2002 Utopiario

Luis Manuel García Méndez; Utopiario (poesía); Ed. Provincia. Instituto Leonés de Cultura, Col. Poesía; León, España, 2002. 56 pp.  ISBN: 978-84-95702-21-5 . «Premio Eugenio de Nora 2002».

Portada Utopiario 64

Utopiario  es el envés de un poema épico: la antiepopeya de lo cotidiano en La Habana desolada de los noventa. Un hombre no encuentra nada que obsequiar a su hija por sus cinco años recién cumplidos, y decide ofrecerle lo único que la ciudad ha sido incapaz de derogar. Sale en busca de un atardecer intransferible, pero La Habana, lejos de entregárselo, convoca “la cristalería rota de sus ilusiones  / y las pisadas húmedas de sus nuevos dioses”. Su vida y la vida de su ciudad, machihembradas en la carpintería de la historia, lo arrojan continuamente al tiempo circular de un mundo que transita hacia ninguna parte, y no le otorga siquiera el consuelo de la desmemoria. Una sabiduría compuesta de preguntas, que le obliga a eludir los “por qué” de sus hijos, no “para ahorrar tiempo / sino para ahorrar miedo”. Y lo único que recibe, en lugar del atardecer prometido, es una condena perpetua a la esperanza, los escombros de aquel sueño de justicia compartida que le fuera otorgado aquel lejano día en que él cumplió cinco años, y anduvo “sin temor a extraviarme / en la topografía del asombro”, aunque la ciudad “estrenaba geografía: calles / desembocando sin excepción al mar”.

Sobre Utopiario:

Utopiario inaugura lo que podría ser la etapa post-nerudiana en la poesía en lengua española. En algunas zonas del libro, la voz poética, identificable quizás con el autor,  dialoga con la figura, entre tierna y condescendientemente enfocada del padre, que encarna una ingenuidad ideológica, la ilusión de un mañana mejor, la felicidad futurible, luminosa, prometida por la ideología oficial. El poeta, por el contrario, parece estar de regreso, luchando por no aceptar que el desengaño degenere en sarcasmo y cinismo. A pesar de ello, el libro entra en la estela nerudiana. Neruda atrajo y fecundó casi todo lo que vino después de él; pero hoy, tanto su estética como de poeta traducido o de textos aproximativos, como sus ideas de un optimismo histórico desfasado y, a partir por lo menos de la desaparición de Stalin, insincero, no pueden ser sino una referencia negativa. García Méndez acusa, en buena medida, lo que llamaríamos su “técnica poética”, pero para, a través de ella y en ella, denotar precisamente lo contrario [a su] optimismo histórico acomodaticio. (…) En esta entrecruzada situación de lo poético y lo que trasciende o desborda lo poético, reside la novedad y el atractivo de Utopiario. Y en ese sentido, este libro es no sólo interesante, sino ejemplar e inaugural”. (Eugenio de Nora).

“Antiepopeya de La Habana en los 90, un mundo donde “la inocencia está en veda permanente”, “una muralla de gradas vacías nos separa del universo” y “la tinta cuesta más que las palabras”, las cuales, sin embargo, “desaparecen en un sumidero de silencio”. (Danilo Manera; Riff Raff. Revista de pensamiento y cultura).

 

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