De la libertad y Terminator

24 06 2011

En Mi viaje a la Rusia soviética, publicado en 1921, Fernando de los Ríos cuenta que al entrevistarse con Lenin en su oficina del Kremlin, le preguntó por la libertad, y Lenin le aclaró que “nosotros nunca hemos hablado de libertad, sino de dictadura del proletariado”, algo que “en Rusia podría durar unos cuarenta o cincuenta años”. “¿Libertad para qué?”, concluyó Lenin. De los Ríos se pregunta entonces “¿Bajo qué régimen hay que vivir en tanto se llega a la meta…? ¿Bajo el “despotismo ilustrado” de una “vanguardia” de la clase obrera, que controla toda la economía, la cultura y la expresión de un país?”.

Años más tarde, Albert Einstein, en su conocido artículo “¿Por qué Socialismo?”, advertía que “Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. (…) ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?”.

Libertad, despotismo, utopía, poder, sociedad, individuo. En esas palabras se condensa la tragedia del socialismo real y, en particular, la que ha asolado a Cuba durante medio siglo.

Recientemente, la editorial Aduana Vieja ha publicado tres libros transitados oblicua o perpendicularmente por esas palabras, tres libros entre los cuales descubrimos de inmediato vasos comunicantes, puentes tendidos por la escritura entre las dos orillas, la del individuo y la del poder, mientras al fondo del cañón fluye la sociedad: sus visibles remolinos de aplausos y su corriente de fondo, casi subterránea, de frustración y miedo.

En Última novela: Cuba. Treinta años de Mariel (Ed. Aduana Vieja, 2010, 148 pp.), Ramón Luque se acerca a los autores de la generación del Mariel a través de una escritura híbrida entre la narrativa, el periodismo, la memoria personal y el ensayo. Una escritura ágil, sin pausas, que sumerge al lector en una levedad engañosa, la de los textos perfectamente anudados. Los protagonistas visibles son José Abreu, Luis de la Paz, Armando de Armas y Rodolfo Martínez Sotomayor, a los que se unen los fantasmas de Reinaldo Arenas, Carlos Victoria y Guillermo Rosales. Aunque el verdadero protagonista es la voluntad libertaria de un grupo de amigos, compinches literarios segregados por la historia y cuyo único refugio fue la geografía. Más que una comunión estética —es difícil conjugar en un corpus único la prosa avasallante de Arenas, los mecanismos de relojería de Victoria y el grito angustioso de Rosales, por poner algunos ejemplos—, los escritores de Mariel estaban unidos por la desolación. En Cuba, ellos reivindicaron al individuo frente al poder que suplantaba la voz de una sociedad silenciada. En el exilio, reivindicaron el cuerpo frente a la maquinaria estandarizadora de una sociedad donde nunca encontraron su justo lugar, al tiempo que inventaban “un Miami littéraire”, como decía Jesús Díaz en 1999 al referirse a Rosales y Victoria.

En todos ellos, en mayor o menor medida, encontramos la misma angustia del desajuste, de la incapacidad del “amoldamiento”. Un desarraigo que asola por igual a sus personajes de la Isla y del exilio. Un exilio que no es sólo ese espacio físico de la diáspora, esa patria de repuesto, especialmente Miami. Eso explica que las tres novelas de Victoria sean verdaderos Bildungsromanen, especialmente La travesía secreta y La ruta del mago, mientras Puente en la oscuridad las anuda mediante una búsqueda inversa que desdibuja la frontera entre realidad, nostalgia y mitología. Abel (La ruta del mago, 1997), Marcos Manuel Velazco (La travesía secreta, 1994) y Natán Velázquez (Puente en la oscuridad, 1993) tienen diferentes nombres, pero los tres componen un mismo Aprendizaje de Wilhelm Meister. Los tres intentan exorcizar a los mismos fantasmas: la soledad, el desarraigo y el difícil ajuste a dos sociedades que exigen su tributo, cada una en su propia moneda. De modo que los verdaderos exilios son esas huidas interiores a las que parecen propensos muchos de los personajes que pueblan la literatura de los autores de esta generación, una suerte de respuesta transgresora a las presiones de la realidad exterior. Los exilios subsidiarios del alcohol y la muerte, la noche y la literatura; excepto el propio cuerpo, ese refugio último.

De Carlos Victoria es el segundo libro, sus Cuentos completos (Ed. Aduana Vieja, 2010, 206 pp.), en una feliz reedición que añade a la anterior los cuentos de El salón del ciego y un hermoso prólogo de Madeline Cámara. Si con Luque recorrimos los predios de la generación Mariel, con Victoria nos codeamos con una galería de personajes marginados y marginales, seres que intentan ser ellos mismos frente al patrón de una presunta “normalidad”. La huida, ese es el tema de Victoria, y el exilio es apenas una de sus manifestaciones. La intolerancia, la inadaptación y el exilio no son en él cotos privados de nuestra insularidad transida de política; se extiende también a esa sociedad donde han sido acarreados por la resaca de la huida: una sociedad intolerante a su manera, cuadriculada por un andamiaje de normas y costumbres, y sometida a la dictadura del mercado. Quizás por eso la geografía de Carlos Victoria es incierta, dubitativa, los personajes transitan de un paisaje a otro, viven en Miami con el mismo gesto de habitar La Habana.  “Desde el comienzo de mi carrera noté que todo a mi alrededor conspiraba para que yo dejara de ser quien estaba siendo”, confiesa Victoria. La angustia del desarraigo y la marginalidad eclosionan en la ambigüedad de “El resbaloso”, uno de los textos más inquietantes del volumen. Ese personaje inasible, perseguido nadie sabe exactamente por qué. (¿O será precisamente por eso, porque una sociedad que nos obliga al tributo del cuerpo no acepta a ese espíritu que no puede ser disecado en las actas de la República?). Ese espíritu de la noche en la ciudad que se deshace hacia un recuerdo de la ciudad.

Si el puente entre los libros de Luque y Victoria son evidentes, el que une a ambos con Buena Vista Social Blog. Internet y libertad de expresión en Cuba, coordinado y editado por Beatriz Calvo Peña (Ed. Aduana Vieja, 2010, 329 pp.), requiere ciertas explicaciones.

Buena Vista Social Blog combina en sabias dosis el ensayo sociopolítico con textos más o menos periodísticos o íntimos de los propios blogueros y nos permite ir desentrañando un fenómeno que ha crecido selvático durante los últimos años. Este volumen dota a la blogosfera de una suerte de urbanismo a posteriori, al analizarlo como un nuevo medio de comunicación que parte de la necesidad y la iniciativa personal, pero también de esa anagnórisis que padece la cubanía independientemente de la latitud donde radique, a lo que se suma la necesidad testimonial y la urgencia de construir una sociedad civil cuyo tránsito del universo virtual al real ya se está produciendo. El libro apunta acertadamente al hecho de que la confluencia en los blogs de intimidad e intencionalidad testimonial y política ensaya y prediseña la sociedad del mañana. Y en ello radica el hecho diferencial de la blogosfera cubana: toda ella tiende a recomponer la sociedad plural abolida por decreto, incluso desde la intimidad.

En “Arte bloguética”, Yoani Sánchez habla de sus posts como un ejercicio de cobardía: “Cada nuevo post impide que la presión aumente dentro de mí y estalle de forma comprometedora. De modo que los kilobytes deben cargar con mi impotencia cívica, con mis pocas posibilidades de —en la vida real— decir todo esto”.

La blogosfera nos demuestra que la sociedad de mañana no se construye con discursos de caudillos o hazañas de héroes, sino con los pequeños miedos y las pequeñas heroicidades de todos nosotros. La voz online ya no es un código secreto entre conjurados. Va tomando la calle, el cuchicheo, el susurro, y ese, como bien saben los carceleros de la palabra, es el preámbulo del grito.

Jürgen Habermas proponía un tipo ideal de sociedad, donde la acción comunicativa fuera el eje central y, según Foucault, el sujeto-cuerpo se halla inmerso en la sociedad y es determinado por ella a partir de normas y reglas, de modo que el sujeto se interconecta con la sociedad  a partir de las relaciones de poder que ejerce y que padece. La blogosfera ha empezado a restituir el equilibrio ideal de Habermas, a equilibrar las relaciones de poder que, según Foucault, la sociedad padece, con las que ejerce.

En la práctica, el socialismo declara construir una sociedad libre donde el propio hombre no lo es, aunque Marx y Engels, en El Manifiesto Comunista, hablaban de “una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos”. De modo que, para los puristas del marxismo, la blogosfera respondería mejor a los clásicos que esa “nueva sociedad” que no educa para ser libre, sino para obedecer y sacrificarse, en la mejor retórica bíblica, si deseas conquistar el paraíso terrenal del comunismo donde sobrarán manzanas por la libre.

En 1884, José Martí, al comentar el libro La futura esclavitud, de Herbert Spencer, anota que en un hipotético socialismo “De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas (…) iría a ser esclavo de los funcionarios. (…) Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder (…) El funcionarismo autocrático abusará de la plebe cansada y trabajadora. Lamentable será, y general, la servidumbre”.

La blogosfera es, ante todo, como anota este libro, un espacio de libertad. Una nueva forma de democracia donde el sujeto no sólo tiene voto, sino voz. Una voz que prescinde de intermediarios y censores. No pocos centros de poder acusan a la blogosfera de caótica. Y tienen razón. Es tan caótica como la libertad.

Pero la blogosfera es más que eso.

En la segunda entrega de Terminator, cuando Hollywood decidió que el futuro gobernador de California no debería hacer papeles de villano, Robert Patrick encarna al robot T-1000, un prototipo de metal líquido que es capaz de transformarse en cualquier persona y reconstruirse a si mismo aunque lo desintegren. La llamada Revolución Cubana también intentó desintegrar a su “terminator”, la sociedad de la Isla: escindió los afectos y bloqueó el diálogo entre las dos orillas, suplantó la familia de la sangre con la familia ideológica, condenó al individuo que no aceptara la servidumbre e inmolara su yo en el altar de una sociedad prediseñada mediante técnicas de ingeniería social, dictaminó la obediencia del hombre al poder, aunque cuidándose de enmascararlo como “ el bien común”. Toda Revolución funciona como un artefacto explosivo y ésta no fue la excepción. Los escritores de Mariel son esquirlas de esa explosión. Su angustia y su soledad han ido engrosando el corpus literario del exilio, que es también el corpus literario (diverso, contradictorio, enriquecedor) de todos nosotros. Hoy, esas esquirlas y muchas otras que la onda expansiva arrojó a todos los confines, comienzan a reunirse en la blogosfera como gotas de metal líquido empeñadas en reconfigurar el cuerpo de la nación. Y los guionistas del castrismo, menos imaginativos y capaces que los de Hollywood, no serán capaces de evitarlo.

 

“De la libertad y Terminator”; en: Cubaencuentro, Madrid, 24/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/de-la-libertad-y-terminator-264537





Cuba en su encrucijada (Entrevista a Carmelo Mesa Lago)

21 06 2011

Catedrático Distinguido Emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh, Carmelo Mesa Lago ha sido catedrático visitante en la Universidad Internacional de la Florida, Universidad de Tulane, Universidad de Salamanca e Instituto Universitario Ortega y Gasset, así como asesor regional en Seguridad Social en la CEPAL. Es miembro de la Academia Nacional de Seguridad Social (EE. UU.) y de la Junta Editorial de la Revista Internacional de Seguridad Social (Ginebra) y fue Presidente de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA, EEUU). Autor de 79 libros y 250 artículos/capítulos de libros, sobre seguridad social, Cuba y sistemas económicos comparados, publicados en ocho idiomas en 33 países; entre sus libros más recientes encontramos: Atención de la salud para los pobres en América Latina y el Caribe (1992), Breve historia económica de Cuba socialista (1994)Manual de economía de la seguridad social en América Latina (1998), Buscando un modelo económico para América Latina ¿mercado, socialista o mixto? (2002), La economía y el bienestar social en Cuba a comienzos del siglo XXI (2003), Las reformas de pensiones en América Latina y su impacto en los principios de seguridad social (2004), Cuba’s aborted reform: Socioeconomic effects, international comparisons and transition policies (con Pérez-López, 2005), Las reformas de salud en América Latina y el Caribe y su impacto en los principios de seguridad social (2006), Reassembling social security: A survey of pension and healthcare reforms in Latin America (2008) y World crisis effects on social security in Latin America and the Caribbean: Lessons and policies (2010). Consultor en seguridad social y salud de los más importantes organismos internacionales, ha conducido investigaciones y asesorías en pensiones, salud o protección social en 19 países latinoamericanos, cuatro países del Caribe anglófono, dos europeos, dos africanos y dos asiáticos. Ha recibido premios y bolsas de investigación de instituciones europeas, norteamericanas, latinoamericanas y asiáticas, incluyendo el Premio Internacional de la OIT al Trabajo Decente (compartido con Nelson Mandela) y fue finalista al Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales en 2009.

El pasado 6 de junio, Mesa Lago ofreció en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid, la conferencia “Servicios sociales bajo la revolución cubana (1959-2011): Salud, educación, vivienda, pensiones, desempleo y salario real”, germen de la presente entrevista.

 

La Revolución ha hecho hincapié en su carácter social. Cuba en 1958 estaba entre los tres primeros países de América Latina en cuanto a los promedios nacionales de sus prestaciones sociales, pero con enormes diferencias entre grupos de ingreso y entre la ciudad y el campo. Son indiscutibles los logros cubanos en alfabetización, educación y asistencia sanitaria, no así en vivienda, mientras que las pensiones ajustadas a la inflación se han deteriorado. ¿En qué medida estos cincuenta años han sido un avance y en qué medida un retroceso en cuanto a las prestaciones sociales?

Carmelo Mesa Lago: En un artículo publicado en América Latina Hoy (2008) he demostrado que, en vísperas de la Revolución y respecto a promedios nacionales en indicadores sociales, Cuba se ordenaba entre los tres primeros países latinoamericanos (por ejemplo, tenía la mortalidad infantil inferior), pero con diferencias notables entre grupos de ingreso y entre las zonas urbanas y las rurales (así la mortalidad infantil era la mitad de la nacional en La Habana pero el doble en el campo, donde se concentraba la pobreza). La Revolución universalizó e hizo gratuitos los servicios educativos y sanitarios, eliminando o reduciendo notablemente dichas brechas y también expandió la cobertura de las pensiones. Esto fue posible por la acción del Estado y 65.000 millones de dólares recibidos de la URSS en el período 1960-1990, de los cuales Cuba solo devolvió 500 millones. En 1989, la Isla se colocaba a la cabeza de América Latina y de muchos países socialistas en la gran mayoría de sus indicadores sociales. Pero la desaparición de la URSS y el campo socialista provocó la caía del 35% del PIB entre 1989 y 1993, y esto, unido a serios errores de política económica interna, causó un severo deterioro de los servicios e indicadores sociales. Ocurrió una mejoría con la recuperación que comenzó en 1995 impulsada por reformas tímidas hacia el mercado, pero a comienzos del siglo XXI, Fidel revirtió las reformas, lanzó la Batalla de Ideas, recentralizó la toma de decisiones y debilitó el sistema económico antes de la crisis económica mundial, lo cual ha vuelto a dañar los servicios sociales que, además, se han hecho insostenibles financieramente en el largo plazo, como ha reconocido Raúl Castro.

 

Desde los años 60, Cuba prácticamente eliminó el desempleo por el rápido expediente de inflar las plantillas que hicieron irrentables las empresas estatales. En tu conferencia citaste el dato oficial de que el desempleo disminuyó entre 1989 y 2009 de 8% a 1,6%, aunque te referiste a un desempleo oculto de 34% en los años 90. El progresivo deterioro del poder adquisitivo de los salarios ha hecho evidente que, en lugar de crearse empleo, se redistribuyó el desempleo. Y ello creó una subcultura sintetizada en la frase: “El estado simula que me paga y yo simulo que trabajo”. Dijiste que casi la mitad de los nuevos cuentapropistas son jubilados o proceden de la economía sumergida y, dada la presión fiscal y la corrupción de inspectores que imponen su propio sistema tributario, 27.000 trabajadores por cuenta propia han devuelto sus licencias. Raúl Castro propone terapias de shock que incluyen el despido de más de un millón de trabajadores que, presuntamente, encontrarán empleo en la economía no estatal. ¿En qué medida esa fuerza laboral podrá reajustarse a una economía competitiva y esto podría ocasionar una fractura social de consecuencias imprevisibles?

CML: En un artículo reciente publicado en Espacio Laical analizo este problema. Supongamos que una fábrica necesita 100 trabajadores pero el Estado emplea 200, eso reduce el desempleo “abierto” pero disminuye a la mitad la productividad laboral y el salario, a más de crear desempleo “oculto” o contratación de mano de obra innecesaria (“plantillas infladas”). Esta práctica, que se expandió a través de la Revolución, se agravó con la crisis de los 90 porque cientos de fábricas y empresas fueron cerradas por falta de insumos importados y demanda de las exportaciones cubanas por los desaparecidos países socialistas. Sin embargo, el gobierno mantuvo los salarios de los trabajadores, muchos de los cuales se fueron a casa, y con ello aumentó el desempleo oculto a 34% en 1993 según cálculos de la CEPAL; aunque después de 1998 aquella dejó de publicar esas estimaciones. El desempleo oficial era 1,6% en 2010, pero los 500.000 trabajadores estatales excedentes que debían ser despedidos en marzo de 2011 equivalían a 10% de la fuerza de trabajo, por lo que el total de desempleo era realmente 11,6%, muy superior al promedio regional. Por otra parte, el salario “real” (ajustado a la inflación) descendió 73% entre 1989 y 2010, o sea, que el poder adquisitivo cayó a una cuarta parte, un severo desincentivo para el trabajo estatal y la productividad. El plan era despedir un millón de trabajadores a fines de 2011 (20% de la fuerza laboral) y 1,8 millones para 2014 (39%). Los desplazados deberían encontrar ocupación en el sector “no estatal” (privado) pero se autorizaron solo 178 ocupaciones, muchas de ellas de poca monta (payasos, carretilleros, forradores de botones) y la mitad no podía contratar empleados. Además, los impuestos son excesivos (hasta 40% sobre el ingreso, 25% por fuerza laboral y seguridad social, 10% sobre ventas, etc.), lo que creó desincentivos para registrarse como cuentapropista legal, de ahí que la mayoría de los “nuevos” 138.000 cuentapropistas lo eran ya antes como ilegales o se trataba de jubilados y 27.000 devolvieron las licencias. La Ministra de Finanzas y Precios declaró a la Asamblea Nacional el pasado diciembre, que el impuesto a la fuerza laboral crecería gradualmente según aumentase el número de empleados por los cuentapropistas, a fin de desanimar la contratación y así evitar la concentración de la riqueza. El gobierno anunció que el ingreso por impuestos sobre los cuentapropistas aumentaría 300% en 2011 pero mató al ganso antes de que pusiera los huevos de oro. A fines de febrero Raúl anunció el fracaso de esta política, pero el VI Congreso del PCC no hizo correcciones, en mayo se informó que se estudiaba una posposición y/o revisión de los impuestos y que todos los cuentapropistas podrían contratar empleados. Si esto no se hace y no se expande el número de ocupaciones privadas importantes, o bien los despidos no ocurrirán o, si ocurren, se generará una situación social peligrosa.

 

En los 90 se observó un decrecimiento en el ritmo de la educación superior, comprensible dado que los profesionales que, obligatoriamente, tienen que trabajar para el Estado fueron los más afectados por la crisis. Durante lo que va de siglo, gracias a la creación de las universidades municipales y otras vías, se observa un incremento desproporcionado de las ciencias humanísticas y sociales y de la pedagogía en un país donde la educación primaria se contrae y en un mundo cuya solvencia depende cada vez más de la alta capacidad tecnológica. Si sumamos a eso el notable éxodo de profesionales, ¿coloca esto a Cuba en una situación de desventaja a los efectos de reinsertarse en una economía mundial altamente competitiva? ¿Limita las posibilidades del país a una economía tercermundista con bajos índices de valor añadido y servicios?

CML: La “Batalla de Ideas” lanzada por Fidel a comienzos de este siglo provocó una explosión de las universidades municipales y de la matrícula, que saltó 128% entre 1989 y 2010, pero con un comportamiento muy distinto por disciplinas: las humanidades y ciencias sociales aumentaron 2.850% y la pedagogía 1.118%, pero las ciencias agrícolas solo 24% y las ciencias naturales y matemáticas decrecieron 30%, esto último es una amenaza para el desarrollo económico del país. A pesar del enorme aumento de la matrícula en pedagogía ocurrió una seria escasez de maestros (por los bajísimos salarios) y para paliar el vacío se creó un programa de “maestros emergentes” integrado por jóvenes del campo que recibían un entrenamiento rápido; la calidad de la enseñanza se deterioró y se reveló que muchos de los universitarios recién ingresados sufrían de graves faltas de ortografía y estaban incapacitados para tener éxito en sus carreras. Raúl eliminó el programa de maestros emergentes y las escuelas en el campo, al tiempo que estableció cuotas de ingreso para las disciplinas en que había sobre-matrícula, y ofreció incentivos a los maestros retirados para que volvieran a las aulas. El VI Congreso ha ratificado estas medidas, pero se necesita mucho más esfuerzo y reasignación de recursos para aumentar la matrícula y la capacidad de los universitarios en las carreras clave para el desarrollo. Un artículo que he publicado este año en la revista Temas estudia los problemas actuales de los servicios sociales en Cuba.

 

Los índices de salud de Cuba son, en buena medida, impresionantes: la segunda esperanza de vida de la región, tras Costa Rica; una mortalidad infantil que ha decrecido un 56% a pesar de la crisis, sólo menor a la de Canadá. Pero hay datos contradictorios, ¿por qué mientras ha decrecido la mortalidad infantil, ha aumentado un 61% la mortalidad materna? ¿Por qué disminuyen un 25% las camas de hospital mientras la población envejece y requiere más ingresos? Por otra parte, la escasez de medicamentos y la exportación de médicos especialistas (aunque la cantidad de médicos por 10.000 habitantes se haya duplicado), ¿se ha reflejado en los índices de salud del país?

CML: El gobierno ha seguido asignando sus escasos recursos para continuar reduciendo la mortalidad infantil que es la segunda más baja en el hemisferio porque esto se utiliza como “bandera” del desempeño de la sanidad cubana, pero el costo de disminuir aún más este indicador es sustancial y creciente, mientras que la infraestructura de agua potable y alcantarillado se abandonó y deterioró, lo que provoca enfermedades como diarreas agudas, hepatitis e intoxicación por alimentos contaminados. La mortalidad materna creció 61% en el período debido a que a las embarazadas a las que se descubre problemas en el feto se les aconseja abortar (lo cual reduce la mortalidad infantil) y por ello Cuba tiene la mayor tasa de abortos de la región. La severa escasez de medicamentos (la enorme mayoría solo puede comprarse en las tiendas de divisas) e infecciones post-parto explican este fenómeno. Fidel no cerró muchos hospitales ginecológicos y pediátricos a pesar de que tienen índices de ocupación inferiores al 50% (porque Cuba tiene la tasa de fecundidad menor del hemisferio y la población está disminuyendo), mientras que la población envejece y hay una grave escasez de asilos para ancianos y hospitales geriátricos, todo lo cual demuestra la irracionalidad en la asignación del gasto sanitario. La relación de médicos por 10.000 habitantes se duplicó en 1989-2010, pero un tercio de ellos trabaja en el extranjero (principalmente en Venezuela, que paga alrededor de 5.000 millones de dólares anuales por los servicios de profesionales cubanos), provocando una disminución del acceso de la población. Un acuerdo del VI Congreso estipula garantizar que la graduación de especialistas médicos cubra las necesidades del país y las que se generen por los compromisos internacionales. Hay evidencia abundante que la calidad de la atención médico-hospitalaria se ha deteriorado seriamente pero esto no se refleja en la mayoría de los indicadores de salud.

 

Basta una visita a La Habana para percatarse de que la pobreza ha aumentado considerablemente. En tu última conferencia de Madrid, afirmabas que en La Habana hay al menos un 20% de pobres y que la cifra debe ser superior en el interior del país. En 2009, sólo el 15% de esos pobres ha recibido asistencia social. ¿Cómo se han calculado esas cifras? Dado que ese gobierno pretende abandonar el modelo paternalista, ¿no debería implementar algún modelo asistencialista para evitar la pobreza extrema a los sectores más vulnerables? ¿No es contraproducente que el gasto en asistencia social haya disminuido?

CML: El gobierno cubano no publica series estadísticas sobre pobreza, pero una encuesta tomada en La Habana en 2002 y reportada por científicos sociales cubanos indica que el 20% de la población estaba en situación de pobreza. Debido a la crisis actual es lógico inducir que dicho porcentaje ha crecido, y existe evidencia de que la situación es peor en el interior de la Isla. Tomando la cifra de beneficiarios de asistencia social en La Habana en 2010 (dada por la Oficina Nacional de Estadística, ONE) y estimando el número de pobres basado en el porcentaje conservador de 2002, calculé que sólo 15% de los pobres reciben asistencia social. En 1994, tres científicos sociales cubanos (Julio Carranza, Pedro Monreal y Luis Gutiérrez) recomendaron en un libro clave que se sustituyeran los subsidios a los productos (por ejemplo, alimentos vendidos en el racionamiento a un precio inferior al precio de mercado) por subsidios a las personas, porque los primeros benefician a toda la población incluyendo al grupo de mayor ingreso. Esto equivalía a crear una red mínima de protección social focalizada en los pobres. Aunque dicho libro y sus autores sufrieron entonces la crítica oficial, Raúl adoptó esta política en el VI Congreso y este la ratificó. El problema es que la eliminación de las “gratuidades” y el plan de despidos aumentarán el número de necesitados a par que el presupuesto asignado a la asistencia social se redujo 38% en 1989-2011 (sólo 1,5% del PIB se asigna a la asistencia social). Habría que aumentar sustancialmente el presupuesto en ese rubro, estimar de manera precisa el número de pobres y desarrollar un método adecuado de focalización de los subsidios asistenciales como han hecho Brasil, Chile y Costa Rica.

 

Como ha reconocido el propio gobierno cubano, el actual sistema de seguridad social es insostenible. En veinte años el déficit de las pensiones ha crecido un 733% y la relación entre trabajadores activos y pensionados ha pasado de 3,6 a 3,1. Dado el éxodo de personas jóvenes, la baja natalidad y el envejecimiento de la población, ¿crees que la apertura (tímida, limitada y reticente) al trabajo por cuenta propia podrá evitar la bancarrota de la seguridad social cubana?

CML: El déficit del sistema de pensiones de seguridad social equivalió a 41% del gasto en 2009 y es creciente (debido al envejecimiento de la población) y sufragado por el Estado. La cotización sobre los salarios es 12% pagada por las empresas y sólo una proporción muy pequeña de trabajadores cotiza un 5% (esta contribución se estipuló por la reforma tributaria de 1994 pero se pospuso y ahora está supeditada a que los trabajadores reciban primero un incremento salarial). Para equilibrar las finanzas, la cotización debió ser 20,4% en 2009 y continuar aumentando cada año. Se ignora cuál es la deuda actuarial a largo plazo del sistema, pero debe ser una de las mayores en la región. El porcentaje de personas mayores de 60 años creció de 11% a 17,4% en 1986-2009 y seguirá aumentando con mayor rapidez. A pesar del alto costo del sistema (casi 8% del PIB en 2009), la pensión promedio real (ajustada a la inflación) disminuyó a la mitad entre 1989 y 2009. Las edades de retiro en Cuba eran de las más bajas en América Latina (55 las mujeres y 60 los hombres) y como la esperanza de vida al tiempo del retiro era de las más altas, el tiempo promedio de recibir una pensión era el más largo, aumentando el costo. Una reforma del sistema previsional en 2008 aumentó las edades de jubilación en cinco años para ambos sexos, lo que se está haciendo gradualmente en siete años (yo había recomendado 20 años, pero la magnitud y crecimiento del déficit forzó la reducción del período). Esta y otras medidas de la reforma están bien encaminadas pero no lograrán restablecer el desequilibro financiero-actuarial del sistema. Los trabajadores por cuenta propia no tenían cobertura obligatoria en pensiones, sino voluntaria y pocos se acogían a ésta. Raúl y el VI Congreso hicieron obligatoria la cobertura y si se materializa la proyectada expansión del cuentapropismo, podría aliviar el déficit, pero se impone una cotización de 15% comparada con 5% a los pocos asalariados estatales que contribuyen, y esto es un obstáculo a la referida expansión.

 

La situación de la vivienda en Cuba ya es, más que catastrófica, trágica, con un déficit de 600.000 viviendas reconocido por el gobierno y que posiblemente se eleve a 1.000.000. ¿Podrían las nuevas medidas ayudar a resolver ese problema a medio plazo, o sólo beneficiará a un pequeño sector con elevados ingresos?

CML: Hay un consenso generalizado entre académicos dentro y fuera de Cuba de que la vivienda es el problema más grave que enfrenta el país. La reforma urbana de 1960 facilitó que los arrendatarios de viviendas se convirtieran en propietarios pagando dichos alquileres por 20 años y se dice que dos tercios de la población es propietaria de sus casas, pero también prohibió la compraventa así como la hipoteca (que pudiera usarse como colateral para obtener préstamos encaminados al mantenimiento y ampliación inmobiliaria). Otros tres problemas han sido: el deterioro y destrucción de las viviendas existentes por la falta de mantenimiento y oferta de materiales de construcción a la población, así como varios huracanes que causaron grandes destrozos, y la insuficiente construcción de nuevas viviendas: el número edificado cayó 44% entre 1989 y 2009, mientras que las unidades construidas por 1.000 habitantes se redujeron de 6 a 3 y aún no se han reparado/reconstruido las viviendas afectadas por ciclones recientes. Por ello el déficit habitacional se da oficialmente como 600.000, aunque mi estimado es de un millón. La “permuta” permite el trueque de casas o apartamentos de “similar” valor, pero está cuajada de trabas burocráticas y corrupción. El VI Congreso autoriza la compraventa, no elimina la permuta aunque estipula su flexibilización, legitima la construcción de viviendas por la población (existentes de facto por decenios) y promete satisfacer la demanda de materiales de construcción para la conservación y rehabilitación de viviendas. Estos cambios requieren de leyes o decretos que los regulen y no podemos anticipar los resultados en la práctica. En todo caso, los grupos de menor ingreso carecerán de recursos para adquirir materiales de construcción cuyos subsidios han sido ahora eliminados.

 

En el horizonte del próximo quinquenio hay varios factores que podrían modificar drásticamente la ecuación cubana: la muerte de Fidel Castro e incluso de su hermano, y de algunos funcionarios que ocupan puestos claves en la nomenclatura, dada la edad de la mayor parte de la cúpula; la perspectiva de encontrar petróleo en los bloques cubanos del Golfo de México; la posibilidad de un cambio de gobierno en Venezuela, primer socio comercial cubano con 9.000 millones de intercambio y petróleo a precios preferenciales; el levantamiento del embargo o su atenuación (considerando el cambio de opinión de la comunidad cubana, menor entre aquellos con derecho al voto, la visión más realista del presidente Obama y las perspectivas petroleras del Golfo), y la posible eliminación de barreras migratorias, lo que podría acentuar el éxodo, sobre todo de personas jóvenes, haciendo menos sostenible la seguridad social. ¿Te atreverías a aventurar algunas hipótesis sobre la incidencia de estos factores en el destino de la Cuba futura?

CML: Esta es una pregunta muy compleja que envuelve numerosas variables, la gran mayoría muy difíciles de predecir. Sin embargo, hay algunas seguras, como la eventual desaparición de la actual dirigencia de los “históricos”, aunque se ignora cuál será la posición de los relevos en la nueva generación (Marino Murillo, ex Ministro de Economía y Planificación y actual encargado de la implementación de los acuerdos del VI Congreso, parece ser uno de ellos, pero el equipo económico fue despedido en 2009-2010). Obama confronta problemas tremendos como las tres guerras, la crisis económica y su reelección, por lo que es difícil que gaste sus escasas municiones para modificar radicalmente la actual política hacia Cuba y, a pesar del cambio positivo de opinión entre los exilados cubanos en la Florida respecto al embargo y las relaciones con Cuba, ellos siguen eligiendo congresistas que se oponen a cualquier apertura. El descubrimiento de petróleo sería una bonanza a largo plazo para Cuba, pero requiere de tiempo para que produzca frutos, a más de que hasta ahora no se ha encontrado petróleo de calidad adecuada para su explotación y exportación. Varios académicos cubanos han advertido que la dependencia cubana de Venezuela es muy peligrosa y también lo es la excesiva concentración en la venta de servicios profesionales. En 2010 la economía venezolana tuvo uno de los peores desempeños en la región pero el alza de los precios del petróleo en 2011 es una inyección al régimen. Si Chávez pierde el poder en las próximas elecciones presidenciales, las consecuencias serían devastadoras para Cuba. Los recientes convenios con China podrían aliviar pero no sustituir la ayuda venezolana, porque Cuba tiene poco que exportar a China, cuyos dirigentes son más pragmáticos que Chávez. El posible éxodo que podría generar una apertura a la salida de cubanos solo atenuaría el déficit de las pensiones si los que emigran son ancianos o jubilados, mientras que una emigración de jóvenes ayudaría a reducir el desempleo pero implicaría una fuga de cerebros. En resumen, los problemas económico-sociales de Cuba sólo pueden resolverse con reformas estructurales integrales y profundas (más allá de las actuales, cuajadas de trabas y desincentivos) lo cual requeriría resolver el conflicto que probablemente existe dentro de la dirigencia cubana.

 

“Cuba en su encrucijada”; en: Cubaencuentro, Madrid, 21/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cuba-en-su-encrucijada-264203





Vivir es lo menos que podemos hacer (El suicidio entre los cubanos)

15 06 2011

Licenciada en Historia y en Sociología por la Universidad de La Habana, con un doctorado en Sicología por la Universidad de La Habana, y una maestría en Trabajo Social por la Escuela de Trabajo Social de Barry University de La Florida, Maida L. Donate ha trabajado en temas como la metodología para el estudio de las condiciones materiales de vida y la sociedad civil en Cuba, y el suicidio, tanto en la Isla como en Miami. Sobre este último publicó un libro y una excelente colaboración en el dossier temático de la revista Encuentro de la Cultura Cubana (n.º 45/46, 2007). Trabajó en Cuba con el antropólogo norteamericano Oscar Lewis entre 1969 y 1970. Ha realizado investigaciones para el Instituto Cubano de Investigación y Orientación de la Demanda Interna (ICIODI) entre 1983 y 1993, y para el Instituto Nacional de Investigaciones del Trabajo (INIT) entre 1977 y 1983. Ha colaborado en el diseño de una metodología para evaluar y monitorear la efectividad de programas de entrenamiento para el Banco Interamericano de Desarrollo. Profesora invitada en la Universidad de La Habana, en la Organización Panamericana de la Salud y en el Instituto Cubano de Epidemiología, ha formulado y gestionado programas de intervención centrados en la salud y la pobreza; la orientación y asesoramiento de jóvenes en situación de riesgo en un Programa de Empoderamiento del Vecindario, del Consejo Nacional Cubanoamericano para la prevención de la delincuencia juvenil en el Condado de Miami-Dade; en el Programa Comienzo Saludable, de apoyo a las mujeres embarazadas y familias con niños menores de tres años, y para los Servicios de Migración y Refugiados, ayudando a los menores recién llegados no acompañados, y sus familias.

Con esas credenciales, no será la última vez que Maida L. Donate nos visite. Pero en esta ocasión hemos querido preguntarle por un tema que ha tenido gran repercusión en la sociedad cubana desde sus inicios, y que durante el último medio siglo se ha manejado en la Isla con gran secretismo: el suicidio.

 

Durante todo el siglo XX, Cuba presentó tasas de suicidio muy superiores a las del resto de América, y comparables con las más altas del mundo, las de países como Hungría, Austria, Dinamarca, Suiza, Alemania, Finlandia, Francia, Japón y Suecia. ¿Existen factores en nuestra idiosincrasia o nuestra cultura que expliquen estos índices, contra la noción de alegres, abiertos y gozadores que tenemos de nosotros mismos?

Maida Donate: Cuando hablamos de tasas de suicidio, es preferible hablar de “tendencias”, porque no siempre los datos estadísticos son tratados con el mismo rigor todo el tiempo en todos los países. Se puede decir que los cubanos somos ontogenéticamente impulsivos y emocionalmente nos movemos en extremos, nos cuesta lograr un centro de equilibrio. No afirmo que somos el único grupo nacional que tiene esa característica, sólo digo que estamos entre los grupos que la tienen. El suicidio es una respuesta a un desbalance que siente la persona entre un conflicto que debe enfrentar y su solución. Si la persona siente que, en su balanza emocional, el conflicto pesa más que la solución, se le nubla la capacidad de razonar, no ve la salida al problema y actúa por impulso. La relación intento suicida / suicidio consumado, 8-10/1, pudiera ser muestra de la impulsividad latente en todo suicida.

 

Contra una proporción de 3-4 hombres suicidas por cada mujer en Occidente, en Cuba este índice tiende a igualarse, algo que sólo sucede en algunos países asiáticos, en los cuales, curiosamente, también es frecuente el suicidio por fuego, recurrente entre las mujeres cubanas, al contrario que en el resto de nuestro ámbito cultural. ¿Cómo se explica esta tendencia anómala de las mujeres cubanas, especialmente entre las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años?

MD: Las mujeres en la isla parecen ser más proclives al suicidio, quizás porque las múltiples responsabilidades familiares y sociales que tienen que enfrentar, unidas a la incógnita de cuándo se producirá un cambio en las condiciones de vida cotidiana, comprimen la esperanza de futuro hasta suprimirla, y entonces la balanza emocional se desequilibra y la idea suicida aparece. Es importante destacar que, por muchos problemas que pueda tener una mujer o un hombre, si encuentra un sentido y esperanza de vida, el suicidio no será solución.

El uso del fuego como método suicida se relaciona con la intención de purificación y liberación interna de los sentimientos que atormentan al suicida y lo llevan a terminar con su vida. Recordemos que la acción suicida es una manifestación de extrema agresividad que conlleva sentimientos de frustración y represión, culpa y ansiedad. El suicida es alguien que está sufriendo intensamente y no ve posible alivio a tal sufrimiento.

Definitivamente, la conducta suicida se relaciona con el control de los impulsos. ¿Conoces a algún joven que no sea impulsivo?

 

Por el contrario que en otras sociedades poliétnicas, donde el índice de suicidio de unos grupos étnicos es muy superior al de otros, en Cuba son igualmente altas las tasas de descendientes de españoles, de africanos o de chinos y todas sus mezclas.

MD: Cuba es, afortunadamente, un crisol cultural, para bien y para mal. Ser “cubano” es resultado de muchas mezclas, aunque a algunos les cueste reconocerlo. Todos y cada grupo étnico tiene algo del otro y la mezcla de etnias da como resultado un grupo humano diferente enriquecido que lo hace diferente. Sin embargo, en los resultados de las investigaciones en la isla, ser descendiente de españoles se presentaba como uno de los factores de riesgo. Habría que estudiar la evolución del proceso histórico de mestizaje de la población en Cuba, en particular, durante el siglo XX.

 

Aunque las tasas de suicidio siempre han sido más altas en La Habana, con índices superiores a 30/100.000, es notable la homogeneidad en los niveles de suicidio en toda la Isla, algo contrario a lo que sucede en otros países, donde la diferenciación entre regiones es muy acusada.

MD: Sin lugar a dudas, las estadísticas de salud cubana son serias, pero la lectura final depende de la manera en la que se hayan agrupado los datos primarios. Para establecer tendencias comparables en el tiempo, es necesario que los datos hayan sido agrupados de la misma manera a través de los años. Si no, los datos sólo se pueden analizar de manera aislada. En 1993, los datos del Anuario Estadístico del Ministerio de Salud de Cuba presentaban diferencias en las tasas dependiendo de si la zona de residencia del suicida era urbana o rural. En aquel estudio se halló la mayor tasa de suicidio en la zona rural, especialmente en las zonas rurales montañosas. Imagino que este dato no fue del agrado de las autoridades cubanas por el significado político de tal hallazgo. Para responder con mayor propiedad a esta pregunta, habría que revisar los Anuarios del MINSAP posteriores a 1993 y verificar si los datos primarios siguieron el mismo criterio de agrupación.

 

Entre 1900 y 1909, Cuba fue el undécimo país del mundo en índice de suicidio, ascendió al sexto puesto entre 1920 y 1929, manteniéndose al mismo nivel hasta los años 50, cuando desciende hasta alcanzar en 1963 su valor más bajo. En los 70 vuelven a subir para alcanzar el 1982 el récord de 23,2/100.000 habitantes, sólo superado por Hungría y Austria. Y se mantiene dieciséis años seguidos por encima de los 20. ¿Cómo se explican estos datos? ¿Qué influencia ha tenido durante este último medio siglo en las tasas de suicidio el cambio en las coordenadas sociopolíticas de la sociedad unidos a una serie de eventos sin precedentes o crecientes: guerras internacionalistas, incorporación masiva de la mujer al trabajo, lo que no las ha librado del quehacer doméstico, reformulación de los roles tradicionales de género, separación de los adolescentes de su familia en las escuelas a y en el campo, elevación del machismo y la homofobia a políticas de Estado, éxodo real y frustrado, con carácter de expectativa, represión ideológica, precariedad de la vivienda y promiscuidad habitacional, reformulación de los patrones morales, descomposición de la familia (Cuba tiene la tercera tasa de divorcios a nivel mundial), alcoholismo, etc.?

MD: Yo no podría haber hecho mejor inventario de los eventos que han impactado dramáticamente la vida nacional cubana durante los últimos 52 años. Todo ese despropósito nacional ha socavado la esperanza de futuro de los cubanos. El nacimiento de un ser humano, por lo general se identifica con la alegría de la esperanza de futuro, no en la isla. Afirmación establecida cuando se observa la contracción de la tasa de natalidad y, consecuentemente, la disminución de la tasa de crecimiento de la población. En Cuba se ha producido un minucioso proceso de involución social y económica que ha sacado a flote lo peor del carácter nacional. La revolución cubana tiene el triste record Guinness de haber sido la única revolución que se haya hecho para vivir peor. La situación de la vivienda, por sólo citar un hecho, desde fines de los años 70, no es un problema, es una verdadera catástrofe sin solución. El espacio habitacional ha crecido hacia dentro; las viviendas se han tenido que dividir y vuelto a dividir de una manera surrealista, borrando los límites generacionales que permiten el desarrollo sano de los individuos y de la convivencia familiar. Refranes tan viejos como “el que se casa, casa quiere” o “cada uno en su casa y Dios en la de todos” o “calabaza, calabaza, cada uno a su casa y él que no tenga casa que se vaya a la plaza”, son historia antigua en Cuba.

 

Según la tesis de Durkheim, “en las naciones que tienen grandes crisis, las tasas de suicidio bajan porque la sociedad se cohesiona con mayor fuerza y los individuos participan más activamente en la vida social. Pero, si esa meta pierde sentido (…) porque se empieza a percibir racionalmente inalcanzable (…) crece la tasa de suicidios”. ¿Es posible rastrear el cumplimiento de esa tesis en la evolución de este último medio siglo?

MD: Aunque no tengo datos suficientes que me permitan afirmar o negar la vigencia de la tesis de Durkheim, las altas tasas de suicidio en los países del antiguo bloque socialista europeo, y de la misma Cuba, podrían estar indicando que sí pudiera existir relación entre la propuesta social de metas humanamente alcanzables y las tasas de suicidio. Sería un asunto para estudiar.

 

¿Cómo se relacionan los índices de suicidio con las fluctuaciones en el grado de violencia social?

MD: Pensando en la situación de violencia social extrema que se está viviendo en México y en algunos países centroamericanos y las tasas de suicidio que se reportan, al parecer no ha habido aumento en dichas tasas, aunque la violencia aumenta cada día.

 

En 1984 participaste en un equipo multidisciplinario para analizar el suicidio en Cuba. ¿Cuáles fueron sus conclusiones? ¿Qué opinas de la decisión del gobierno cubano de clasificar al suicidio como “enfermedad crónica no transmisible?

MD: En aquel estudio se hallaron algunos factores de riesgo específicos de los suicidas cubanos en la isla. Las mujeres se suicidan tanto como los hombres. En general, las personas sin pareja (divorciados, viudos o separados) tienden más al suicidio; en Cuba, el estar casado no es impedimento para suicidarse. El suicidio se presentó entre los hombres a partir de los 35 años y entre las mujeres menores de 34 años. El deterioro de la salud debido a la presencia de enfermedades relacionadas con el envejecimiento entre los mayores de 60 y la ausencia de problemas de salud entre los jóvenes. Los retirados, las amas de casa y los jóvenes sin trabajo fueron los grupos sociales más vulnerables al suicidio. En todos los casos, rasgos de carácter impulsivo y agresivos. Tanto hombres como mujeres habían intentado suicidarse al menos una vez antes de lograr quitarse la vida.

Tratar de ocultar hechos que se pueden decir de una manera simple, usando largas frases, es lo que ahora se define en algunos círculos como manera de expresarse “políticamente correcta”. Técnicamente el suicidio es una enfermedad no transmisible, el detalle de añadirle “crónica” en el contexto cubano, es admitir que se ha vuelto endémica, es decir, parte del cuadro de morbilidad (intento) y mortalidad (suicidio) nacional, a pesar de que la Organización Mundial para la Salud (OMS) la considera prevenible.

 

Aunque en la mayor parte de los países son los jóvenes los que se suicidan, en Cuba se está verificando un incremento sustancial entre los mayores de 60 años. ¿Puede explicarse por el grado de precariedad vital, indefensión y pobreza al contar apenas con pensiones depreciadas para su sustento? ¿O podría incidir la caducidad de las ilusiones que les impulsaron durante decenios a trabajar por una sociedad más justa?

MD: No es exactamente así. Los mayores de 60 mueren por enfermedades que no son frecuentes entre los jóvenes, pero, en realidad, son los ancianos los más proclives a cometer suicidio. Los problemas de salud asociados al envejecimiento conducen a la depresión y la depresión puede llevar al suicidio. El suicidio entre los jóvenes aparece entre las primeras causas de muerte porque las otras enfermedades van apareciendo a lo largo de la vida. En la isla encontramos que las tasas empezaron a aumentar entre los hombres a partir de los 35 años y entre las mujeres menores de 34, eso es lo preocupante.

 

¿Es marcadamente diferente el comportamiento del suicidio entre la comunidad cubana de Miami, o hay patrones comunes entre toda la cubanidad independientemente de su lugar de residencia?

MD: Lo común es que los cubanos, entre los hispanos, somos el grupo con mayor tendencia al suicidio. Pero comparando los datos de suicidio entre los cubanos en la isla y en Miami, encontramos que las mujeres se suicidan mucho menos, la relación es de 5 hombres por 1 mujer. Los hombres son casados y las mujeres viudas. Los hombres tienen más de 50 años y las mujeres más de 60. Presentan enfermedades largas, dolorosas o invalidantes. Se mantienen trabajando o son amas de casa. Padecen depresión. Los hombres logran quitarse la vida al primer intento, las mujeres hacen múltiples intentos antes de lograr morir. Al parecer, envejecer es un factor de riesgo suicida para los cubanos residentes en Miami.

 

¿Cómo crees que pueda incidir en los índices de suicidios el drástico cambio que se avecina en la sociedad cubana, de una sociedad más o menos paternalista, a un capitalismo del timbiriche y el recorte drástico de las garantías sociales, pero sin una apertura a gran escala en el orden de la iniciativa privada y en las libertades?

MD: Sería añadir a la ya petrificada falta de esperanza de futuro, la certeza de que en Cuba las cosas sólo cambian para peor; porque cuando hablamos de “cambio drástico”, ¿a qué nos estamos refiriendo? Los cubanos en la isla esperan cambios reales que les permitan vivir su individualidad, con todo lo que esto acarrea de bueno y malo. Hasta ahora los tan cacareados cambios no parecen ser los que se necesitan. Yo diría que ni siquiera son cambios cosméticos. La retórica y los “novedosos” métodos de participación crítica, son más de lo mismo de lo que hemos estado viendo y escuchando durante los últimos 52 años. El cuento del gusto por vivir en una sociedad paternalista es parte de la monserga del discurso oficialista de los dizque “líderes”. Ese frase hecha del “estado paternalista” fue creada para esconder la esencia de la represión gubernamental. No la sigamos repitiendo. No olvidemos que en Cuba no hay derechos, lo más que se puede lograr son privilegios, y los privilegios dependen de la voluntad del que los “otorga”. Quiero creer que, a pesar de todo, el futuro nos va a sorprender positivamente. Los cubanos que se van a otras latitudes y meridianos, salen adelante, unos mejor que otros, siguen sus caminos con altas y bajas como cualquiera. No se puede olvidar que, como dice la romanza, vivir es lo menos que en este mundo podemos hacer. Gracias por invitarme a compartir ideas.

 

“Vivir es lo menos que podemos hacer (El suicidio entre los cubanos), Madrid, 15/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/vivir-es-lo-menos-que-podemos-hacer-el-suicidio-entre-los-cubanos-264075





Los años del miedo

10 06 2011

A mediados de 2003, realicé un tour por todas las librerías de Madrid con el propósito de colocar para su venta la revista Encuentro de la Cultura Cubana. En una librería de Moncloa dejé un par de números y el librero me pidió que volviera días más tarde para darme respuesta. Cuando regresé, me confesó que le gustaba mucho la revista y que ya era difícil encontrar publicaciones que “busquen un diálogo con lectores de contenidos, no de colorines” (intento ser textual), pero que le resultaba imposible venderla en su librería. ¿Por qué? Porque la mayoría de mis clientes son franquistas, concluyó. La respuesta me dejó por un momento anonadado, pero poco a poco fui entendiendo la lógica de aquel librero. Y Los años del miedo (Editorial Planeta, Barcelona, 2011, 558 pp.), de Juan Eslava Galán, ha contribuido a despejar decisivamente las dudas que me quedaban.

En la saga de su exquisita Historia de España contada para escépticos, que no deja títere con cabeza, Los años del miedo nos desgrana la historia cotidiana de la España franquista entre 1939 y 1952 con una prosa ágil y oportunamente irónica que se mueve entre el reportaje y el ensayo histórico. Lo anterior bastaría para recomendar su lectura. Pero a los cubanos este libro nos aporta tantas coincidencias, despierta tantas complicidades, que a menudo no estamos muy seguros de a qué país se refiere el autor.

La economía de supervivencia en la España que nos describe Eslava Galán produjo el café de cáscara de cacahuete tostada, ensalada de collejas, arroz de liebre al felino doméstico, sopas de peladuras de papas y arroz con ajo, conocido como “arroz de Franco”. Y también tuvieron su Nitza Villapol recetando bisté de cáscara de toronja y picadillo de cáscara de plátano. En Cocina de recursos, de Ignasi Domènech, se detalla, entre otras delicatessen, la tortilla de papas sin huevos y sin papas. Aquella España tuvo también coches a pedales, paladares clandestinos, y el motor de agua de Francisco Gascón, equivale a la bicicleta para desmochar de un innovador cubano. Y los planes fantásticos de la autarquía: esquistos bituminosos que harían de España un país petrolero, reservas incalculables de oro… como quien dice Cordón de La Habana y Zafra de los Diez Millones. Mientras, el gasto militar franquista ascendía al 63% del PIB. El cubano se desconoce.

La retórica también resultará extraordinariamente familiar. ¡La sangre de los que cayeron por la Patria no consiente el olvido!, machacaba la radio. Franco Franco Franco, gritan en la Plaza de Oriente. Fidel Fidel Fidel, en la Plaza de la Revolución. En todos los organismos oficiales responden al teléfono con el “¡Arriba España! Dígame”, equivalente del “Patria o muerte. Ministerio de Industrias” de los cubanos 60. Toda carta, incluso las de amor, debía encabezarse con el “Saludo a Franco. ¡Arriba España!”, como cerrábamos las nuestras con un “Revolucionariamente”, Pepito. El diccionario se purga de extranjerismos: aguardiente jerezano por coñac, ensaladilla imperial en lugar de ensaladilla rusa, los hoteles Internacional pasan a llamarse Nacional; Margarita Gautier, La Dama de las Camelias, se convierte en Margarita Gutiérrez, y la Caperucita Roja será desde ese momento la Caperucita Encarnada. Batida contra lo extranjero que Cuba extenderá al jazz, al rock y al béisbol, donde aparecerá una nueva nomenclatura: el campo corto, el jardín izquierdo; aunque el strike y el out se resistieron.

Concluye Eslava Galán que el español está condenado a ser mitad monje y mitad soldado. Como el cubano: mitad miliciano, mitad comisario político. “En España o se es católico o no se es nada”, declaró Franco en 1938. (La calle, la universidad, Cuba pertenecen a los revolucionarios). De modo que fingir religiosidad aunque seas ateo en la España franquista tiene su equivalente en esconder en el armario el corazón de Jesús o el altar a Eleguá. Fingir falangismo auténtico, sobre todo si te cogió la guerra en zona roja. “No significarse” era la consigna. Para que nadie se piense que inventamos la doble moral. La terrible historia de Teófilo, que para obtener su cartilla de racionamiento se ve obligado a decir que se avergüenza de su padre, encarcelado por republicano, es dolorosamente familiar.

Según el escritor falangista Agustín de Foxá, “Tenemos una dictadura dulcificada por la corrupción”. De modo que frailes pedófilos, militares ladrones, violadores falangistas gozaban de total impunidad… siempre que no flaquera su fe en el Caudillo y en Dios.

La educación pasó a ser coto exclusivo de la iglesia (“demasiadas misas para tan poco niño”, recordaba Terenci Moix) que se encargó de lavar sus cerebritos con el mismo entusiasmo que empleará años más tarde el Estado cubano tras convertir la educación en su coto exclusivo. Cualquier agricultor sabe que el vivero es el primer secreto de una buena cosecha. Los curas, como más tarde los ideólogos del Partido, imponen la moda: el largo de las faldas, la profundidad de los escotes y los peinados. Por entonces atemorizan las calles en su cruzada contra la inmoralidad “Los Luises”, niñatos de buena familia, una especie de brigada de acción rápida comandada por el padre Llanos, quien terminará convirtiéndose al comunismo con la misma fe jesuita y ejerciendo de misionero en la jungla chabolista madrileña del Pozo del Tío Raimundo, hasta su muerte “en olor de santidad marxista-leninista”. Aunque las normas morales eran relativas: el adulterio de la mujer era terminantemente censurado. El del hombre, comprensible. También se sancionará al militante del partido que en Cuba perdone una infidelidad a su mujer. De lo contrario no tenemos noticias. A veinte años de distancia, ambos regímenes restringieron la vida nocturna en nombre de una moralidad revolucionariofalangista.

Los index de libros prohibidos, los sindicatos verticales franquistas y su Seguridad del Estado podrían haber servido de modelos a sus homólogos cubanos, aunque en esto última la ínsula ha superado a la Madre Patria.

La Ley de Cortes Españolas estableció un “parlamento orgánico” casi idéntico a nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular. Español, vota sí a la ley de sucesión, clamaba la propaganda, y el 93% de los españoles lo hizo, o eso dijeron los periódicos. Y en sus 36 artículos, el Fuero reconoce, entre otros, el derecho de los españoles a la libertad de expresión y reunión, “mientras no se atente contra los principios del Estado” (sic).

Durante los primeros años 40, submarinos nazis repostaban en Cádiz, Vigo y Tenerife. Los rusos tendrán su base en Cienfuegos. Los productores españoles acudieron a trabajar en la Alemania nazi, y los leñadores cubanos fueron a Siberia. Franco envió al frente ruso su División Azul y dijo que en caso de necesidad un millón de españoles defenderían Berlín. Cuba, en operación conjunta, envió sus tropas a Etiopía, y un millón de cubanos están dispuestos a defender Miami.

Revisitando a Weber, nos percatamos de que una dictadura carismática como la cubana hasta fechas recientes, tiene diferencias importantes con una dictadura patrimonialista legitimada por la victoria en la Guerra Civil, en la que Franco se aupó al poder por delegación de sus conmilitones y creó suficientes complicidades para mantenerlo. Mientras Fidel Castro es un líder carismático y un político inteligente y de una habilidad extraordinaria, Albert Boadella nos dice de Franco: “Se sostuvo tantos años en el poder porque su debilidad mental descolocaba a todo su entorno. Tenía la crueldad, la frialdad, la perversidad del imbécil, que puede ser mucha y muy importante. Lo cierto es que tuvimos enfrente a un enemigo de bajísima categoría”.

A pesar de lo cual, en sus políticas y en sus rasgos personales hay inquietantes coincidencias. El culto a la personalidad emparienta al gallego del Ferrol con el gallego de Birán. Corría de boca en boca el chiste del aspirante a maestro nacional que en el examen de aptitud, ante las preguntas: ¿Quién descubrió América? ¿Quién pintó Las Meninas? ¿Quién escribió El Quijote?, responde invariablemente: Francisco Franco. Y es aceptado como maestro nacional, ¿o será maestro emergente? Franco tenía su Gibraltar, como Castro tiene Guantánamo. Franco eligió como artista plástico de cabecera a Juan de Ávalos y Fidel Castro, a Kcho. Ambos practicaron hasta lograr una retención urinaria notable, para desesperación de sus escoltas, ministros y contertulios. Ignoro si se trata de una cualidad típicamente gallega. Para Franco, cualquiera que estuviera en su contra era masón. Para Fidel Castro, mercenario y anexionista. Y la fulminante destitución de Ramón Serrano Suñer —Carmen Franco, la hija del Caudillo, había preguntado en la mesa “¿aquí quién manda, papá o el tío Ramón?”— recuerda a las fulminantes planes pijama concedidos por Fidel Castro a quienes creyeron un día tener más poder del que les tocaba por la libreta.

Todo eso me ha permitido comprender mejor al librero de Moncloa, y posiblemente explique por qué a la muerte de Franco, mientras la izquierda española descorchaba el champán y las democracias occidentales aplaudían la oportunidad histórica de España para transitar hacia la democracia, en Cuba se declararon tres días de duelo oficial.

 

“Los años del miedo”; en: Cubaencuentro, Madrid, 10/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/los-anos-del-miedo-263991





La furia de los vikingos

9 06 2011

Los telediarios abren últimamente con noticias insólitas.

El ex primer ministro conservador islandés Geeir H. Haarde comparece ante la justicia acusado de negligencia grave durante su mandato.  Lo juzgará el Landsdomur, un tribunal especial creado en 1905 para juzgar a políticos aforados. Es el primer político encausado por su actuación durante la reciente crisis.

Sigurdur Einarsson, presidente ejecutivo del más temerario banco de Islandia, el Kaupthing, es detenido en su mansión de 12 millones de euros en Chelsea, uno de los barrios más exclusivos de Londres. La hipoteca no suponía ningún problema. Después de comprarla, se la alquiló a su propio banco. Las 2.400 páginas de su causa son una novela de terror financiero.

El todopoderoso presidente y director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, con cara perro apaleado, es juzgado en Nueva York por delitos sexuales contra una humilde camarera.

Los curas pedófilos comparecen ante la justicia. Se congelan las cuentas de algunos dictadores e ingresan en las listas de los más buscados por la justicia internacional. Se suprimen amnistías y puntos finales y los torturadores latinoamericanos pasan al banquillo.

¿Se estará perdiendo el respeto por las jerarquías? ¿Será verdad que todos los hombres son iguales ante la ley? ¿Estará cambiando el mundo y ya ni el poder ni el dinero disfrutan de inmunidad? Tampoco así. Hay dictadores excusables con mansión en París e inversiones en Norteamérica. Los piratas somalíes apuntan su AKM en el Golfo de Adén mientras sus intermediarios apuntan su chequera en la City de Londres. Occidente ingresa asqueado en sus fondos de inversión las fortunas esquilmadas por los sátrapas a sus pueblos.

Al encausar a los criminales de guerra nazis, los juicios de Núremberg fueron en 1945 el principio del fin de la impunidad absoluta que hasta entonces disfrutaban los políticos y militares para desatar genocidios, limpiezas étnicas y otras desinfecciones sociales. Claro que eran, obviamente, los perdedores de la guerra. A los vencedores habitualmente no se les juzga.

De entonces a acá han pasado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya generales, ex mandatarios y criminales de diferente rango, genocidas todos de sus propios pueblos. No están todos los que son, desde luego, pero sí son todos los que están. Incluso hemos escuchado a un enviado especial del gobierno ruso en Libia afirmar que Gadafi perdió la legitimidad al disparar contra su propio pueblo. Lo nunca visto desde Iván El Terrible. La inmunidad parlamentaria o eclesiástica y la autodeterminación como coartada están siendo puestas en duda por una justicia que, en teoría, se pretende internacional. Aunque, de momento, sólo se pretende.

Pero el caso de Islandia es singular. Un país donde los bancos quiebran sin ser rescatados, sus directivos pueden ir a la cárcel por su extrema codicia y el primer ministro, por negligencia criminal ante sus electores.

Con escasos recursos, salvo su abundante energía geotérmica y sus bancos de pesca, Islandia fue hasta inicios del siglo XX uno de los países más pobres de Europa, diezmado durante siglos por el hambre y las enfermedades, erupciones catastróficas, suelos estériles, clima implacable. Tiene en su haber, en cambio, una de las tradiciones democráticas más antiguas de Europa. En los 80, inspirados por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, el país que había sido católico y más tarde luterano, se convirtió al neoliberalismo. Privatizaciones, entre ellas la de la pesca, bajos impuestos, desregulaciones, tasa del impuesto de sociedades del 18%, una de las más bajas del mundo; 24,5% del impuesto al valor agregado; una regulación laboral flexible; hasta la eliminación del impuesto sobre el Patrimonio en 2006. De modo que Milton Friedman quedó encantado cuando visitó Reikiavik. Se diversificó su economía. Manufacturas, servicios, software y biotecnología. La pesca pasó del 90 al 40% de sus exportaciones: además de pescado, productos marinos, aluminio y ferrosilicio. El país invirtió en educación, energía verde y tecnología. En 2008, el PIB percápita de Islandia en términos de paridad de poder adquisitivo fue el decimocuarto del mundo y tenía la catorceava esperanza de vida más alta, 80,67 años. El paro se redujo al 1%. Así, en el índice de desarrollo humano de la ONU 2007/2008 ocupó el primer lugar. Y en 2009 fue clasificado por la ONU como el tercer país más desarrollado del mundo. Los 320.000 islandeses parecían los seres más felices del planeta. El tigrillo celta suscitaba admiración.

De los banqueros se decía antes que era una ocupación muy aburrida que se limitaba al 3-6-3: 3% de interés a los ahorradores, 6% de interés a los préstamos y estar a las 3 en punto en el campo de golf. No sé si por la escasez de campos de golf, pero a los banqueros islandeses no les bastaba con el bacalao y el aluminio. A inicios del siglo XXI, el Estado privatizó la banca y, a imitación de sus colegas trasatlánticos, el capital financiero inició una estampida expansionista, aprovechando la desregulación y unos tipos de interés del 15% que fascinaron de inmediato a los rentistas, jubilados e inversionistas austríacos, alemanes, ingleses y holandeses. A través de Icesave (Landsbanki) y Kaupthing Edge (Kaupthing) se captaron unos 9.000 millones de euros. Si sus primos americanos empaquetaban subprimes como esas cajas de la suerte que venden a un euro en las tiendas chinas, ellos se dedicaron a captar dinero y echarlo a rodar en Las Vegas de las finanzas, hasta el punto de que los activos de los tres grandes bancos multiplicaban por 12 el PIB de Islandia. Los ejecutivos se concedían a sí mismos, a familiares, amigos y políticos afines, a menudo sin garantías, créditos millonarios que reinvertían en la ruleta financiera. La bolsa multiplicó por nueve su valor en cuatro años. Se triplicaron los precios de la vivienda. El ahorro disminuyó del 15 al 10% del PIB, la formación bruta de capital pasó del 18% al 33%. Los vikingos se volvieron locos: aprovechando que los salarios subían, que la riqueza parecía salir de la nada, y el carnaval de crédito, cada familia compró dos y tres casas, y hoy en Islandia hay 1,5 automóviles por habitante (los bebés no conducen y cada islandés sigue teniendo un solo culo). La codicia y la estupidez combinadas pueden ser letales.

De modo que antes de la quiebra, la deuda de los tres grandes bancos del país, Glitnir, Landsbanki y Kaupthing, era seis veces mayor que el PIB de Islandia. Pero la fiesta estaba a punto de concluir. En 2006, el Danske Bank advirtió que el sistema financiero corría peligro. Y ya en abril de 2008 la catástrofe era inminente, a pesar de lo cual, Landsbanki blasonaba de solvencia y culpaba de su mala prensa al acoso de especuladores internacionales. Cuando estaba a punto de culpar al imperialismo y al bloqueo, llegó la hecatombe. Se abrieron las cajitas sorpresa y sólo contenían aire (viciado). Lehman Brothers, clasificada poco antes por las agencias de riesgo como lo mejor para el alma divertir, se desplomó. Entonces el gobierno británico detectó que Landsbanki estaba repatriando capitales, le aplicó la ley antiterrorista y congeló sus fondos. Gancho a la mandíbula que ocasionó la caída en cadena de toda la banca islandesa. Los vikingos descubrieron asombrados que el tigre financiero no pasaba de gato marrullero. Holanda y Reino Unido devolvieron a sus nacionales el 100% de los depósitos y exigen a Islandia 3.700 millones de euros, un tercio de su PIB. El gobierno islandés interviene Landsbanki, garantiza sus ahorros a los clientes islandeses pero deja en el limbo a los extranjeros.

A ritmo de rumba celta, la inflación se desbocó, la corona pasó de 70 por euro a 250 (lo que, por otra parte, ha favorecido las exportaciones); el PIB ha caído un 15% (en España, con todo y crisis, ha caído un 8%), los bancos perdieron unos 100.000 millones de dólares, el endeudamiento del país asciende al 300%, y los islandeses están hipotecados hasta las cejas y han perdido la mitad de su poder adquisitivo. El paro subió al 8% y la deuda pública se ha encaramado por encima del 100% del PIB. El país ha retrocedido una década. De modo que tuvo que pedir un préstamo a Rusia y ayuda al FMI, que le ha aplicado sus recetas habituales (no me refiero a la camarera de Manhattan). A pesar de todo, se prevé que la economía del país crezca un 3% este año.

Ante las presiones internacionales, el gobierno acordó que los ciudadanos pagaran en 15 años y al 5,5% de interés la deuda contraída por los bancos del país. Islandia dedicaría e eso el 1,4% de su PIB hasta 2026. Y entonces ocurrió lo que ocurrió: sin alzarse en armas en sus numerosos volcanes, a golpes de cazuela y pancarta, los vikingos enfurecidos dijeron que no, obligaron al parlamento a anular el acuerdo y llevarlo a referendo que, por supuesto, no aprobó el 97% de la población. Que cada ciudadano pague las deudas contraídas con los bancos, bien, pero que pague las deudas de los bancos con quién sabe quién, ni hablar.

Ahora la izquierda en pleno aplaude al pueblo y al gobierno islandés, gente que quiere tener su destino en sus propias manos, que no salva bancos hundidos por la avaricia ni perdona a políticos incompetentes, lo que prefigura un mundo de políticos y banqueros bien sujetos al control de sus pueblos, sin inmunidad ni patentes de corso. Otra banca es posible. Y en parte tienen razón. Pero sólo en parte.

Gylfi Zoega, uno de los más brillantes economistas de Islandia, asegura que el colapso de los bancos no fue una elección. No había dinero para rescatarlos.  De lo contrario, el gobierno los habría salvado. Y Hannes Guissurasson, neoliberal y asesor del gobierno anterior se pregunta ¿qué ley vulnera la excesiva toma de riesgos?, y vaticina que muy pocos banqueros terminarán en prisión. Lo cierto es que tras la quiebra del sistema bancario, el Estado lo ha nacionalizado, ha inyectado en ellos un capital equivalente a la cuarta parte del PIB, y se prevé que en breve comience su reprivatización. Del mismo modo que en Europa y EE. UU., como cuenta Stephane Hessel en ¡Indignaos!, los financieros causantes de la crisis han regresado a los beneficios y los bonus, puede que regrese a Islandia de puntillas el fantasma de Milton Friedman y que sólo nos enteremos después de tres erupciones volcánicas o cuando estalle la próxima crisis.

 

“La furia de los vikingos”; en: Cubaencuentro, Madrid, 09/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/internacional/articulos/la-furia-de-los-vikingos-263931





Elogio de la elegancia: Nicolás Quintana

3 06 2011

Aquel mediodía de noviembre de 2004 era bastante caluroso, como corresponde a Miami, y llegué al Versalles casi al mismo tiempo que Nicolás Quintana y su esposa Isabel. Habíamos hablado muchas veces e intercambiado un grueso fajo de emails, pero no nos conocíamos personalmente.

Durante aquel almuerzo, hablamos de su ingreso al consejo de redacción de Encuentro de la Cultura Cubana; me contó sobre su simulación por ordenador de La Habana posible, y le pedí su colaboración en el dossier sobre el urbanismo de La Habana que haríamos tiempo después, y para el cual nos propuso a arquitectos residentes en EE. UU., España y Cuba. La conversación fluyó naturalmente hacia las distintas visiones de la arquitectura y el urbanismo y, en particular, la contraposición entre un urbanismo tradicionalista y conservador y otro innovador y audaz por el que él apostaba. De esa conversación hay una frase de Nicolás Quintana que conservo como una suerte de principio das conversas: “No acepto un urbanismo que no toma en cuenta a las personas“.

Y nos adentramos en esos ejercicios profesionales –en la política o el urbanismo, en la ciencia o la administración—que consideran a los ciudadanos meros conejillos de indias en los que probar sus tesis.

Sabía que Nicolás Quintana había colaborado con Le Corbusier, Sigfried Giedion, Walter Gropius, José Luis Sert y otros grandes del urbanismo y la arquitectura del siglo XX; que entre1954 y 1960 fue el director de Planes Maestros Urbanos y Regionales para el centro turístico de Varadero y la ciudad histórica de Trinidad; ganador en 1956 de dos Premios Nacionales a la Excelencia Arquitectónica; autor del Plan Maestro de la ciudad de Caricuao, en Venezuela. Y que en Puerto Rico fue autor de más de cien proyectos. Conocía su actividad docente en la Universidad de Miami y en la Universidad Internacional de la Florida. Sabía que todo ello lo hizo merecedor del “Urban Design Award” de la AIA, del premio del Senado del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, por su “extraordinaria contribución a la arquitectura puertorriqueña” (2000), y del Premio a toda su obra concedido por la Fundación Cintas, entre otras.

Pero debo confesar que no fueron sus éxitos académicos o profesionales lo que más me impresionó de Nicolás Quintana, sino su elegancia. No me refiero, desde luego, a la elegancia del petimetre, sino a la elegancia intelectual de quien sabe exponer sus opiniones sin pretender un monopolio de la verdad, la elegancia personal de quien sabe escuchar y valorar los argumentos del otro, aun desde la diferencia o la total divergencia de criterios. Y, sobre todo, la elegancia de ponderar las virtudes profesionales y/o personales de quienes polemizaban con sus ideas.

Recuerdo que mientras lo escuchaba pensé en esa como una virtud rara en una Cuba donde el adversario es siempre enemigo a batir por todos los medios: el menosprecio profesional, la calumnia y el escarnio.  Para desesperación de Borges, una Cuba donde los adjetivos valen más que los sustantivos. Y también pensé que esa elegancia personal e intelectual es la de Miró Argenter y Maceo cuando aceptan el valor, la tenacidad y el heroísmo de sus enemigos, la de los cubanos que, desde las antípodas políticas, consensuaron en 1940 la constitución más innovadora de su tiempo.

Más tarde supe de su trabajo en el Compendio de la Infraestructura de Cuba para el proceso de reconstrucción de la Isla post, y consulté su proyecto “La Habana y sus Paisajes. Una ciudad hacia el futuro: un enfoque sostenible de diseño urbano”. Y allí también encontré la elegancia, esta vez aplicada a la recuperación de una ciudad que nunca dejó de habitar Nicolás Quintana. Un proyecto que intenta impedir la “dramática alteración del entorno urbano (…) el certificado de defunción de La Habana como obra de arte. La Habana cesará de ser la expresión de nuestra cultura y habrá perdido su autenticidad y su atractivo”. En ese proyecto se recoge una frase de Paul Goldberger, quien, en  “The Future of Cuban Cities” (1998), afirma que “El gran reto, para La Habana (…) será encontrar una forma de mantener la autenticidad que es tan esencial para el potencial de las ciudades (…) el reto es encontrar una vía intermedia, para balancear la nueva construcción con la antigua, reconocer las escalas, celebrar la importancia de la calle y los lugares públicos”.

Y ahora comprendo que esa elegancia a la que hacía referencia es una forma de equilibrio. Y no es, desde luego, la elegancia del „nuevo rico“. Quintana conjugaba sin sobresaltos a Le Corbusier y Walter Gropius con Benny Moré y Tata Güines. Si en la ciudad, como dijo Lewis Mumford, „el tiempo se hace visible“, el hombre lo consigue en la conversación. Desde entonces sospecho que la semejanza entre las palabras urbanidad y urbanismo no es un accidente del idioma.

 

“Elogio de la elegancia: Nicolás Quintana”; en: Cubaencuentro, Madrid, 03/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/elogio-de-la-elegancia-nicolas-quintana-263689





Exhumación de la historia

27 05 2011

Cualquier volumen de geografía nos dirá que Kolimá es la zona más remota de Siberia Oriental, entre el Ártico y el mar de Ojotsk. En realidad, es el último círculo de un infierno helado, el Gulag, acrónimo de Glávnoie Upravlenie Lagueréi, Dirección General de los Campos, como nos cuenta Varlam Shalámov en sus Relatos de Kolimá –volumen I, volumen II (La orilla izquierda), y volumen III (El artista de la pala), publicado por la Editorial Minúscula (Barcelona, 2007, 2009 y 2010).

Rusia tiene una larga tradición carcelaria, que ha generado su propia literatura. Pero Apuntes de la Casa Muerta, de Dostoievski, parece una novela romántica en comparación con la realidad que rezuma el libro de Shalámov. La prisión aquí no es un camino de purificación, como anotaba Solzhenitsin, quien escribió en su Archipiélago Gulag: “Tu alma, antes seca, ahora rezuma con el sufrimiento. Aunque no ames al prójimo al estilo cristiano, la devoción se abre camino en tu corazón y comienzas a aprender a amar a los que te rodean”. Y más adelante: “El sentido de la existencia terrena no es la prosperidad (…) sino el desarrollo del alma. Desde este punto de vista, nuestros verdugos recibían el más terrible de los castigos: descendían al nivel de las bestias, se deshumanizaban. Bien podemos afirmar que ellos eran los verdaderos prisioneros del Archipiélago. (…) Nosotros allí encontramos nuestra libertad”.

En los Relatos de Kolimá no hay amor al prójimo, ni piedad, ni devoción. Nadie encuentra allí su comunión con Dios ni su libertad. En estos 101 cuentos (a la espera de que se traduzcan los últimos tres volúmenes), el Gulag es la cloaca donde la humanidad, presos, carceleros y libres, desciende hasta la condición infrahumana de depredadores o víctimas, en papeles mudables según lo indique la supervivencia. “En la insignificante capa muscular que aún quedaba adherida a nuestros huesos, y que aún nos permitía comer, movernos, respirar, e incluso serrar leña o recoger con la pala piedras en la carretilla por los inacabables tablones de madera en las mimas de oro, en esta capa muscular sólo cabía el odio, el sentimiento humano más imperecedero», escribe Shalámov.

Estos cuentos no son obras maestras de la literatura. No renuevan el género ni rebasan la narración lineal y directa de los argumentos. Su desoladora fuerza reside en lo que cuenta. Cuento tras cuento, se añaden la nieve perpetua, el hielo, el pavoroso frío –por él sabemos que los condenados debían salir a trabajar dieciséis horas con cualquier temperatura, y que si hay neblina, el termómetro rondará los 40º bajo cero; si al respirar el aire se exhala ruidoso, serán 45º; y si a la respiración ruidosa la acompaña una agitación visible, habrá al menos 50º bajo cero–. Los asesinatos por un jersey de lana, por un gesto, por una palabra. Suicidios, automutilaciones. El que se corta la mano con un hacha, los que infectan sus heridas o compran saliva a los tuberculosos –nunca el bacilo de Koch fue mercancía–.  Cuenta de las violaciones y el intercambio del cuerpo por un trozo más de pan o un golpe menos. Las delaciones por un pitillo o por un cazo de sopa. O por la pavorosa prerrogativa de ser, por un momento, victimario.

En este entorno putrefacto, los libres se corrompen inmediatamente y los mandantes, zarecillos locales que tarde o temprano serían fusilados, se comportan como señores feudales con potestad sobre la vida y la muerte.

Allí desfilan por docenas los viejos revolucionarios del diecisiete, tras su paso por la Lubianka. Pero también los represaliados del Komintern: Derfel, un comunista francés, y Fritz David, un holandés. Y el joven campesino imita al hampa, la aristocracia de prisión. Según un sistema que reconocerán de inmediato los presos políticos cubanos, en Kolimá los políticos son la escoria en quienes se ensañan carceleros y delincuentes, y a estos se conceden todas las jerarquías: sólo son asesinos, violadores y ladrones; no han pecado con las ideas. Por eso muchos intelectuales quedan reducidos a “montadores de novelas” (con el añadido de rascarles los pies o la espalda a los hampones), al estilo de los antiguos bufones, en la corte de los nuevos amos, a cambio de protección y migajas. Eso nos cuenta la terrible historia del periodista que tras su paso por los campos se convierte en un ser irreconocible, un fantasma de sí mismo. La civilización y la cultura se desprenden de los intelectuales como una cáscara y ellos, aterrados, se convierten en guiñapos.  O, simplemente, se apagan, como en el cuento dedicado a Ósip Mandelshtam, donde en su agonía, el poeta chupa su último pedazo de pan porque sus dientes, a punto de desprenderse  por el escorbuto, no le permiten morderlo, el poeta que morirá dos días antes de la fecha oficial de su muerte. Durante esos dos días sus compañeros conservarán el cadáver para hacerse con su ración de pan.

Porque el pan o su ausencia son en este libro un personaje más: además de los piojos y la pelagra, el hambre cruza todo el libro: la poliavitaminosis, un eufemismo del hambre que será sustituido por RFI, agotamiento físico agudo, conduce a los prisioneros a convertirse en terminales, esos que con 1,80 metros pesan 48 kilos y que los demás miran como a muertos vivientes, sabedores de que ya han cruzado la línea sin retorno. El hambre vitalicia que acompañará, a quienes se salven, el resto de sus vidas.

Y junto al hambre, la percepción de encontrarse en una isla custodiada por el centinela polar de donde es imposible escapar: distancias infinitas de desierto helado que tratarán de franquear infructuosamente las insurrecciones del mayor Pugachov y la del coronel Yanovski, o los comunes que huyen llevándose a algún recluso débil, “las provisiones para el camino”. El canibalismo no es en este inframundo un suceso demasiado raro. O el fugitivo abatido por el cabo Póstnokov. Para no tener que cargarlo, le corta las manos para llevarlas como prueba. Por la noche, el mutilado se levanta y camina hasta un campamento tentando el camino con sus muñones helados. Por eso en el cuaderno del prisionero niño sus dibujos sólo incluyen soldados, alambradas, torres de seguridad, árboles negros, perros guardianes y un cielo azul, impasible

Ni siquiera en aquellos campos presididos por la siniestra leyenda “Honor y gloria al trabajo, ejemplo de entrega y heroísmo”, está ausente el humor. Cuando, tras el chasquido de los cerrojos, los guardias gritaban que “Un paso a la derecha o uno a la izquierda se considerarán fuga”, algún gracioso gritaba: “Y un salto hacia arriba, propaganda ilegal”. O el humor negro, como cuando en Novosibirsk se escapa un reo de un tren, y un soldado encuentra a un campesino en el mercado, rompe sus documentos y lo arrea hacia Siberia en sustitución de huido. El pobre hombre ni siquiera habla ruso.

Como el stlánik, un arbusto que pliega sus ramas y se acuesta para invernar bajo la nieve, y sólo resucita con la llegada de la primavera, tras diecisiete años, Varlam Shalámov regresa del infierno. Entonces reflexiona que la torre de vigilancia de los campos es el símbolo arquitectónico de nuestro tiempo. Y va más allá: los rascacielos de Moscú, nos dice, “son las torres (…) que vigilan a los reclusos moscovitas”.

En su Oda a Stalin, “el más grande de los hombres sencillos”, según él, Pablo Neruda afirma: “Stalin alza, limpia, construye, fortifica, preserva, mira, protege, alimenta, pero también castiga. Y esto es cuanto quería deciros, camaradas: hace falta el castigo”. Conocía al castigador y lo aplaudía, siempre que castigara a otros. Por eso este es un libro que todos deberían leer. Es la única forma de prevenir el castigo (dulce eufemismo para un genocidio) y de denunciar a los castigadores.

En un cuento inolvidable de Shalámov, una vieja fosa abierta en la piedra desborda sus cadáveres que ruedan por la ladera del monte como si intentaran evadirse de la muerte. Entonces, el bulldozer americano recibido gracias al Land-Lease, la ayuda a Rusia durante la guerra, abre una enorme fosa y realiza el traslado de miles y miles de cadáveres incorruptos gracias al permafrost. Afloran tal como fueron enterrados: mutilados, marcados de piojos, heridos, baleados, muertos de inanición o de cansancio, con los ojos abiertos aún por el brillo del hambre. Prefigurando las palabras de este libro, los muertos regresan a la superficie. Siempre regresan.

 

(http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/exhumacion-de-la-historia-263311)

“Exhumación de la historia”; en: Cubaencuentro, Madrid, 27/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/exhumacion-de-la-historia-263311





El adobe del futuro

25 05 2011

Visitar la obra de Pedro Pablo Oliva es una fiesta de la imaginación. Su sugerente “Extraño enigma de la luz”. La inquietante “Nueva historia para Caperucita Roja”. La “Manada de novias” que echa a volar sobre las olas como quien persigue hacia Europa un cuadro de Chagall. Los tenebrosos “amores de don Pascual Angulo” y la evanescente “Penélope y su cocuyo”.  La “niña paseando un pájaro” que conjuga, al mejor modo de Rembrandt (a quien también rinde homenaje explícito en otra obra), los juegos de la luz y la sombra, o mejor, de la luz desvaneciéndose en la sombra. Sus juguetes, besos, amores, personajes condenados a vivir con una piedra en la cabeza van más allá del mero objeto plástico. Son imágenes que persisten en la memoria, que invocan sueños y pesadillas con esa persistencia de que goza la buena poesía.

Ahora Pedro Pablo Oliva acaba de ser expulsado de la Asamblea Provincial del Poder Popular por manifestar su acuerdo con el pluripartidismo, por enviar una carta al blog de Yoani donde hace explícito su desacuerdo con el hecho de que un solo hombre gobierne durante décadas un país, algo que se conjuga con una de sus series, “El gran abuelo”, donde un Fidel Castro senil asiste embelesado en sí mismo a la realidad que ya no le pertenece, que ya se ha enmaridado con otro, o toca la flauta como de casualidad.

El que haya sido destituido no es noticia. Era de esperar que un gobierno intolerante reaccionara de ese modo, reproduciendo en un edicto el cuadro de Pedro Pablo Oliva “Hombre desnudo”: una bandera cubana cuelga de un anzuelo, al extremo de una caña, como recién pescada, mientras un hombre de perfil, sin brazos, muestra su pene al que han hecho un nudo.

El Estado había pasado por alto el hecho de que fuera un “artista”, había pasado por alto sus lienzos oblicuamente contestatarios, lo que no le perdonan son sus herejías verbales y escribirle a la bloguera “mercenaria” por excelencia.

Repito que su excomunión no me sorprende. Las que sí me sorprenden han sido las muchas opiniones que he leído en la red. Se le tilda de siervo de la dictadura, de vender su alma al diablo, de despreciar, como “esclavo que sirve en casa del amo” “a los que sudan al sol”. Se le ha tachado de “intelectual orgánico” genuflexo ante el castrismo, etc. etc. No sé si quienes así hablan han visitado su obra, ni siquiera sé si les interesa su obra que no es, obviamente, propiedad de castristas ni de anticastristas, sino de cualquiera cuya sensibilidad entre en resonancia con ella. Lo que realmente me preocupa es que se constituyan en una Anti-Asamblea del Poder Popular, que lo sancionen desde una presunta superioridad moral que reside en el exilio. Y me preocupa porque el día de mañana serán patrimonio de Cuba la plástica de P. P. Oliva y la de Julio Larraz, la literatura de Cintio Vitier y la de Rafael Rojas, las ideas de los comunistas, de los neocomunistas, de los liberales y de los neoliberales. Con todos esos materiales disímiles habrá que levantar el adobe de un nuevo país. A pesar de lo cual, y como demuestran muchas casas de La Habana Vieja, el adobe puede ser muy perdurable.

“El adobe del futuro”; en: Cubaencuentro, Madrid, 25/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/el-adobe-del-futuro-263221





Twitter contra el Palacio de Invierno

21 05 2011

Comenzó en Túnez, el 17 de diciembre de 2010, día de San Lázaro, Babalú-Ayé, con el suicidio de un joven vendedor, apaleado por la policía del corrupto presidente Ben Alí, quien huyó a Arabia Saudí ante la presión popular, apaleado por la muleta de San Lázaro, el 14 de enero de 2011. Siete días antes, ya las protestas se habían extendido a Argelia. El 17 de enero, un hombre se inmoló frente al parlamento egipcio. El 11 de febrero, Hosni Mubarak ya había sido depuesto, y será juzgado en abril por corrupción y asesinato. Bahrein, Jordania, Siria, Yemen, El Líbano, Marruecos, Irán, Irak, Palestina. Todo el mundo árabe, regido durante decenios por feroces dictaduras religiosas o laicas, se ha contaminado de sueños alcanzables, bien sea por la masiva confirmación de la voluntad popular en las calles, o por la fuerza de las armas cuando, como en Libia, la hipoacusia del dictador le impide escuchar los gritos y el pueblo tiene que apelar a estruendos mayores.

Presidentes auto reelegibles, jeques, emires, reyes, dictadores todos por la gracia de Dios o por la propia, tolerados o alegremente aceptados por Occidente durante todos estos años, gracias al océano de petróleo sobre el que asientan sus tronos, o porque sus dictaduras son un muro de contención contra el fundamentalismo islámico (los daños colaterales son una nota al margen). Sin excepción, autócratas obscenamente ricos. Abdalá Bin Abdelaziz, el rey de Arabia Saudí, 15.000 millones de euros; el jeque Jalifa Bin Zayed al Nahyan, de Emiratos Árabes Unidos, 14.000 millones; Makhtoum bin Rashid Al-Maktoum, actual primer ministro y vice presidente de los Emiratos Árabes, 10.000 millones; Ben Alí y su clan, 8.000 millones; Mubarak, 70.000 millones de dólares; Gadafi, cuya fortuna se estima en 87.000 millones de euros, aunque es difícil de calcular, tiene 150 toneladas de oro en un escondite al sur del país, y, en una sola cuenta en el Reino Unido, 4.800 millones de dólares. Y, sin excepción, comparten todos el mismo terror por esta revuelta popular, e intentan venderla a los lectores ingenuos como insurrecciones del integrismo islámico o conspiraciones extranjeras contra las más sagradas tradiciones árabes, es decir, ellos mismos.

Históricamente, invocar el peligro externo y dividir a los presuntos competidores han sido los medios más eficaces para conservar las satrapías. El solitario siervo de la gleba era más vulnerable que los gremios de artesanos concentrados en las ciudades, las asociaciones obreras y los ciudadanos unidos para exigir sus derechos. Reprimir una manifestación en las plazas y en las calles deja más evidencias que reprimir, selectivamente, a sus organizadores, y abortarla en estado embrionario. Pero ahora el poder ha topado con un enemigo escurridizo: Internet y las redes sociales. Basta un teléfono móvil para que cientos de miles de malestares se conjuguen. Y en este caso, el tamaño sí importa. Cuando un millón de ciudadanos se dan cita por los misteriosos cauces de la red y toman la calle, suelen ser imparables.

Ahora ha tocado el turno a los jóvenes españoles. No piden la derogación de sultanatos o la instauración de una democracia representativa, porque ya existe. La plataforma Democracia Real Ya anuncia que “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. Y se definen como “los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… [que] queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos”. Aducen, con razón, que una crisis provocada por la avaricia de los especuladores y el capital financiero está siendo sufragada por el pueblo, mientras quienes la ocasionaron emergen de ella más ricos que antes. No creen en los partidos ni en los sindicatos tradicionales como una solución, sino como parte del problema y, en más de 60 ciudades españolas, 130.000 ciudadanos de distintos sectores sociales lo han ratificado el domingo con su presencia, que se ha extendido a las acampadas espontáneas que aún permanecen en distintas ciudades. La de Madrid tiene su propia página, http://madrid.tomalaplaza.net. Los vecinos y comerciantes de la zona están colaborando con ellos: mantas, comida, agua. Y ya han organizado carpas para pernoctar, reparto de alimentos y recogida de basura.

Hartos de políticos ineficaces y corruptos, de políticas más atentas a la conservación del poder que a las necesidades de los ciudadanos, esta plataforma horizontal, asamblearia y abierta, pretende crear otro modelo de sociedad civil, que no sólo emita su opinión o su voto, sino que tenga un peso decisivo en la cosa pública. Añaden que su propósito es “coordinar una acción global y común entre todas aquellas asociaciones, grupos y movimientos ciudadanos que, a través de distintas vías, están intentando contribuir a que la actual situación cambie”.

Hartos de mentiras, escándalos de corrupción, dobles raseros, clientelismo, intereses espurios, discursos trucados y otras lindezas de una clase política que ya la población considera el tercer problema de España, después del paro y la economía, sus pancartas se refieren no tanto a lo que quieren como a lo que no quieren: “Alternancia no es igual a democracia”, “Vuestra crisis, no la nuestra”, “Los políticos no nos representan”, “La banca siempre gana y no me da la gana”, “No es una crisis, es una estafa”, “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”, “No hay pan para tanto chorizo”, embutido que apoda en España a los delincuentes y corruptos.

Y esto, en plena campaña electoral donde los políticos gastan alegremente el presupuesto público (el mismo que ha sufrido drásticos recortes, sobre todo en políticas sociales) en vendernos una mercancía, cuando menos, defectuosa. Y, en el peor de los casos, falsificada.

Entre las libertades, garantías y derechos que otorga cualquier democracia occidental y los regímenes que han derrocado o intentan derrocar los ciudadanos árabes, hay la misma distancia que entre el derecho de pernada y el sufragio universal. No obstante esta situación privilegiada, si la comparamos con el resto del planeta, y a pesar de sus objetivos aún por traducir en medidas concretas, este movimiento espontáneo convocado a través de las redes sociales es el anticipo de una nueva democracia. Recordar que el significado de demoskratos es “gobierno del pueblo”, no de un puñado de políticos; que necesita la figura del ho boulomenos, “cualquier persona que lo desee”, en los asuntos de gobierno, y que la última palabra corresponde a la asamblea, que ahora sí podría ser universal gracias a la red. Algo que no se consigue, desde luego, si la sociedad, apática, permite que la gobiernen (o malgobiernen) en su nombre un puñado de elegidos.

Internet ha democratizado el acceso a la información como nunca antes, ha arrojado luz (antes y después de Wikileaks) sobre la penumbra donde tan a gusto se mueven los políticos entre bambalinas, y ya se sabe que el control del conocimiento privilegiado ha sido siempre la primera arma de los políticos para manipular al demos, antes que las espadas o los fusiles.

La educación e información universales, la comunicación sin fronteras y las redes sociales permiten hoy, al menos en una buena parte del mundo, un modelo de democracia permanente que no se limite a depositar un voto (que a veces parece una patente de corso) cada cuatro años; una democracia que degrade a los políticos a ejecutores del mandato popular, servidores públicos nombrados por los electores. Como en cualquier sociedad anónima, será la junta de accionistas, en este caso de electores, la que decida sus atribuciones, sus obligaciones, sus límites y sus emolumentos. Es inmoral que los políticos se gratifiquen a sí mismos con salarios indecentes por un desempeño muchas veces mediocre. Como en cualquier empresa, éste dependerá de los resultados y deberá ser aprobado por sus votantes.

Como demuestra Suiza, una de las democracias más perfeccionadas del planeta, y donde toda decisión importante debe aprobarse en referendo, una sociedad madura no necesita líderes iluminados sino gestores competentes a los que se confirme o remueva en dependencia de su ejecutoria.

El 7 de noviembre de 1917, 25 de octubre según el calendario juliano, los bolcheviques tomaron el Palacio de Invierno de San Petesburgo. Prometían el poder a los obreros y campesinos y, en su lugar, concedieron a los rusos, más que el poder, la obligación de aplaudir a los nuevos zares. Hoy el Palacio de Invierno de la vieja política está siendo asaltado por twitter y sin derramar una gota de sangre.

 

“Twitter contra el Palacio de Invierno”; en: Cubaencuentro, Madrid, 21/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/internacional/articulos/twitter-contra-el-palacio-de-invierno-263106





Cartografía de Blogolandia

19 05 2011

Oriundo de Pensacola, Florida, «La Riviera de los Redneck», según él mismo dice, Ted Henken ha recorrido Latinoamérica, ha vivido en New Orleans y ahora es “un orgulloso neoyorquino” que imparte clases en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), y ha dedicado numerosos viajes y palabras al análisis de la realidad cubana –una de sus tres ciudades predilectas es La Habana–, en particular la economía alternativa y el universo blog. De la blogosfera cubana se ocupó durante su último viaje, que concluyó con una entrevista poco amable con la Seguridad del Estado en el aeropuerto de La Habana. Le prometieron que no volvería a pisar la Isla. Confiemos en que, como ya es habitual entre las autoridades cubanas, no cumplan su promesa. De momento, acudimos a Ted para que nos ofrezca un mapa de esa blogosfera cubana que ya ocupa un sitio, por derecho propio, en el imaginario de la Isla.

 

 

La blogosfera universal es un espacio multidisciplinar y variopinto que va desde la banalidad hasta la reflexión de fondo y la creación. ¿Se aprecia en la blogosfera cubana esa misma diversidad o gira mayoritariamente en torno a la política?

Ted Henken: En Cuba, como es más difícil crear un blog, estos suelen ser más serios, menos frívolos, y quienes mantienen blogs normalmente tienen algo que decir. Otra diferencia es que en Cuba el blog es un hueco en la pared. Como hay un monopolio estatal de los medios, los blogs funcionan como alternativas, y atraen a cubanos que normalmente buscan su propia voz. En la blogosfera cubana hay una politización y una polarización, de crítica o de apoyo a la Revolución, pero la mayoría no son explícitamente políticos. Tocan temas como poesía, noticias, turismo, música, religión, cocina, tabaco, deporte, amor, humor, etc.

Hay que hacer una diferenciación entre blogs hechos dentro de Cuba y los hechos sobre Cuba desde fuera de la Isla. Yo diria que hay mas diversidad en los blogs sobre Cuba hechos desde fuera que adentro, como se puede comprobar en la lista de 1.170 blogs en el sitio Blogs sobre Cuba (http://blogssobrecuba.blogspot.com/). Es mucho más difícil manejar un blog desde Cuba, dada la tasa tan baja de acceso a la red. Por ello los que se hacen dentro de Cuba tienen un enfoque mucho más serio, dado que en ellos hay una inversión economica, ideológica y de tiempo muy limitados. Hay que pensar mucho más antes de sentarse a escribir.

 

Si intentaras cartografiar la blogosfera cubana, ¿cómo sería ese mapa? ¿Cuáles serían las tribus que integran su población? ¿Cómo se distribuyen e interconectan? ¿Qué relación existe entre ellos?

T H: Hay que separar la blogosfera cubana en seis grupos. Un espectro político que va desde un apoyo abierto a la Revolución (ese es su objetivo), hasta blogs muy críticos, incluso algunos que critican la Revolución con la misma “violencia verbal” que los blogs oficialistas usan para defenderla y atacar a sus criticos. Se podría hacer un mapa temático, pero el mío comenzaría con un análisis del vocabulario a veces descalificativo que se suele usar para etiquetar los blogs cubanos: blogs independientes, alternativos, oficialistas, mercenarios, no oficiales, institucionales, etc. Todas esas definiciones tienen que ver con dos preguntas o dos criterios de categorización: Primero, ¿cuál es el tema, el enfoque, el posicionamiento hacia el gobierno? Y segundo, la cuestion del acceso, o sea, ¿cómo accede el blogger a la red? A través del trabajo, de una institución estatal, de un amigo, del mercado negro, de un hotel, de una sede diplomática. Y si paga por este acceso, hay que preguntar, ¿de dónde sale el dinero?, ¿el precio es solo económico o es ideológico también?, ¿opera la censura, un filtro político o la autocensura a la hora de escribir? Es decir, si tienes acceso hay que hacer la pregunta: ¿quién te puede quitar este acceso y bajo qué condiciones?

Blogs como Sin EVAsión, Octavo cerco, Lunes de post-revolución (de Miriam Celaya, Claudia Cadelo y Orlando Luis Pardo Lazo respectivamente), son blogs críticos y que a la vez se autodenominan “alternativos” a la voz oficial. ¿Cómo funcionan estos blogs? Obviamente, tienen que contar con algunos medios, una red de apoyo dentro y fuera de Cuba. ¿Cómo se teje esta red? En parte, es una red de apoyo ciudadano: personas que simpatizan con sus posicionamientos los ayudan recargando sus celulares, traduciendo sus posts, etc. Obviamente, el gobierno ha tratado de hacernos creer que esta red ciudadana no existe y que todos estos blogs alternativos son parte de un espectáculo montado y pagado desde afuera. Y, al otro extremo, los blogs a veces llamados “oficialistas”, que no son independientes por razones temáticas y de acceso. Sus temas son los mismos de los medios gubernamentales, pero no son necesariamente del gobierno, aunque coincidan en lo esencial con su perspectiva. En el sentido del acceso, sí disponen de mecanismos institucionales, cuentan con apoyo y eso implica un filtro ideológico que tamiza sus posts.

En cuanto a las tribus: la primera y más conocida es Desde Cuba. Esta se puede encontrar en Vocescubanas.com. Aunque a los miembros del grupo no les gusta llamarse miembros, sino entes individuales, cada quien con su propia voz, estilo y perspectiva. Es un grupo liderado por el ejemplo de Yoani Sánchez, quien ha sido una inspiración, tanto simbólica como técnica, dado que ha impartido cursos sobre cómo crear y mantener un blog, trabajo en twitter a través de los móviles, ética periodística, etc., a través de su academia blogger. Vocescubanas.com está entre los primeros portales y tiene una historia previa. Comenzó como una revista digital dirigida por Reinaldo Escobar desde 2004 a 2006, posteriormente fue Consenso, con un formato tradicional, hasta llegar a Contodos, con un perfil más de blog que de revista, y desde 2009, Contodos desaparece, dando paso a un portal de blogs, cada uno con su línea editorial y su propia voz. En este se puede ver un crecimiento continuo, desde Yoani Sánchez, Reinaldo Escobar y Miriam Celaya, hasta los blogs de opinión periodística como Foro Cubanacán Press, de Guillermo Fariñas; Cubano Confesante, del pastor Mario Barroso, y La Colmena, que está enfocado hacia la masonería. Reinaldo y Miriam son mucho más periodísticos; Yoani, más anecdótica, con entradas más cortas. Hoy por hoy, la diversidad es mayor: unos 40 blogs con temas religiosos, sociedad civil (Intramuros, de Dagoberto Valdés, y la revista Convivencia), Asociación Jurídica y Ciudadano Cero que es de un par de médicos, etc. De ellos los más conocidos y citados son los de Yoani, Claudia Cadelo, Reinaldo, Miriam, Orlando Luis, Laritza Diversent, Dimas Castellanos y Ernesto Morales, que ahora vive en Miami. Y este grupo también hace una revista, Voces, a cargo de Orlando Luis, que ya va por su octavo número. Ha entrado también en la producción de videos con la serie “Razones ciudadanas” que ha tocado varios temas (el VI Congreso, derechos humanos, periodismo independiente, etc.) y precisamente en el quinto número, que sale ahora, enfocan “la blogosfera alternativa”.

Además de Voces Cubanas, encontramos otros cinco grupos: Havana Times, Bloggers Cuba, La Joven Cuba y el quinto sería el de un grupo de periodistas y corresponsales de los medios oficiales que tienen sus propios blogs, apadrinados por las instituciones e incluidos en portales como BlogCip y BYCR (Blogueros y Corresponsales de la Revolución). Y el sexto, los blogueros cubanos dispersos por el mundo, tanto de autores cubanos como de no cubanos enfocados sobre el tema y tanto en español como en otros idiomas (mi propio blog, El Yuma, que escribo mayormente en ingles desde Nueva York, encajaría en este último grupo).

Havana Times es un experimento del norteamericano Circles Robinson, quien fue a Cuba a trabajar como periodista y traductor en instituciones estatales como Granma. Quiso abrir el mundo cerrado del periodismo oficial cubano, por lo que fundó Havana Times: un sitio bilingüe inglés-español, con la propuesta de hablar sobre Cuba al mundo “con una mente abierta”, según la declaración de bienvenida al sitio. Es decir, intenta ser una alternativa al periodismo oficial sin escorarse hacia una crítica feroz ni a una alabanza sin fisuras. Como indiqué antes, esta independencia requiere una autonomía editorial y económica que se logra, irónicamente, a través de un yuma, Circles, quien financia el portal. Y es así que se declaran orgullosamente: “una fuente independiente de noticias y opinión sobre y desde Cuba”.

Los colaboradores de Havana Times son, mayoritariamente, jóvenes cubanos que apoyan al socialismo, pero que son bastante críticos con el gobierno actual y que normalmente no emplean medios institucionales para postear. Aparecen allí desde voces liberales clásicas, que abogan más por los derechos individuales, hasta una izquierda que critica a la Revolución el no ser suficientemente izquierdista. En su sección “Diarios”, aparecen posts breves, generalmente desde la izquierda, aunque también hay posts alternativos y de apoyo a blogueros satanizados por los medios oficiales. Havana Times, como Voces Cubanas, cuenta con un equipo o red ciudadana de traductores voluntarios, muchos de los cuales viven en EE.UU., y sobrevive gracias a su bajo presupuesto y a la generosidad de Circles Robinson, quien no sólo mantiene el sitio, sino que paga sus colaboraciones a quienes escriben en él. Es un sitio bastante flexible y abierto en sus contenidos, y aunque puede calificarse como “progresista”, no es ni ortodoxo ni rígido, sino crítico hacia la Revolución desde la izquierda socialista. Ha reproducido o publicado textos de autores españoles, norteamericanos y de exiliados cubanos, como Haroldo Dilla. De hecho, su editor vive ahora en Nicaragua, porque el gobierno cubano no le renovó su permiso de trabajo. Creo que el web máster está en España y la mayoría de los blogueros viven en Cuba.

El grupo Bloggers Cuba ya no tiene un portal en la red. Se estableció como grupo entre el verano y el otoño de 2008 y el portal existió hasta diciembre de 2009 (o sea, un poco más de un año). En este portal se podían encontrar enlaces a todos los blogueros del grupo, que fueron creciendo hasta unos quince miembros más o menos. La más conocida es Elaine Díaz Rodríguez, con su blog La Polémica Digital; también Sandra Álvarez y Yasmín Portales, ambas negras y feministas, que enfocan temas de raza y de género; ZorphDark, Roger Trabas, y un francés que se llama David Chapet, a través del cual se costeó el host. Creo que la desintegración como grupo alrededor de un portal (se mantienen como grupo social y de amigos) se debió a la retirada del francés. Ahora tienen el plan de relanzar el grupo a través de un portal nuevo. Estos se distinguen del resto porque la mayoría tiene trabajo en el aparato estatal (periodistas, programadores, escritores como Sandra Álvarez, etc.),  un conocimiento técnico elevado, y acceso institucional a internet (unos más que otros), lo cual puede ser un incentivo para moderar su lenguaje crítico. Hay una especie de negociación con el poder para salvaguardar su acceso. Son críticos –especialmente en cuanto a los temas de edad, genero, raza, diversidad sexual y mayor una libertad de moverse y asociarse dentro y fuera de Cuba–, pero, en lo esencial, son partidarios de la Revolución.

Cuando visité a los fundadores de La Joven Cuba, en Matanzas, me recibieron con mucho afecto y amabilidad. En lo esencial, es un proyecto que defiende la Revolución, el socialismo, la soberanía nacional, y que ha atacado con frecuencia y fervor a Yoani Sánchez y otros blogueros alternativos. Su lista de enlaces se refiere a blogs de periodistas oficiales y, de hecho, a su pregunta yo les respondí que si querían ser tomados en serio como blogueros independientes, deberían ser más diversos en sus enlaces y no reproducir sólo a los más revolucionarios y oficialistas. Durante las cuatro horas de conversación y entrevista mutua, observé en ellos una gran curiosidad y capacidad de diálogo. Los creadores son tres estudiantes de posgrado de la Universidad de Matanzas (Harold Cárdenas Lema, Roberto Peralo y otro que no pude conocer), e incorporan a estudiantes de grado de la Universidad. Una de las zonas más ricas de este grupo son los comentarios, que en ocasiones se convierten en verdaderos debates. La Joven Cuba muestra cierto grado de independencia en algunos temas, están abiertos al debate.  También hay que considerar su modo de acceso, institucional en este caso, y el de Bloggers Cuba, en contraste con los dos primeros, que acceden desde los hoteles, subalquilando horas a extranjeros u otras prácticas del mercado negro.

Entre estos cuatro grupos hay muy poca relación. Apenas se conocen, salvo a Yoani Sánchez que, de algún modo, y aun cuando la critiquen, ha sido, como bloguera, una inspiración o quizás una provocación. Son cautelosos al hablar entre sí, dadas sus muy diferentes posiciones políticas. Hay desconfianza mutua. Pero los de Voces Cubanas me dijeron que en el pasado habían intentado entrevistar a Elaine Díaz y a los de La Joven Cuba, tender puentes, crear un diálogo, o intentarlo. Lo cual, para La Joven Cuba y Bloggers entraña un problema: si dialogan, aunque sea desde la diferencia, esto sería un modo de reconocimiento a los que han sido calificados oficialmente como mercenarios. Si se niegan a ello, ponen en duda su presunta independencia.

El quinto grupo es el de los blogueros oficiales. Muchos de ellos se encuentran en el portal de la UPEC: 188 blogs, entre los cuales hay una variedad de voces, la mayoría bastante oficialistas en la medida que consideran sus posts un arma para defender la Revolución y atacar a sus enemigos. Los más conocidos son Norelys Morales Aguilera, Manuel E. Lagarde, Enrique Ubieta, Vladia Rubio y Luis Sexto. También está el portal BlogCip, con enlaces a 68 blogs, y BYCR, Blogueros y Corresponsales de la Revolución, donde está Rosa Báez, La Polilla Cubana.  Yo diría que todos ellos son blogueros oficialistas, entendida esta palabra como posicionamiento político y acceso institucional. A ellos se suman los enlazados por Cubadebate. Además, hay otros blogs que simpatizan con la Revolución o atacan a quienes la critican. Blogs “misteriosos” bajo seudónimo: Machetera, por ejemplo, en inglés, pero con la misma retórica oficialista. El blog de Yohandry Fontana, que es directamente un blog anti Yoani Sánchez. No se sabe si Yohandry es una o varias personas y si tiene otro blog a su verdadero nombre. En el twitter de Elaine Díaz hay muchas críticas a Yohandry por faltar a toda ética y manipular las palabras de Elaine sin su autorización.

Para terminar, hay todo un mundo de blogs sobre Cuba que se escriben desde el exterior. De ellos, el más conocido, consultado y atacado ha sido Penúltimos Días, de Ernesto Hernández Busto. Atacado por los medios oficiales y por Las Razones de Cuba (La Ciberguerra), ha sido calificado de enemigo oficial. La verdad es que para mi y para muchos otros academicos y para muchos cubanos tanto dentro de la isla como fuera, Penúltimos Días se ha convertido un una fuente inprescindible de informacion constante, esté de acuerdo o no con su posición política. Numerosos blogs se escriben desde todo el mundo. En ellos hay una intensa comunicación con los de dentro, y yo sospecho que muchos de los comentarios en los blogs cubanos de la Isla están escritos por blogueros de fuera. También está Café Fuerte, de Wilfredo Cancio Isla y su esposa Ivette Leyva Martínez, muy profesional, cuyo acceso está bloqueado en Cuba. De blogs de caricaturas y sátira políticas los dos mejores son Periódico Guama (desde la derecha) y El Blog de Varela (desde la izquierda). En inglés, están Along the Malecón y el nuevo Cuban Money Project los dos por Tracy Eaton; Cuban Colada, del Miami Herald; The Cuban Triangle, de Phil Peters; The Havana Note, de un grupo de blogueros progresistas (entre los cuales me cuento yo) patrocinado por el New America Foundation; Ethno Cuba, un blog bastante original hecho por un par de antropólogos; The Cuban Economy, de Arch Ritter. Además de que muchos de los blogs cubanos, especialmente los de Voces Cubanas, tienen versión en inglés, traducidos por el grupo Translating Cuba, patrocinada por M. J. Porter, traductora principal de Yoani. También está Babalú Blog, bastante conservador, que se hace desde Miami, donde se agrupan escritores muy críticos e intransigentes desde la derecha. Similar en su proyección, orgullosamente intransigente, es el blog de Capitol Hill Cubans. Finalmente, Acerca de Cuba del catalán Josep Calvet es un buen ejemplo de un blog que apoya la revolución desde afuera de la isla.

Hay muchos otros blogs, como El Tono de la Voz, de Jorge Ferrer; Enrisco; El Abicú Liberal; Punto de Vista; el blog de Emilio Ichikawa; Muñequitos Rusos, El Archivo de Connie, con una larga historia y su propia personalidad, así como varios blogs culturales de músicos y escritores: Los Aldeanos tiene un blog, Silvio Rodríguez tiene el suyo, Omni Zona Franca también; Además, Zoè Valdés blogea hace rato desde Francia, tanto como José Manuel Prieto desde Nueva York y Eduardo del Llano desde La Habana.

Quisiera añadir alguna información estadística. Hay un sitio que se llama Blogs sobre Cuba, que contiene una lista con todos los blogs sobre Cuba que el autor ha encontrado: 1.170. El autor especifica: “No discriminamos a nadie. Aquí cabemos todos”. Yo he consultado con frecuencia a sólo 24 de esa lista. Esto nos da una idea de la enorme diversidad de la blogosfera cubana. Otro portal interesante, desde 1998, el del español Gonzalo Oves: Conexión cubana, con enlaces a 15 blogs sin un posicionamiento político claro. Toca temas desde la música al turismo y el jineterismo. También en Cubaencuentro se enlaza a 93 blogs. El Cuban Study Group aúna 29 blogs escritos desde Cuba y 5 sobre Cuba escritos desde fuera.

Es interesante visitar Blogalaxia, con enlaces a países de América Latina. Creo que el bloguero tiene que inscribir allí su propio blog. Cuba tiene solo 408 blogs en esta lista; Chile, 5.913; Costa Rica, 920; Argentina, 10.652; Ecuador, 2.293; España 22.768; Venezuela, 5.427; Puerto Rico, 775, y República Dominicana, 1.479. Hay sólo dos países que tienen menos blogs que Cuba en esta lista: Nicaragua, con 219 y Paraguay, con 212.

 

La “blogosfera alternativa”, entendida como aquella que aborda la realidad cubana desde una perspectiva no oficial aunque no obligatoriamente disidente, ¿qué recepción tiene entre la población cubana, dado no sólo el escaso acceso de ésta a Internet, sino las trabas gubernamentales a su difusión y el grado de empatía entre su mensaje y la sociedad a la cual se dirigen? ¿Qué matices has descubierto dentro de ella y en qué medida esos matices condicionan la tolerancia por parte del régimen? ¿Existe en ella alguna diferenciación sobre la base del público a que se dirige su mensaje: exclusivamente a los ciudadanos de la Isla o expresamente hacia un lector externo?

T H: Es muy difícil saber a ciencia cierta qué recepción tienen estos blogs en la población cubana. Yo diría que hay una recepción amplia entre una población muy limitada: una élite educada y urbana. Apostaría a que todos los graduados de la Lenin leen a Yoani, aunque no todos estén de acuerdo con ella (sí la mayoría); gente del mundo del arte, la politología, de la información. Quienes leen la prensa internacional puede que lean los blogs a menudo u ocasionalmente. En general, no creo que más de un 5-10% de la población cubana acceda a los blogs directamente con frecuencia. El dato oficial es un 14% de acceso, pero ello, en la mayoría de los casos, se remite al correo electrónico o la intranet.  Otro problema es que nunca se sabe, gracias a la doble moral, quién lee a quién.

Estando en Cuba, al hablar con personas jóvenes de la élite educada, escritores, etc., todos están actualizados con lo que ocurre en la blogosfera. Pocos pueden acceder directamente a los blogs, pero acceden a través de sitios proxy, y se distribuyen los post mediante memorias flash, se corre la bola electrónica. Hay oleadas de conocimiento y opinión escondidas dentro de esos jóvenes. Estaba yo conversando con Reinaldo Escobar, cuando llegó Yoani y me contó que había ido a buscar su permiso de salida y la visa de España. Y entonces me mandaron a buscar una certificación médica, dijo. Estaba sentada en la oficina, a la espera que me tocara el turno para solicitar el documento, cuando un señor que trabaja allí se me acerca y me pregunta ¿Tú eres Yoani? Ella le respondió que sí y el hombre, en un cuchicheo, le dijo: Te admiro mucho. Y se levantó. Cuando a Yoani le tocó su turno, la mujer que la atendió, al ver su nombre, le dijo: Quiero que sepas que te leo. Y continuó con el papeleo. Al final, se paró frente a una ventanilla. La persona que la atiende se ha levantado para ir al baño, pero cuando la ve, regresa. Yoani le dice que no hay apuro, que vaya al baño, que ella puede esperar. Pero la mujer, guiñándole el ojo, le dice que si es por una buena causa, en referencia a que Yoani pueda viajar, lo hacemos ahora. Un modo de comunicarle su solidaridad sin decirlo abiertamente. Eso demuestra que ya el mundo dentro de Cuba sabe más acerca de quiénes son los blogueros y qué están haciendo.

En cuanto a los matices dentro de la blogosfera, hay que decir que hace un par de meses el gobierno cubano cambió su estrategia en el trato que dispensa a la blogosfera alternativa. Anteriormente, había bloqueado un grupo de blogs, en particular los de Voces Cubanas. En marzo se levantó el bloqueo y el gobierno comenzó una campaña de difamación contra esos blogueros. Desde los hoteles es posible conectarse con esos blogs, con el Miami Herald, Penúltimos Días, aunque no con Café Fuerte.

Sobre los matices y la tolerancia, creo que la regla es la siguiente: mientras los blogueros se queden comunicándose mayormente con el exterior y mientras no salgan a la calle, van a ser tolerados. En la medida que desarrollen un público cubano masivo, no ese 5%, y cuando tengan un verdadero impacto sobre la opinión pública, van a ser reprimidos como enemigos de la Revolución. Mientras los blogueros se mantengan en el espacio virtual, serán tolerados, pero en la medida que traten de pasar a movimientos de gente en la calle, e incidir en la vida pública, como el apoyo a presos políticos y movimientos disidentes, serán vistos como una amenaza.  Ya tú sabes: ¡La calle es de Fidel!

 

Los blogs oficiales, entendidos como aquellos cuya apertura ha facilitado el gobierno y cuyos autores concuerdan básicamente con la postura oficial, ¿hasta qué punto son oficialistas? ¿En qué medida han asumido cierta independencia de criterio, aunque ello no llegue al enfrentamiento con las autoridades? ¿Hay en ellos matices, diversidad, espontaneidad, o puede hablarse de esta blogosfera como de un disciplinado escuadrón de blogueros oficiales?

T H: Hay muchos matices. Creo que el quinto grupo de los que mencioné (BYRC, los de la UPEC, etc.) son los únicos blogs verdaderamente oficialistas. En Havana Times es frecuente encontrar críticas desde la izquierda a la Revolución, a sus contradicciones, hipocresía, e incluso defienden la libertad de expresión de los blogueros de Voces Cubanas. Havana Times aboga por un socialismo democrático donde exista el derecho a disentir. Bloggers Cuba tampoco es oficialista. Sus integrantes son jóvenes que están, mayoritariamente, de acuerdo con el socialismo, pero desde una posición reformista (política, de género, racial), sin ser disidentes. El blog de Elaine Díaz recientemente subió dos posts: “Bloggers y punto” discute esa manía de adjetivar a los blogueros como oficialistas o mercenarios y defiende su libertad de ser blogueros y punto. En el segundo post, cuenta que negó una entrevista a Radio Martí, a la que considera un medio del gobierno norteamericano y marcadamente anticubano (yo mismo había dado su teléfono celular a los productores de Radio Martí para que conozcan y hablen con blogueros distintos a los del portal Voces Cubanas de vez en cuando).  Aunque el gobierno, en Las Razones de Cuba, presentó a Elaine como la Anti Yoani, a mi juicio ella no quería ser celebrada ni usada por un lado ni por el otro.

Hay miembros de Bloggers Cuba que se asocian con los de Voces Cubanas, mientras otros se niegan a cualquier asociación con los “malos de la película”. Los de La Joven Cuba son los más cercanos a la postura oficial, aunque no los tildaría de oficialistas. Obviamente, están patrocinados por instituciones oficiales y eso establece ciertos límites. Pero, al mismo tiempo, creo que hacen un esfuerzo legítimo para hacer oír sus propias voces. Si no, no se hubieran reunido conmigo, ni hubieran subido una crónica muy veraz de nuestra reunión. Aunque deduzco, por lo que me pasó con la Seguridad del Estado, que nuestra conversación se filtró –ignoro si fue intencionadamente por su parte o casual–. En cualquier caso, nuestro diálogo fue muy abierto y sincero, aunque su retórica no disienta en lo esencial de la oficial. En su sección de comentarios puede encontrarse una muestra de independencia, dado que no los censuran siempre que estén relacionados con el tema y no apelen a la grosería o alienten a la violencia. Vale la pena observar en estos comentarios la diversidad de voces.

Quienes sí son un escuadrón disciplinado son los de BlogCip y BYCR, cuyo propósito manifiesto es la defensa de la Revolución y combatir a sus enemigos. Y añadiría el blog de Yohandry. No son blogs alternativos sino repetidores de la voz del gobierno. De hecho, BlogCip (Blogs Periodistas Cubanos) declara abiertamente en su barra de bienvenida: “Esta plataforma constituye una vía para contribuir a desplazar el cúmulo de información tergiversada o errónea sobre Cuba, y dar a conocer desde dentro de la Isla cómo piensan, viven, luchan y trabajan los cubanos en un país constantemente hostigado por quienes tratan de impedir que 11 millones de personas decidan libre y soberanamente su destino.”

Como queda claro, hay matices entre los blogs de los diferentes grupos.

Yo pregunté a todos los blogueros sobre estas etiquetas de mercenarios, oficialistas, independientes, alternativas, etc., y la mejor respuesta fue la de Reinaldo Escobar: “La blogosfera alternativa cubana”, me dijo, “se diferencia del resto de la blogosfera cubana en varios aspectos: Uno: Un aspecto material. Quienes estamos dentro de la blogosfera alternativa accedemos a Internet de tres modos: pagándolo a 6 u 8 CUC por hora en los hoteles. Dos: Accediendo a través del servicio que prestan algunas embajadas: la de Holanda, la Oficina de Intereses de EE.UU., la de Suecia. Y tres, a través de una conexión más o menos negra o ilegal mediante ciudadanos extranjeros que subalquilan su tiempo. Esa es una diferencia entre la blogosfera alternativa y la que incorrectamente se llama blogosfera oficialista, la cual en su inmensa mayoría accede a internet por las redes que tienen las instituciones, donde son autorizados a acceder, autorización que no viene nunca del administrador de la red, quien no tiene poder para eso, sino de más arriba. Por eso, cuando una persona se expresa a través de esa blogosfera sabe que todo lo que escribe está siendo controlado, y si dice algo que se sale de lo aceptado, posiblemente se le niegue el acceso, algo que ya ha ocurrido. Otra diferencia entre ambas blogosferas es el enfoque. Quienes están en la alternativa usan su libertad para hacer cosas prohibidas. Son pocas las personas que usan la libertad para hacer cosas autorizadas. No obstante, en la blogosfera alternativa encuentras a personas con un blog sobre numerología, sobre antropología o crónicas de viajes. No necesariamente la blogosfera alternativa es contestataria, aunque cualquier acción que realice una persona en Cuba que no venga orientada o que no esté debidamente autorizada por las instituciones es, en sí, una acción contestataria. Así se trate de fundar un Club de defensores de las salamandras. Eso va a parecer raro. ¿Quién te dio permiso para fundar ese club? ¿Está autorizado por el Ministerio de Ciencia y Protección de la Naturaleza, o por el Ministerio de Agricultura? Porque se sobreentiende que luego esa persona puede pedir fondos para mantener ese club. ¿Qué va a hacer con ese dinero? ¿De dónde viene? ¿Quién te lo dio? Ese es el asunto. En Cuba, cualquier actividad que tenga una implicación social y que no esté autorizada es, por su propia naturaleza, contestataria. Y esa es una diferencia entre la blogosfera alternativa y la otra”.

Yo comparto esas palabras de Reinaldo, esa clasificación. Como dije antes, hay que hacer la pregunta: “¿Quién te puede quitar tu acceso al Internet?” Tu respuesta a esta pregunta, sea cual sea tu posición política o ideológica, indica algo importante sobre tu nivel de independencia. Parece que Reinaldo evita emplear la palabra oficialista porque descalifica lo que dice una persona al considerarla un portavoz sin ideas propias. Él cree que hay cierta libertad dentro de esa blogosfera institucional, pero está limitada por la institución si se sale de la línea oficial. Hay autocensura y doble moral, y el lector se ve obligado a leer entre líneas esos blogs. En el caso de Yoani, Reinaldo y otros del grupo de Voces Cubanas, se podría decir que “ya han perdido todo” en cuanto a trabajos o posiciones oficiales y así también han perdido algo del miedo y la doble moral que es tan común en Cuba a la hora de expresar un criterio propio. Como cantó Janis Joplin sobre Bobby McGhee: “Freedom’s just another word for nothin’ left to lose” (“La libertad es tan solo otra manera de decir que ya no tienes nada más que perder”). Pero, ojo, también tenemos que reconocer que ellos disfrutan de acceso a través de embajadas de países que a su vez tienen sus propias políticas. Podría pensarse que ellos también son controlados, censurados o que se autocensuran para preservar este acceso. Podría pensarse que no van a decir “abajo el embargo”, “que vuelvan los cinco”, etc., desde la oficina de intereses norteamericanas, aunque sí han criticado políticas norteamericanas repetidas veces, lo cual demuestra su independencia.

 

¿Qué vínculos existen entre ambas blogosferas, la oficial y la alternativa? ¿Existen puentes, comunicación, comentarios mutuos, preguntas y respuestas, o, por el contrario, intentan existir en espacios estancos? Y, a su vez, ¿cómo tú ves la respuesta del público respecto a ambas?

T H: El mensaje claro que me llevé de mis entrevistas con esos grupos es que no hay mucha comunicación ni muchos puentes ni mucha voluntad de comunicarse entre sí, aunque sí ha habido intentos. Hablando con Orlando Luis, Yoani, Reinaldo y Miriam Celaya, descubrí que en varias ocasiones han tratado de invitar a blogueros de otros grupos, en especial de La Joven Cuba o Bloggers Cuba, a participar en eventos de ellos o a ser entrevistados por ellos. Iván García y Laritza Diversent también trataron de entrevistar a los de La Joven Cuba, pero no recibieron respuesta. En el episodio que va saliendo ahora mismo de Razones Ciudadanas #5, que es sobre la blogosfera cubana alternativa precisamente, Yoani y Reinaldo me dijeron que invitaron a Elaine Díaz y a Pedro Campos para participar con ellos, pero ambos se negaron. Los de Bloggers Cuba dicen que también invitaron a Yoani Sánchez a participar en un evento hace un par de años, y que ella no vino. Yo no sé mucho de ninguno de los dos casos, no puedo verificar ninguna de esas historias.  Ha habido casos, muy pocos, de intercambio, y eso es un éxito del gobierno: mantener aislados, miedosos, desconfiados, a estos grupos de blogueros.

Un personaje interesante dentro de este grupo es Orlando Luis Pardo Lazo, quien parece tener amigos y conocidos en Voces Cubanas, Havana Times y Bloggers Cuba. Fue el único nombre con una resonancia social y amistosa en los tres grupos. Al ser escritor y joven se mueve en varios mundos y, en lo personal, tiene amigos en varios grupos. Me acuerda de que algunos de los blogueros de los otros grupos lo conocen no por blogger sino por escritor, o sea porque han leído sus libros. Curiosamente, mi visita y la crónica que publiqué sobre mi visita y mi expulsión ya han sido asumidas como una denuncia que comparten entre ellos y los ha aproximado a dialogar entre sí. El hecho de que yo, un yuma, me haya comunicado y dialogado con todos ellos, de algún modo los hace más conscientes (y los avergüenza) de que ellos no dialoguen entre sí.

 

¿Crees que, a pesar del poco acceso a Internet, la blogosfera cubana está contribuyendo a crear un espacio de diálogo social con y entre la ciudadanía, una nueva sociedad civil, o, por el contrario, su influencia es mínima?

T H: Es muy difícil contestar a esta pregunta. Yo diría que la influencia es muy limitada, aunque los espacios van creciendo poco a poco, una resonancia que tiene la blogosfera en los medios internacionales que más tarde repercute en la Isla. También a través de los comentarios hay un desarrollo de debate y diálogo, preguntas y respuestas, aunque desgraciadamente abunda el ciberchancleteo (el insulto, la defamacion, la violencia verbal). Un problema de la blogosfera mundial y de la cubana, desde luego, es que demasiada gente usa seudónimos. Si alguien no está dispuesto a poner su nombre y su cara, ello demuestra que todavía hay mucha inmadurez, desconfianza y miedo.

 

He notado en la sociedad cubana, y especialmente en buena parte de los jóvenes, una enorme apatía ante el debate político, como si nada de lo que se diga o se haga pudiera cambiar el curso de unos acontecimientos que están ya prescritos por la “voluntad divina”. Su interés es “ir escapando” o escapar definitivamente. ¿Ha cambiado algo la blogosfera y su debate esa especie de resignación social?

T H: También es muy difícil afirmar si hay más confianza en el cambio, en una resignación social, o en resolver su caso familiar o personal a través del escape, del exilio. Creo que la mayoría de los jóvenes cubanos no confían ni tienen esperanza de que su voz se va a oír, ni de que vaya a tener un efecto, un impacto en lo social y lo político. En eso no se diferencian mucho de los jóvenes de otras partes del mundo. Pero sí creo que la apatía política en Cuba es mayor en el sentido de que esos jóvenes cubanos han sido educados en una retórica política donde siempre se habla de “nosotros”, la masa, el pueblo, y ese joven cubano se siente muy alienado de ese “nosotros”. Pero tampoco quiere poner su esperanza en otro movimiento que vaya en otra dirección, de cambio. Una característica muy marcada de la juventud cubana es que se enfoca básicamente a resolver sus problemas cotidianos y a protegerse para poder seguir resolviendo sus problemas personales. Un joven que conozco en Cuba, muy inteligente y muy disgustado, compartió conmigo su angustia y su rechazo al sistema que defienden sus padres y sus abuelos. Se cuida mucho, no habla ni siquiera con ellos, porque no quiere entrar en discusiones constantes, y, sobre todo, porque quiere irse del país y sabe que si se junta con movimientos de blogueros y otras corrientes alternativas, deberá pagar un precio, que podría ser la negación del permiso de salida.

Hay, sí, un grupo creciente de jóvenes que no tienen esperanza de cambiar todo, pero sí aspiran a que su voz importe. Son los involucrados en Bloggers Cuba. Havana Times, Voces Cubanas y La Joven Cuba. Todos ellos comparten la esperanza de ser protagonistas del futuro de su país y para ello emplean este nuevo medio donde hablan desde sus propios nombres, pueden ser críticos y mejorar su país.

“Cartografía de Blogolandia”; en: Cubaencuentro, Madrid, 19/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cartografia-de-blogolandia-263003 / “Cartografía de Blogolandia (II)”; en: Cubaencuentro, Madrid, 20/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cartografia-de-blogolandia-ii-263063