande que es esto. Nosotros llamamos una vez a la perseguidora  a las 2:30 am y se apareció a las siete.

Mente sana en cuerpo sano

Gil Ramón (MES): Hay un módulo previsto de instalaciones deportivas y culturales que está en  un 40% de ejecución. Se ve el interés de los estudiantes en el deporte. Se han flexibilizado los programas…

¿No hay posibilidades de cambiar eso por la práctica libre del deporte?

Gil Ramón (MES): Es que eso contempla un nivel de preparación básica de toda la población, incluso para la defensa. Pero no hay hábitos de práctica del deporte. También es un problema de recursos: No siempre hay medios para que cada uno practique el deporte que prefiere. Ahora se van a dar algunos recursos para hacer gimnasios aeróbicos.

Isis Leyva (5to. Sicología, UC): Aquí las instalaciones deportivas están bien, pero  los Juegos Criollos desfallecieron.

Puentes (Profesor Educación Física, UPR): La crisis con los terrenos es casi total. Aquí se practican muchos deportes pero tenemos  que auxiliarnos con las instalaciones de otros centros. Tenemos un colchoncito de yudo que hicimos nosotros mismos, un area de pesas y dos  terrenos de baloncesto y voleibol que son de antes de la Revolución. Pero aún así, el trabajo ha sido bueno.

Omar Sigeiro (5to Forestales, UPR): Mira, Fidel Ramos, el secretario del Partido de la provincia, ha prometido en esta universidad 1800 veces que la quincena esta se empieza la construcción de las areas deportivas. Y nada. Esa pista la han empezado a hacer ocho veces. ¿Quién sabe cuánto se han gastado en empezar tantas veces el trabajo? A lo mejor juntándolo ya se hubiera hecho. Estamos cansados de que nos prometan y no nos cumplan. ¿Hasta dónde vamos a llegar planteando los problemas sin que se resuelvan? No es exigir recursos que no hay, porque para concluir, con instalaciones deportivas y todo, el Pedagógico y Ciencias Médicas, que se empezaron mucho después que nosotros, sí hubo recursos.

Deja la guitarrita…

y ponte a estudiar, dicen algunos profesores ‑‑quizás recordando la fábula de la hormiga y la cigarra‑‑, como si el hombre que educamos no pudiera ser algún día, en toda su plenitud, hormiga y cigarra al mismo tiempo. Claro, eso no depende sólo de la buena voluntad.

Gil Ramón (MES): No podemos encuadrar las clases de educación artística, las actividades culturales, en lo obligatorio. Más vale que vayan diez  a un concierto de la orquesta sinfónica, que llenar el teatro de obligados. Si salen contentos ‑‑siempre que la actividad tenga calidad, lo que es básico‑‑, son diez entusiasmos lo que salen. A veces nos demuestran que es un error dar una u otra actividad en cierto lugar o momento. Y hacer la promoción adecuada. No obligar a un comité de base a ir en pleno a un concierto. Y crear un mayor nivel de opciones. Por otra parte, para los que más se destacan, el decano está facultado para ofrecer licencias deportivas y culturales.

 Aunque en ocasiones los problemas materiales se refieren al material cerebral.

Oneida Niebla (4to Deceho, UC): La institución siempre tiene algo en contra cuando hay iniciativa. Si nosotros somos los que vamos a hacer los festivales, ¿por qué no podemos hacerlos como nosotros querramos? ¿Por qué hacen fertivales a su modo donde no va nadie? ¿Por qué no se puede abrir la piscina por la noche? Hasta la gente de la FEU se brindó de salvavidas. Los lunes, miércoles y viernes a llorar por los portales, porque aquí no hay dónde ir. A los extranjeros se les da preferencia para alquilar el dancing donde hacer sus fiestas, y la música de ahora (que la pone la institución) es de lo peorcito peorcito. Y la sala de video está de terapia intensiva.

Otto Rivero (Dirigente FEU UC): La programación de la sala de video es martes y jueves.

 ¿Lunes, miércoles, viernes, sábado y domingo son días religiosos?

Isis Leyva (5to. Sicología, UC): La cultura ha decaído por una mala concepción. A la institución lo único que se le pide es flexibilidad con los aficionados que están ensayando.

Michel Vega (4to Derecho, UC): La cultura aquí está en quiebra.

¿Integrales o derivados?

En una fábrica, en un centro de trabajo, el graduado universitario suele ser escuchado por la masa de trabajadores, no sólo en tanto que profesional, sino en tanto que persona con opiniones. ¿El estudiante alejado de los grandes centros culturales no estará en desventaja en cuanto a su formación global? ¿Qué puede hacer el MES para paliar esa circunstancia?

Miguel Torres (MES): Eso escapa a veces al propio ministerio. No es lo mismo la UH con 250 años de experiencia, que las más recientes facultades en el Segundo Frente. Pero trabajamos en el programa de la formación integral, conducente al desarrollo del individuo. Tenemos 24 programas. El de la formación integral cultural es uno de ellos, que se va aplicando paulatinamente. Casi un tercio de la matrícula universitaria asiste a cursos facultativos, aún cuando no brindamos una gama de ofertas y debemos mejorar la calidad. Las cátedras martianas y otras, el dominio de un idioma, de la lengua materna. Y esto no puede salir por un plan, tiene que tener otra dinámica.

 

“El alma del alma mater (IV)”; en: Somos Jóvenes, nº 128, La Habana, julio, 1990.





El alma del Alma Mater III (La universidad hoy: De Dostoievsky a la futurología)

30 06 1990

El fraude: ¿castigar o preveer?

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UCLV): En sentido general el fraude se ha erradicado bastante.

Otto Rivero (Dirigente FEU, UCLV): A nivel universitario  creo que en sentido general este fraude burdo no existe. Sí copiar tareas, una clase práctica, un seminario.

Annia I. Ruiz  (5to. Ing. Geológica, CUPR): Entre nosotros hay fraude. Nos hicimos una autocrítica fuerte, nos comprometimos y nada hicimos. Seguimos haciendo fraude. Lo conocemos y lo practicamos.

Isis Leyva (5to. Sicología, UCLV): Eso es un rezago de la manera en que nos formaron, del sistema en que nos formaron: Esas enormes masas de promoción. Y a aquello no se le llamaba fraude.

María Teresa García (5to. Ing. Geológica, CUPR): Los profesores son a veces los que obligan a los alumnos a cometer fraude. Mandan a hacer un ejercicio y yo, por la carga que tenemos, no puedo hacerlo, pero tampoco lo copio, porque eso es fraude. Al día siguiente llego al aula y todo el mundo lo fusiló. Y yo, aunque  le explique al profe el problema, tengo dos y estoy reportada de mal. A veces  se dan clases y se planifica la carga docente para una pequeña minoría. El resto coge dos o comete fraude.

Leianis Fariñas (5to. Ing. Geológica, CUPR): Yo he visto profesores leyendo el periódico, adelantando trabajo o dormidos mientras revisan una clase. Y eso también  es fraude, porque después van a calificar una clase que no vieron.

Annia I. Ruiz (5to. Ing. Geológica, CUPR): Toda persona que engañe a otro, eso es fraude. Si nos ponen a una persona que dice que es profesor y no lo es, eso es fraude también. Y si lo consideramos maestro, que es el estadío superior, más que profesor, es más fraude aún.

Crimen y castigo

La ley siempre establece una condena máxima y una mínima para el mismo delito de acuerdo a las condiciones concretas. Sin embargo, en el caso del fraude hay una sola sanción.

Mercedes Sánchez (4to Derecho, UCLV): Hay divergencia de criterios sobre la medida de expulsión definitiva. Yo creo que un juez que cometa fraude es inconcebible, pero creo que debe tener otro tratamiento, no destruirle la vida a una persona. Lo principal es la labor educativa. No condenarlo para siempre, no cerrarle todas las puertas. Y una de las cualidades del socialismo es el humanismo. La expulsión definitiva es drástica. Es a veces perder un talento que podríamos reeducar. Fíjate: Si una persona comete delito y le cerramos todas las puertas: Tú no puedes trabajar aquí ni allá… ¿Qué hace? Vuelve a delinquir. Al que se le cierran todas las puertas se siente acorralado, frustrado. Tengo talento, pero por un error que cometí en mi vida, entonces más nunca.

 ¿La medida drástica no influirá en que los propios compañeros protejan al que hizo el fraude?

Mercedes Sánchez (4to Deceho, UCLV): Puede ser. Algunos dirán que es un falso compañerismo, un falso concepto de la amistad, pero tú sabes lo que es, en un cuarto año, y ver perderse a la que ha estudiado y dormido al lado mío cuatro años, perderse por un error. A una le duele, porque ya somos hermanos. En otros grupos se ha dado y han protegido a la gente. El grupo trata de que no lo boten. Acude a la FEU. Busca atenuantes. En un grupo donde tuvo lugar hace poco un caso de fraude ocurrió lo contrario.

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UCLV): El fraude sucedió en nuestro grupo y yo creo que se le debe cerrar la entrada a la educación superior, pero puede entrar a otras enseñanzas.  Lo más puro que tiene que tener la revolución es el estudiante, y el fraude no es un error, es algo premeditado, con alevosía. Y lleva otra carga. En la universidad deben estar los más puros, los más revolucionarios. No puede estar un fraudulento. Otros grupos no concebían que nosotros nos movilizáramos ante una actitud un tanto paternalista que asumió la FEU, alargando el problema. Nosotros desde que ocurrió el hecho decidimos que no podía entrar más al aula ni asistir a clases. La institución también empezó a alargarlo. Nosotros tomamos la decisión y nos reunimos con la guía del grupo, independientemente de que eso tiene un consejo disciplinario. Fuimos muy criticados. Pero fue un fraude con chivo, premeditado. No es que se le cierren todas las puertas, pero sí es válida la expulsión definitiva de la universidad.

Mercedes Sánchez (4to Deceho, UCLV): Yo pienso que no debe hacerse un análisis frío. Si eres un descarado, te botamos y nunca más entras a la universidad, pero si mantuviste una actitud tal que te hiciera salvable… Ella no fue reeducada por esa medida, ni la comprendió. Su reacción fue llorar y llorar. ¿Quién se interesa por lo que pasó con ese que expulsamos? ¿Devino en vago, empezó a trabajar, lo aplastamos, lo destruimos, cuáles son las condiciones en su casa?  No es estar a favor del fraude sino ser más humano. El verdadero comunista es el que tiene lágrimas en los ojos y ternura en las manos, y si no eres comunista, no puedes ser revolucionario. No hay un comunista que sea un robot. El comunista es el que me ve en el piso y no me aplasta, me ayuda, me da una mano. Si te veo en el cuarto haciendo el chivo, te digo: ¿Dónde tú vas con ese chivo? Dámelo acá. Y te lo quito. Te presiono. No te dejo entrar a la prueba con el chivo. Así sí soy comunista. Y si te veo en la prueba, no llamo al profesor. Te digo que lo guardes, y cuando lleguemos al cuarto, te armo la grande. Cuando él se vea presionado por toda la gente, presionado de verdad, con honestidad y energía, reacciona. Hay que darle un tratamiento distinto al problema del fraude: Que la gente tenga verdadera conciencia, no por miedo a que lo vayan a botar, sino por razones de principio. A veces se toma la medida y no analizamos ni las causas ni las condiciones, y ese que cometió el fraude se viene pudriendo desde atrás. ¿Lo han ido llamando para irle señalando los problemas? Si no se hace un buen trabajo antes, y lo llamamos porque cometió fraude, tanta culpa tiene el que lo cometió, como los que no supieron evitarlo.

Hética

Y hablando de fraude, no viene mal reflexionar sobre algunos problemas éticos señalados por los estudiantes:

Imilce Donatis (5to. Ing. Geológica, CUPR): ¿Es ético que un profesor, aunque el estudiante venga a la discusión del examen oral con las preguntas bien respondidas, continúe preguntando hasta que halle una manera de suspenderlo? Porque eso ocurre aquí con algunos tribunales.

Mirta Rosa (5to. Ing. Geológica, CUPR): Incluso algunos profesores planifican el número de estudiantes que van a suspender, y aciertan. ¿Cómo se puede planificar eso? Hay profesores que también revisan los exámenes por el nombre. Estudiantes cuya firma vale cinco y otros cuya firma vale dos.

Laisi Martínez (3ro. Industrial, ISDI): A veces por parte de algunos profesores no hay el necesario espíritu de superación y el saber las propias deficiencias. En lugar de eso, uno ve gente aferrándose a un puestecito.

¿Práctica? ¿De producción?

En principio la PP debería constituir el vínculo esencial entre la instrucción teórica y la aplicación a la práctica concreta, pero…

Amada Sequeira (4to Deceho, UCLV): No nos alcanza el período de práctica de producción para concluir la evolución de un proceso.

María Teresa García (5to. Ing. Geológica, CUPR): En tercer año tuvimos un levantamiento en Las Terrazas, Candelarias. Las condiciones allí no eran las mejores. Las ratas nos comían. Una brújula y una libreta por equipo. Y ya nos cogió el fin de quinto año sin bajar a una mina en toda la carrera. Si no es porque no hay ropa es porque no hay condiciones.

Alejandro Montero (5to Derecho, UH): Los profesores no atienden la práctica de producción correctamente. No alcanzan ni para hacer visitas de médico  a todos los estudiantes insertados. Muchas veces en los convenios con los centros de trabajo no se hace ni un plan y a los estudiantes los ponen a hacer lo que primero aparezca. Esto se supera, pero muy lentamente. Y es vital que las prácticas den un resultado.

Neisy Bolaños (2do. Derecho, UH): El trabajo de la práctica de producción debe adecuarse a las asignaturas que uno va dando, planificadamente. Pienso que eso en el plan C se contemple. Y registrar la asistencia y las actividades que se realicen en esa práctica. A veces vamos media hora, una hora, y nos dicen: Vete. Son como unas vacaciones. ¿Qué fruto se puede sacar de ahí? Lo ideal sería estar con nuestro profesor. Nos ponen uno, pero tiene que atender a 8 ó 10 y no puede.

William Navarrete (Fac. Artes y Letras, UH): En el caso de  mi facultad, uno puede informar con dos meses de anticipación dónde quiere trabajar, pero después le informan que la PP es una asignatura más y hay que hacerla donde la Revolución lo necesite. Y aquí estoy: De facultad en facultad averiguando el nombre, la dirección, el salario, el nombre de la madre y el padre de cada uno de los profesionales de la universidad, de los bailarines y actores que pertenecen a grupos, etc. ¿Qué tiene que ver eso con la carrera? ¿No será algo que a alguien le resulta desagradable hacer y aprovecha la práctica pidiendo decenas de estudiantes? Pero la facultad lo aprueba y no se da por enterada de que no estamos haciendo una verdadera práctica de producción.

Los cazadores de futuro

Fernando Vázquez (Director de Ciencia Y Técnica del MES): Los grupos interdisciplinarios requieren de la participación de los estudiantes. También hay el plan de la enseñanza diferenciada para estudiantes  de alto aprovechamiento. Hemos potestado a los rectores para que les den un plan de trabajo adicional, un plan de investigaciones, e incluso modificar para esos estudiantes el plan de estudios, quitarles asignaturas, añadirles contenidos adicionales, reducir la carrera a cuatro años, ponerles investigaciones como asignaturas. Los planes son individuales y se les hacen dos evaluaciones al año. En ellas puede acceder o abandonar esta categoría especial. El año pasado había 550 estudiantes en ese plan y este año, 700, todos entre 3ro y 5to año. Hasta hoy hacen un trabajo formidable, pero esa no es la investigación masiva cuyo máximo propósito es crear hábitos de investigación.

Roberto Valdés (2do. Ciencias Farmacéuticas, UH): Nos hemos vinculado directamente a la investigación desde los primeros años.

Marlevy García (Biología, UH): Los horarios se deben descargar o conceder  a los estudiantes más tiempo para investigar, para su desarrollo. Nosotros con ese fin tenemos un día a la semana en un centro de trabajo, y eso se controla.  Otras especialidades no, y pasan mucho trabajo para vincularse con la práctica.

Neisy Bolaños (2do. Derecho, UH): No se le ha dado la importancia ni la aplicación debida a los trabajos de los estudiantes. Ni siquiera a los trabajos de tesis, aunque se ofrezcan soluciones acertadas. Se llevan en muy pocos casos a la práctica.

Marlen Guzmán (5to. Lic. Economía, CUPR): En los programas debía haber una asignatura que nos enseñara a investigar: Los aspectos metodológicos, la ejecución de una investigación. Aquí es a cabezazo limpio contra las investigaciones.

Fernando Vázquez (MES):  Aunque siempre la investigación estudiantil da cosas. Los fórums se mantienen por su carácter educativo, obligan a ciertos hábitos. En Moa se hizo una búsqueda de cromitas y platinoides en el Alto de la Corea ‑‑40 ó 50 estudiantes por varios meses, y se le ajustó el plan al año completo‑‑: una solicitud de estado que sin los estudiantes no se hubiera cumplido. En la Universidad de Oriente un grupo de estudiantes trabaja por turnos las 24 horas desde hace más de un año con los profesores en la construcción de un equipo de resonancia nuclear (USD$1000000 en el mercado). Fue una estudiante de tercer año de la Univ. Central la que obtuvo in vitro semillas de papa. Y así.

 

“El alma del alma mater (III)”; en: Somos Jóvenes, nº 127, La Habana, junio, 1990.





El stress: una palabra del siglo XX

1 06 1990

¿EL STRESS NUESTRO DE CADA DIA?

Pancho despertó sobresaltado por el timbre del despertador. Más que dormir, había nadado durante seis horas en la sopa de agosto. Con los ojos cerrados todavía, se paró frente al lavabo y abrió la pila, pero no ocurrió lo que esperaba. Al tercer intento, logró alcanzar el estribo de una 22 y se dejó caer en el buró como recién salido de una centrífuga. Empleó las ocho horas en rehacer los planes del quinquenio que el próximo mes habría que rehacer, que el próximo mes habría que rehacer, que. Un intento de almuerzo, porque en el comedor flaqueaba ya la asignación del mes y el regreso apelmazado dentro de una masa de sudor y rostros. Hizo dos colas para el pescado y los tomates, puso en su lugar con suma ternura el filamento de un bombillo, cargó seis latas de agua y compuso un cuchillo que había soltado el mango. Total: tres horas. A las 9 p.m., entre la cuarta y la quinta cucharada de sopa, sonó el timbre de la puerta.

—Discúlpame, Pancho, pero se me había olvidado. Aquí te traigo la citación para la guardia —y en un susurro—. Es hoy —y de prisa—. Hasta luego.

Pancho se detuvo ante la mesa, tomó el plato de sopa, lo vació con cuidado en el vertedero y lo arrojó por la ventana. Mientras salía dando un portazo se le escuchó:

—Me careñojoncapinajogo en Dios.

—No te preocupes, mi hija —dijo la suegra de Pancho, deteniendo a la mujer que se levantaba para alcanzarlo—. Es ese stress que dicen las revistas.

¿ES O NO ES? O ¿QUE NO ES?

Dr. Rafael Alvisa: Stress es una palabra prostituida. Se le dice stressado al nervioso, al deprimido, al colérico, al ansioso, al triste, al eufórico.Todo eso son emociones humanas, un modo de reflejar los estímulos. El que no experimente esas emociones es anormal. Otra cosa es cuando son excesivas. La depresión y la ansiedad son estados de ánimo perturbados. Una fuerte incertidumbre puede provocar ansiedad, y frecuentes frustraciones, depresión. Al sujeto se le afecta la vida de relación, pero los mecanismos de recuperación energética funcionan y no entra en crisis biológica. Tú puedes tensar todas tus fuerzas para alcanzar un objetivo y no stressarte. Pero si llegas a la hipertensión síquica, corres el riesgo de rebasar el límite y que tus mecanismos de recuperación no funcionen.

Entonces, ¿qué es? Según Hans Selye, el stress es un síndrome general de adaptación, desbalance energético y enfermedades, la reacción inespecífica del organismo a una situación que le demanda recursos que no posee.

Dr. Rafael Alvisa: Como el estado de sobreexcitación va más allá de los niveles detolerancia, los mecanismos para resarcirse de la energía gastada no funcionan y el organismo entraen una crisis energética. Hay 18 formas de afectación de los órganos que son de origen síquico. Y la respuesta al stress es siempre individualizada.

Dra. Eloína Díaz Miniet (Jefa del Dpto. de Stress y Envejecimiento, Instituto de Investigaciones Fundamentales del Cerebro, Academia de Ciencias de Cuba): El hombre se adapta a casi todo, incluso a las catástrofes y las guerras, pero hay que ver hasta qué punto eso ocurre sin daño. Un cambio en la vida al cual el individuo no puede adaptarse, o la sumatoria de pequeñas circunstancias stressantes, pueden provocar el stress. Existe también el eutress, en el cual el individuo puede sentirse estimulado hacia el esfuerzo, pero que no llega a ser dañino y puede incluso resultar placentero. Y el distress sería otro estado tensional de matiz desagradable, pero éste ya sí conduciría al verdadero stress.

LA MODERNIDAD

Se ha hablado mucho de la vida contemporánea como factor que induce o provoca el stress, y yo me pregunto: ¿será más stressante la modernidad que el peligro de morir cada noche bajo las garras de un oso, como le ocurría al hombre primitivo? ¿Será más stressante que la vida de un habitante del Sahel acosado por el hambre en una de las zonas más inhóspitas del planeta, y muy lejos de los males que conlleva la modernidad?

Dra Eloína Díaz: La naturaleza condiciona biológicamente para enfrentar ciertas circunstancias. Al enfrentarse al oso, el sistema endocrino toma el mando del organismo: afluye más sangre a las extremidades, se produce más catecolamina y el hombre ataca o huye según sea el caso.

Dr. Rafael Alvisa: El hombre del Sahel vive permanentemente en condiciones extremas de sequía, adversas a sus subsistencia, y se ha ido adaptando con la astucia de que es capaz a esas condiciones. Podrá desnutrirse, pero no se stressa. Un cazador de cocodrilos tampoco se stressa. Pero que nos lancen a ti o a mí en medio de la ciénaga. No es la disponibilidad de ciertos bienes lo que implica el stress, sino el querer y no poder. Cuando dejas de querer porque no vas a poder, cesan las causas. Tú dispones del teléfono y del transporte moderno; sobre esas bases diseñas tus proyectos. Cuando el teléfono o el transporte no funcionan, se rompen tus proyectos, no cumples tus compromisos que ya han sido planteados sobre premisas que dejaron de ser reales y pueden constituirse en factores stressantes. El momento actual de la civilización es stressor, porque hay distintos desbalances en el desarrollo de la sociedad: diferencias entre desarrollo científico y sociológico, desproporción de la repartición de la riqueza, desproporción esfuerzo‑retribución, inestabilidad y crisis muy marcadas

Dra. Eloína Díaz: No existe el oso, pero hay condiciones en la modernidad que provocan el stress, sobre todo cuando el hombre es un ser social con aspiraciones de alcanzar o mantener una posición. Cuando tiene que compartir con gente que no aprecia por razones de status social, cuando aspira a un ascenso (hay quienes tienen el subir como única aspiración), a resultados en el orden socio‑profesional, cuando ambiciona obtener carrera, enfrenta exámenes, etc —posiblemente quien no tenga aspiraciones sea menos vulnerable. Suma a eso la prisa, los temores, las malas relaciones familiares o sociales, conflictos laborales, el calor del verano que es stressante, el descanso deficiente, etc. La mala alimentación puede producir un desbalance energético, un desequilibrio nutricional. Cuando sufrimos un período de situaciones límites, cuando no sólo se hacen difíciles las apiraciones, sino incluso conservar lo que se tiene, nos resistimos, consciente o inconscientemente, a hacer dejadez, y eso provoca stress.

POCO DURANTE MUCHO, MUCHO DURANTE POCO

Dr. Rafael Alvisa: El organismo funciona con parámetros de máxima y mínima. Vigila los niveles de glucosa, de lípidos, de neurotransmisores para hacer los recambios, los niveles de oxígeno y de ácido láctico. Cuando se exige del organismo un sobreesfuerzo sin dar tiempo a hacer las recuperaciones y los recambios, se agotan las sustancias básicas para un metabolismo normal y aparece la crisis. No se pueden movilizar más fuerzas de las que el organismo dispone. Una persona se puede stressar por un estímulo de corta duración, pero de mucha intensidad, e incluso por su aparición sorpresiva; pero un estímulo de intensidad media a baja te stressa si su presencia es reiterada. Depende también de las condiciones del organismo y del momento. Factores que en una circunstancia dada no serían stressores, en otra lo son. Alguien se derrumba ante un estímulo y reflexiona: “Pero si yo otras veces he aguantado cosas peores”. A eso se llama factor interno de vulnerabilidad. Un organismo agotado por una enfermedad, conmovido por emociones anteriores, etc. Hay estímulos que son, por su propia naturaleza, stressores forzosos: tareas físicas o intelectuales que vayan más allá de nuestras fuerzas, por ejemplo. Y sobre todo, hay que tener en cuenta que el mismo estímulo actuará diferencialmente en cada persona. Uno se disgustará pero se mantendrá sereno, otro luchará, otro caerá en la ansiedad, se desorganizará y no sabrá qué hacer; el último se desencantará y se derrumbará. Cada uno refractó el estímulo a través de su propia personalidad. Lo que para uno es stressante no lo es para otro, y lo que para uno no es stressante hoy, puede serlo mañana.

TRES CAMINOS HACIA LA ENFERMEDAD CORONARIA

Dr. Rafael Alvisa: Por muy duro que trabajes y con altísima intensidad, si sabes intercalar los reposos necesarios en los tiempos prudenciales, si tu entrenamiento te da para llevar ese ritmo de trabajo, no te stressas. Hay tres caminos del stress que conducen directamente a la enfermedad coronaria —te vuelves artereoesclerótico o haces una hiperlipidemia—: urgencia temporal, pluralidad de metas (coincidentes en el tiempo) y relaciones humanas conflictivas. Lo último se resuelve en la medida que ganes plasticidad en el trato y concedas a los demás el derecho a su forma de ser. Respecto a la pluralidad de metas —frecuentemente andamos por la vida con dos metas nuestras y dos que no nos interesan, pero que responden a compromisos—, hay una recomendación muy sencilla: trácese cuantas metas desee, pero póngalas en fila. Y respecto a la urgencia temporal, te voy a hacer un cuento: Erase un judío llamado Abraham al que se le vencía el plazo para pagar cierta deuda al judío Isaac. Buscó un nuevo préstamo para saldar la deuda, pero nada. No podía conciliar el sueño, ni hacer el amor, ni comer en paz. Su irritabilidad era extrema. La víspera del día tope se acostó y no hacía sino dar vueltas en la cama, hasta que a las tres de la madrugada se levantó, su esposa lo escuchó hacer una llamada telefónica y al regreso se quedó dormido como un bendito. Al día siguiente ella le preguntó:

—¿A quién llamaste anoche por teléfono?

—A Isaac.

—¿Conseguiste el dinero para pagarle?

—No. Lo llamé y le dije: ¿Recuerdas que hoy expira el plazo de mi deuda? Lo recuerdo, me respondió. Pues no te voy a pagar. Y colgué. Enseguida me dormí. El que no debe haber pegado un ojo es Isaac.

Pero a veces nos resistimos a cancelar un compromiso aunque estemos abocados a no cumplirlo (y sea por razones objetivas, sin irresponsabilidad). Cumplimos aparentemente, con baja calidad, o notificamos el incumplimiento a última hora, embarcando a todo el mundo. Y eso es peor. La prisa es pavorosamente stressante. Yo tengo como norma no hacer ninguna comida con premura, por muy sobria que sea. La disfruto, la paladeo, y así hago algo por este cuerpo que tanto hace por mí.

 

CUATRO REMEDIOS

El Dr. Rafael Alvisa refiere que hay cuatro formas básicas de combatir el stress:

1.La enseñanza y divulgación masiva de técnicas de relajación. Relajándonos síquica y físicamente cada cierto tiempo, evitamos acumular sobrecargas, disminuimos excitabilidad e irritabilidad.Es como abrir las válvulas de escape. La relajación puede ser de distintos tipos e intensidades, de acuerdo a cada caso concreto. La relajación neuromuscular tiene también su efecto sobre el siquismo. Está la relajación progresiva de Jacobson, el relajamiento autógeno de Schultz, llamada también autorrelajación concentrativa, más profunda pero que se demora más que la de Jacobson. Y puramente síquicas, como las técnicas de relajación sensorial de Vittós (la vista, el oído). Ellas deben ser montadas por especialistas. Hay que ser muy cuidadosos con los manuales para el autoconsumo, porque la gente suele leer de modo superficial y al llevarlo a la práctica troca las secuencias. En dos hospitales generales: el Julio Trigo y el Nacional, se están entrenando en estas técnicas a los médicos de la familia, para ejercer la medicina preventiva. Se han usado también con buenos resultados las técnicas respiratorias, como la respiración completa de Mitchel, de gran capacidad ansiolítica, y la gimnasia respiratoria de Beliaiev, muy eficientey más compleja. Son tomadas y adaptadas casi siempre del Pramayana, o ciencia de la respiración de los hindúes, simplificadas y adaptadas para propósitos muy específicos, fuera de su contexto filosófico. Otros sistemas son producto de las investigaciones occidentales sobre tensión y distensión síquica. A veces sucede que se redescubren técnicas que coinciden con preceptos de los antiguos.

2.Algunos sistemas moduladores del sistema nervioso, como la músicoterapia y la cromoterapia. Hay música ansiolítica, sedante, sosegante, antidepresiva, prointelectiva. Nosotros preparamos algunas de esas piezas, que consisten en fragmentos musicales con ciertas características que les permiten obtener un efecto sobre la siquis, ensamblados. Lo ideal sería que esa música se vendiera como pastillas, pero antes hay que hacer un trabajo serio, responsable, y acompañarla de folletos e instrucciones. Si no, el efecto podría ser contraproducente. Ya en algunos países occidentales se hace, pero son productos comerciales, sin un estudio serio detrás. Y se vende muy bien. Una misma pieza, vivaz, puede sacarte de una depresión ligera y ser contraproducente en caso de una depresión profunda. Ahí viene la astucia de la ciencia que puede, a pesar de ti mismo, sacarte de la depresión, empleando otros trucos, otras combinaciones sonoras que te arrastren. Los colores fríos son sedantes, mientras los cálidos son estimulantes. Tuvimos un paciente con una crisis de hipertensión (180 de presión arterial), causada por el stress. Bastaron cinco minutos en un baño de luz verde y escuchando una música sedante para que pasara a 130.

3.Ya en el caso de personas fuertemente stressadas, se emplea la hipnosis, técnicas de desensibilización progresiva para contrarrestar las alteraciones síquicas y físicas. En estado de relajación profunda se le hace volver sobre sus fobias, los conflictos que lo agobian. En la medida en que logres que el sujeto hable de todo esoen estado de relajación, podrás romper el foco inerte emocional que hay en la corteza cerebral y disolverlo. Son técnicas sicofisiológicas.

4.Un remedio preventivo es modificar los patrones cognitivos: descondicionar a las personas condicionadas por patrones que no se corresponden con la realidad: prejuicios y otros que provocan reacciones de miedo, angustia, ansiedad. En un caso hicimos comprender a un paciente que las personas cambian sus intereses con la edad. Fue suficiente para desmontar un sistema de pensamientos e ideas preconcebidas.

¿TOMARSE LAS COSAS CON CALMA

podría ser un buen consejo contra el stress?

Dra. Eloína Díaz: Hay que tomarse a pecho lo que vale la pena, pero no cualquier cosa. Independientemente de las especificidades, hay normas generales. Ante todo, no se puede llegar a la extenuación. Las vacaciones son una necesidad objetiva y el fin de semana no es un mero invento del almanaque. El descanso es imprescindible. La distracción, el deporte moderado que estimula todo el organismo y permite asimilar mejor el stress, el efecto de plantas medicinales como el jenjibre que es estimulante, los cambios de actividad. Pero más que eso, comprender que el enfrentamiento al stress es algo que cada persona puede resolver mediante sus capacidades latentes. Dado que el stress es aprendido, también debemos aprender cómo enfrentarlo. Y eso depende del carácter de cada persona.

 

Cuando el fisiólogo canadiense Hans Selye descubrió el stress, no solo alcanzaba uno de los más importantes logros de la biología contemporánea, sino que acuñaba una de las palabras que, junto a sputnik, comunismo, misil, contaminación, energía atómica, SIDA y Tercer Mundo, definen el siglo XX. Ahora bien, ¿es el stress tan terrible como sugiere la palabra?, ¿es privativo de este siglo de velocidades crecientes y urbanización, en que el hombre parece haberse enfrascado en una guerra contra el tiempo?

Selye define el stress, de modo somero, como la reacción no específica del organismo frente a cualquier requerimiento que se le plantee. Ante una situación de stress, todos los mamíferos, incluido el hombre, reaccionan de modo complejo (que usualmente difiere de un individuo a otro): las glándulas de secreción interna como, por ejemplo, la hipófisis, situada bajo el cerebro, elaboran hormonas que a su vez estimulan a las glándulas suprarrenales. Desde la zona donde se provoca el stress, ya sea una porción de la piel que ha sufrido una quemadura, o la superexcitación del cerebro como consecuencia de una mala noticia, se transmite una señal estimulante que «dispara» las glándulas endocrinas.

DOS VIAS

Es posible conocer cuando alguien sufre alto grado de stress por dos vías: bioquímica y neurológica. La medición de la presión sanguínea, del contenido de hormonas, de la actividad eléctrica del cerebro; tanto como la medición del pulso, que se acelera, la transpiración elevada, aumento de la irritabilidad, reducción de la capacidad de concentración, hiperquinetismo e insomnio.Y se habla de «alto grado de stress», porque decir que alguien «está en stress» equivale a decir que está vivo, dado que todos los seres humanos estamos sometidos al stress, vivimos en stress, que es nuestro estado normal. Vivimos «con miedo», y a quien logre evitarlo por completo le amenaza la muerte.

EL STRESS BUENO

Cuando una persona experimenta una sensación desagradable llama a eso stress. Sin embargo, hay también un stress positivo: el de un campeón olímpico cuando rompe la marca mundial, el del concertista cuando ejecuta una pieza como nunca antes, el del investigador en el momento de su máximo descubrimiento. En esos instantes de enorme emoción, la superproducción de hormonas en su organismo es equivalente a la que tiene lugar después de un grave trauma síquico de signo negativo.

¿LA VELOCIDAD O EL OSO?

En cierta ocasión un periodista entreviastó al Dr. Hans Selye:

Periodista: ¿Es verdad que en la sociedad contemporánea las personas, con mayor frecuencia que en el pasado, se ven en las condiciones que provocan el stress?

Doctor Selye: Esta pregunta me la plantean a menudo, contraponiendo a veces nuestra vida a lasubsistencia del hombre cavernícola que no se veía obligado a temer la bomba atómica o estar alarmado por los asuntos de la bolsa. No obstante, en este caso se olvidanque al cavernícola lo preocupaban otras cosas, por ejemplo, cómo evitar que durante el sueño lo devorara un oso. Dudo que el hombre contemporáneo experimente con mayor frecuencia que sus antepasados emociones negativas provocadoras de trastornos nerviosos.

STRESS PARA TODOS

Si algunos afirman que nunca experimentan sobretensión nerviosa, o viven en una cápsula aislante, o no se percatan de que se encuentran en condiciones de stress. Porque el stress es tan inherente al hombre como la respiración, y lo sufren del mismo modo los hombres y las mujeres. Mientras más se incorporen estas a las profesiones consideradas masculinas, mientras mayor sea su peso en la toma de decisiones, más se difundirán entre ellas las llamadas enfermedades masculinas: hipertensión, úlceras, infarto del miocardio. Ese es quizás el único precio de la igualdad.

SOBREPASAR LOS LIMITES

Hay que diferenciar entre el stress natural y el exorbitante, el que sobrepasa las capacidades del propio organismo. La permanencia constante en condiciones de stress puede provocar hipertensión, enfermedades cardiovasculares, trastornos síquicos, y acortar considerablemente la vida, acelerando el envejecimiento, que no son sólo las arrugas en la cara, sino los cambios químicos, el deterioro cerebral irreparable. Esa es la causa de que se haya difundido una especie de terror anti‑stress, y haya surgido incluso en California un

CENTRO ANTI‑STRESS

donde un grupo de siquiatras, ingenieros y médicos han creado un gimnasio mental, que consta de cinco actividades integradas en un programa de relajamiento y autodescubrimiento. Se empieza por los tanques de flotación, donde la suspensión por espacio de una hora puede aliviar dolores musculares, tensión y otros síntomas.

El sincro‑energizador, por medio de gafas con luces estroboscópicas, y sonidos ambientales o música en armonía con la luz a través de audífonos, intenta sincronizar los hemisferios analítico(izquierdo) y creativo (derecho) del cerebro.

El potencializador Graham, por su parte, induce un estado de descanso profundo, al hacer girar suavemente al paciente dentro de un campo electromagnético.

El espejo mental permite al propio cliente observar la actividad de sus ondas cerebrales y aprender a cambiarlas a voluntad, modificando el ritmo y estilo de la respiración. Mediante electrodos, el equipo registra las ondas haciéndolas perceptibles en forma de luces rojas.

El ambiente de intensificación sensorial, por su parte, es una caja de espejos que ofrece al paciente 800 imágenes simultáneas de sí mismo, acercándose a la meditación oriental con velas.

Los promotores del centro aseguran que bastan unas pocas sesiones para disminuir las tensiones excesivas y lograr una agudización de la sensibilidad —mayor percepción del color y el sonido—, incrementar la capacidad de concentración, agilidad, precisión y óptimo funcionamiento motriz.

Sin dudar de que tan sofisticadas técnicas contribuyan a aliviar el stress excesivo, hay métodos al alcance de todos y que se basan en

VERDADES MUY SENCILLAS

pero que con frecuencia olvidamos. Porque el secreto para vencer al stress, para mantenerlo dentro de límites que no sean nocivos para el organismo, no es evitarlo, sino que cada persona «viva a su manera». Para eso es necesario ocuparse de algo que a uno le guste y para lo cual tenga capacidades, de ahí que la elección de una profesión para la vida sea esencial, y hacerlo al ritmo que a uno le es propio. Si a un hombre lo hicieran correr a la velocidad de un caballo, moriría. No se puede exigir a un hombre‑tortuga convertirse por imperativos externos en hombre‑liebre. Como es nocivo, en la misma medida, reducir o domar el carácter de caballo de carreras de algunos hombres. No hacer nada o minimizar la puesta en práctica de su creatividad potencial, puede provocarle profundos trastornos nerviosos.

Lo importante no es consumir indiscriminadamente tranquilizantes y otros medicamentos anti‑stress, sino aprender a vivir según las propias reglas, condicionadas, por supuesto, por las reglas y normas de la sociedad. Buscar un puerto de destino para esa travesía que es la vida y tratar de mantener el rumbo; adquirir el máximo posible de amigos o, parafraseando la Biblia «tratar de merecer el amor del prójimo».

La concordancia del hombre con su tiempo, con su espacio histórico y social, pero sobre todo el justo equilibrio entre la autoinsatisfacción que estimula y la autosatisfacción que alienta, la paz creadora del hombre consigo mismo, son las herramientas para evitar el stress excesivo; sin que eso signifique eludir el stress necesario, el inherente a la propia condición social del hombre, porque no fue eludiéndolo como transitó ese largo camino que va desde el primate que alguna vez se irguió sobre la Tierra, hasta las estrellas.

 

 

Síntomas del stress (según la Dra. Eloína Díaz Miniet):

Stress ligero:

Dificultad para concentrarse

Pérdida de interés

Inconformidad

Aburrimiento

Carácter olvidadizo

Ansiedad

Estancamiento laboral

No lograr relajarse

Premura temporal angustiosa

Temas que se reiteran

Conflictos ambientales

 

Stress severo:

Enfermedades ligeras

Hipertensión

Enfermedades sico‑somáticas

Ulcera gástrica

Hiperalteración

Alteraciones del sueño

Inestabilidad y fatiga frecuentes

Necesidad de alcohol y tranquilizantes para dormir

Choques o desmayos sin motivo

Disgusto continuo

Obesidad por ingesta excesiva producto de la ansiedad

 

Aumento del conteo de eoenzinófilos en la sangre (se rompe el ciclo normal de la temperatura corporal)

Según la Dra. Eloína Díaz Miniet, hay doce elementos que componen un modo de vida que facilita el stress:

1.Mal sueño.

2.Problemas respiratorios.

3.Ruido ambiental y luz excesiva.

4.Alcohol, café y sicofármacos en exceso.

5.Irregularidad del horario alimentario.

6.Carecer de recreación diaria.

7.No descansar adecuadamente los fines de semana.

8.Vida desorganizada.

9.Problemas en la esfera sexual.

10.Tomar menos de ocho vasos de agua al día (se altera el equilibrio de líquidos en el organismo y se entorpece la expulsión de toxinas).

11.Malas condiciones para el trabajo, el sueño y para hacer el amor.

12.Alteraciones en el ritmo defecatorio.

 

(Stress: una palabra del siglo XX; en: Somos Jóvenes, nº 127, La Habana, junio, 1990).

 

 





El alma del Alma Mater II (La universidad hoy. La libertad de ser mejores)

29 05 1990

La calidad, divino tesoro

Según Miguel Torres (Viceministro 1ro, MES), hay que «desarrollar en los estudiantes la capacidad de educarse por sí mismos, y eso está en proporción directa a la ejemplaridad, la calificación y la exigencia del profesor. Más en Cuba, donde la relación profesores‑alumnos no es ningún valladar, en comparación con otras universidades del mundo. Si al principio de la Revolución eran 15000 estudiantes, la matrícula se multiplicó por veinte, hasta más de 290000 en todos los tipos de curso. De 1038 profesores hasta más de 20500 hoy, con una edad promedio de 37 años».

 No tiene por qué coincidir la mayor calidad como docentes con la mayor edad, porque al principio, por razones de necesidad, casi todos los graduados pasaban a docentes. Después, con una masa mayor de graduados, el nivel de selección se pudo hacer  más riguroso.

Y añade Miguel Torres:

El profesor universitario no es un daador de clases. Tiene que tener un nivel cultural integral, y nuestro graduado será un reflejo de lo que se logre en este sentido. Un reflejo también de la sociedad. Y para eso es necesario también  la consagración del profesor al trabajo, llevando la atención al profesor a su estadío más alto. )En qué puede diferenciarse el trabajo de un profesor del de un investigador de un centro de avanzada? La consagración es necesaria, y eso no quiere decir que el profesor esté sentado catorce horas en un departamento docente. El  en su casa puede preparar clases, consultar información.

La consagración es, ante todo, un problema moral.

¿Qué opinan los estudiantes?

Sara Mireya (5to. Lic. Economía, UPR): La calidad en general es buena, pero ha habido asignaturas mal impartidas y ahí están los resultados. A veces asignaturas importantes.

Rubén Martínez (4to. Sicología, UH): Muchas veces las clases son mera repetición de los textos.

Galina González (4to. Vestuario, ISDI): Especialistas alemanes nos han impartido clases. Hubiera sido bueno que algunos profesores se incorporaran a esas clases y aprendieran con nosotros. Se evitarían las contradicciones que después hemos tenido con esos mismos profesores, porque dar clases con ellos es como regresar.

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): La calidad es bastante mala. Con excepciones. Del año pasado hacia acá se han marchado de la facultad 21 profesores que tenían experiencia en la docencia. Actualmente la mayoría de los profesores son adjuntos. No tienen mucho tiempo para preparar las clases y muchas veces desconocen la pedagogía. Tal vez el éxodo se deba a la poca atención que les brinda nuestra facultad.

Enrique Pérez (3ro. Img. Química, UC): La calidad de los profesores es regular. Cuando de 102 estudiantes suspenden 60, hay problemas.

 

Aunque a veces

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): Por ejemplo, a muchos profesores, siendo especialistas en algo, se les cambia constantemente de asignatura, incluso sin contar con su anuencia. El problema de la vivienda tiene más posibilidades de resolverlo trabajando como asesor jurídico de una empresa. Aquí no.

Pedro García Espinosa (graduado, ISDI): Hay profesionales que tienen experiencia, pero no tienen categoría docente y no les conviene entrar a la universidad porque pierden salario. Otros no tienen experiencia pedagógica. En el caso de Informacional, los profesores son jóvenes y están aprendiendo con los alumnos. En el caso de Industrial, hemos contado con asesoría extranjera y a veces no se aprovecha. Profesores que a veces están al lado de un asesor y no lo exprimen, quizás por aquello del yo…

Nirsia Lore (5to. Ing. Geológica UPR): La calidad es de regular para abajo. Nosotros somos el primer año que recibe las asignaturas. Hay muchos profesores que vienen de la producción, pero tienen que asegurarse en la teoría. Hay hasta una asignatura que nos la han impartido entre siete profesores. )Quién entiende eso?

María Teresa García (5to. Ing. Geológica, UPR): La mayoría de los profesores vienen aquí porque son amigos de fulanito y de menganito. Un ingeniero  en la producción lo más que gana son 310 pesos  y aquí con el tiempo puede llegar a titular y ganar 400. Sepa o no sepa. Y no se puede comparar el trabajo en la docencia con el levantamiento.

Annia I. Ruiz (5to. Ing. Geológica, UPR): Hay profesores que son malos, que no son pedagogos, que no deberían dar clases, pero siguen ahí, para resolverles su problema personal. Lo mismo que el índice académico. )Por qué se necesita 4 para dar clases? )Y si es un memorión que se aprendía las libretas, pero no sabe dar clases, no es un pedagogo? La calidad de la docencia no es sólo la calidad de la clase, sino todo lo que motiva al estudiante hacia la especialidad. Entre profesores buenísimos y profesores malos, hemos tenido profesores que no motivan al estudiante, ni siquiera a investigar, siendo una especialidad netamente investigativa. Tampoco lo motivan a adquirir una cultura general, como si su único interés en la vida fuera la asignatura que da.

 

──Y los planes…

‑‑continúa Miguel Torres (Viceministro Primero, MES)‑‑ están caracterizados por cambios en la estructura: un plan más flexible, generalizado, adaptado a los cambios, una disciplina de carácter integrador que vincule las diferentes habilidades.

 

Vitamina C

Los estudiantes que ingresen hoy a la educación superior se insertarán en lo que se ha llamado plan C. )Y eso qué cosa es?

Miguel Torres (Viceministro 1ro, MES): El plan C es  ante todo la plasmación de un concepto que ya hemos logrado identificar con claridad: el perfil amplio. Figúrate que:

TABLA 1

1958     28 carreras

1976     99 carreras

1977    203 carreras

1983    158 carreras (Plan B)

1990     80 carreras (Plan C)

Un proceso galopante  de especialización que reducía considerablemente el espectro en que se movía cada uno de  nuestros graduados. La aplicación del Plan C no es un capricho, ni la del perfil amplio. Este perfil está concebido en una tríada: pregrado, adiestramiento laboral y especialización posterior o postgrado. Una carrera de perfil amplio comprende los problemas generales y básicos, los más frecuentes de un perfil dado. Los médicos, por ejemplo, mediante grupos de expertos detectaron 286 problemas básicos que gravitan sobre la salud de la población cubana. Ese es el objeto de trabajo. Por tanto, el médico debe adquirir algo más de 700 habilidades para dar respuesta, a nivel primario de salud, a esos problemas. Y así se conciben los planes de estudio,  de modo que los objetivos de su preparación coincidan con los objetivos de su utilización. Cuando esto se solucione, disminuirá el tiempo de adaptación del estudiante.  Vamos reuniendo a los especialistas principales de cada rama con sus principales usuarios, para detectar los problemas que el graduado deberá resolver.

Con lo cual los estudiantes parecen estar masivamente de acuerdo, pero es interesante anotar algo que está ocurriendo en el ISDI:

Inti Chu (4to Informacional, ISDI): El instituto es nuevo y los planes se cambian constantemente. Como el diseño se ha practicado empíricamente, los profesores son mayoritariamente empíricos. Gran parte de los profesores vienen de la Fac. de Arquitectura y eso influye. Se busca el perfeccionamiento mediante el constante cambio, pero al mismo tiempo eso atenta contra la estabilidad, lo que se refleja en la calidad.  Pedro García Espinosa (ISDI): Uno sufre con el cambieteo constante, pero lo entiende lógico, porque es la búsqueda de un camino.

De ahí que los planes precedentes, aún en práctica, adolezcan de

 

Sobrantes y faltantes

Yamilén García (5to. Lic. Economía, UPR): El plan de estudios deja muchos huecos. A veces es falta de estudio, pero hay verdaderamente mucha desactualización de los planes, mucha diferencia con lo que se hace en la práctica económnica, y al mismo tiempo, materias, asignaturas muy bien impartidas pero que prácticamente no tienen aplicación.

Marcial Dacall (4to. Informacional, ISDI): Y todavía quedan asignaturas que no serían necesarias.

Sara Mireya (5to. Lic. Economía, UPR):  A veces damos una asignatura por libros en desuso y por un  programa desactualizado. Aunque hayamos aprobado todos con buenas notas, el resultado es desastroso, porque salimos con conocimientos obsoletos.

Marlén Guzmán (Idem): Más relación de la teoría con la práctica concreta de la economía cubana es necesaria, con sus perspectivas normales de desarrollo. A veces parece que nos adiestran para llenar modelitos que vienen de La Habana, y eso lo podría hacer un técnico medio.

Juan Enrique Piñero (5to. Lic. Química, UH): Damos asignaturas teóricas que nunca vamos a utilizar.

Mercedes Sánchez (4to Derecho, UC): Estamos cansados de pedir oratoria. Un jurista que no se sepa expresar, no puede ser  bueno. Se lo hemos pedido hasta al rector. Recibimos ruso y cuando vamos a la calle, todo el mundo pide inglés. Y la mecanografía. Trajeron las máquinas pero no había profesores, y ahora hasta las máquinas han ido desapareciendo. En derecho laboral, en derecho agrario, estamos muy flojos.

Ana  María San Pedro (4to Derecho, UC): Hay problemas con la metodología de impartición  y la planificación de las asignaturas, de modo que cosas esenciales quedan cojas. Incluso muchos se sienten defraudados con la carrera.

 

La FEU inspecciona

Miguel Torres (Vicemninistro 1ro. MES):  Nosotros  hemos creado los procedimientos para detectar a los profesores que no sirven. El sistema de  inspecciones: Cada vez se evalúa con un mayor nivel de rigor. Y el sistema de evaluación de cuadros. Hoy está previsto incluso quitarle la categoría docente y salvo excepciones, ningún recién gradudo entra directamente al aula como profesor. Todo esto se cumple, aunque puede haber mayor rigor. Una inspección general desnuda un centro y culmina cuando se examina a los estudiantes. Imagínate el grado de afinidad necesario para que el alumno en esa prueba, que no vale nada para él, no deje abandonados a sus profesores, que es a quienes se está evaluando a través de ellos.

María Teresa García (5to. Ing. Geológica, UPR): Conocemos aquí un excelente profesor que tiene sanciones por cualquier cosa y hasta le evalúan de regular algunas clases porque no hizo la pregunta inicial o porque dio la clase sin regirse estrictamente por una metolología, aunque la clase haya sido excelente. También porque ningún otro se le puede parar al lado.

Isis Leyva (5to. Sicología, UC):  Lo menos significativo es la inspección avisada de la institución. El mejor evaluador del profesor es el estudiante, que lo ve todos los días: cuando  vino con mal genio o sin preparar la clase. Pero mientras los estudiantes tengan miedo a posibles represalias, sus evaluaciones no serán serias.

Enrique Pérez (3ro Ing. Quim. UC): A  veces las evaluaciones nuestras no son rigurosas, sino paternalistas, sobre todo cuando el profesor es buena gente.

Neisy Bolaños (2do. Derecho, UH): La FEU debe evaluar a los profesores y por lo menos en mi facultad no se es paternalista. En Biología, en Economía, se han separado profesores a partir de una opinión mayoritaria de la FEU. Donde quedan incapaces es donde la FEU no ha hecho el papel que le corresponde.

Marlen Guzmán (5to. Lic. Economía, UPR): Y a veces no cuestionamos al profesor y a determinada fórmula de enseñanza, por miedo a las consecuencias.

Oscar de la Cruz (4to. Informacional, ISDI): Tuvimos problemas con dos profesores, a los que les dimos insatisfactorio. La brigada se reunió y lo elevó. Se fueron.

Anayanci (Idem): Lo malo es que nos quedamos sin ninguno.

 

¿Independencia o paternalismo?

Mario Malagón (profesor, Fac. Electrónica, UPR): La universidad no puede crear el 100% de las habilidades que el estudiante tiene que desarrollar para ser un profesional. A lo sumo un 60, un 70%. El resto depende del estudiante, de su esfuerzo y sacrificio, de su interés por la profesión.

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): En el Plan C, que comenzó en el curso 90‑91, disminuye notablemente el paternalismo, que todavía vemos en los primeros años, pero que va disminuyendo hacia los superiores.

Rubén Martínez (4to. Sicología, UH): Pienso que desde la misma universidad no se estimula la independencia del estudiante. Las clases son esas clases magistrales de los años 50, a las que estás obligado a ir.  Hay paternalismo en la concepción de la enseñanza universitaria en Cuba. Su eliminación estimularía, desde dentro del estudiante, la profundización de la relación entre teoría y práctica.

 

Viene de atrás

Alejandro Suárez (4to. Cibernética, UH): Arrastramos problemas de la educación media: el paternalismo y la falta de educación integral. Se ha planteado reiteradas veces, pero yo no veo las soluciones, los resultados.

Anayanci (4to. ISDI): También hay el problema de que en otros países el niño recibe artes manuales y una educación estética de que adolecemos aquí. Hay que tener en cuenta de qué base partimos.

 

Asistencia opcional

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): El empleo del vínculo del trabajo con la producción y dejar en los planes un mayor tiempo para el autodidactismo y la dedicación al estudio, es lo que contemplan los planes C. Esto es, que en los años inferiores haya una carga académica superior a la de los superiores, y una tendencia al aumento de la vinculación con la producción, la investigación y el estudio autodidacta.

Ahora bien, en esa proyección no se contempla algo que muchos estudiantes están planteando con fuerza:

Anayanci (ISDI): Uno viene a marcar la asistencia a veces y con eso ya es buen alumno.

Inti Chu (4to. Informacional, ISDI): )Se puede decir que el estudiante que no atiende, que está en el aula sólo fìsicamente, está? En ese caso el profesor está solo.

Rubén Martínez (4to Sicología, UH): Pienso que la asistencia obligatoria estimula la pereza estudiantil. El estudiante tiene que ir formando sus intereses profesionales, ir buscando personalmente los conocimientos que necesita.

Inti Chu (4to. Informacional, ISDI): La asistencia obligatoria es un mecanismo burocrático. Ni siquiera se cumpliría eso de educarte para un horario de trabajo, porque un diseñador no tiene por qué tener horario.

Alejandro Montero (5to. Derecho, UH): Para la asistencia libre hay que tener en cuenta las características de las especialidades. Hay carreras que requieren una estrecha interacción alumno‑profesor, mutuamente retroalimentándose.

 En caso de asistencia opcional, )creen que los estudiantes dejarían mayoritariamente de asistir a clases?

(Voces de no, por qué)

Alejandro Montero (UH): Yo estimo que sí. Con la asistencia obligatoria lo que se persigue es orientar al estudiante. La asistencia libre no se puede analizar de modo absoluto. Los exámenes de suficiencia, por ejemplo, son para una minoría de estudiantes.

Alejandro Suárez (4to. Cibernética, UH): La desvinculación de los estudiantes estará en dependencia de la medida en que el profesor introduzca y motive a los alumnos a su clase, y de las características propias de cada asignatura. Si el estudiante que está interesado asiste, no va a tener problemas. Y el que no va, porque está dotado para prepararse de modo autodidacta, tampoco. Se podría elevar la exigencia, no poner pruebas que no estén a la altura del nivel impartido.

Anayanci (ISDI): Eso ayudaría a que los profesores se vieran obligados a superarse.  Eduardo Ramos (4to. Matemática, UH): Los profesores piensan, como nosotros, que es correcta la asistencia libre. El concepto sería ir cuando uno desee y obligatoriamente a las evaluaciones, pruebas y trabajos de control.

Marlevi García (Biología, UH): Nuestra carrera, que es práctica, nos exige ir a numerosos laboratorios donde el profesor nos imparte experiencias prácticas insoslayables. Si usted quiere asistencia libre, incorpórese a los cursos por encuentro o para trabajadores. El diurno está concebido para que los estudiantes asistan obligatoriamente a clases con un 20% de inasistencias justificadas. La asistencia obligatoria vincula al estudiante a las diferentes actividades de la universidad: la FEU, la UJC. Si estuvieran en sus casa, por ejemplo, estudiando, sería más difícil.

Rubén Martínez (4to. Sicología, UH): La asistencia opcional liberaría al profesor y al estudiante, porque el profesor también necesita ser liberado de determinados lastres que tiene la enseñanza obligatoria. El profesor debe  brindar esas experiencias que en los libros no aparecen. La asistencia libre no equivale a falta de control. Las evaluaciones siguen siendo obligatorias.

Neisy Bolaños (2do. Derecho, UH): Hay facultades en que se pide más, y en otras, menos. Las facultades en que menos se pide son las que tienen muchos laboratorios y pocas conferencias. Los horarios de seminarios seguirían, y ahí están las pruebas, las evaluaciones. Se trataría de ganar tiempo. A primer año, que ha entrado a familiarizarse con el vocabulario de la carrera, con la profesión, sería ilógico ponerle asistencia libre. Hay que analizar ésto  casuísticamente. Lo que no puede ocurrir es que se use la asistencia libre por parte de los que no quieren estudiar, los que hacen como la ruta 20, que pasa todos los días, pero no se gradúa. Si se hace una adecuación correcta en el plan C, no hay que llamarla asistencia libre. No es que la universidad se vaya a quedar vacía.

Juan E. Piñero (Lic. Química.UH): Está el grupo que pide asistencia libre, y no viene  y después tiene capacidad para estudiar por un libro y aprobar. Y si algún día quiere irse para la playa o para el cine, se va. Yo a ese grupo le preguntaría si los trabajadores pueden irse para la playa. Ellos reciben un salario y nosotros recibiremos  un diploma. El horario educa para nuestra disciplina posterior. Y a nadie le quitan por una ausencia el derecho a prueba. Hay quien cuenta, para  faltar hasta el 20% y después saca cinco en la prueba. Porque es capaz. Pero: )Y la disciplina? No se creó un hábito de trabajo. Hay otro grupo que sí quiere la asistencia libre para mejorar la enseñanza. Sí estaría de acuerdo con eliminar las horas de más. Yo mismo a veces voy a una conferencia porque estoy obligado. Y me pongo a hacer un informe. Supongamos que se haga un estudio y se quitaran todas esas horas sobrantes, y se quitaran a los profesores malos, y todos fueran óptimos, )alquien hablaría de asistencia libre? Nadie.

Alejandro Suárez (4to. Cibernética, UH): Se trata de un movimiento de renovación dentro de la propia universidad, tratando de apoyarnos en nuestras organizaciones y tratando de que esos dirigentes representen nuestras opiniones. En las reuniones no se consulta con los estudiantes y para resolver lo de la asistencia libre, los metodólogos y funcionarios tienen que venir y discutir con nosotros, con los estudiantes, todos esos problemas.

Rubén Martínez (4to Sicología, UH): Nadie puede abrogarse el derecho de obligar al estudiante a estudiar o a asistir a esta o aquella  conferencia. Estudiar en la universidad es un acto voluntario y quien no desee hacerlo, más tarde o más temprano tendrá que irse. Yo tengo que ser capaz  de asumir mis obligaciones por mí mismo.

 

“El alma del Alma Mater (II)”; en: Somos Jóvenes, nº 126, La Habana, mayo, 1990.





El alma del Alma Mater I (La universidad hoy. El ingreso)

29 04 1990

Para la elaboración de este trabajo fueron consultados funcionarios del Ministerio de Educación Superior (MES), dirigentes de la UJC y la FEU, y estudiantes de Ing. Química, Lic. en Derecho y Psicología y Facultad Preparatoria de la Universidad Central de Villa Clara (UC), de Lic. en Economía e ingenierías Forestal y Geológica del Centro Universitario de Pinar del Río (UPR), de Lic. en Diseño Industrial y Diseño Informacional del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI), y de Lic. en Derecho, Psicología, Biología, Matemática, Cibernética, Artes y Letras, Química y Farmacia de la Universidad de La Habana (UH).

La universidad es, en el mundo contemporáneo, una institución conmocionada por los cambios, abocada a transformaciones impostergables en el siglo de la electrónica y la informática. Caen viejos muros y aparecen nuevos horizontes, imprevisibles ayer. En un país como Cuba, que cuenta ya con 290 000 estudiantes universitarios y 320000 graduados (3,2% de la población), entre ellos 20 500 profesores, ¿no era lógico que Somos Jóvenes se interesara por saber qué ocurre en las universidades cubanas? Del pe al pa.

Ahí va eso.

 

¿Qué es vocación?

Luis del Toro (J’ del Dpto. de Ingreso, MES): Te voy a hacer una historia: Una muchacha no pudo terminar el preuniversitario por problemas familiares y lo concluyó en Fac. Obrera. Vino a verme y me preguntó: ¿Cómo podría estudiar medicina? Yo le respondí: Sólo por el Destacamento Médico del pre diurno o a través de la Orden 18, proveniente del Servicio Militar. Poco después vino con su uniforme verde. Se había incorporado al Servicio Militar Voluntario. Como al año regresó con su uniforme del Destacamento. Pero ese es un caso entre 48000 estudiantes que terminaron el pre ese año.

Eso es vocación.

Yo creo que depende de la formación  en tu medio familiar, de tus resultados docentes. Aunque hay estudiantes que salen muy bien en Matemática y Física y su mayor interés es hacia las humanidades. Creo que ningún estudiante en primer año de la carrera sabe si le gustará o no. Eso lo sabe de tercer año para arriba. Y si te pones a revisar las solicitudes,  encuentras muchas que no tienen ninguna lógica: Historia del Arte con Computación, Ingeniería Geofísica y Derecho en la misma boleta. Se critica el libro ¿Qué vas a estudiar?, a veces con razón, pero muchos no se han sentado ni siquiera a leerlo. Y yo preguntaría: ¿Cuántos han ido a las puertas abiertas que han convocado los centros universitarios? ¿Cuántos se han  dirigido por su cuenta a un centro  para pedir información? Nadie se la iba a negar. En todos los centros hay un buró de orientación vocacional.

No es fácil pasar por encima de una tradición paternalista que  le han formado en la educación precedente: Siéntate y espera, que todo te lo vamos a dar masticadito

Luis del Toro: Vamos a pensar en el pre ideal, donde  vayan todas las conferencias de todas las carreras. Después de la sexta, nadie sabe lo que va a pedir. Todo el mundo te dice que lo suyo es la maravilla. Y la confusión tiene lugar en pleno doce grado, pero si lo haces en décimo, mucha gente no va, porque todavía no están para pensar en eso.

 

Y hablando de preuniversitarios…

 

Luis del Toro: Mira, eso de por qué no existe un preuniversitario de letras, si existen de ciencias exactas, se ha planteado con fuerza por la FEEM. Hay razones: El año pasado se dieron ocho mil y pico de plazas en Ciudad de La Habana, y de ellas sólo 890  fueron plazas de Letras. Si hubiéramos hecho un pre de letras, esos estudiantes sólo habrían podido  competir contra esas 890 plazas, sin otra opción. Y para esas plazas hubo 11 800 solicitantes.

 

¿Cómo se planifican las plazas?

 

Luis del Toro: Hace poco el decano de la Fac. de Enseñanza Dirigida  de España nos decía que lo más importante de nuestro sistema es el cálculo de la cantidad de profesionales que vamos a necesitar en un período dado. La cifra que baja la Junta ha demostrado no contemplar todas las necesidades. Por eso se emplea como base, pero modificada con lo que nos hacen conocer los usuarios de esos profesionales: organismos, ministerios, etc. Con el MINAGRI y el MINAZ se coordina directamente, porque han levantado municipio por municipio sus necesidades de profesionales, con una perspectiva de 5 años y a razón  de cuántos por año. Las Tunas, en especial, ha hecho un trabajo muy serio: sus necesidades de profesionales en perspectiva en todas las ramas, sector por sector.

)Y si a alguna provincia no le hace falta un físico, pero da la casualidad que tienen al Einstein cubano graduándose de pre?

Luis del Toro: En todas las provincias del país hay por lo menos una plaza de cada profesión, aunque no se requiera de inmediato en el territorio. Aunque hay profesiones que ya en el país están al borde de la saturación. Periodismo, por ejemplo. Y se acercan a la saturación: geología, minería, geofísica, informática, SAD. Eso es también consecuencia del nivel de eficiencia que va alcanzando la educación superior, porque los planes se hacen contando con un nivel de eficiencia, y si aumenta más de lo previsto, introduce modificaciones. Periodismo está en más de 70% de eficiencia, lo que nos ha obligado a hacer con el DOR un estudio de cuánta gente está en edad de retiro, y la necesidad exacta de formación de profesionales dada la perspectiva de desarrollo. En el caso de Psicología estamos tratando, para explotar de un modo más amplio a los graduados, de colocar sicólogos en la comunidad, en los centros de trabajo. Hay una gran demanda de graduados de Historia, por ejemplo, en las casas de cultura y museos, pero no hay fondo salarial para cubrir esos empleos.

 

¿Entrar o no entrar?

 

Luis del Toro: Puede haber un estudiante que pida una sola cosa en su boleta. Si no lo coge, se deja como pendiente. Y en segunda vuelta, si quedara una plaza, se le ofrece. Aunque siempre insistimos en una cosa: muchas veces la vocación del estudiante no es estar preparado para una carrera específica, sino para un grupo de profesiones o para ingresar al nivel superior en cualquier carrera…

Eso sí es una vocación de perfil ancho (pienso yo).

…También porque conocen que ingresando en una carrera se pueden trasladar, presentarse a examen de concurso. Todavía, en los años que llevo trabajando aquí, no se ha dado el caso de un estudiante que no reciba la carrera apetecida y decida no ingresar en la educación superior y presentarse directamente al examen de concurso o acudir al servicio militar para optar por la orden 18.

Puede que un joven que no ingrese a la carrera que quería, se desaliente, pero al menos ingresó en la educación superior. En el primer semestre de segundo año, si tiene como promedio cuatro puntos, puede solicitar su traslado.

¿Qué objetivo tienen los cuatro puntos?

Luis del Toro: Que el estudiante se esfuerce, que trate de adquirir el mayor número posible de conocimientos y el reconocimiento social que se deriva de su rendimiento. Ya en esa circunstancia puede pedir traslado, pero lo piensa mejor. Salir de una carrera donde ha obtenido un reconocimiento, para empezar otra desde cero. Se trata de inducirlo a reflexionar más sobre el traslado. También hay otra opción: el examen de concurso para reingresar. Está el traslado de excepción, que pueden pedirlo en primer año los estudiantes que tienen 4,5 o más.

Muchos estudiantes usaban el Pedagógico como puente para pasar a otras carreras, sobre todo de Letras

Luis del Toro: Desde 1988 eso es imposible, porque son las únicas carreras desde  las cuales es imposible trasladarse. Dentro del Pedagógico, sí, pero no hacia otras. Bueno, solo a través del examen de concurso. Se ha dicho que hay un por ciento de traslados que es posible aprobar. Es una práctica habitual, porque al parecer el decreto no existe.  Pero aunque no haya un por ciento admisible de traslados sobre matrícula, sí hay limitaciones, porque las capacidades de cada especialidad tienen que ver con la disponibilidad de plazas laborales, número de alumnos por profesor, etc. No se puede permitir, por ejemplo, que cien alumnos se trasladen a Periodismo. En ingenierías de alta demanda y agronomía, se pueden aceptar traslados casi ilimitadamente. En otros casos, se hipotecaría el futuro de esos mismos estudiantes. Trasladarse es un derecho del estudiante que no se puede vetar, salvo que los vete la FEU o la UJC en caso de pésima trayectoria.

¿Qué sentido tiene en esas condiciones retenerlo? ¿Como castigo?

Luis del Toro: No. El derecho al traslado hay que ganárselo. Además, ningún centro admitiría un estudiante con aval negativo. No se quite el caso de arriba. Haga un trabajo educativo.

 

El examen de concurso

 

tiene las mismas características que el de ingreso. Usted compite contra  un escalafón de solicitudes y puede alcanzar la plaza  o no por esta vía. Si la alcanza, se le da traslado de carrera. Si un estudiante hace un rechazo brutal a la carrera, tiende a causar baja. Nosotros le aconsejamos siempre que espere, porque a la educación  superior se puede reingresar una sola vez. Lo mejor es pedir licencia, hacer un examen de concurso y trasladarse por esa vía.

 

¿Inventar un vocacionímetro?

Hablábamos antes de la vocación, y yo reflexionaba si no será recomendable crear en la enseñanza precedente una asignatura que oriente no sólo hacia la búsqueda  de su propia vocación, sino también hacia una visión más global de la contemporaneidad, que lo ilustre  en todas las facetas que le ofrece la vida, más allá de la Física, la Química y la Matemática que recibe. Una asignatura que le permita conectar continuamente la ecuación de segundo grado o las leyes de Newton con una máquina, con un instrumento, con la realidad extradocente. Claro, haciendo del profesor un maestro, porque no hay mejor creador de vocación que un buen maestro. Y pensaba también en que toda persona tiene una vocación profunda que no siempre descubre, ni sospecha. Una vocación que puede proceder de un libro leído a los ocho años, la incidencia de los padres, un suceso fortuito o quién sabe cuántos accidentes mínimos, intangibles. Creo que ayudaría a descubrirla la existencia de centros de evaluación y orientación de aptitudes, que descubrieran a los estudiantes para qué están mejor dotados. A usted le encanta la arquitectura, por ejemplo, pero no tiene sentido del espacio.

Luis del Toro: Ese podría ser el tema de una candidatura. Pienso en Japón, donde se prospectan genios y se dirigen hacia profesiones especìficas. Nosotros lo hacemos, pero artesanalmente. Tuvimos dos casos de muchachos que habían obtenido Metalurgia. Uno era el primer lugar en la Olimpiada Iberoamericana de Matemática y el otro, el tercer lugar en la de Informática. Al evidenciarse su condición de genios tuvieron una respuesta dentro del sistema: Se les dieron las carreras adecuadas. Hay profesiones como Derecho, Psicología, Diseño, Arquitectura, que tienen pruebas de aptitudes, muy rigurosas en el caso de las especialidades nucleares, dado que el aprobado (con nota mínima muy alta) de una prueba es el pase a la siguiente. Pero para eso nada más, empleamos casi dos meses, afectamos las tareas del campo, la docencia.

 

Un sistema

es lo que pretendemos. Convertir el ingreso en un sistema sin grietas.

¿Son imposibles entonces los fraudes en el sistema de ingreso?

Luis del Toro: Evalúa tú mismo: Los que elaboran los exámenes de ingreso entran al local sin nada. Allí tienen todo lo necesario. Cuando terminan, los compañeros de protección guardan en valija sellada todos los materiales utilizados, y así día por día hasta que terminan de confeccionarlos. Después se hace un solo original, se sella, se lleva a la imprenta, creándose un dispositivo especial de seguridad. Se reproducen de esta forma los exámenes, se cuentan, se empaquetan, se sellan y se envían a las comisiones de ingreso. En el momento del examen, se abren delante del jefe de la sede, del funcionario que está por la comisión provincial y de un estudiante. Se cuentan los exámenes y se reparten. Se empaquetan los en blanco y los utilizados después de terminadas las pruebas, se cuentan de nuevo y se sellan. El tribunal de calificación donde se envían las valijas está compuesto por profesores de la educación media y de la superior, de modo que cada uno califique una sola pregunta. Los profesores de un municipio jamás califican los exámens de su municipio. Un profesor pasa las notas y las ordena, otro suma y el presidente  del tribunal hace revisiones aleatorias de esas calificaciones. El jefe de todos los tribunales también hace muestreos sorpresivos cuando se está trabajando, y no se pueden sacar los exámenes del local. También los exámenes de concurso se muestrean aletoriamente y las reclamaciones se solucionan  por un tribunal distinto del anterior, discutiéndose personalmente con el estudiante.

¿Hay entrada a la universidad sin pruebas de ingreso o aptitudes?

Luis del Toro: Los únicos sin prueba de ingreso son los trabajadores que se benefician con el artículo 15 del decreto 92. Incluso se maneja que se le de en el futuro sólo a los que están en curso para trabajadores. El MININT incorpora 5‑7 combatientes anualmente a su universidad y para los que van al extranjero la prueba de ingreso es la preparatoria, que tiene hoy  una eficiencia de un 70%.

Pedro Hallinton Martínez (Fac. Preparatoria, UC): Pasar la preparatoria no es fácil. La matrícula empezó en 150 y quedamos 110 en cinco meses.

Luis del Toro: Pero eso son 280 plazas en todo el país.

¿Tan pocas?

Luis del Toro: En años anteriores se hicieron reducciones del plan, porque no lográbamos llenar las plazas que esos países nos ofrecían. También tenemos 15 plazas directas para la Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores, 15 para la de ciegos y 15 para la de sordos, todas en CPT. Todos, menos los limitados físicos y motores, por razones obvias que les dificultan el traslado, renunciaron a esas plazas y están entrando por la vía normal. Todos ellos hacen exámens de ingreso.

¿Y plazas directas a organismos?

Luis del Toro: Teníamos para la pesca, cultura, ICTV‑FAR, cursos ICRT‑ISA y algunas carreras en el exterior. Convenios específicos. Todos para trabajadores. Eso  se está revisando. También se dan algunas plazas por encima del plan para resolver problemas locales, pero nadie puede enviar un estudiante a la universidad sin que nosotros revisemos el expediente. Y toda boleta de matrícula tiene que contar con mi firma, con la del ministro, la del rector correspondiente, más los documentos que justifican la emisión de matrícula. Para ingresar de modo fraudulento habría que comprometer a demasiada gente, pero aún así, el MES comprueba año por año la matrícula. Hasta ahora no ha sido sancionado nadie por otorgar plazas indebidamente.

 

Todavía hay detractores…

del examen de ingreso?

Luis del Toro: Pregúntale a los muchachos.

Enrique Pérez Cruz (Ing. Química, UC): Actualmente  entran a la universidad los que están más preparados. No por un alto promedio que no reflejaba los conocimientos. Los estudiantes de primer año están más preparados  que nosotros.

Marcial Dacall (Lic. Informacional, ISDI): Las pruebas de ingreso tienen ahora un mayor rigor, por eso el  índice de retención aquí pasa del 90%. Eso es calidad del ingreso.

Michael Vega (Lic. Derecho, UC): La prueba de ingreso favorece a los estudiantes de vocacional. Antes de haberla instituido habría que perfeccionar el sistema de educación media y secundaria.

Lisvet López (UC): Las pruebas están de acuerdo con el nivel promedio que se imparte en todos los preuniversitarios.

Isis Leyva (Psicología, UC):  Las pruebas son un éxito, pero hay que adecuarlas. En Psicología se hacen PI de historia y no de biología, obviando la base genética de la psiquis humana. Pero no se podía esperar por un perfeccionamiento de la enseñanza media que viene andando desde hace años. Aquí entraban 150 a la Fac. de Eléctrica y terminaban segundo año 50. No se podía esperar.

“El alma del Alma Mater (I)”; en: Somos Jóvenes, nº 125, La Habana, abril, 1990.





El síndrome social del síndrome (el SIDA en Cuba)

29 04 1990

El soldado concluye de vestirse mientras la mujer, semiacostada en el camastro, cuenta los billetes, mientras el mismo día, varios años después, el otro hombre, de traje cerrado y oscuro a pesar de la resolana, anuncia a un grupo de vacilantes, en una calle de Little Rock, Arkansas, que el Armagedón ha llegado, mientras el soldado mira por última vez los pechos que emergen, como oscuras balas de cañón, de la camisola desleída, mientras el otro hombre anuncia que los fornicadores y pervertidos serán castigados, mientras el soldado sale cerrando la puerta, que hace cimbrar todo el esqueleto de la choza de adobe, mientras el otro afirma que pederastas y drogadictos serán aniquilados por la ira del Señor, mientras el soldado cruza sigiloso la cerca del campamento y alcanza su litera y se acuesta entre sonrisas cómplices que no alcanza a ver en la oscuridad, mientras el otro brama, ante la pequeña concurrencia que se ha congregado en Little Rock, Arkansas, que sólo los elegidos que abracen su fe podrán salvarse, mientras el soldado va durmiéndose mientras repite que el teniente no me cogió, no me cogió, no me cogió; porque no sabe que algo mucho peor que el teniente lo ha cogido.

 

Dos puertas de entrada

A inicios de 1986, un hombre que había regresado de una misión en África, se presentó en un hospital de La Habana quejándose de ciertas dolencias aparentemente inexplicables. Practicado uno de los pocos kits que por entonces había, resultó el primer seropositivo detectado en Cuba. Después aparecerían otros, contagiados en zonas hiperendémicas en fechas tan tempranas como 1976, y una cadena de transmisión homosexual que proliferó en la ciudad de Cabaiguán.

Haciendo caso omiso a aquel artículo del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, que se refería al SIDA como enfermedad de drogadictos, prostitutas y homosexuales en sociedades corruptas, enfermedad que jamás llegaría a Cuba, el SIDA había entrado.

Desde antes que apareciera en Cuba, cuenta el Dr. Jorge Pérez, director del Sanatorio de Santiago de las Vegas, “Nos empezamos a preparar, a recibir literatura, revistas científicas. Y mandamos a un especialista, el Dr. Millán, a trabajar a Francia con el Dr. Gentillini y el Dr. Rosenbaund, del servicio anti infeccioso de Francia, que desde el inicio estuvieron en contacto con el SIDA. El Dr. Millán regresó en el 84 y fue el primer médico entrenado en esto. De inicio, el pesquisaje de los internacionalistas infectados se hacía en un piso del Hospital Naval. Al principio, se prohibía a los infectados comentarlo. Debían decir que tenían hepatitis B. Cuando se hizo el sanatorio fue para dar mejor atención a personas que iba a durar dos años. Sin embargo, yo tengo personas aquí infectados desde hace catorce años y no están enfermos, sólo son portadores”, concluye el Dr. Jorge Pérez.

 

Períodos de incubación

Ahora se esperan períodos de incubación más largos mientras mejor sean medicamentados. La incubación de los tratados por AZT tiene una media de 13 años. El interferón cubano, por ejemplo, es capaz de prolongar el período de incubación en cinco años. En Cuba, la infección se comporta como en un país desarrollado, con excepción de que el sarcoma de capos (manchas en la piel) no es frecuente. Como la adecuada atención fue prolongando la vida de los pacientes, se hizo necesario pasar al sistema sanatorial.

 

Pero antes

se puso en práctica un sistema costoso y altamente eficiente de detección: Pruebas a todas las donaciones de sangre, a los combatientes que arribaban de África y a todas las poblaciones de riesgo; a cada ingreso en un hospital, a cada embarazada, chequeos para empleo, pesquisajes opcionales a poblaciones abiertas que quisieran hacerse la prueba. En total, 16 millones de pruebas practicadas. El resultado: sólo 9 casos de transmisión por transfusiones, vía que desde hace años ha sido totalmente eliminada, y ninguna muerte por SIDA fuera del sistema de salud.

 

 El primer sanatorio

fue creado en 1986, en la finca Los Cocos, al sur de La Habana. Cuando es detectado, al seropositivo se le recluye en el sanatorio, no opcional, sino obligatoriamente. Allí recibe habitación —a lo sumo dos pacientes por pieza en apartamentos con sala, cocina, baño, refrigerador, televisor y aire acondicionado—, generalmente en “Los edificios”, la zona más humilde, de donde con el tiempo y de acuerdo a su conducta personal, así como las bajas que se presenten, será promovido a “El Arcoíris” o al más lujoso “Marañón”. Ya en éste, se trata de casas muy confortables en una zona tranquila y arbolada.

 

Césped, árboles y silencio, y altas verjas.

El sistema médico está estructurado por zonas y funciona las 24 horas: psicólogos, sociólogos, médicos de las más diversas especialidades y el más moderno equipamiento. Al seropositivo se le practica una entrevista, que se repetirá más tarde. Aún cuando no están obligados a hacerlo, la mayor parte de los entrevistados declaran su cadena de relaciones sexuales, de entre los cuales aparecerán el o los posibles emisores y contagios sucesivos. Según el Dr. Jorge Pérez, se trata de entrevistas, sin forzar a nadie. Se le convence. Es la misma técnica empleada para cualquier enfermedad de transmisión sexual. El estudio es muy detallado. Hay quien no sabe cuándo ni a través de quién se infectó. Se indagan entonces los contactos desde que tuvieron su primera relación sexual hasta llegar a la fuente. Si una prueba es dudosa, se repite a nivel nacional. En el período pre serológico, en algunos casos (raros, porque la sensibilidad de la prueba es grande) da negativa.

Como en su primera entrevista a veces el enfermo está bajo el shock del conocimiento de su enfermedad, se re entrevista en el Sanatorio, cuando ya conoce el riesgo y la responsabilidad con los demás que significan ser portador. Declarar los contactos es una obligación moral, no legal. Como hacerse el análisis es voluntario, pero casi nadie dice que no.

—Los pacientes afirman que hay muchos seropositivos en la calle, ¿Qué usted cree de eso, Dr. Jorge Pérez?

—Nosotros localizamos a un contacto cada tres meses. Ellos dicen que ocultan contactos, y lo sé: un 10% de los contactos son ocultados. Pero, estadísticamente, la probabilidad de que esos contactos ocultos estén infectados es mínima. Ninguno ha fallecido hasta hoy de SIDA fuera de aquí.

En el sanatorio, los pacientes reciben íntegro su salario (o una pensión de 110 pesos a quienes no trabajaran, como es el caso de los estudiantes), una dieta de 5.500 calorías diarias, la medicamentación más adecuada para cada caso —750.000 dólares por año en medicamentos importados—, más una buena cifra en productos nacionales y la garantía de óptimas condiciones materiales. Cada paciente cuesta al estado cubano 36 pesos por día.

Durante un congreso en Ámsterdam, los enfermos volcaron los stands de algunas firmas en protesta por los precios de los nuevos medicamentos. Aquí, en cambio, muchos pacientes reciben cada día entre 1 y 6 tabletas de AZT (acidotimidina), que detiene la replicación del virus, a un costo de dos dólares por cápsula. Reciben interferón —alfa recombinante y gamma interferón— en diferentes dosis; el factor de transferencia, de producción nacional. Sólo el tratamiento de una criptococosis cuesta 20.000 dólares, y un tratamiento de foscarnet, 23.000. Se ofrecen algunos tratamientos con medicina verde: Cápsulas y preparados liofilizados, infusiones a base de mangle rojo, áloe, cáscara de almácigo e incienso (antiviral).

Si la calidad material de vida elimina el riesgo de stress que dada la crisis económica es tan frecuente entre la población cubana; el confinamiento crea un stress adicional: la noción subjetiva de libertad ha sido suprimida. No se trata de un asunto meramente teórico. Cada enfermo tiene derecho a vivir, pero también a querer vivir. Sin la férrea voluntad vital, puede ocurrir lo que refiere el Dr. Claudio Loyd para los casos de enfermos en fase terminal:

—Lo sacas de la enfermedad, le das ánimo y lo devuelves a una vida con cierta calidad. Reincide en la esperanza. Pero cuando se cansan o se deprimen y se dejan morir, no duran nada.

Cabe apuntar que los enfermos cubanos también carecen de otra “libertad”: la de irse consumiendo hasta la muerte sin ninguna ayuda de sus Estados, incluso algunos muy ricos. Pero

 

No es un confinamiento absoluto

Los recién ingresados tienen pases cada fin de semana con un acompañante, que será su sombra noche y día desde que salen del sanatorio hasta que regresan. Una vez que han transcurrido seis meses de ingreso, una comisión integrada por psicólogo, sociólogo y médico evalúa la conducta del paciente. Si se le considera “garante”, es decir, incapaz de propagar irresponsablemente su enfermedad, un familiar firma un documento haciéndose responsable de su conducta y desde ese momento puede salir solo los fines de semana. La condición de garante puede obtenerse pero también puede perderse por fugas del sanatorio, conductas que se juzguen inadecuadas, etc. Condición reversible.

 

Pero al principio

la institución tuvo un carácter militar. No había pases, la disciplina era inflexible e incluso un director llegó a decirle a un seropositivo:

—Ya tú no eres Frank Aragüí, ahora eres el 77. El mundo se acabó para ti. De aquí nada más se sale con los pies por delante o curado.

Estaban obligados a decir a sus familiares y amigos que padecían hepatitis B. Hablar de SIDA estaba prohibido, como si se tratara de un secreto de Estado. Habían contraído una suerte de enfermedad “capitalista” que los degradaba a estigmas nacionales: homosexuales, pervertidos. Mezcla de ideología y machismo.

—Al principio —cuenta uno de los pacientes más viejos—fue muy duro. Fíjate que el primer director me dijo: Capitán, habitúate a que ya no eres ni capitán ni soldado; ahora eres sidoso. Los escolares que pasaban por la carretera nos gritaban maricones y yo no lo soy. Nos trataban como si todos fuéramos unos delincuentes sexuales.

Con frecuencia los llevaban de paseo en ómnibus de altos vidrios polarizados, para “ver la vida como desde una pecera” porque estaba terminantemente prohibido bajarse. Tanto pavor infundían las siglas SIDA, que fue necesario pagar un plus de 100 pesos sobre el salario a cada trabajador para que aceptara un puesto en el sanatorio, condición que se ha mantenido. Hoy, los sanatorios (trece en total, que serán pronto quince, situados en casi todas las provincias de Cuba) constituyen una

 

Micro sociedad,

cuyo mayor problema es ser un segregado de la otra, o como afirma un paciente al ser interrogado: “La peor ley de esta sociedad es que no estamos incorporados a la otra”. Una micro sociedad que funciona como un organismo socio sicológico complejo. Integrada por personas estresadas por el carácter de su enfermedad, que ven pronto destruirse su esquema tradicional de vida, que ven su privacidad interrogada, puesta al descubierto, e incluso estigmatizada por una zona de la sociedad. Enfermos con mínimas posibilidades de manipulación de una enfermedad por ahora no curable, y que adquieren, a edades muy tempranas, una percepción mortal de la vida, que inclina a muchos, incluso a ateos hasta ayer militantes, hacia una religiosidad dictada por su indefensión.

 

“Yo pertenezco a la religión de Orula,

o lo que la gente llama la santería”, afirma Rigoberto. “Cada vez que yo necesito dar un toque de santos, hacer una fiesta, me dan pase. Sobre todo en enero, que es mi cumpleaños, y en septiembre, que es la velada”.

Asistimos a una misa bautista en pleno sanatorio, y notamos la concurrencia de jóvenes. No es un caso aislado. Diversas iglesias hacen labor de proselitismo, confortan a los pacientes, los agrupan, les dan un sentido gremial, de pertenecer a una sociedad y no de ser el segregado de la sociedad a la que antes pertenecían. Ofrecen una fe a quienes perdieron o están en trance de perder la otra.

En cambio, Ulises, militante de la Unión de Jóvenes Comunistas, se queja de la falta de espíritu grupal y organicidad de los militantes: “¿Será que los comunistas no somos ni una religión?”.

 

Pero no es sólo la libertad

o la noción de libertad lo que se pone en juego. Las condiciones de confinamiento crean problemas adicionales, a veces muy graves. Teniendo en cuenta que en Cuba la respuesta mayoritaria de la población a los afectados es el respaldo, la efectividad, la protección y, a veces, la sobreprotección; la extracción del seno familiar implica conflictos como los apuntados por la sicóloga María Isabel:

—Los jóvenes, a la vez que los sacas del medio familiar, empiezan a presentar problemas, desajustes.

Y eso se agrava por el hecho de que si aún la mayoría de los hospitalizados están entre 20 y 29 años, ya los nuevos casos son abrumadoramente jóvenes de 15 a 19 años.

 

La reinfección

Dada la juventud de los nuevos ingresos, la ruptura de los nexos (y límites) familiares, su mayor actividad sexual (y, en ocasiones, promiscuidad), hacen que los problemas de reinfección se conviertan en algo serio y delicado.

—La reinfección tiene el riesgo de ingresar al organismo cepas más patógenas que las originales — explica la Dra. Mirta Fraga—. Hay cepas más y menos virulentas (más rápidas y más lentas). En pacientes más antiguos que han sobrevivido, las cepas son más lentas, aunque también eso depende de cofactores: el sistema inmunológico del paciente, su fortaleza, modo de contagio, etc. Hay pacientes que han infectado a su esposa, ella ha fallecido y él permanece asintomático.

—¿Quizás como consecuencia de las mutaciones, los VIH más recientes serían más resistentes? —pregunto al Dr. Arsenio, epidemiólogo.

—Tienes razón en parte. Hay, sobre todo entre los jóvenes de sexo en grupo con mucha promiscuidad, un grupo de cepas más agresivas con las cuales el paciente dura más corto tiempo. Y no es categórico, porque el estudio de secuenciación de cepas se está haciendo ahora. Y está muy directamente relacionado con la actitud que tenga la persona ante la vida y la enfermedad. ¿Por qué? Si te acuestas no con uno, sino con 10 seropositivos, llega el momento que no tienes una cepa, tienes 3. Tres virus diferentes. Y si no te tratas, además, el virus se vuelve mucho más fuerte. Dados los cofactores, la invasión es mayor. Más cepas, más replicación viral. Te estás reinfectando continuamente. Y junto con el VIH puedes recibir la hepatitis viral, que es un cofactor, el herpes simple, la sitomegalovirosis. Estás cargando a esa persona de otras enfermedades. En esas circunstancias, el virus acaba contigo, y rápido. Tenemos muertos de 17 años, de 19 y 20.

—¿Hay diferencia de capacidad inmunológica entre rangos de edades, digamos 15‑19/20‑29?

—Está por probar —responde el Dr. Jorge Pérez— No tiene que ser así. Quizás el sistema inmunológico de personas más jóvenes no está tan desarrollado como el de los adultos. A los 15 años el sistema debe estar total y completamente formado. Pero en seres humanos no se pueden hacer generalizaciones. Puede haber enfermedades, incluso hereditarias, que hayan deprimido el sistema. Y ser más susceptibles al virus.

 

Niños

Pero también “existen padres, madres o ambos, que tienen que abandonar a sus hijos al entrar al sanatorio. Y tenemos que atenderlos. Si hay familiares que se encarguen de los niños, se les confían. En caso contrario, pasan a escuelas internas. Y se dan mayores facilidades a los padres para que visiten a sus hijos”. De todos modos, no se trata de una atención normal. Y, sean cuales sean las circunstancias en que queden los menores, la reclusión de los padres es obligatoria.

—¿Y niños con SIDA?

—La vía materno fetal está descartada —responde el Dr. Jorge Pérez— por el análisis que se hace a las embarazadas. Tres casos ha habido de mujeres que han querido tener sus hijos a pesar de todo. Han salido enfermos y han muerto en dos, tres años y medio. Hay alguna posibilidad muy remota de que no salgan infectados. Nosotros siempre recomendamos no tener hijos en esas circunstancias. Hasta los 18 meses no se puede saber si el niño está infectado o no, porque nace con los anticuerpos de la madre. Normalmente, si nace con SIDA, el niño empieza a enfermarse al mes. Pero a veces se enferma a los 3‑4 años. En Guantánamo hay una niñita de 6 años con SIDA.

 

Más allá de la barrera

“Se llama la etapa SIDA cuando el individuo transgredió ciertos límites de inmunodepresión y se producen enfermedades oportunistas. Se habla del complejo VIH‑SIDA. Sintomático, asintomático. La clasificación se basa en la cantidad de linfocitos CD4 y las enfermedades que tiene el individuo”, nos comentan en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, donde destinan a los enfermos de SIDA (no los seropositivos) cuando son atacados por alguna enfermedad oportunista que entrañe peligro vital.

—Uno nunca sabe todas las enfermedades que vienen. Se conocen cuatro o cinco que son las más frecuentes y se hace labor de profilaxis, aunque no hayan aparecido.

—¿Cuál es el tiempo de permanencia de los enfermos aquí?

—Prolongada. No menos de un mes. Se hace difícil el control de la enfermedad. Se deja con régimen y cuando se comprueba que el tratamiento no le hace daño, se envía a su provincia. Si recae, regresa. Si fuera necesaria una unidad de terapia intensiva por deficiencia respiratoria progresiva o cerebral, se envía al Hospital Miguel Enríquez. Si fuera recuperable. Si no, no vale la pena. Aquí no tenemos los aparatos. En la nueva sede los tendremos.

—¿Aquí no se produce ningún deceso?

—Sí. Casos que no tienen aquellas insuficiencias y no necesitan sala de terapia se quedan aquí. A veces el VIH en estadios altos hace que el individuo se consuma, el slim desees descrito en Tanzania: se le da alimentación parenteral (por vena) dado que no absorben los alimentos.

 

Auto inoculación y crisis

Las actuales circunstancias de crisis profunda que vive el país, con lo que conlleva de crisis de perspectivas, incluso de crisis ética, moral, pueden explicar lo inexplicable: el caso de un grupo de jóvenes que se auto inocularon el VIH. Preferían vivir sin limitaciones unos pocos años, que continuar padeciendo su falta de expectativas. Los que no han muerto, ya están arrepentidos. Es un caso que el gobierno prefiere desconocer, de modo que cuando le pregunté al director del centro:

—¿Es cierto que ha habido casos de auto inoculación?

—Que yo sepa, no.

 

La ley

estipula que el Ministerio de Salud Pública está autorizado para confinar en caso de peligro epidemiológico, no sólo a enfermos del SIDA. Aunque hoy sólo se aplique a ellos. Está legislado.

Por peleas, fugas, etc., se remite al enfermo, por el tiempo que dure la sanción, a Nazareno, sanatorio donde el trabajo es obligatorio, los pases son cada 45 días y el régimen es más rígido (la medicamentación y la alimentación siguen siendo las mismas). Se necesita buena conducta para regresar al sanatorio. Por causas mayores —fuga de mucho tiempo, contaminar a alguien, hechos delictivos— se remiten al Combinado del Este, la prisión más grande de La Habana, donde hay un pabellón especial para los seropositivos (que mantienen sus condiciones de alimentación y medicamentación).

Aunque varios pacientes aducen que: “No hay ninguna ley que te prohíba fugarte de aquí. Si te escapas, aunque sea para ver a tu mamá que está enferma, te acusan de propagación de epidemia aunque no haya testigos, aunque no haya nadie infectado”.

—¿Un enfermo es acusable de difundir la epidemia sólo por una fuga, sin que haya pruebas? —pregunto al Dr. Jorge Pérez, director del Sanatorio.

—Antes de ser yo director, no sé. Hemos tenido sancionados. No muchos, pero comprobados, a los que se les ha aplicado el Decreto Ley 54. De modo que ilegal no es. En casos de indisciplinas menores, la comisión de disciplina quita pases. Hemos tenido casos de fugas por 15 días y hemos comprobado que el paciente no está en su casa.

Legislado está, pero la pregunta sería

 

¿Es moral?

Se aduce que el sistema implantado está dirigido a proteger los derechos humanos de la mayoría (los sanos) a costa del derecho a la libertad de la minoría (los enfermos y seropositivos), ya que es precisamente ese sistema el causante del bajísimo índice de SIDA en Cuba.

No se podría afirmar categóricamente que es sólo el sistema implantado el responsable de estos datos, concluye la OMS al analizar el caso cubano. Aunque una parte sustancial debe corresponderle. Pero al sistema sanatorial se añade la amplia red de serodetección, el comparativamente escaso contacto de los habitantes cubanos con extranjeros, su alto nivel de instrucción, la escasa drogadicción (prácticamente nula por vía intravenosa) y la vigilancia epidemiológica.

 

La propaganda

“La propaganda intimida a la población, no la educa. Al principio se dan un gran susto y de ahí pasan a la incomprensión. Y se puede enseñar sin amedrentar”, reflexiona un paciente.

“Quieren presentarnos como lo peor”, dice otro, “como la escoria de la sociedad y eso es mentira”.

Algunos religiosos afirman: “Le han dado la imagen al pueblo de que todas las personas que están aquí adentro son promiscuas”.

¿Justifica de alguna manera ese tipo de propaganda, ante la opinión pública, el sistema de confinamiento, convirtiendo a los enfermos en culpables?

 

¿Humanitarismo Vs. Paternalismo?

Algo se desprende de las opiniones de muchos enfermos: “No estoy en contra del sanatorio como sistema de salud, ni de la atención o la alimentación. Ni de lo que aporta al paciente en cuanto al conocimiento de su situación real. Pero si el sanatorio fuera opcional, yo no estaría aquí”.

“Hay quienes no se quieren ir, porque aquí se han hecho señoras y señores y exigen su carne tierna y a la hora exacta”.

“Que me dejen trabajar los años que me quedan. Si no, yo soy un hombre muerto”.

“Que sea el sanatorio un lugar de tránsito, de preparación para enfrentar la realidad, y regresar a la vida habitual, volviendo aquí para chequeos periódicos o cuando ocurra algo”.

Y no es una idea ajena a la dirección del sanatorio, pero, al parecer, su puesta en práctica es lenta. Demasiado. Quizás porque haría falta abandonar un esquema paternalista que presupone al estado capaz de determinar lo que mejor conviene a todos y a cada uno de los ciudadanos. A cambio, bien podría delegar en la responsabilidad individual. No confinar de antemano, previniendo las posibles transgresiones. Si todos los ciudadanos estuvieran presos, no habría asaltos, pero, ¿sería moral?

 

 El Período Especial,

momento de excepcional escasez en medio de la peor crisis que ha sufrido Cuba en los últimos decenios, añade un nuevo elemento a la ya compleja circunstancia: Dado que la escasez llega al grado de suministrar algunos huevos y una exigua cuota de picadillo de soya como casi exclusiva fuente de proteínas, el factor sobrealimentación se vendría abajo, poniendo en peligro la supervivencia. Pero aún cuando se asignara una cuota especial a cada seropositivo, ¿se avendría un enfermo a sobrealimentarse mientras sus hijos lo miran mal alimentados? Es difícil, aunque sepa que en ello le va la vida.

¿Cómo garantizar que medicamentos tan caros como necesarios se disloquen por toda la red asistencial del país, azotada por la falta de combustible y otras carencias, hasta llegar a los pacientes dispersos?

De cualquier modo, hay que dar voz y voto a los seropositivos. No puede existir un esquema único e igualitarista para todos.

 

¿Quién cuida a quién?

es la pregunta que se hacen los miembros del Grupo de Prevención, integrado por seropositivos, médicos, publicistas y profesionales de distintas esferas, y que se ha propuesto prevenir el SIDA y abogar por la integración a la sociedad de los afectados. Porque “hay que luchar contra el SIDA y no contra los que tienen SIDA. Y el sanatorio crea una falsa seguridad en la población sana. Piensan que todos los seropositivos están adentro, y muchos salimos los fines de semana sin un cartel en la frente. La balanza se mueve en el sentido de que nosotros somos los que tenemos que cuidar a los sanos y no los sanos cuidarse a sí mismos. Creo que es más humano educar a la población que encerrar a los seropositivos. Hasta hoy, no se han dado más que cinco casos de seropositivos del sanatorio que contagiaron a otros. En cambio, se detectan más de cien casos nuevos por año”.

 

1990 (no publicado por la revista Somos)

 





Mozart en la sierra o la ignorancia de Einstein

29 03 1990

Yo era geólogo entonces: las rocas, la soledad, el silencio con silbido de insectos y pájaros asustados en la Sierra de Cristal; veinte kilómetros diarios de camino por cañadas como cuchilladas y cauces de ríos intocados. Aquella tarde llegué a la casa de La Fernanda donde acamparía una semana. Después de los saludos y el baño, me acomodé en el portal para marcar las muestras y ordenar los mapas. Mientras, coloqué un casette en la pequeña grabadora. La música se hizo cómplice de la tarde y yo ni me percaté del campesino ──su vida entera en estas serranías── que se sentó en silencio, casi devotamente, a unos pasos de distancia. Concluido el último movimiento, preguntó:

──¿Quién toca la música esa?

──Es de Mozart, un músico alemán que murió hace doscientos años..

──Lástima que se haya acabado.

──¿Quieres que te lo ponga otra vez?

──¿El radiecito ese puede…?

──Sí.

Esa noche escuchó cinco veces la sinfonía completa. Al día siguiente la tarareaba mientras daba de comer a los carneros.

 

Cosas de maricones

Universidad de Oriente. 1974. Seis de la tarde.

Termino de vestirme y casi al salir, un amigo, por demás inteligente, receptivo, de ideas abiertas a lo nuevo, que podría llamarse Pepe:

──¿Te vas de rumba?

──No exactamente. Voy al teatro.

──¿Qué ponen?

──Es un ballet…

──¿Un ballet?

──Sí. ¿Por qué? ¿Quieres ir?

──¿Yo? ¿Tú estás loco? Eso es cosa de maricones.

 

La cultura también es relativa

El ron ya ha desatado las lenguas ──que nunca estuvieron muy amarradas── y la conversación discurre a saltos de un tema a otro para caer, por fin, en la relatividad y Einstein y la famosa fórmula E = m c2, tan imprescindible para comprender el siglo XX como el Ulyses de Joyce. En ese momento un escritor amigo, de quien daría las mejores referencias, argumenta:

──No me compares una ecuación con la Oda a la Alegría de Beethoven, ni una computadora con la Gioconda. Si la tecnología formara parte de la cultura, eso sería la deshumanización de la cultura. Para mí la matemática es como la escritura cuneiforme y mi literatura no va a ganar nada con que yo aprenda a calcular integrales. Yo sería feliz aunque no supiera ni multiplicar. Mi ignorancia científica no me apena.

(Dicho en un tono de casi *me enorgullece+)

 

Cultura, incultura y acultura

Durante cierta inspección a una escuela en el campo, una funcionaria del MINED escuchó varias veces que *Se habían colocado 400 estéticas en la escuela+, que *cada estudiante tenía su estética+, hasta que descubrió que las *estéticas+ eran los perritos de yeso, las muñecas y los búcaros que los muchachos traían para *adornar+ la parte superior de sus escaparates.

Algo similar puede ocurrir con la palabra cultura ──que equivale a la sabiduría acumulada por el hombre, por una nación o, en su sentido más vasto, por toda la humanidad. A veces el uso indiscriminado de una palabra la va vaciando de contenido. Existe hasta un Ministerio de Cultura ──lo que equivaldría a un Ministerio de la Sabiduría──, aunque se ocupe sólo de un pedacito de esa palabra.

Cualquier persona clasificaría sin vacilar a sus vecinos en *cultos+ e *incultos+. Cualquiera ofrece una definición de qué es la cultura y no habría dos iguales.

El campesino de la Sierra ¿es inculto? Desde el punto de vista artístico sí. Como el estudiante. Pero mientras el campesino es inculto por desconocimiento, de una incultura ávida  de cierta belleza que hasta entonces desconocía; el estudiante, más que inculto es aculto, porque rechaza a priori, por prejuicios, ciertas manifestaciones culturales que ni siquiera conoce. ¿Quiere decir eso que ambos son absolutamente incultos? No. Cuánta sabiduría de la tierra, de las siembras y los animales, no aprendí de él en unos pocos días. ¿No me ayudó Pepe a estudiar Resistencia de Materiales? La diferencia es que mientras uno se abría a otras formas de la cultura, el otro se había atrincherado en cierta sabiduría científica, negándose a lo desconocido. La misma acultura, pero más consciente, del escritor, que se alimenta sólo de arte ──como si el arte no fuera un animal omnívoro.

Ningún ser humano es absolutamente culto o absolutamente inculto, porque la sabiduría humana es ya tan vasta, que son inconcebibles los genios del Renacimiento, doctos en todo al mismo tiempo. Puede que hoy la verdadera cultura de un hombre no sea sino conocer cada vez con mayor exactitud la pavorosa extensión de su incultura.

A los veinte años yo me consideraba una persona *culta+, efecto sobre todo de la incultura ambiental. Hoy, me creo apenas medianamente informado. He aprendido a saber todo lo que no sé. Y es demasiado.

A veces pensamos que adquirir cultura es atragantarse de libros, mientras más, mejor, olvidando que la sabiduría es un acto de reflexión que tiene lugar en profundidad. Más valen cien libros leídos con fervor, degustados, analizados hasta el fondo, que cinco mil devorados con prisa, de los cuales sólo quedará el recuerdo borroso de un autor y un título. A menos que sólo aspires a pavonearte, exhibiendo las listas bibliográficas sobre las que has resbalado. O que seas  asiduo a la cultura de sobaco. Leer mejor es más importante que leer más.

La cultura no es tampoco un pantalón o un peinado, que uno puede comparar con el del vecino, para ver cuál es más bonito o quién tiene más. Sería como comparar huellas dactilares.

Entre otras cosas, ¿para qué sirve la cultura?

Es obvio que un ingeniero químico que sepa más de química será mejor trabajador. Pero además, basta que no hayas perdido aquel instinto que te hacía decir ¿por qué? cuando eras niño, para que acercarte a la sabiduría sea, no una obligación, sino un placer. Si el amor a una mujer es ese acto maravilloso mediante el cual se llegan a conocer los sentimientos y sueños de otra persona casi tan bien como se creen conocer los de uno mismo; el amor a la vida es echarse a esa aventura infinita de conocerla, no sólo a través de los libros y las ecuaciones de segundo grado, sino también vigilando el vuelo de una hoja seca en octubre, el azul que asume el mar ciertas mañanas, o los sueños de los otros hombres que son, que fueron, que serán.

 

“Mozart en la Sierra”, en: Rev. Somos Jóvenes No. 124. La Habana, marzo de 1990.

 





Corolario (del libro Habanecer, 1992)

1 02 1990

Portada Habanecer 186

Hasta esta hora de este viernes 28 de agosto de 1987, la ciudad ha respirado 2.425.634 m3 de aire, sus 1.384 columpios se han  mecido 622.800 veces; en los 96 cines, 144.000,5 pares de ojos pastaron besos, asesinatos y chistes en colores y cinemascope; 39.000 pares de nalgas erosionaron, en los 134 parques, los bancos de madera y granito; se escucharon 1.234.000 canciones; acaban de nacer 83 niños, que esperan alcanzar 73 años y medio y que ocuparán el espacio, cada vez más exiguo, que dejaron los 45 muertos velados, llorados, enterrados y mañana olvidados, de este día; la ciudad gastó  6.889.218 pesos, se comió 120.500 pollos, 164.000 docenas de huevos, y bebió 1.956.432 litros de agua.  Como consecuencia,  al Caribe fueron a dar 1.854.973 litros de orines y  326,95  toneladas  de mierda. 4.300.000  pasajeros  sufrieron  las inclemencias del transporte urbano y 383.920 afortunados capturaron un taxi. Hasta esta hora de este viernes 28 de agosto de 1987, la ciudad de San Cristóbal  de La Habana hizo el amor 157.437 veces.