El alma del Alma Mater II (La universidad hoy. La libertad de ser mejores)

29 05 1990

La calidad, divino tesoro

Según Miguel Torres (Viceministro 1ro, MES), hay que “desarrollar en los estudiantes la capacidad de educarse por sí mismos, y eso está en proporción directa a la ejemplaridad, la calificación y la exigencia del profesor. Más en Cuba, donde la relación profesores‑alumnos no es ningún valladar, en comparación con otras universidades del mundo. Si al principio de la Revolución eran 15000 estudiantes, la matrícula se multiplicó por veinte, hasta más de 290000 en todos los tipos de curso. De 1038 profesores hasta más de 20500 hoy, con una edad promedio de 37 años”.

 No tiene por qué coincidir la mayor calidad como docentes con la mayor edad, porque al principio, por razones de necesidad, casi todos los graduados pasaban a docentes. Después, con una masa mayor de graduados, el nivel de selección se pudo hacer  más riguroso.

Y añade Miguel Torres:

El profesor universitario no es un daador de clases. Tiene que tener un nivel cultural integral, y nuestro graduado será un reflejo de lo que se logre en este sentido. Un reflejo también de la sociedad. Y para eso es necesario también  la consagración del profesor al trabajo, llevando la atención al profesor a su estadío más alto. )En qué puede diferenciarse el trabajo de un profesor del de un investigador de un centro de avanzada? La consagración es necesaria, y eso no quiere decir que el profesor esté sentado catorce horas en un departamento docente. El  en su casa puede preparar clases, consultar información.

La consagración es, ante todo, un problema moral.

¿Qué opinan los estudiantes?

Sara Mireya (5to. Lic. Economía, UPR): La calidad en general es buena, pero ha habido asignaturas mal impartidas y ahí están los resultados. A veces asignaturas importantes.

Rubén Martínez (4to. Sicología, UH): Muchas veces las clases son mera repetición de los textos.

Galina González (4to. Vestuario, ISDI): Especialistas alemanes nos han impartido clases. Hubiera sido bueno que algunos profesores se incorporaran a esas clases y aprendieran con nosotros. Se evitarían las contradicciones que después hemos tenido con esos mismos profesores, porque dar clases con ellos es como regresar.

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): La calidad es bastante mala. Con excepciones. Del año pasado hacia acá se han marchado de la facultad 21 profesores que tenían experiencia en la docencia. Actualmente la mayoría de los profesores son adjuntos. No tienen mucho tiempo para preparar las clases y muchas veces desconocen la pedagogía. Tal vez el éxodo se deba a la poca atención que les brinda nuestra facultad.

Enrique Pérez (3ro. Img. Química, UC): La calidad de los profesores es regular. Cuando de 102 estudiantes suspenden 60, hay problemas.

 

Aunque a veces

Yusimí Barreras (2do. Derecho, UC): Por ejemplo, a muchos profesores, siendo especialistas en algo, se les cambia constantemente de asignatura, incluso sin contar con su anuencia. El problema de la vivienda tiene más posibilidades de resolverlo trabajando como asesor jurídico de una empresa. Aquí no.

Pedro García Espinosa (graduado, ISDI): Hay profesionales que tienen experiencia, pero no tienen categoría docente y no les conviene entrar a la universidad porque pierden salario. Otros no tienen experiencia pedagógica. En el caso de Informacional, los profesores son jóvenes y están aprendiendo con los alumnos. En el caso de Industrial, hemos contado con asesoría extranjera y a veces no se aprovecha. Profesores que a veces están al lado de un asesor y no lo exprimen, quizás por aquello del yo…

Nirsia Lore (5to. Ing. Geológica UPR): La calidad es de regular para abajo. Nosotros somos el primer año que recibe las asignaturas. Hay muchos profesores que vienen de la producción, pero tienen que asegurarse en la teoría. Hay hasta una asignatura que nos la han impartido entre siete profesores. )Quién entiende eso?

María Teresa García (5to. Ing. Geológica, UPR): La mayoría de los profesores vienen aquí porque son amigos de fulanito y de menganito. Un ingeniero  en la producción lo más que gana son 310 pesos  y aquí con el tiempo puede llegar a titular y ganar 400. Sepa o no sepa. Y no se puede comparar el trabajo en la docencia con el levantamiento.

Annia I. Ruiz (5to. Ing. Geológica, UPR): Hay profesores que son malos, que no son pedagogos, que no deberían dar clases, pero siguen ahí, para resolverles su problema personal. Lo mismo que el índice académico. )Por qué se necesita 4 para dar clases? )Y si es un memorión que se aprendía las libretas, pero no sabe dar clases, no es un pedagogo? La calidad de la docencia no es sólo la calidad de la clase, sino todo lo que motiva al estudiante hacia la especialidad. Entre profesores buenísimos y profesores malos, hemos tenido profesores que no motivan al estudiante, ni siquiera a investigar, siendo una especialidad netamente investigativa. Tampoco lo motivan a adquirir una cultura general, como si su único interés en la vida fuera la asignatura que da.

 

──Y los planes…

‑‑continúa Miguel Torres (Viceministro Primero, MES)‑‑ están caracterizados por cambios en la estructura: un plan más flexible, generalizado, adaptado a los cambios, una disciplina de carácter integrador que vincule las diferentes habilidades.

 

Vitamina C

Los estudiantes que ingresen hoy a la educación superior se insertarán en lo que se ha llamado plan C. )Y eso qué cosa es?

Miguel Torres (Viceministro 1ro, MES): El plan C es  ante todo la plasmación de un concepto que ya hemos logrado identificar con claridad: el perfil amplio. Figúrate que:

TABLA 1

1958     28 carreras

1976     99 carreras

1977    203 carreras

1983    158 carreras (Plan B)

1990     80 carreras (Plan C)

Un proceso galopante  de especialización que reducía considerablemente el espectro en que se movía cada uno de  nuestros graduados. La aplicación del Plan C no es un capricho, ni la del perfil amplio. Este perfil está concebido en una tríada: pregrado, adiestramiento laboral y especialización posterior o postgrado. Una carrera de perfil amplio comprende los problemas generales y básicos, los más frecuentes de un perfil dado. Los médicos, por ejemplo, mediante grupos de expertos detectaron 286 problemas básicos que gravitan sobre la salud de la población cubana. Ese es el objeto de trabajo. Por tanto, el médico debe adquirir algo más de 700 habilidades para dar respuesta, a nivel primario de salud, a esos problemas. Y así se conciben los planes de estudio,  de modo que los objetivos de su preparación coincidan con los objetivos de su utilización. Cuando esto se solucione, disminuirá el tiempo de adaptación del estudiante.  Vamos reuniendo a los especialistas principales de cada rama con sus principales usuarios, para detectar los problemas que el graduado deberá resolver.

Con lo cual los estudiantes parecen estar masivamente de acuerdo, pero es interesante anotar algo que está ocurriendo en el ISDI:

Inti Chu (4to Informacional, ISDI): El instituto es nuevo y los planes se cambian constantemente. Como el diseño se ha practicado empíricamente, los profesores son mayoritariamente empíricos. Gran parte de los profesores vienen de la Fac. de Arquitectura y eso influye. Se busca el perfeccionamiento mediante el constante cambio, pero al mismo tiempo eso atenta contra la estabilidad, lo que se refleja en la calidad.  Pedro García Espinosa (ISDI): Uno sufre con el cambieteo constante, pero lo entiende lógico, porque es la búsqueda de un camino.

De ahí que los planes precedentes, aún en práctica, adolezcan de

 

Sobrantes y faltantes

Yamilén García (5to. Lic. Economía, UPR): El plan de estudios deja muchos huecos. A veces es falta de estudio, pero hay verdaderamente mucha desactualización de los planes, mucha diferencia con lo que se hace en la práctica económnica, y al mismo tiempo, materias, asignaturas muy bien impartidas pero que prácticamente no tienen aplicación.

Marcial Dacall (4to. Informacional, ISDI): Y todavía quedan asignaturas que no serían necesarias.

Sara Mireya (5to. Lic. Economía, UPR):  A veces damos una asignatura por libros en desuso y por un  programa desactualizado. Aunque hayamos aprobado todos con buenas notas, el resultado es desastroso, porque salimos con conocimientos obsoletos.

Marlén Guzmán (Idem): Más relación de la teoría con la práctica concreta de la economía cubana es necesaria, con sus perspectivas normales de desarrollo. A veces parece que nos adiestran para llenar modelitos que vienen de La Habana, y eso lo podría hacer un técnico medio.

Juan Enrique Piñero (5to. Lic. Química, UH): Damos asignaturas teóricas que nunca vamos a utilizar.

Mercedes Sánchez (4to Derecho, UC): Estamos cansados de pedir oratoria. Un jurista que no se sepa expresar, no puede ser  bueno. Se lo hemos pedido hasta al rector. Recibimos ruso y cuando vamos a la calle, todo el mundo pide inglés. Y la mecanografía. Trajeron las máquinas pero no había profesores, y ahora hasta las máquinas han ido desapareciendo. En derecho laboral, en derecho agrario, estamos muy flojos.

Ana  María San Pedro (4to Derecho, UC): Hay problemas con la metodología de impartición  y la planificación de las asignaturas, de modo que cosas esenciales quedan cojas. Incluso muchos se sienten defraudados con la carrera.

 

La FEU inspecciona

Miguel Torres (Vicemninistro 1ro. MES):  Nosotros  hemos creado los procedimientos para detectar a los profesores que no sirven. El sistema de  inspecciones: Cada vez se evalúa con un mayor nivel de rigor. Y el sistema de evaluación de cuadros. Hoy está previsto incluso quitarle la categoría docente y salvo excepciones, ningún recién gradudo entra directamente al aula como profesor. Todo esto se cumple, aunque puede haber mayor rigor. Una inspección general desnuda un centro y culmina cuando se examina a los estudiantes. Imagínate el grado de afinidad necesario para que el alumno en esa prueba, que no vale nada para él, no deje abandonados a sus profesores, que es a quienes se está evaluando a través de ellos.

María Teresa García (5to. Ing. Geológica, UPR): Conocemos aquí un excelente profesor que tiene sanciones por cualquier cosa y hasta le evalúan de regular algunas clases porque no hizo la pregunta inicial o porque dio la clase sin regirse estrictamente por una metolología, aunque la clase haya sido excelente. También porque ningún otro se le puede parar al lado.

Isis Leyva (5to. Sicología, UC):  Lo menos significativo es la inspección avisada de la institución. El mejor evaluador del profesor es el estudiante, que lo ve todos los días: cuando  vino con mal genio o sin preparar la clase. Pero mientras los estudiantes tengan miedo a posibles represalias, sus evaluaciones no serán serias.

Enrique Pérez (3ro Ing. Quim. UC): A  veces las evaluaciones nuestras no son rigurosas, sino paternalistas, sobre todo cuando el profesor es buena gente.

Neisy Bolaños (2do. Derecho, UH): La FEU debe evaluar a los profesores y por lo menos en mi facultad no se es paternalista. En Biología, en Economía, se han separado profesores a partir de una opinión mayoritaria de la FEU. Donde quedan incapaces es donde la FEU no ha hecho el papel que le corresponde.

Marlen Guzmán (5to. Lic. Economía, UPR): Y a veces no cuestionamos al profesor y a determinada fórmula de enseñanza, por miedo a las consecuencias.

Oscar de la Cruz (4to. Informacional, ISDI): Tuvimos problemas con dos profesores, a los que les dimos insatisfactorio. La brigada se reunió y lo elevó. Se fueron.

Anayanci (Idem): Lo malo es que nos quedamos sin ninguno.

 

¿Independencia o paternalismo?

Mario Malagón (profesor, Fac. Electrónica, UPR): La universidad no puede crear el 100% de las habilidades que el estudiante tiene que desarrollar para ser un profesional. A lo sumo un 60, un 70%. El resto depende del estudiante, de su esfuerzo y sacrificio, de su interés por la profesión.

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): En el Plan C, que comenzó en el curso 90‑91, disminuye notablemente el paternalismo, que todavía vemos en los primeros años, pero que va disminuyendo hacia los superiores.

Rubén Martínez (4to. Sicología, UH): Pienso que desde la misma universidad no se estimula la independencia del estudiante. Las clases son esas clases magistrales de los años 50, a las que estás obligado a ir.  Hay paternalismo en la concepción de la enseñanza universitaria en Cuba. Su eliminación estimularía, desde dentro del estudiante, la profundización de la relación entre teoría y práctica.

 

Viene de atrás

Alejandro Suárez (4to. Cibernética, UH): Arrastramos problemas de la educación media: el paternalismo y la falta de educación integral. Se ha planteado reiteradas veces, pero yo no veo las soluciones, los resultados.

Anayanci (4to. ISDI): También hay el problema de que en otros países el niño recibe artes manuales y una educación estética de que adolecemos aquí. Hay que tener en cuenta de qué base partimos.

 

Asistencia opcional

Miguel Torres (Viceministro 1ro. MES): El empleo del vínculo del trabajo con la producción y dejar en los planes un mayor tiempo para el autodidactismo y la dedicación al estudio, es lo que contemplan los planes C. Esto es, que en los años inferiores haya una carga académica superior a la de los superiores, y una tendencia al aumento de la vinculación con la producción, la investigación y el estudio autodidacta.

Ahora bien, en esa proyección no se contempla algo que muchos estudiantes están planteando con fuerza:

Anayanci (ISDI): Uno viene a marcar la asistencia a veces y con eso ya es buen alumno.

Inti Chu (4to. Informacional, ISDI): )Se puede decir que el estudiante que no atiende, que está en el aula sólo fìsicamente, está? En ese caso el profesor está solo.

Rubén Martínez (4to Sicología, UH): Pienso que la asistencia obligatoria estimula la pereza estudiantil. El estudiante tiene que ir formando sus intereses profesionales, ir buscando personalmente los conocimientos que necesita.

Inti Chu (4to. Informacional, ISDI): La asistencia obligatoria es un mecanismo burocrático. Ni siquiera se cumpliría eso de educarte para un horario de trabajo, porque un diseñador no tiene por qué tener horario.

Alejandro Montero (5to. Derecho, UH): Para la asistencia libre hay que tener en cuenta las características de las especialidades. Hay carreras que requieren una estrecha interacción alumno‑profesor, mutuamente retroalimentándose.

 En caso de asistencia opcional, )creen que los estudiantes dejarían mayoritariamente de asistir a clases?

(Voces de no, por qué)

Alejandro Montero (UH): Yo estimo que sí. Con la asistencia obligatoria lo que se persigue es orientar al estudiante. La asistencia libre no se puede analizar de modo absoluto. Los exámenes de suficiencia, por ejemplo, son para una minoría de estudiantes.

Alejandro Suárez (4to. Cibernética, UH): La desvinculación de los estudiantes estará en dependencia de la medida en que el profesor introduzca y motive a los alumnos a su clase, y de las características propias de cada asignatura. Si el estudiante que está interesado asiste, no va a tener problemas. Y el que no va, porque está dotado para prepararse de modo autodidacta, tampoco. Se podría elevar la exigencia, no poner pruebas que no estén a la altura del nivel impartido.

Anayanci (ISDI): Eso ayudaría a que los profesores se vieran obligados a superarse.  Eduardo Ramos (4to. Matemática, UH): Los profesores piensan, como nosotros, que es correcta la asistencia libre. El concepto sería ir cuando uno desee y obligatoriamente a las evaluaciones, pruebas y trabajos de control.

Marlevi García (Biología, UH): Nuestra carrera, que es práctica, nos exige ir a numerosos laboratorios donde el profesor nos imparte experiencias prácticas insoslayables. Si usted quiere asistencia libre, incorpórese a los cursos por encuentro o para trabajadores. El diurno está concebido para que los estudiantes asistan obligatoriamente a clases con un 20% de inasistencias justificadas. La asistencia obligatoria vincula al estudiante a las diferentes actividades de la universidad: la FEU, la UJC. Si estuvieran en sus casa, por ejemplo, estudiando, sería más difícil.

Rubén Martínez (4to. Sicología, UH): La asistencia opcional liberaría al profesor y al estudiante, porque el profesor también necesita ser liberado de determinados lastres que tiene la enseñanza obligatoria. El profesor debe  brindar esas experiencias que en los libros no aparecen. La asistencia libre no equivale a falta de control. Las evaluaciones siguen siendo obligatorias.

Neisy Bolaños (2do. Derecho, UH): Hay facultades en que se pide más, y en otras, menos. Las facultades en que menos se pide son las que tienen muchos laboratorios y pocas conferencias. Los horarios de seminarios seguirían, y ahí están las pruebas, las evaluaciones. Se trataría de ganar tiempo. A primer año, que ha entrado a familiarizarse con el vocabulario de la carrera, con la profesión, sería ilógico ponerle asistencia libre. Hay que analizar ésto  casuísticamente. Lo que no puede ocurrir es que se use la asistencia libre por parte de los que no quieren estudiar, los que hacen como la ruta 20, que pasa todos los días, pero no se gradúa. Si se hace una adecuación correcta en el plan C, no hay que llamarla asistencia libre. No es que la universidad se vaya a quedar vacía.

Juan E. Piñero (Lic. Química.UH): Está el grupo que pide asistencia libre, y no viene  y después tiene capacidad para estudiar por un libro y aprobar. Y si algún día quiere irse para la playa o para el cine, se va. Yo a ese grupo le preguntaría si los trabajadores pueden irse para la playa. Ellos reciben un salario y nosotros recibiremos  un diploma. El horario educa para nuestra disciplina posterior. Y a nadie le quitan por una ausencia el derecho a prueba. Hay quien cuenta, para  faltar hasta el 20% y después saca cinco en la prueba. Porque es capaz. Pero: )Y la disciplina? No se creó un hábito de trabajo. Hay otro grupo que sí quiere la asistencia libre para mejorar la enseñanza. Sí estaría de acuerdo con eliminar las horas de más. Yo mismo a veces voy a una conferencia porque estoy obligado. Y me pongo a hacer un informe. Supongamos que se haga un estudio y se quitaran todas esas horas sobrantes, y se quitaran a los profesores malos, y todos fueran óptimos, )alquien hablaría de asistencia libre? Nadie.

Alejandro Suárez (4to. Cibernética, UH): Se trata de un movimiento de renovación dentro de la propia universidad, tratando de apoyarnos en nuestras organizaciones y tratando de que esos dirigentes representen nuestras opiniones. En las reuniones no se consulta con los estudiantes y para resolver lo de la asistencia libre, los metodólogos y funcionarios tienen que venir y discutir con nosotros, con los estudiantes, todos esos problemas.

Rubén Martínez (4to Sicología, UH): Nadie puede abrogarse el derecho de obligar al estudiante a estudiar o a asistir a esta o aquella  conferencia. Estudiar en la universidad es un acto voluntario y quien no desee hacerlo, más tarde o más temprano tendrá que irse. Yo tengo que ser capaz  de asumir mis obligaciones por mí mismo.

 

“El alma del Alma Mater (II)”; en: Somos Jóvenes, nº 126, La Habana, mayo, 1990.


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