Laura Pollán: el decoro de muchos

17 10 2011

Un héroe mitológico suele estar investido de poderes excepcionales que le permiten exterminar monstruos, salvar inocentes, levantar ciudades o desfacer entuertos. De esto último se ocupó don Alonso Quijano, aunque su fuerza residía en su debilidad, su desvalimiento ante una realidad mezquina que él insistía en convertir en una realidad acrisolada por los altos ideales caballerescos.

Laura Pollán (13-02-1948 – 14-10-2011), que acaba de morir en La Habana, también insistió en que una realidad mezquina tendría que ser radicalmente transformada a la medida de los hombres. No vestía cota de malla, ni cabalgaba sobre Bucéfalo ni disponía de la espada Tizona. Su cota era un sencillo vestido blanco y empuñaba un gladiolo. Pero con esas armas infundió pánico a los dueños de las pistolas y a los guardianes de los calabozos. Sólo el pánico explica el ensañamiento con que son maltratadas y denigradas las Damas de Blanco, ella la primera.

Si una persona excepcional, un héroe de acuerdo a los patrones actualizados del siglo XXI, es aquel que conquista las cimas de las artes, la política o las ciencias, Laura Pollán no lo fue. Pero “cuando hay muchos hombres sin decoro, hay otros que llevan en sí el decoro de muchos hombres”, como dijo José Martí. Y la excepcionalidad de Laura Pollán reside en que acaparó el decoro de muchos conciudadanos. Una maestra de Literatura, ama de casa y esposa que hasta 2003 no se había inmiscuido en política, reunió el valor y el decoro necesario para echar a la calle su repudio a la injusticia cuando su esposo Héctor Maseda y otros 74 cubanos fueron condenados a larguísimas penas acusados de pensar diferente.

A pesar del acoso y los golpes de las turbas organizadas, a pesar de enfrentarse a un Estado que dispone de todos los medios para difamar y denigrar sin derecho a réplica y con total impunidad, a pesar de las amenazas que convirtieron su casa de Neptuno 963 en una plaza sitiada, perseveró hasta la muerte en enfrentarse al dragón armada con un gladiolo, ya no por la liberación de su esposo, o de todos los presos políticos, sino de todos los cubanos. Incluso aquellos enrolados de grado o por fuerza en las golpizas y los mítines de repudio. También esos, prisioneros de su odio o de su miedo.

«Yo no hablo de política”, decía Laura Pollán, “sino de Derechos Humanos». Pero en Cuba la palabra “derechos” es subversiva, y el Estado necesita despojarnos de una parte de nuestra humanidad para convertirnos en cómplices, aunque sea aquellos cómplices silenciosos de los que hablaba Martin Niemöller: ”Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron a por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron a por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron a por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron a por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”.

Hospitalizada el 7 de octubre, murió el viernes 14 a las 19:50, a sus 63 años, de un paro cardiaco tras una semana en estado muy grave por complicaciones respiratorias. Aquejada de diabetes y dengue, más las secuelas de detenciones, golpizas y acoso sicológico –detenida y “arrastrada” el 8 de septiembre junto al santuario de El Cobre, cerca de Santiago de Cuba; sometida a un “acto de repudio” en su propia casa el  día 24 del mismo mes—, Laura Pollán no ingresará en las estadísticas de los crímenes políticos. No fue asesinada en una mazmorra ni tiroteada en la calle. En un país que blasona de su sistema sanitario, que prorroga con las tecnologías más avanzadas la agonía de su anciano dictador y prodiga cuidados especiales a sus compinches extranjeros, Laura Pollán “disfrutó” la atención médica que, según el gobierno, merecen los ciudadanos de la Isla: un hospital sin medios ni recursos, sucio y destartalado: un moridero donde van a parar quienes no tienen acceso al sistema sanitario de élite que es propiedad privada de la aristocracia verde olivo, sus familiares y amigos. Quizás por eso el bloguero oficialista Iroel Sánchez, expresidente del Instituto Cubano del Libro, se ha precipitado a entrevistar a Armando Elías González Rivera, jefe de Cuidados Intensivos del Hospital Calixto García: «El doctor nos acreditó que la paciente recibió todas las atenciones y medicamentos necesarios (…) requirió en su caso de ventilación artificial, traqueostomia, tratamiento con antibióticos y antivirales, transfusiones sanguíneas, además de múltiples exámenes complementarios, incluidos estudios del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí». Recuerda al niño malo de la clase que cuando le tiran un taco a la maestra, se apresura a proclamar: Yo no fui. Yo no fui. Indicio de culpabilidad más que de inocencia. Iroel Sánchez está garantizando que, en caso de necesidad, él no reciba los cuidados intensivos del hospital Calixto García. A su circunscripción ideológica le corresponde el CIMEQ.

Laura Pollán, la humilde maestra de Literatura que convirtió su reclamo personal en reclamo de la nación, suscitó, armada con un gladiolo, un temor de los poderosos que se ha recrudecido con su muerte y los llevó a desplegar “un burdo operativo policial dentro y fuera del hospital Calixto García, a cambiar el cuerpo de Laura varias veces de ambulancia para que no supiéramos hacia qué morgue lo llevaban y finalmente a no sacar, siquiera, una breve nota necrológica en la prensa nacional”, como cuenta en su blog Yoani Sánchez. Acosada hasta después de muerta, Eduardo Díaz Fleitas y Pedro Argüelles Morán, del Grupo de los 75, y al menos 11 mujeres fueron detenidos en la región oriental para impedirles acudir a su sepelio.

Si un indicio suficiente de la existencia de un héroe es su persistencia en las sagas y los anales de los pueblos, hoy basta escribir “Laura Pollán” en Google para obtener 550.000 resultados. Es lo que ocurre cuando comienzas luchando por la libertad de un hombre y terminas luchando por la libertad de todos.

Parte de sus cenizas han viajado a Manzanillo, su ciudad de nacimiento; el resto, serán esparcidas en un campo de flores. Los agricultores saben que ciertos abonos causan una proliferación sorprendente. Las dictaduras, también. Al gobierno sólo le queda declarar ilegales los gladiolos y prohibir, en todo el territorio nacional, el color blanco.

 

“Laura Pollán: el decoro de muchos”; en: Cubaencuentro, Madrid, 17/10/2011. http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/laura-pollan-el-decoro-de-muchos-269455





Cuba en su encrucijada (Entrevista a Carmelo Mesa Lago)

21 06 2011

Catedrático Distinguido Emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh, Carmelo Mesa Lago ha sido catedrático visitante en la Universidad Internacional de la Florida, Universidad de Tulane, Universidad de Salamanca e Instituto Universitario Ortega y Gasset, así como asesor regional en Seguridad Social en la CEPAL. Es miembro de la Academia Nacional de Seguridad Social (EE. UU.) y de la Junta Editorial de la Revista Internacional de Seguridad Social (Ginebra) y fue Presidente de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA, EEUU). Autor de 79 libros y 250 artículos/capítulos de libros, sobre seguridad social, Cuba y sistemas económicos comparados, publicados en ocho idiomas en 33 países; entre sus libros más recientes encontramos: Atención de la salud para los pobres en América Latina y el Caribe (1992), Breve historia económica de Cuba socialista (1994)Manual de economía de la seguridad social en América Latina (1998), Buscando un modelo económico para América Latina ¿mercado, socialista o mixto? (2002), La economía y el bienestar social en Cuba a comienzos del siglo XXI (2003), Las reformas de pensiones en América Latina y su impacto en los principios de seguridad social (2004), Cuba’s aborted reform: Socioeconomic effects, international comparisons and transition policies (con Pérez-López, 2005), Las reformas de salud en América Latina y el Caribe y su impacto en los principios de seguridad social (2006), Reassembling social security: A survey of pension and healthcare reforms in Latin America (2008) y World crisis effects on social security in Latin America and the Caribbean: Lessons and policies (2010). Consultor en seguridad social y salud de los más importantes organismos internacionales, ha conducido investigaciones y asesorías en pensiones, salud o protección social en 19 países latinoamericanos, cuatro países del Caribe anglófono, dos europeos, dos africanos y dos asiáticos. Ha recibido premios y bolsas de investigación de instituciones europeas, norteamericanas, latinoamericanas y asiáticas, incluyendo el Premio Internacional de la OIT al Trabajo Decente (compartido con Nelson Mandela) y fue finalista al Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales en 2009.

El pasado 6 de junio, Mesa Lago ofreció en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid, la conferencia “Servicios sociales bajo la revolución cubana (1959-2011): Salud, educación, vivienda, pensiones, desempleo y salario real”, germen de la presente entrevista.

 

La Revolución ha hecho hincapié en su carácter social. Cuba en 1958 estaba entre los tres primeros países de América Latina en cuanto a los promedios nacionales de sus prestaciones sociales, pero con enormes diferencias entre grupos de ingreso y entre la ciudad y el campo. Son indiscutibles los logros cubanos en alfabetización, educación y asistencia sanitaria, no así en vivienda, mientras que las pensiones ajustadas a la inflación se han deteriorado. ¿En qué medida estos cincuenta años han sido un avance y en qué medida un retroceso en cuanto a las prestaciones sociales?

Carmelo Mesa Lago: En un artículo publicado en América Latina Hoy (2008) he demostrado que, en vísperas de la Revolución y respecto a promedios nacionales en indicadores sociales, Cuba se ordenaba entre los tres primeros países latinoamericanos (por ejemplo, tenía la mortalidad infantil inferior), pero con diferencias notables entre grupos de ingreso y entre las zonas urbanas y las rurales (así la mortalidad infantil era la mitad de la nacional en La Habana pero el doble en el campo, donde se concentraba la pobreza). La Revolución universalizó e hizo gratuitos los servicios educativos y sanitarios, eliminando o reduciendo notablemente dichas brechas y también expandió la cobertura de las pensiones. Esto fue posible por la acción del Estado y 65.000 millones de dólares recibidos de la URSS en el período 1960-1990, de los cuales Cuba solo devolvió 500 millones. En 1989, la Isla se colocaba a la cabeza de América Latina y de muchos países socialistas en la gran mayoría de sus indicadores sociales. Pero la desaparición de la URSS y el campo socialista provocó la caía del 35% del PIB entre 1989 y 1993, y esto, unido a serios errores de política económica interna, causó un severo deterioro de los servicios e indicadores sociales. Ocurrió una mejoría con la recuperación que comenzó en 1995 impulsada por reformas tímidas hacia el mercado, pero a comienzos del siglo XXI, Fidel revirtió las reformas, lanzó la Batalla de Ideas, recentralizó la toma de decisiones y debilitó el sistema económico antes de la crisis económica mundial, lo cual ha vuelto a dañar los servicios sociales que, además, se han hecho insostenibles financieramente en el largo plazo, como ha reconocido Raúl Castro.

 

Desde los años 60, Cuba prácticamente eliminó el desempleo por el rápido expediente de inflar las plantillas que hicieron irrentables las empresas estatales. En tu conferencia citaste el dato oficial de que el desempleo disminuyó entre 1989 y 2009 de 8% a 1,6%, aunque te referiste a un desempleo oculto de 34% en los años 90. El progresivo deterioro del poder adquisitivo de los salarios ha hecho evidente que, en lugar de crearse empleo, se redistribuyó el desempleo. Y ello creó una subcultura sintetizada en la frase: “El estado simula que me paga y yo simulo que trabajo”. Dijiste que casi la mitad de los nuevos cuentapropistas son jubilados o proceden de la economía sumergida y, dada la presión fiscal y la corrupción de inspectores que imponen su propio sistema tributario, 27.000 trabajadores por cuenta propia han devuelto sus licencias. Raúl Castro propone terapias de shock que incluyen el despido de más de un millón de trabajadores que, presuntamente, encontrarán empleo en la economía no estatal. ¿En qué medida esa fuerza laboral podrá reajustarse a una economía competitiva y esto podría ocasionar una fractura social de consecuencias imprevisibles?

CML: En un artículo reciente publicado en Espacio Laical analizo este problema. Supongamos que una fábrica necesita 100 trabajadores pero el Estado emplea 200, eso reduce el desempleo “abierto” pero disminuye a la mitad la productividad laboral y el salario, a más de crear desempleo “oculto” o contratación de mano de obra innecesaria (“plantillas infladas”). Esta práctica, que se expandió a través de la Revolución, se agravó con la crisis de los 90 porque cientos de fábricas y empresas fueron cerradas por falta de insumos importados y demanda de las exportaciones cubanas por los desaparecidos países socialistas. Sin embargo, el gobierno mantuvo los salarios de los trabajadores, muchos de los cuales se fueron a casa, y con ello aumentó el desempleo oculto a 34% en 1993 según cálculos de la CEPAL; aunque después de 1998 aquella dejó de publicar esas estimaciones. El desempleo oficial era 1,6% en 2010, pero los 500.000 trabajadores estatales excedentes que debían ser despedidos en marzo de 2011 equivalían a 10% de la fuerza de trabajo, por lo que el total de desempleo era realmente 11,6%, muy superior al promedio regional. Por otra parte, el salario “real” (ajustado a la inflación) descendió 73% entre 1989 y 2010, o sea, que el poder adquisitivo cayó a una cuarta parte, un severo desincentivo para el trabajo estatal y la productividad. El plan era despedir un millón de trabajadores a fines de 2011 (20% de la fuerza laboral) y 1,8 millones para 2014 (39%). Los desplazados deberían encontrar ocupación en el sector “no estatal” (privado) pero se autorizaron solo 178 ocupaciones, muchas de ellas de poca monta (payasos, carretilleros, forradores de botones) y la mitad no podía contratar empleados. Además, los impuestos son excesivos (hasta 40% sobre el ingreso, 25% por fuerza laboral y seguridad social, 10% sobre ventas, etc.), lo que creó desincentivos para registrarse como cuentapropista legal, de ahí que la mayoría de los “nuevos” 138.000 cuentapropistas lo eran ya antes como ilegales o se trataba de jubilados y 27.000 devolvieron las licencias. La Ministra de Finanzas y Precios declaró a la Asamblea Nacional el pasado diciembre, que el impuesto a la fuerza laboral crecería gradualmente según aumentase el número de empleados por los cuentapropistas, a fin de desanimar la contratación y así evitar la concentración de la riqueza. El gobierno anunció que el ingreso por impuestos sobre los cuentapropistas aumentaría 300% en 2011 pero mató al ganso antes de que pusiera los huevos de oro. A fines de febrero Raúl anunció el fracaso de esta política, pero el VI Congreso del PCC no hizo correcciones, en mayo se informó que se estudiaba una posposición y/o revisión de los impuestos y que todos los cuentapropistas podrían contratar empleados. Si esto no se hace y no se expande el número de ocupaciones privadas importantes, o bien los despidos no ocurrirán o, si ocurren, se generará una situación social peligrosa.

 

En los 90 se observó un decrecimiento en el ritmo de la educación superior, comprensible dado que los profesionales que, obligatoriamente, tienen que trabajar para el Estado fueron los más afectados por la crisis. Durante lo que va de siglo, gracias a la creación de las universidades municipales y otras vías, se observa un incremento desproporcionado de las ciencias humanísticas y sociales y de la pedagogía en un país donde la educación primaria se contrae y en un mundo cuya solvencia depende cada vez más de la alta capacidad tecnológica. Si sumamos a eso el notable éxodo de profesionales, ¿coloca esto a Cuba en una situación de desventaja a los efectos de reinsertarse en una economía mundial altamente competitiva? ¿Limita las posibilidades del país a una economía tercermundista con bajos índices de valor añadido y servicios?

CML: La “Batalla de Ideas” lanzada por Fidel a comienzos de este siglo provocó una explosión de las universidades municipales y de la matrícula, que saltó 128% entre 1989 y 2010, pero con un comportamiento muy distinto por disciplinas: las humanidades y ciencias sociales aumentaron 2.850% y la pedagogía 1.118%, pero las ciencias agrícolas solo 24% y las ciencias naturales y matemáticas decrecieron 30%, esto último es una amenaza para el desarrollo económico del país. A pesar del enorme aumento de la matrícula en pedagogía ocurrió una seria escasez de maestros (por los bajísimos salarios) y para paliar el vacío se creó un programa de “maestros emergentes” integrado por jóvenes del campo que recibían un entrenamiento rápido; la calidad de la enseñanza se deterioró y se reveló que muchos de los universitarios recién ingresados sufrían de graves faltas de ortografía y estaban incapacitados para tener éxito en sus carreras. Raúl eliminó el programa de maestros emergentes y las escuelas en el campo, al tiempo que estableció cuotas de ingreso para las disciplinas en que había sobre-matrícula, y ofreció incentivos a los maestros retirados para que volvieran a las aulas. El VI Congreso ha ratificado estas medidas, pero se necesita mucho más esfuerzo y reasignación de recursos para aumentar la matrícula y la capacidad de los universitarios en las carreras clave para el desarrollo. Un artículo que he publicado este año en la revista Temas estudia los problemas actuales de los servicios sociales en Cuba.

 

Los índices de salud de Cuba son, en buena medida, impresionantes: la segunda esperanza de vida de la región, tras Costa Rica; una mortalidad infantil que ha decrecido un 56% a pesar de la crisis, sólo menor a la de Canadá. Pero hay datos contradictorios, ¿por qué mientras ha decrecido la mortalidad infantil, ha aumentado un 61% la mortalidad materna? ¿Por qué disminuyen un 25% las camas de hospital mientras la población envejece y requiere más ingresos? Por otra parte, la escasez de medicamentos y la exportación de médicos especialistas (aunque la cantidad de médicos por 10.000 habitantes se haya duplicado), ¿se ha reflejado en los índices de salud del país?

CML: El gobierno ha seguido asignando sus escasos recursos para continuar reduciendo la mortalidad infantil que es la segunda más baja en el hemisferio porque esto se utiliza como “bandera” del desempeño de la sanidad cubana, pero el costo de disminuir aún más este indicador es sustancial y creciente, mientras que la infraestructura de agua potable y alcantarillado se abandonó y deterioró, lo que provoca enfermedades como diarreas agudas, hepatitis e intoxicación por alimentos contaminados. La mortalidad materna creció 61% en el período debido a que a las embarazadas a las que se descubre problemas en el feto se les aconseja abortar (lo cual reduce la mortalidad infantil) y por ello Cuba tiene la mayor tasa de abortos de la región. La severa escasez de medicamentos (la enorme mayoría solo puede comprarse en las tiendas de divisas) e infecciones post-parto explican este fenómeno. Fidel no cerró muchos hospitales ginecológicos y pediátricos a pesar de que tienen índices de ocupación inferiores al 50% (porque Cuba tiene la tasa de fecundidad menor del hemisferio y la población está disminuyendo), mientras que la población envejece y hay una grave escasez de asilos para ancianos y hospitales geriátricos, todo lo cual demuestra la irracionalidad en la asignación del gasto sanitario. La relación de médicos por 10.000 habitantes se duplicó en 1989-2010, pero un tercio de ellos trabaja en el extranjero (principalmente en Venezuela, que paga alrededor de 5.000 millones de dólares anuales por los servicios de profesionales cubanos), provocando una disminución del acceso de la población. Un acuerdo del VI Congreso estipula garantizar que la graduación de especialistas médicos cubra las necesidades del país y las que se generen por los compromisos internacionales. Hay evidencia abundante que la calidad de la atención médico-hospitalaria se ha deteriorado seriamente pero esto no se refleja en la mayoría de los indicadores de salud.

 

Basta una visita a La Habana para percatarse de que la pobreza ha aumentado considerablemente. En tu última conferencia de Madrid, afirmabas que en La Habana hay al menos un 20% de pobres y que la cifra debe ser superior en el interior del país. En 2009, sólo el 15% de esos pobres ha recibido asistencia social. ¿Cómo se han calculado esas cifras? Dado que ese gobierno pretende abandonar el modelo paternalista, ¿no debería implementar algún modelo asistencialista para evitar la pobreza extrema a los sectores más vulnerables? ¿No es contraproducente que el gasto en asistencia social haya disminuido?

CML: El gobierno cubano no publica series estadísticas sobre pobreza, pero una encuesta tomada en La Habana en 2002 y reportada por científicos sociales cubanos indica que el 20% de la población estaba en situación de pobreza. Debido a la crisis actual es lógico inducir que dicho porcentaje ha crecido, y existe evidencia de que la situación es peor en el interior de la Isla. Tomando la cifra de beneficiarios de asistencia social en La Habana en 2010 (dada por la Oficina Nacional de Estadística, ONE) y estimando el número de pobres basado en el porcentaje conservador de 2002, calculé que sólo 15% de los pobres reciben asistencia social. En 1994, tres científicos sociales cubanos (Julio Carranza, Pedro Monreal y Luis Gutiérrez) recomendaron en un libro clave que se sustituyeran los subsidios a los productos (por ejemplo, alimentos vendidos en el racionamiento a un precio inferior al precio de mercado) por subsidios a las personas, porque los primeros benefician a toda la población incluyendo al grupo de mayor ingreso. Esto equivalía a crear una red mínima de protección social focalizada en los pobres. Aunque dicho libro y sus autores sufrieron entonces la crítica oficial, Raúl adoptó esta política en el VI Congreso y este la ratificó. El problema es que la eliminación de las “gratuidades” y el plan de despidos aumentarán el número de necesitados a par que el presupuesto asignado a la asistencia social se redujo 38% en 1989-2011 (sólo 1,5% del PIB se asigna a la asistencia social). Habría que aumentar sustancialmente el presupuesto en ese rubro, estimar de manera precisa el número de pobres y desarrollar un método adecuado de focalización de los subsidios asistenciales como han hecho Brasil, Chile y Costa Rica.

 

Como ha reconocido el propio gobierno cubano, el actual sistema de seguridad social es insostenible. En veinte años el déficit de las pensiones ha crecido un 733% y la relación entre trabajadores activos y pensionados ha pasado de 3,6 a 3,1. Dado el éxodo de personas jóvenes, la baja natalidad y el envejecimiento de la población, ¿crees que la apertura (tímida, limitada y reticente) al trabajo por cuenta propia podrá evitar la bancarrota de la seguridad social cubana?

CML: El déficit del sistema de pensiones de seguridad social equivalió a 41% del gasto en 2009 y es creciente (debido al envejecimiento de la población) y sufragado por el Estado. La cotización sobre los salarios es 12% pagada por las empresas y sólo una proporción muy pequeña de trabajadores cotiza un 5% (esta contribución se estipuló por la reforma tributaria de 1994 pero se pospuso y ahora está supeditada a que los trabajadores reciban primero un incremento salarial). Para equilibrar las finanzas, la cotización debió ser 20,4% en 2009 y continuar aumentando cada año. Se ignora cuál es la deuda actuarial a largo plazo del sistema, pero debe ser una de las mayores en la región. El porcentaje de personas mayores de 60 años creció de 11% a 17,4% en 1986-2009 y seguirá aumentando con mayor rapidez. A pesar del alto costo del sistema (casi 8% del PIB en 2009), la pensión promedio real (ajustada a la inflación) disminuyó a la mitad entre 1989 y 2009. Las edades de retiro en Cuba eran de las más bajas en América Latina (55 las mujeres y 60 los hombres) y como la esperanza de vida al tiempo del retiro era de las más altas, el tiempo promedio de recibir una pensión era el más largo, aumentando el costo. Una reforma del sistema previsional en 2008 aumentó las edades de jubilación en cinco años para ambos sexos, lo que se está haciendo gradualmente en siete años (yo había recomendado 20 años, pero la magnitud y crecimiento del déficit forzó la reducción del período). Esta y otras medidas de la reforma están bien encaminadas pero no lograrán restablecer el desequilibro financiero-actuarial del sistema. Los trabajadores por cuenta propia no tenían cobertura obligatoria en pensiones, sino voluntaria y pocos se acogían a ésta. Raúl y el VI Congreso hicieron obligatoria la cobertura y si se materializa la proyectada expansión del cuentapropismo, podría aliviar el déficit, pero se impone una cotización de 15% comparada con 5% a los pocos asalariados estatales que contribuyen, y esto es un obstáculo a la referida expansión.

 

La situación de la vivienda en Cuba ya es, más que catastrófica, trágica, con un déficit de 600.000 viviendas reconocido por el gobierno y que posiblemente se eleve a 1.000.000. ¿Podrían las nuevas medidas ayudar a resolver ese problema a medio plazo, o sólo beneficiará a un pequeño sector con elevados ingresos?

CML: Hay un consenso generalizado entre académicos dentro y fuera de Cuba de que la vivienda es el problema más grave que enfrenta el país. La reforma urbana de 1960 facilitó que los arrendatarios de viviendas se convirtieran en propietarios pagando dichos alquileres por 20 años y se dice que dos tercios de la población es propietaria de sus casas, pero también prohibió la compraventa así como la hipoteca (que pudiera usarse como colateral para obtener préstamos encaminados al mantenimiento y ampliación inmobiliaria). Otros tres problemas han sido: el deterioro y destrucción de las viviendas existentes por la falta de mantenimiento y oferta de materiales de construcción a la población, así como varios huracanes que causaron grandes destrozos, y la insuficiente construcción de nuevas viviendas: el número edificado cayó 44% entre 1989 y 2009, mientras que las unidades construidas por 1.000 habitantes se redujeron de 6 a 3 y aún no se han reparado/reconstruido las viviendas afectadas por ciclones recientes. Por ello el déficit habitacional se da oficialmente como 600.000, aunque mi estimado es de un millón. La “permuta” permite el trueque de casas o apartamentos de “similar” valor, pero está cuajada de trabas burocráticas y corrupción. El VI Congreso autoriza la compraventa, no elimina la permuta aunque estipula su flexibilización, legitima la construcción de viviendas por la población (existentes de facto por decenios) y promete satisfacer la demanda de materiales de construcción para la conservación y rehabilitación de viviendas. Estos cambios requieren de leyes o decretos que los regulen y no podemos anticipar los resultados en la práctica. En todo caso, los grupos de menor ingreso carecerán de recursos para adquirir materiales de construcción cuyos subsidios han sido ahora eliminados.

 

En el horizonte del próximo quinquenio hay varios factores que podrían modificar drásticamente la ecuación cubana: la muerte de Fidel Castro e incluso de su hermano, y de algunos funcionarios que ocupan puestos claves en la nomenclatura, dada la edad de la mayor parte de la cúpula; la perspectiva de encontrar petróleo en los bloques cubanos del Golfo de México; la posibilidad de un cambio de gobierno en Venezuela, primer socio comercial cubano con 9.000 millones de intercambio y petróleo a precios preferenciales; el levantamiento del embargo o su atenuación (considerando el cambio de opinión de la comunidad cubana, menor entre aquellos con derecho al voto, la visión más realista del presidente Obama y las perspectivas petroleras del Golfo), y la posible eliminación de barreras migratorias, lo que podría acentuar el éxodo, sobre todo de personas jóvenes, haciendo menos sostenible la seguridad social. ¿Te atreverías a aventurar algunas hipótesis sobre la incidencia de estos factores en el destino de la Cuba futura?

CML: Esta es una pregunta muy compleja que envuelve numerosas variables, la gran mayoría muy difíciles de predecir. Sin embargo, hay algunas seguras, como la eventual desaparición de la actual dirigencia de los “históricos”, aunque se ignora cuál será la posición de los relevos en la nueva generación (Marino Murillo, ex Ministro de Economía y Planificación y actual encargado de la implementación de los acuerdos del VI Congreso, parece ser uno de ellos, pero el equipo económico fue despedido en 2009-2010). Obama confronta problemas tremendos como las tres guerras, la crisis económica y su reelección, por lo que es difícil que gaste sus escasas municiones para modificar radicalmente la actual política hacia Cuba y, a pesar del cambio positivo de opinión entre los exilados cubanos en la Florida respecto al embargo y las relaciones con Cuba, ellos siguen eligiendo congresistas que se oponen a cualquier apertura. El descubrimiento de petróleo sería una bonanza a largo plazo para Cuba, pero requiere de tiempo para que produzca frutos, a más de que hasta ahora no se ha encontrado petróleo de calidad adecuada para su explotación y exportación. Varios académicos cubanos han advertido que la dependencia cubana de Venezuela es muy peligrosa y también lo es la excesiva concentración en la venta de servicios profesionales. En 2010 la economía venezolana tuvo uno de los peores desempeños en la región pero el alza de los precios del petróleo en 2011 es una inyección al régimen. Si Chávez pierde el poder en las próximas elecciones presidenciales, las consecuencias serían devastadoras para Cuba. Los recientes convenios con China podrían aliviar pero no sustituir la ayuda venezolana, porque Cuba tiene poco que exportar a China, cuyos dirigentes son más pragmáticos que Chávez. El posible éxodo que podría generar una apertura a la salida de cubanos solo atenuaría el déficit de las pensiones si los que emigran son ancianos o jubilados, mientras que una emigración de jóvenes ayudaría a reducir el desempleo pero implicaría una fuga de cerebros. En resumen, los problemas económico-sociales de Cuba sólo pueden resolverse con reformas estructurales integrales y profundas (más allá de las actuales, cuajadas de trabas y desincentivos) lo cual requeriría resolver el conflicto que probablemente existe dentro de la dirigencia cubana.

 

“Cuba en su encrucijada”; en: Cubaencuentro, Madrid, 21/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cuba-en-su-encrucijada-264203





Vivir es lo menos que podemos hacer (El suicidio entre los cubanos)

15 06 2011

Licenciada en Historia y en Sociología por la Universidad de La Habana, con un doctorado en Sicología por la Universidad de La Habana, y una maestría en Trabajo Social por la Escuela de Trabajo Social de Barry University de La Florida, Maida L. Donate ha trabajado en temas como la metodología para el estudio de las condiciones materiales de vida y la sociedad civil en Cuba, y el suicidio, tanto en la Isla como en Miami. Sobre este último publicó un libro y una excelente colaboración en el dossier temático de la revista Encuentro de la Cultura Cubana (n.º 45/46, 2007). Trabajó en Cuba con el antropólogo norteamericano Oscar Lewis entre 1969 y 1970. Ha realizado investigaciones para el Instituto Cubano de Investigación y Orientación de la Demanda Interna (ICIODI) entre 1983 y 1993, y para el Instituto Nacional de Investigaciones del Trabajo (INIT) entre 1977 y 1983. Ha colaborado en el diseño de una metodología para evaluar y monitorear la efectividad de programas de entrenamiento para el Banco Interamericano de Desarrollo. Profesora invitada en la Universidad de La Habana, en la Organización Panamericana de la Salud y en el Instituto Cubano de Epidemiología, ha formulado y gestionado programas de intervención centrados en la salud y la pobreza; la orientación y asesoramiento de jóvenes en situación de riesgo en un Programa de Empoderamiento del Vecindario, del Consejo Nacional Cubanoamericano para la prevención de la delincuencia juvenil en el Condado de Miami-Dade; en el Programa Comienzo Saludable, de apoyo a las mujeres embarazadas y familias con niños menores de tres años, y para los Servicios de Migración y Refugiados, ayudando a los menores recién llegados no acompañados, y sus familias.

Con esas credenciales, no será la última vez que Maida L. Donate nos visite. Pero en esta ocasión hemos querido preguntarle por un tema que ha tenido gran repercusión en la sociedad cubana desde sus inicios, y que durante el último medio siglo se ha manejado en la Isla con gran secretismo: el suicidio.

 

Durante todo el siglo XX, Cuba presentó tasas de suicidio muy superiores a las del resto de América, y comparables con las más altas del mundo, las de países como Hungría, Austria, Dinamarca, Suiza, Alemania, Finlandia, Francia, Japón y Suecia. ¿Existen factores en nuestra idiosincrasia o nuestra cultura que expliquen estos índices, contra la noción de alegres, abiertos y gozadores que tenemos de nosotros mismos?

Maida Donate: Cuando hablamos de tasas de suicidio, es preferible hablar de “tendencias”, porque no siempre los datos estadísticos son tratados con el mismo rigor todo el tiempo en todos los países. Se puede decir que los cubanos somos ontogenéticamente impulsivos y emocionalmente nos movemos en extremos, nos cuesta lograr un centro de equilibrio. No afirmo que somos el único grupo nacional que tiene esa característica, sólo digo que estamos entre los grupos que la tienen. El suicidio es una respuesta a un desbalance que siente la persona entre un conflicto que debe enfrentar y su solución. Si la persona siente que, en su balanza emocional, el conflicto pesa más que la solución, se le nubla la capacidad de razonar, no ve la salida al problema y actúa por impulso. La relación intento suicida / suicidio consumado, 8-10/1, pudiera ser muestra de la impulsividad latente en todo suicida.

 

Contra una proporción de 3-4 hombres suicidas por cada mujer en Occidente, en Cuba este índice tiende a igualarse, algo que sólo sucede en algunos países asiáticos, en los cuales, curiosamente, también es frecuente el suicidio por fuego, recurrente entre las mujeres cubanas, al contrario que en el resto de nuestro ámbito cultural. ¿Cómo se explica esta tendencia anómala de las mujeres cubanas, especialmente entre las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años?

MD: Las mujeres en la isla parecen ser más proclives al suicidio, quizás porque las múltiples responsabilidades familiares y sociales que tienen que enfrentar, unidas a la incógnita de cuándo se producirá un cambio en las condiciones de vida cotidiana, comprimen la esperanza de futuro hasta suprimirla, y entonces la balanza emocional se desequilibra y la idea suicida aparece. Es importante destacar que, por muchos problemas que pueda tener una mujer o un hombre, si encuentra un sentido y esperanza de vida, el suicidio no será solución.

El uso del fuego como método suicida se relaciona con la intención de purificación y liberación interna de los sentimientos que atormentan al suicida y lo llevan a terminar con su vida. Recordemos que la acción suicida es una manifestación de extrema agresividad que conlleva sentimientos de frustración y represión, culpa y ansiedad. El suicida es alguien que está sufriendo intensamente y no ve posible alivio a tal sufrimiento.

Definitivamente, la conducta suicida se relaciona con el control de los impulsos. ¿Conoces a algún joven que no sea impulsivo?

 

Por el contrario que en otras sociedades poliétnicas, donde el índice de suicidio de unos grupos étnicos es muy superior al de otros, en Cuba son igualmente altas las tasas de descendientes de españoles, de africanos o de chinos y todas sus mezclas.

MD: Cuba es, afortunadamente, un crisol cultural, para bien y para mal. Ser “cubano” es resultado de muchas mezclas, aunque a algunos les cueste reconocerlo. Todos y cada grupo étnico tiene algo del otro y la mezcla de etnias da como resultado un grupo humano diferente enriquecido que lo hace diferente. Sin embargo, en los resultados de las investigaciones en la isla, ser descendiente de españoles se presentaba como uno de los factores de riesgo. Habría que estudiar la evolución del proceso histórico de mestizaje de la población en Cuba, en particular, durante el siglo XX.

 

Aunque las tasas de suicidio siempre han sido más altas en La Habana, con índices superiores a 30/100.000, es notable la homogeneidad en los niveles de suicidio en toda la Isla, algo contrario a lo que sucede en otros países, donde la diferenciación entre regiones es muy acusada.

MD: Sin lugar a dudas, las estadísticas de salud cubana son serias, pero la lectura final depende de la manera en la que se hayan agrupado los datos primarios. Para establecer tendencias comparables en el tiempo, es necesario que los datos hayan sido agrupados de la misma manera a través de los años. Si no, los datos sólo se pueden analizar de manera aislada. En 1993, los datos del Anuario Estadístico del Ministerio de Salud de Cuba presentaban diferencias en las tasas dependiendo de si la zona de residencia del suicida era urbana o rural. En aquel estudio se halló la mayor tasa de suicidio en la zona rural, especialmente en las zonas rurales montañosas. Imagino que este dato no fue del agrado de las autoridades cubanas por el significado político de tal hallazgo. Para responder con mayor propiedad a esta pregunta, habría que revisar los Anuarios del MINSAP posteriores a 1993 y verificar si los datos primarios siguieron el mismo criterio de agrupación.

 

Entre 1900 y 1909, Cuba fue el undécimo país del mundo en índice de suicidio, ascendió al sexto puesto entre 1920 y 1929, manteniéndose al mismo nivel hasta los años 50, cuando desciende hasta alcanzar en 1963 su valor más bajo. En los 70 vuelven a subir para alcanzar el 1982 el récord de 23,2/100.000 habitantes, sólo superado por Hungría y Austria. Y se mantiene dieciséis años seguidos por encima de los 20. ¿Cómo se explican estos datos? ¿Qué influencia ha tenido durante este último medio siglo en las tasas de suicidio el cambio en las coordenadas sociopolíticas de la sociedad unidos a una serie de eventos sin precedentes o crecientes: guerras internacionalistas, incorporación masiva de la mujer al trabajo, lo que no las ha librado del quehacer doméstico, reformulación de los roles tradicionales de género, separación de los adolescentes de su familia en las escuelas a y en el campo, elevación del machismo y la homofobia a políticas de Estado, éxodo real y frustrado, con carácter de expectativa, represión ideológica, precariedad de la vivienda y promiscuidad habitacional, reformulación de los patrones morales, descomposición de la familia (Cuba tiene la tercera tasa de divorcios a nivel mundial), alcoholismo, etc.?

MD: Yo no podría haber hecho mejor inventario de los eventos que han impactado dramáticamente la vida nacional cubana durante los últimos 52 años. Todo ese despropósito nacional ha socavado la esperanza de futuro de los cubanos. El nacimiento de un ser humano, por lo general se identifica con la alegría de la esperanza de futuro, no en la isla. Afirmación establecida cuando se observa la contracción de la tasa de natalidad y, consecuentemente, la disminución de la tasa de crecimiento de la población. En Cuba se ha producido un minucioso proceso de involución social y económica que ha sacado a flote lo peor del carácter nacional. La revolución cubana tiene el triste record Guinness de haber sido la única revolución que se haya hecho para vivir peor. La situación de la vivienda, por sólo citar un hecho, desde fines de los años 70, no es un problema, es una verdadera catástrofe sin solución. El espacio habitacional ha crecido hacia dentro; las viviendas se han tenido que dividir y vuelto a dividir de una manera surrealista, borrando los límites generacionales que permiten el desarrollo sano de los individuos y de la convivencia familiar. Refranes tan viejos como “el que se casa, casa quiere” o “cada uno en su casa y Dios en la de todos” o “calabaza, calabaza, cada uno a su casa y él que no tenga casa que se vaya a la plaza”, son historia antigua en Cuba.

 

Según la tesis de Durkheim, “en las naciones que tienen grandes crisis, las tasas de suicidio bajan porque la sociedad se cohesiona con mayor fuerza y los individuos participan más activamente en la vida social. Pero, si esa meta pierde sentido (…) porque se empieza a percibir racionalmente inalcanzable (…) crece la tasa de suicidios”. ¿Es posible rastrear el cumplimiento de esa tesis en la evolución de este último medio siglo?

MD: Aunque no tengo datos suficientes que me permitan afirmar o negar la vigencia de la tesis de Durkheim, las altas tasas de suicidio en los países del antiguo bloque socialista europeo, y de la misma Cuba, podrían estar indicando que sí pudiera existir relación entre la propuesta social de metas humanamente alcanzables y las tasas de suicidio. Sería un asunto para estudiar.

 

¿Cómo se relacionan los índices de suicidio con las fluctuaciones en el grado de violencia social?

MD: Pensando en la situación de violencia social extrema que se está viviendo en México y en algunos países centroamericanos y las tasas de suicidio que se reportan, al parecer no ha habido aumento en dichas tasas, aunque la violencia aumenta cada día.

 

En 1984 participaste en un equipo multidisciplinario para analizar el suicidio en Cuba. ¿Cuáles fueron sus conclusiones? ¿Qué opinas de la decisión del gobierno cubano de clasificar al suicidio como “enfermedad crónica no transmisible?

MD: En aquel estudio se hallaron algunos factores de riesgo específicos de los suicidas cubanos en la isla. Las mujeres se suicidan tanto como los hombres. En general, las personas sin pareja (divorciados, viudos o separados) tienden más al suicidio; en Cuba, el estar casado no es impedimento para suicidarse. El suicidio se presentó entre los hombres a partir de los 35 años y entre las mujeres menores de 34 años. El deterioro de la salud debido a la presencia de enfermedades relacionadas con el envejecimiento entre los mayores de 60 y la ausencia de problemas de salud entre los jóvenes. Los retirados, las amas de casa y los jóvenes sin trabajo fueron los grupos sociales más vulnerables al suicidio. En todos los casos, rasgos de carácter impulsivo y agresivos. Tanto hombres como mujeres habían intentado suicidarse al menos una vez antes de lograr quitarse la vida.

Tratar de ocultar hechos que se pueden decir de una manera simple, usando largas frases, es lo que ahora se define en algunos círculos como manera de expresarse “políticamente correcta”. Técnicamente el suicidio es una enfermedad no transmisible, el detalle de añadirle “crónica” en el contexto cubano, es admitir que se ha vuelto endémica, es decir, parte del cuadro de morbilidad (intento) y mortalidad (suicidio) nacional, a pesar de que la Organización Mundial para la Salud (OMS) la considera prevenible.

 

Aunque en la mayor parte de los países son los jóvenes los que se suicidan, en Cuba se está verificando un incremento sustancial entre los mayores de 60 años. ¿Puede explicarse por el grado de precariedad vital, indefensión y pobreza al contar apenas con pensiones depreciadas para su sustento? ¿O podría incidir la caducidad de las ilusiones que les impulsaron durante decenios a trabajar por una sociedad más justa?

MD: No es exactamente así. Los mayores de 60 mueren por enfermedades que no son frecuentes entre los jóvenes, pero, en realidad, son los ancianos los más proclives a cometer suicidio. Los problemas de salud asociados al envejecimiento conducen a la depresión y la depresión puede llevar al suicidio. El suicidio entre los jóvenes aparece entre las primeras causas de muerte porque las otras enfermedades van apareciendo a lo largo de la vida. En la isla encontramos que las tasas empezaron a aumentar entre los hombres a partir de los 35 años y entre las mujeres menores de 34, eso es lo preocupante.

 

¿Es marcadamente diferente el comportamiento del suicidio entre la comunidad cubana de Miami, o hay patrones comunes entre toda la cubanidad independientemente de su lugar de residencia?

MD: Lo común es que los cubanos, entre los hispanos, somos el grupo con mayor tendencia al suicidio. Pero comparando los datos de suicidio entre los cubanos en la isla y en Miami, encontramos que las mujeres se suicidan mucho menos, la relación es de 5 hombres por 1 mujer. Los hombres son casados y las mujeres viudas. Los hombres tienen más de 50 años y las mujeres más de 60. Presentan enfermedades largas, dolorosas o invalidantes. Se mantienen trabajando o son amas de casa. Padecen depresión. Los hombres logran quitarse la vida al primer intento, las mujeres hacen múltiples intentos antes de lograr morir. Al parecer, envejecer es un factor de riesgo suicida para los cubanos residentes en Miami.

 

¿Cómo crees que pueda incidir en los índices de suicidios el drástico cambio que se avecina en la sociedad cubana, de una sociedad más o menos paternalista, a un capitalismo del timbiriche y el recorte drástico de las garantías sociales, pero sin una apertura a gran escala en el orden de la iniciativa privada y en las libertades?

MD: Sería añadir a la ya petrificada falta de esperanza de futuro, la certeza de que en Cuba las cosas sólo cambian para peor; porque cuando hablamos de “cambio drástico”, ¿a qué nos estamos refiriendo? Los cubanos en la isla esperan cambios reales que les permitan vivir su individualidad, con todo lo que esto acarrea de bueno y malo. Hasta ahora los tan cacareados cambios no parecen ser los que se necesitan. Yo diría que ni siquiera son cambios cosméticos. La retórica y los “novedosos” métodos de participación crítica, son más de lo mismo de lo que hemos estado viendo y escuchando durante los últimos 52 años. El cuento del gusto por vivir en una sociedad paternalista es parte de la monserga del discurso oficialista de los dizque “líderes”. Ese frase hecha del “estado paternalista” fue creada para esconder la esencia de la represión gubernamental. No la sigamos repitiendo. No olvidemos que en Cuba no hay derechos, lo más que se puede lograr son privilegios, y los privilegios dependen de la voluntad del que los “otorga”. Quiero creer que, a pesar de todo, el futuro nos va a sorprender positivamente. Los cubanos que se van a otras latitudes y meridianos, salen adelante, unos mejor que otros, siguen sus caminos con altas y bajas como cualquiera. No se puede olvidar que, como dice la romanza, vivir es lo menos que en este mundo podemos hacer. Gracias por invitarme a compartir ideas.

 

“Vivir es lo menos que podemos hacer (El suicidio entre los cubanos), Madrid, 15/06/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/vivir-es-lo-menos-que-podemos-hacer-el-suicidio-entre-los-cubanos-264075





El adobe del futuro

25 05 2011

Visitar la obra de Pedro Pablo Oliva es una fiesta de la imaginación. Su sugerente “Extraño enigma de la luz”. La inquietante “Nueva historia para Caperucita Roja”. La “Manada de novias” que echa a volar sobre las olas como quien persigue hacia Europa un cuadro de Chagall. Los tenebrosos “amores de don Pascual Angulo” y la evanescente “Penélope y su cocuyo”.  La “niña paseando un pájaro” que conjuga, al mejor modo de Rembrandt (a quien también rinde homenaje explícito en otra obra), los juegos de la luz y la sombra, o mejor, de la luz desvaneciéndose en la sombra. Sus juguetes, besos, amores, personajes condenados a vivir con una piedra en la cabeza van más allá del mero objeto plástico. Son imágenes que persisten en la memoria, que invocan sueños y pesadillas con esa persistencia de que goza la buena poesía.

Ahora Pedro Pablo Oliva acaba de ser expulsado de la Asamblea Provincial del Poder Popular por manifestar su acuerdo con el pluripartidismo, por enviar una carta al blog de Yoani donde hace explícito su desacuerdo con el hecho de que un solo hombre gobierne durante décadas un país, algo que se conjuga con una de sus series, “El gran abuelo”, donde un Fidel Castro senil asiste embelesado en sí mismo a la realidad que ya no le pertenece, que ya se ha enmaridado con otro, o toca la flauta como de casualidad.

El que haya sido destituido no es noticia. Era de esperar que un gobierno intolerante reaccionara de ese modo, reproduciendo en un edicto el cuadro de Pedro Pablo Oliva “Hombre desnudo”: una bandera cubana cuelga de un anzuelo, al extremo de una caña, como recién pescada, mientras un hombre de perfil, sin brazos, muestra su pene al que han hecho un nudo.

El Estado había pasado por alto el hecho de que fuera un “artista”, había pasado por alto sus lienzos oblicuamente contestatarios, lo que no le perdonan son sus herejías verbales y escribirle a la bloguera “mercenaria” por excelencia.

Repito que su excomunión no me sorprende. Las que sí me sorprenden han sido las muchas opiniones que he leído en la red. Se le tilda de siervo de la dictadura, de vender su alma al diablo, de despreciar, como “esclavo que sirve en casa del amo” “a los que sudan al sol”. Se le ha tachado de “intelectual orgánico” genuflexo ante el castrismo, etc. etc. No sé si quienes así hablan han visitado su obra, ni siquiera sé si les interesa su obra que no es, obviamente, propiedad de castristas ni de anticastristas, sino de cualquiera cuya sensibilidad entre en resonancia con ella. Lo que realmente me preocupa es que se constituyan en una Anti-Asamblea del Poder Popular, que lo sancionen desde una presunta superioridad moral que reside en el exilio. Y me preocupa porque el día de mañana serán patrimonio de Cuba la plástica de P. P. Oliva y la de Julio Larraz, la literatura de Cintio Vitier y la de Rafael Rojas, las ideas de los comunistas, de los neocomunistas, de los liberales y de los neoliberales. Con todos esos materiales disímiles habrá que levantar el adobe de un nuevo país. A pesar de lo cual, y como demuestran muchas casas de La Habana Vieja, el adobe puede ser muy perdurable.

“El adobe del futuro”; en: Cubaencuentro, Madrid, 25/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/el-adobe-del-futuro-263221





Cartografía de Blogolandia

19 05 2011

Oriundo de Pensacola, Florida, «La Riviera de los Redneck», según él mismo dice, Ted Henken ha recorrido Latinoamérica, ha vivido en New Orleans y ahora es “un orgulloso neoyorquino” que imparte clases en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), y ha dedicado numerosos viajes y palabras al análisis de la realidad cubana –una de sus tres ciudades predilectas es La Habana–, en particular la economía alternativa y el universo blog. De la blogosfera cubana se ocupó durante su último viaje, que concluyó con una entrevista poco amable con la Seguridad del Estado en el aeropuerto de La Habana. Le prometieron que no volvería a pisar la Isla. Confiemos en que, como ya es habitual entre las autoridades cubanas, no cumplan su promesa. De momento, acudimos a Ted para que nos ofrezca un mapa de esa blogosfera cubana que ya ocupa un sitio, por derecho propio, en el imaginario de la Isla.

 

 

La blogosfera universal es un espacio multidisciplinar y variopinto que va desde la banalidad hasta la reflexión de fondo y la creación. ¿Se aprecia en la blogosfera cubana esa misma diversidad o gira mayoritariamente en torno a la política?

Ted Henken: En Cuba, como es más difícil crear un blog, estos suelen ser más serios, menos frívolos, y quienes mantienen blogs normalmente tienen algo que decir. Otra diferencia es que en Cuba el blog es un hueco en la pared. Como hay un monopolio estatal de los medios, los blogs funcionan como alternativas, y atraen a cubanos que normalmente buscan su propia voz. En la blogosfera cubana hay una politización y una polarización, de crítica o de apoyo a la Revolución, pero la mayoría no son explícitamente políticos. Tocan temas como poesía, noticias, turismo, música, religión, cocina, tabaco, deporte, amor, humor, etc.

Hay que hacer una diferenciación entre blogs hechos dentro de Cuba y los hechos sobre Cuba desde fuera de la Isla. Yo diria que hay mas diversidad en los blogs sobre Cuba hechos desde fuera que adentro, como se puede comprobar en la lista de 1.170 blogs en el sitio Blogs sobre Cuba (http://blogssobrecuba.blogspot.com/). Es mucho más difícil manejar un blog desde Cuba, dada la tasa tan baja de acceso a la red. Por ello los que se hacen dentro de Cuba tienen un enfoque mucho más serio, dado que en ellos hay una inversión economica, ideológica y de tiempo muy limitados. Hay que pensar mucho más antes de sentarse a escribir.

 

Si intentaras cartografiar la blogosfera cubana, ¿cómo sería ese mapa? ¿Cuáles serían las tribus que integran su población? ¿Cómo se distribuyen e interconectan? ¿Qué relación existe entre ellos?

T H: Hay que separar la blogosfera cubana en seis grupos. Un espectro político que va desde un apoyo abierto a la Revolución (ese es su objetivo), hasta blogs muy críticos, incluso algunos que critican la Revolución con la misma “violencia verbal” que los blogs oficialistas usan para defenderla y atacar a sus criticos. Se podría hacer un mapa temático, pero el mío comenzaría con un análisis del vocabulario a veces descalificativo que se suele usar para etiquetar los blogs cubanos: blogs independientes, alternativos, oficialistas, mercenarios, no oficiales, institucionales, etc. Todas esas definiciones tienen que ver con dos preguntas o dos criterios de categorización: Primero, ¿cuál es el tema, el enfoque, el posicionamiento hacia el gobierno? Y segundo, la cuestion del acceso, o sea, ¿cómo accede el blogger a la red? A través del trabajo, de una institución estatal, de un amigo, del mercado negro, de un hotel, de una sede diplomática. Y si paga por este acceso, hay que preguntar, ¿de dónde sale el dinero?, ¿el precio es solo económico o es ideológico también?, ¿opera la censura, un filtro político o la autocensura a la hora de escribir? Es decir, si tienes acceso hay que hacer la pregunta: ¿quién te puede quitar este acceso y bajo qué condiciones?

Blogs como Sin EVAsión, Octavo cerco, Lunes de post-revolución (de Miriam Celaya, Claudia Cadelo y Orlando Luis Pardo Lazo respectivamente), son blogs críticos y que a la vez se autodenominan “alternativos” a la voz oficial. ¿Cómo funcionan estos blogs? Obviamente, tienen que contar con algunos medios, una red de apoyo dentro y fuera de Cuba. ¿Cómo se teje esta red? En parte, es una red de apoyo ciudadano: personas que simpatizan con sus posicionamientos los ayudan recargando sus celulares, traduciendo sus posts, etc. Obviamente, el gobierno ha tratado de hacernos creer que esta red ciudadana no existe y que todos estos blogs alternativos son parte de un espectáculo montado y pagado desde afuera. Y, al otro extremo, los blogs a veces llamados “oficialistas”, que no son independientes por razones temáticas y de acceso. Sus temas son los mismos de los medios gubernamentales, pero no son necesariamente del gobierno, aunque coincidan en lo esencial con su perspectiva. En el sentido del acceso, sí disponen de mecanismos institucionales, cuentan con apoyo y eso implica un filtro ideológico que tamiza sus posts.

En cuanto a las tribus: la primera y más conocida es Desde Cuba. Esta se puede encontrar en Vocescubanas.com. Aunque a los miembros del grupo no les gusta llamarse miembros, sino entes individuales, cada quien con su propia voz, estilo y perspectiva. Es un grupo liderado por el ejemplo de Yoani Sánchez, quien ha sido una inspiración, tanto simbólica como técnica, dado que ha impartido cursos sobre cómo crear y mantener un blog, trabajo en twitter a través de los móviles, ética periodística, etc., a través de su academia blogger. Vocescubanas.com está entre los primeros portales y tiene una historia previa. Comenzó como una revista digital dirigida por Reinaldo Escobar desde 2004 a 2006, posteriormente fue Consenso, con un formato tradicional, hasta llegar a Contodos, con un perfil más de blog que de revista, y desde 2009, Contodos desaparece, dando paso a un portal de blogs, cada uno con su línea editorial y su propia voz. En este se puede ver un crecimiento continuo, desde Yoani Sánchez, Reinaldo Escobar y Miriam Celaya, hasta los blogs de opinión periodística como Foro Cubanacán Press, de Guillermo Fariñas; Cubano Confesante, del pastor Mario Barroso, y La Colmena, que está enfocado hacia la masonería. Reinaldo y Miriam son mucho más periodísticos; Yoani, más anecdótica, con entradas más cortas. Hoy por hoy, la diversidad es mayor: unos 40 blogs con temas religiosos, sociedad civil (Intramuros, de Dagoberto Valdés, y la revista Convivencia), Asociación Jurídica y Ciudadano Cero que es de un par de médicos, etc. De ellos los más conocidos y citados son los de Yoani, Claudia Cadelo, Reinaldo, Miriam, Orlando Luis, Laritza Diversent, Dimas Castellanos y Ernesto Morales, que ahora vive en Miami. Y este grupo también hace una revista, Voces, a cargo de Orlando Luis, que ya va por su octavo número. Ha entrado también en la producción de videos con la serie “Razones ciudadanas” que ha tocado varios temas (el VI Congreso, derechos humanos, periodismo independiente, etc.) y precisamente en el quinto número, que sale ahora, enfocan “la blogosfera alternativa”.

Además de Voces Cubanas, encontramos otros cinco grupos: Havana Times, Bloggers Cuba, La Joven Cuba y el quinto sería el de un grupo de periodistas y corresponsales de los medios oficiales que tienen sus propios blogs, apadrinados por las instituciones e incluidos en portales como BlogCip y BYCR (Blogueros y Corresponsales de la Revolución). Y el sexto, los blogueros cubanos dispersos por el mundo, tanto de autores cubanos como de no cubanos enfocados sobre el tema y tanto en español como en otros idiomas (mi propio blog, El Yuma, que escribo mayormente en ingles desde Nueva York, encajaría en este último grupo).

Havana Times es un experimento del norteamericano Circles Robinson, quien fue a Cuba a trabajar como periodista y traductor en instituciones estatales como Granma. Quiso abrir el mundo cerrado del periodismo oficial cubano, por lo que fundó Havana Times: un sitio bilingüe inglés-español, con la propuesta de hablar sobre Cuba al mundo “con una mente abierta”, según la declaración de bienvenida al sitio. Es decir, intenta ser una alternativa al periodismo oficial sin escorarse hacia una crítica feroz ni a una alabanza sin fisuras. Como indiqué antes, esta independencia requiere una autonomía editorial y económica que se logra, irónicamente, a través de un yuma, Circles, quien financia el portal. Y es así que se declaran orgullosamente: “una fuente independiente de noticias y opinión sobre y desde Cuba”.

Los colaboradores de Havana Times son, mayoritariamente, jóvenes cubanos que apoyan al socialismo, pero que son bastante críticos con el gobierno actual y que normalmente no emplean medios institucionales para postear. Aparecen allí desde voces liberales clásicas, que abogan más por los derechos individuales, hasta una izquierda que critica a la Revolución el no ser suficientemente izquierdista. En su sección “Diarios”, aparecen posts breves, generalmente desde la izquierda, aunque también hay posts alternativos y de apoyo a blogueros satanizados por los medios oficiales. Havana Times, como Voces Cubanas, cuenta con un equipo o red ciudadana de traductores voluntarios, muchos de los cuales viven en EE.UU., y sobrevive gracias a su bajo presupuesto y a la generosidad de Circles Robinson, quien no sólo mantiene el sitio, sino que paga sus colaboraciones a quienes escriben en él. Es un sitio bastante flexible y abierto en sus contenidos, y aunque puede calificarse como “progresista”, no es ni ortodoxo ni rígido, sino crítico hacia la Revolución desde la izquierda socialista. Ha reproducido o publicado textos de autores españoles, norteamericanos y de exiliados cubanos, como Haroldo Dilla. De hecho, su editor vive ahora en Nicaragua, porque el gobierno cubano no le renovó su permiso de trabajo. Creo que el web máster está en España y la mayoría de los blogueros viven en Cuba.

El grupo Bloggers Cuba ya no tiene un portal en la red. Se estableció como grupo entre el verano y el otoño de 2008 y el portal existió hasta diciembre de 2009 (o sea, un poco más de un año). En este portal se podían encontrar enlaces a todos los blogueros del grupo, que fueron creciendo hasta unos quince miembros más o menos. La más conocida es Elaine Díaz Rodríguez, con su blog La Polémica Digital; también Sandra Álvarez y Yasmín Portales, ambas negras y feministas, que enfocan temas de raza y de género; ZorphDark, Roger Trabas, y un francés que se llama David Chapet, a través del cual se costeó el host. Creo que la desintegración como grupo alrededor de un portal (se mantienen como grupo social y de amigos) se debió a la retirada del francés. Ahora tienen el plan de relanzar el grupo a través de un portal nuevo. Estos se distinguen del resto porque la mayoría tiene trabajo en el aparato estatal (periodistas, programadores, escritores como Sandra Álvarez, etc.),  un conocimiento técnico elevado, y acceso institucional a internet (unos más que otros), lo cual puede ser un incentivo para moderar su lenguaje crítico. Hay una especie de negociación con el poder para salvaguardar su acceso. Son críticos –especialmente en cuanto a los temas de edad, genero, raza, diversidad sexual y mayor una libertad de moverse y asociarse dentro y fuera de Cuba–, pero, en lo esencial, son partidarios de la Revolución.

Cuando visité a los fundadores de La Joven Cuba, en Matanzas, me recibieron con mucho afecto y amabilidad. En lo esencial, es un proyecto que defiende la Revolución, el socialismo, la soberanía nacional, y que ha atacado con frecuencia y fervor a Yoani Sánchez y otros blogueros alternativos. Su lista de enlaces se refiere a blogs de periodistas oficiales y, de hecho, a su pregunta yo les respondí que si querían ser tomados en serio como blogueros independientes, deberían ser más diversos en sus enlaces y no reproducir sólo a los más revolucionarios y oficialistas. Durante las cuatro horas de conversación y entrevista mutua, observé en ellos una gran curiosidad y capacidad de diálogo. Los creadores son tres estudiantes de posgrado de la Universidad de Matanzas (Harold Cárdenas Lema, Roberto Peralo y otro que no pude conocer), e incorporan a estudiantes de grado de la Universidad. Una de las zonas más ricas de este grupo son los comentarios, que en ocasiones se convierten en verdaderos debates. La Joven Cuba muestra cierto grado de independencia en algunos temas, están abiertos al debate.  También hay que considerar su modo de acceso, institucional en este caso, y el de Bloggers Cuba, en contraste con los dos primeros, que acceden desde los hoteles, subalquilando horas a extranjeros u otras prácticas del mercado negro.

Entre estos cuatro grupos hay muy poca relación. Apenas se conocen, salvo a Yoani Sánchez que, de algún modo, y aun cuando la critiquen, ha sido, como bloguera, una inspiración o quizás una provocación. Son cautelosos al hablar entre sí, dadas sus muy diferentes posiciones políticas. Hay desconfianza mutua. Pero los de Voces Cubanas me dijeron que en el pasado habían intentado entrevistar a Elaine Díaz y a los de La Joven Cuba, tender puentes, crear un diálogo, o intentarlo. Lo cual, para La Joven Cuba y Bloggers entraña un problema: si dialogan, aunque sea desde la diferencia, esto sería un modo de reconocimiento a los que han sido calificados oficialmente como mercenarios. Si se niegan a ello, ponen en duda su presunta independencia.

El quinto grupo es el de los blogueros oficiales. Muchos de ellos se encuentran en el portal de la UPEC: 188 blogs, entre los cuales hay una variedad de voces, la mayoría bastante oficialistas en la medida que consideran sus posts un arma para defender la Revolución y atacar a sus enemigos. Los más conocidos son Norelys Morales Aguilera, Manuel E. Lagarde, Enrique Ubieta, Vladia Rubio y Luis Sexto. También está el portal BlogCip, con enlaces a 68 blogs, y BYCR, Blogueros y Corresponsales de la Revolución, donde está Rosa Báez, La Polilla Cubana.  Yo diría que todos ellos son blogueros oficialistas, entendida esta palabra como posicionamiento político y acceso institucional. A ellos se suman los enlazados por Cubadebate. Además, hay otros blogs que simpatizan con la Revolución o atacan a quienes la critican. Blogs “misteriosos” bajo seudónimo: Machetera, por ejemplo, en inglés, pero con la misma retórica oficialista. El blog de Yohandry Fontana, que es directamente un blog anti Yoani Sánchez. No se sabe si Yohandry es una o varias personas y si tiene otro blog a su verdadero nombre. En el twitter de Elaine Díaz hay muchas críticas a Yohandry por faltar a toda ética y manipular las palabras de Elaine sin su autorización.

Para terminar, hay todo un mundo de blogs sobre Cuba que se escriben desde el exterior. De ellos, el más conocido, consultado y atacado ha sido Penúltimos Días, de Ernesto Hernández Busto. Atacado por los medios oficiales y por Las Razones de Cuba (La Ciberguerra), ha sido calificado de enemigo oficial. La verdad es que para mi y para muchos otros academicos y para muchos cubanos tanto dentro de la isla como fuera, Penúltimos Días se ha convertido un una fuente inprescindible de informacion constante, esté de acuerdo o no con su posición política. Numerosos blogs se escriben desde todo el mundo. En ellos hay una intensa comunicación con los de dentro, y yo sospecho que muchos de los comentarios en los blogs cubanos de la Isla están escritos por blogueros de fuera. También está Café Fuerte, de Wilfredo Cancio Isla y su esposa Ivette Leyva Martínez, muy profesional, cuyo acceso está bloqueado en Cuba. De blogs de caricaturas y sátira políticas los dos mejores son Periódico Guama (desde la derecha) y El Blog de Varela (desde la izquierda). En inglés, están Along the Malecón y el nuevo Cuban Money Project los dos por Tracy Eaton; Cuban Colada, del Miami Herald; The Cuban Triangle, de Phil Peters; The Havana Note, de un grupo de blogueros progresistas (entre los cuales me cuento yo) patrocinado por el New America Foundation; Ethno Cuba, un blog bastante original hecho por un par de antropólogos; The Cuban Economy, de Arch Ritter. Además de que muchos de los blogs cubanos, especialmente los de Voces Cubanas, tienen versión en inglés, traducidos por el grupo Translating Cuba, patrocinada por M. J. Porter, traductora principal de Yoani. También está Babalú Blog, bastante conservador, que se hace desde Miami, donde se agrupan escritores muy críticos e intransigentes desde la derecha. Similar en su proyección, orgullosamente intransigente, es el blog de Capitol Hill Cubans. Finalmente, Acerca de Cuba del catalán Josep Calvet es un buen ejemplo de un blog que apoya la revolución desde afuera de la isla.

Hay muchos otros blogs, como El Tono de la Voz, de Jorge Ferrer; Enrisco; El Abicú Liberal; Punto de Vista; el blog de Emilio Ichikawa; Muñequitos Rusos, El Archivo de Connie, con una larga historia y su propia personalidad, así como varios blogs culturales de músicos y escritores: Los Aldeanos tiene un blog, Silvio Rodríguez tiene el suyo, Omni Zona Franca también; Además, Zoè Valdés blogea hace rato desde Francia, tanto como José Manuel Prieto desde Nueva York y Eduardo del Llano desde La Habana.

Quisiera añadir alguna información estadística. Hay un sitio que se llama Blogs sobre Cuba, que contiene una lista con todos los blogs sobre Cuba que el autor ha encontrado: 1.170. El autor especifica: “No discriminamos a nadie. Aquí cabemos todos”. Yo he consultado con frecuencia a sólo 24 de esa lista. Esto nos da una idea de la enorme diversidad de la blogosfera cubana. Otro portal interesante, desde 1998, el del español Gonzalo Oves: Conexión cubana, con enlaces a 15 blogs sin un posicionamiento político claro. Toca temas desde la música al turismo y el jineterismo. También en Cubaencuentro se enlaza a 93 blogs. El Cuban Study Group aúna 29 blogs escritos desde Cuba y 5 sobre Cuba escritos desde fuera.

Es interesante visitar Blogalaxia, con enlaces a países de América Latina. Creo que el bloguero tiene que inscribir allí su propio blog. Cuba tiene solo 408 blogs en esta lista; Chile, 5.913; Costa Rica, 920; Argentina, 10.652; Ecuador, 2.293; España 22.768; Venezuela, 5.427; Puerto Rico, 775, y República Dominicana, 1.479. Hay sólo dos países que tienen menos blogs que Cuba en esta lista: Nicaragua, con 219 y Paraguay, con 212.

 

La “blogosfera alternativa”, entendida como aquella que aborda la realidad cubana desde una perspectiva no oficial aunque no obligatoriamente disidente, ¿qué recepción tiene entre la población cubana, dado no sólo el escaso acceso de ésta a Internet, sino las trabas gubernamentales a su difusión y el grado de empatía entre su mensaje y la sociedad a la cual se dirigen? ¿Qué matices has descubierto dentro de ella y en qué medida esos matices condicionan la tolerancia por parte del régimen? ¿Existe en ella alguna diferenciación sobre la base del público a que se dirige su mensaje: exclusivamente a los ciudadanos de la Isla o expresamente hacia un lector externo?

T H: Es muy difícil saber a ciencia cierta qué recepción tienen estos blogs en la población cubana. Yo diría que hay una recepción amplia entre una población muy limitada: una élite educada y urbana. Apostaría a que todos los graduados de la Lenin leen a Yoani, aunque no todos estén de acuerdo con ella (sí la mayoría); gente del mundo del arte, la politología, de la información. Quienes leen la prensa internacional puede que lean los blogs a menudo u ocasionalmente. En general, no creo que más de un 5-10% de la población cubana acceda a los blogs directamente con frecuencia. El dato oficial es un 14% de acceso, pero ello, en la mayoría de los casos, se remite al correo electrónico o la intranet.  Otro problema es que nunca se sabe, gracias a la doble moral, quién lee a quién.

Estando en Cuba, al hablar con personas jóvenes de la élite educada, escritores, etc., todos están actualizados con lo que ocurre en la blogosfera. Pocos pueden acceder directamente a los blogs, pero acceden a través de sitios proxy, y se distribuyen los post mediante memorias flash, se corre la bola electrónica. Hay oleadas de conocimiento y opinión escondidas dentro de esos jóvenes. Estaba yo conversando con Reinaldo Escobar, cuando llegó Yoani y me contó que había ido a buscar su permiso de salida y la visa de España. Y entonces me mandaron a buscar una certificación médica, dijo. Estaba sentada en la oficina, a la espera que me tocara el turno para solicitar el documento, cuando un señor que trabaja allí se me acerca y me pregunta ¿Tú eres Yoani? Ella le respondió que sí y el hombre, en un cuchicheo, le dijo: Te admiro mucho. Y se levantó. Cuando a Yoani le tocó su turno, la mujer que la atendió, al ver su nombre, le dijo: Quiero que sepas que te leo. Y continuó con el papeleo. Al final, se paró frente a una ventanilla. La persona que la atiende se ha levantado para ir al baño, pero cuando la ve, regresa. Yoani le dice que no hay apuro, que vaya al baño, que ella puede esperar. Pero la mujer, guiñándole el ojo, le dice que si es por una buena causa, en referencia a que Yoani pueda viajar, lo hacemos ahora. Un modo de comunicarle su solidaridad sin decirlo abiertamente. Eso demuestra que ya el mundo dentro de Cuba sabe más acerca de quiénes son los blogueros y qué están haciendo.

En cuanto a los matices dentro de la blogosfera, hay que decir que hace un par de meses el gobierno cubano cambió su estrategia en el trato que dispensa a la blogosfera alternativa. Anteriormente, había bloqueado un grupo de blogs, en particular los de Voces Cubanas. En marzo se levantó el bloqueo y el gobierno comenzó una campaña de difamación contra esos blogueros. Desde los hoteles es posible conectarse con esos blogs, con el Miami Herald, Penúltimos Días, aunque no con Café Fuerte.

Sobre los matices y la tolerancia, creo que la regla es la siguiente: mientras los blogueros se queden comunicándose mayormente con el exterior y mientras no salgan a la calle, van a ser tolerados. En la medida que desarrollen un público cubano masivo, no ese 5%, y cuando tengan un verdadero impacto sobre la opinión pública, van a ser reprimidos como enemigos de la Revolución. Mientras los blogueros se mantengan en el espacio virtual, serán tolerados, pero en la medida que traten de pasar a movimientos de gente en la calle, e incidir en la vida pública, como el apoyo a presos políticos y movimientos disidentes, serán vistos como una amenaza.  Ya tú sabes: ¡La calle es de Fidel!

 

Los blogs oficiales, entendidos como aquellos cuya apertura ha facilitado el gobierno y cuyos autores concuerdan básicamente con la postura oficial, ¿hasta qué punto son oficialistas? ¿En qué medida han asumido cierta independencia de criterio, aunque ello no llegue al enfrentamiento con las autoridades? ¿Hay en ellos matices, diversidad, espontaneidad, o puede hablarse de esta blogosfera como de un disciplinado escuadrón de blogueros oficiales?

T H: Hay muchos matices. Creo que el quinto grupo de los que mencioné (BYRC, los de la UPEC, etc.) son los únicos blogs verdaderamente oficialistas. En Havana Times es frecuente encontrar críticas desde la izquierda a la Revolución, a sus contradicciones, hipocresía, e incluso defienden la libertad de expresión de los blogueros de Voces Cubanas. Havana Times aboga por un socialismo democrático donde exista el derecho a disentir. Bloggers Cuba tampoco es oficialista. Sus integrantes son jóvenes que están, mayoritariamente, de acuerdo con el socialismo, pero desde una posición reformista (política, de género, racial), sin ser disidentes. El blog de Elaine Díaz recientemente subió dos posts: “Bloggers y punto” discute esa manía de adjetivar a los blogueros como oficialistas o mercenarios y defiende su libertad de ser blogueros y punto. En el segundo post, cuenta que negó una entrevista a Radio Martí, a la que considera un medio del gobierno norteamericano y marcadamente anticubano (yo mismo había dado su teléfono celular a los productores de Radio Martí para que conozcan y hablen con blogueros distintos a los del portal Voces Cubanas de vez en cuando).  Aunque el gobierno, en Las Razones de Cuba, presentó a Elaine como la Anti Yoani, a mi juicio ella no quería ser celebrada ni usada por un lado ni por el otro.

Hay miembros de Bloggers Cuba que se asocian con los de Voces Cubanas, mientras otros se niegan a cualquier asociación con los “malos de la película”. Los de La Joven Cuba son los más cercanos a la postura oficial, aunque no los tildaría de oficialistas. Obviamente, están patrocinados por instituciones oficiales y eso establece ciertos límites. Pero, al mismo tiempo, creo que hacen un esfuerzo legítimo para hacer oír sus propias voces. Si no, no se hubieran reunido conmigo, ni hubieran subido una crónica muy veraz de nuestra reunión. Aunque deduzco, por lo que me pasó con la Seguridad del Estado, que nuestra conversación se filtró –ignoro si fue intencionadamente por su parte o casual–. En cualquier caso, nuestro diálogo fue muy abierto y sincero, aunque su retórica no disienta en lo esencial de la oficial. En su sección de comentarios puede encontrarse una muestra de independencia, dado que no los censuran siempre que estén relacionados con el tema y no apelen a la grosería o alienten a la violencia. Vale la pena observar en estos comentarios la diversidad de voces.

Quienes sí son un escuadrón disciplinado son los de BlogCip y BYCR, cuyo propósito manifiesto es la defensa de la Revolución y combatir a sus enemigos. Y añadiría el blog de Yohandry. No son blogs alternativos sino repetidores de la voz del gobierno. De hecho, BlogCip (Blogs Periodistas Cubanos) declara abiertamente en su barra de bienvenida: “Esta plataforma constituye una vía para contribuir a desplazar el cúmulo de información tergiversada o errónea sobre Cuba, y dar a conocer desde dentro de la Isla cómo piensan, viven, luchan y trabajan los cubanos en un país constantemente hostigado por quienes tratan de impedir que 11 millones de personas decidan libre y soberanamente su destino.”

Como queda claro, hay matices entre los blogs de los diferentes grupos.

Yo pregunté a todos los blogueros sobre estas etiquetas de mercenarios, oficialistas, independientes, alternativas, etc., y la mejor respuesta fue la de Reinaldo Escobar: “La blogosfera alternativa cubana”, me dijo, “se diferencia del resto de la blogosfera cubana en varios aspectos: Uno: Un aspecto material. Quienes estamos dentro de la blogosfera alternativa accedemos a Internet de tres modos: pagándolo a 6 u 8 CUC por hora en los hoteles. Dos: Accediendo a través del servicio que prestan algunas embajadas: la de Holanda, la Oficina de Intereses de EE.UU., la de Suecia. Y tres, a través de una conexión más o menos negra o ilegal mediante ciudadanos extranjeros que subalquilan su tiempo. Esa es una diferencia entre la blogosfera alternativa y la que incorrectamente se llama blogosfera oficialista, la cual en su inmensa mayoría accede a internet por las redes que tienen las instituciones, donde son autorizados a acceder, autorización que no viene nunca del administrador de la red, quien no tiene poder para eso, sino de más arriba. Por eso, cuando una persona se expresa a través de esa blogosfera sabe que todo lo que escribe está siendo controlado, y si dice algo que se sale de lo aceptado, posiblemente se le niegue el acceso, algo que ya ha ocurrido. Otra diferencia entre ambas blogosferas es el enfoque. Quienes están en la alternativa usan su libertad para hacer cosas prohibidas. Son pocas las personas que usan la libertad para hacer cosas autorizadas. No obstante, en la blogosfera alternativa encuentras a personas con un blog sobre numerología, sobre antropología o crónicas de viajes. No necesariamente la blogosfera alternativa es contestataria, aunque cualquier acción que realice una persona en Cuba que no venga orientada o que no esté debidamente autorizada por las instituciones es, en sí, una acción contestataria. Así se trate de fundar un Club de defensores de las salamandras. Eso va a parecer raro. ¿Quién te dio permiso para fundar ese club? ¿Está autorizado por el Ministerio de Ciencia y Protección de la Naturaleza, o por el Ministerio de Agricultura? Porque se sobreentiende que luego esa persona puede pedir fondos para mantener ese club. ¿Qué va a hacer con ese dinero? ¿De dónde viene? ¿Quién te lo dio? Ese es el asunto. En Cuba, cualquier actividad que tenga una implicación social y que no esté autorizada es, por su propia naturaleza, contestataria. Y esa es una diferencia entre la blogosfera alternativa y la otra”.

Yo comparto esas palabras de Reinaldo, esa clasificación. Como dije antes, hay que hacer la pregunta: “¿Quién te puede quitar tu acceso al Internet?” Tu respuesta a esta pregunta, sea cual sea tu posición política o ideológica, indica algo importante sobre tu nivel de independencia. Parece que Reinaldo evita emplear la palabra oficialista porque descalifica lo que dice una persona al considerarla un portavoz sin ideas propias. Él cree que hay cierta libertad dentro de esa blogosfera institucional, pero está limitada por la institución si se sale de la línea oficial. Hay autocensura y doble moral, y el lector se ve obligado a leer entre líneas esos blogs. En el caso de Yoani, Reinaldo y otros del grupo de Voces Cubanas, se podría decir que “ya han perdido todo” en cuanto a trabajos o posiciones oficiales y así también han perdido algo del miedo y la doble moral que es tan común en Cuba a la hora de expresar un criterio propio. Como cantó Janis Joplin sobre Bobby McGhee: “Freedom’s just another word for nothin’ left to lose” (“La libertad es tan solo otra manera de decir que ya no tienes nada más que perder”). Pero, ojo, también tenemos que reconocer que ellos disfrutan de acceso a través de embajadas de países que a su vez tienen sus propias políticas. Podría pensarse que ellos también son controlados, censurados o que se autocensuran para preservar este acceso. Podría pensarse que no van a decir “abajo el embargo”, “que vuelvan los cinco”, etc., desde la oficina de intereses norteamericanas, aunque sí han criticado políticas norteamericanas repetidas veces, lo cual demuestra su independencia.

 

¿Qué vínculos existen entre ambas blogosferas, la oficial y la alternativa? ¿Existen puentes, comunicación, comentarios mutuos, preguntas y respuestas, o, por el contrario, intentan existir en espacios estancos? Y, a su vez, ¿cómo tú ves la respuesta del público respecto a ambas?

T H: El mensaje claro que me llevé de mis entrevistas con esos grupos es que no hay mucha comunicación ni muchos puentes ni mucha voluntad de comunicarse entre sí, aunque sí ha habido intentos. Hablando con Orlando Luis, Yoani, Reinaldo y Miriam Celaya, descubrí que en varias ocasiones han tratado de invitar a blogueros de otros grupos, en especial de La Joven Cuba o Bloggers Cuba, a participar en eventos de ellos o a ser entrevistados por ellos. Iván García y Laritza Diversent también trataron de entrevistar a los de La Joven Cuba, pero no recibieron respuesta. En el episodio que va saliendo ahora mismo de Razones Ciudadanas #5, que es sobre la blogosfera cubana alternativa precisamente, Yoani y Reinaldo me dijeron que invitaron a Elaine Díaz y a Pedro Campos para participar con ellos, pero ambos se negaron. Los de Bloggers Cuba dicen que también invitaron a Yoani Sánchez a participar en un evento hace un par de años, y que ella no vino. Yo no sé mucho de ninguno de los dos casos, no puedo verificar ninguna de esas historias.  Ha habido casos, muy pocos, de intercambio, y eso es un éxito del gobierno: mantener aislados, miedosos, desconfiados, a estos grupos de blogueros.

Un personaje interesante dentro de este grupo es Orlando Luis Pardo Lazo, quien parece tener amigos y conocidos en Voces Cubanas, Havana Times y Bloggers Cuba. Fue el único nombre con una resonancia social y amistosa en los tres grupos. Al ser escritor y joven se mueve en varios mundos y, en lo personal, tiene amigos en varios grupos. Me acuerda de que algunos de los blogueros de los otros grupos lo conocen no por blogger sino por escritor, o sea porque han leído sus libros. Curiosamente, mi visita y la crónica que publiqué sobre mi visita y mi expulsión ya han sido asumidas como una denuncia que comparten entre ellos y los ha aproximado a dialogar entre sí. El hecho de que yo, un yuma, me haya comunicado y dialogado con todos ellos, de algún modo los hace más conscientes (y los avergüenza) de que ellos no dialoguen entre sí.

 

¿Crees que, a pesar del poco acceso a Internet, la blogosfera cubana está contribuyendo a crear un espacio de diálogo social con y entre la ciudadanía, una nueva sociedad civil, o, por el contrario, su influencia es mínima?

T H: Es muy difícil contestar a esta pregunta. Yo diría que la influencia es muy limitada, aunque los espacios van creciendo poco a poco, una resonancia que tiene la blogosfera en los medios internacionales que más tarde repercute en la Isla. También a través de los comentarios hay un desarrollo de debate y diálogo, preguntas y respuestas, aunque desgraciadamente abunda el ciberchancleteo (el insulto, la defamacion, la violencia verbal). Un problema de la blogosfera mundial y de la cubana, desde luego, es que demasiada gente usa seudónimos. Si alguien no está dispuesto a poner su nombre y su cara, ello demuestra que todavía hay mucha inmadurez, desconfianza y miedo.

 

He notado en la sociedad cubana, y especialmente en buena parte de los jóvenes, una enorme apatía ante el debate político, como si nada de lo que se diga o se haga pudiera cambiar el curso de unos acontecimientos que están ya prescritos por la “voluntad divina”. Su interés es “ir escapando” o escapar definitivamente. ¿Ha cambiado algo la blogosfera y su debate esa especie de resignación social?

T H: También es muy difícil afirmar si hay más confianza en el cambio, en una resignación social, o en resolver su caso familiar o personal a través del escape, del exilio. Creo que la mayoría de los jóvenes cubanos no confían ni tienen esperanza de que su voz se va a oír, ni de que vaya a tener un efecto, un impacto en lo social y lo político. En eso no se diferencian mucho de los jóvenes de otras partes del mundo. Pero sí creo que la apatía política en Cuba es mayor en el sentido de que esos jóvenes cubanos han sido educados en una retórica política donde siempre se habla de “nosotros”, la masa, el pueblo, y ese joven cubano se siente muy alienado de ese “nosotros”. Pero tampoco quiere poner su esperanza en otro movimiento que vaya en otra dirección, de cambio. Una característica muy marcada de la juventud cubana es que se enfoca básicamente a resolver sus problemas cotidianos y a protegerse para poder seguir resolviendo sus problemas personales. Un joven que conozco en Cuba, muy inteligente y muy disgustado, compartió conmigo su angustia y su rechazo al sistema que defienden sus padres y sus abuelos. Se cuida mucho, no habla ni siquiera con ellos, porque no quiere entrar en discusiones constantes, y, sobre todo, porque quiere irse del país y sabe que si se junta con movimientos de blogueros y otras corrientes alternativas, deberá pagar un precio, que podría ser la negación del permiso de salida.

Hay, sí, un grupo creciente de jóvenes que no tienen esperanza de cambiar todo, pero sí aspiran a que su voz importe. Son los involucrados en Bloggers Cuba. Havana Times, Voces Cubanas y La Joven Cuba. Todos ellos comparten la esperanza de ser protagonistas del futuro de su país y para ello emplean este nuevo medio donde hablan desde sus propios nombres, pueden ser críticos y mejorar su país.

“Cartografía de Blogolandia”; en: Cubaencuentro, Madrid, 19/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cartografia-de-blogolandia-263003 / “Cartografía de Blogolandia (II)”; en: Cubaencuentro, Madrid, 20/05/2011. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cartografia-de-blogolandia-ii-263063





Nuestro Premio Nobel

15 10 2010

La ciudad y los perros fue publicada en 1963; La casa verde, en 1965, y Conversación en La Catedral, en 1969. Si añadimos diez años para su traducción y difusión, comprobaremos que a Mario Vargas Llosa le debían hace treinta años el Premio Nobel de Literatura. Aunque más vale tarde que ese nunca padecido por Borges, Carpentier y Guimaraes Rosas, por sólo citar a algunos. Y en ello coincide el periodista cubano M. H. Lagarde, según el cual, Vargas Llosa “debió recibir el galardón muchos años antes, cuando el autor de Confesión en la Catedral era mucho más escritor que político”. Confío en que haya leído la novela con más atención que su título.

En su ambición de constituirse en el sumo pontífice de la literatura universal, la Academia Sueca se rige por un extraño sistema de cuotas y asignaciones que nos ha deparado, en los últimos años, premios misteriosos cuando no insólitos, como si se cumpliera el aserto borgeano y los suecos se dedicaran a “descubrir nuevos talentos”, aunque Borges apostillaba que a él no le desagradaría ser descubierto. El Nobel de Mario Vargas Llosa es, en cambio, tan incuestionable, que hasta sus enemigos han tenido que admitir su justicia. Atacan su “ética”, o lo que ellos llaman “ética”, sus opiniones filosóficas o sus preferencias políticas, pero no aquello por lo cual, y no por otras razones, se le ha concedido este premio.  En su caso no se ha cumplido el vaticinio de Pablo Neruda cuando le dijo que “por cada elogio recibirás dos insultos”.

Ajeno a modas y estados gregarios de opinión, Vargas Llosa se situó, frente al análisis estructural y las teorías del Nouveau Roman, en lo “teóricamente incorrecto” sustentando en La orgía perpetua (1975) y La verdad de las mentiras (1990) la inmanencia del narrador como contador de historias que merecían ser contadas, y se desmarcó de la literatura como mero juego retórico, pirotecnia verbal, pasarela exhibicionista de experimentación formal, no aquella que se pone al servicio de la historia. Cuando Carlos Barral afirmó que la literatura era puro lenguaje, haciéndose eco de las tesis en boga, Vargas Llosa mostró su total desacuerdo, y se declaró desde muy temprano contra aquellas novelas “sin acción, de pura atmósfera, de lenguaje moroso, intransitivo”, como nos dice Jorge Edwards. El reciente Nobel hundió sus raíces en la mejor narrativa de todos los tiempos, desde Tirante el Blanco y El Quijote, hasta Flaubert y Conrad. Y como crítico dedicó numerosos ensayos a los grandes maestros, pero hizo más, hizo algo que los escritores no suelen hacer: consagrar todo un volumen, García Márquez: historia de un deicidio (1971) a uno de sus contemporáneos.

Como se dice en el flamenco, Mario Vargas Llosa, el narrador, ha tocado todos los palos. Desde sus primeras novelas, precoces en su madurez, hasta las novelas gozosas y juveniles de la edad adulta, pasando por ejercicios de maestría literaria, como La casa verde, y novelas totales, como Conversación en La Catedral y La guerra del fin del mundo (1981). Desde Lima y Los Andes a las islas del Pacífico o la “guerra santa” de Canudos; desde su novela de dictadores, La fiesta del Chivo (2000), hasta las atrocidades del colonialismo belga denunciadas por Roger Casement, nacionalista irlandés y cónsul británico en El Congo (El sueño del celta, 2010), sus novelas “funcionan como laberintos constructivos que han de ir siendo descifrados gradualmente por la inteligencia y la imaginación del lector”, como afirma Antonio Muñoz Molina. La narrativa de Vargas Llosa, quien sostiene que los únicos límites de la novela realista son los límites de la realidad, que no tiene límites, no se conforma con el lector que mastica y traga historias precocinadas. Como toda gran literatura, la suya condena al lector a la complicidad inteligente. Y lo ha conseguido con talento, mucho trabajo, pero también con una alegría de la escritura que contamina su obra, porque para él, la literatura es “una servidumbre y un gozo, un gran gozo”. Vargas Llosa ha conseguido que ese gozo de la gran literatura rebase los confines de su Perú natal y de Latinoamérica para convertirse en patrimonio universal. En España, además, como escribe Juan Luis Cebrián, Vargas Llosa fue uno de los grandes escritores latinoamericanos que “nos ayudaron a descubrir los perfiles de nuestra propia identidad, frente a la cultura acartonada, provinciana y triste que el franquismo patrocinaba”.

El Nobel, según los académicos suecos, se le concede “por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota”. Efectivamente, pocos escritores del siglo XX (y ya, del XXI) han personificado como él la defensa de la libertad individual, al ser humano frente al poder de los estados y las ideologías.

Mientras Borges repudió las dictaduras de izquierda pero alabó “la clara espada” de Pinochet, y Cortázar denunció las dictaduras de derecha pero admiró las de izquierda, Vargas Llosa ha repudiado por igual a unas y otras, a contracorriente de la intelligentzia occidental que aplaude las revoluciones latinoamericanas mientras pueda seguirlas vía satélite desde Nueva York o París.  Vargas Llosa aplaudió en las revoluciones de Cuba y Nicaragua su carácter libertario al deponer sangrientas tiranías, y se desmarcó tras su giro antidemocrático con el mismo fervor que denunció las dictaduras de Argentina y Chile, o las grandes religiones políticas del siglo XX, los dogmas y las ortodoxias sacramentales, soporte teórico de los regímenes más despiadados. En México, calificó al priísmo como una “dictadura perfecta” en 1990 y se vio obligado a abandonar el país.

Como Albert Camus, Vargas Llosa descree de quien “pone al hombre al servicio de la idea, el que está dispuesto a sacrificar el hombre que vive al que vendrá”, porque una sola persona es más valiosa que cualquier idea. Vargas Llosa se aproxima al liberalismo tradicional, aquella sociedad soñada por la Ilustración que garantizaría el derecho de cada hombre a la libertad de conciencia, la libertad responsable para decidir sobre su propia vida, piedra angular de la dignidad individual y colectiva. En ese sentido, ha sido fiel a sus convicciones, en consonancia con la sociedad abierta postulada por Karl Popper, y su atenta lectura de Berlin, Mises, Herzen, Dahrendorf, Hayek y los liberales anglosajones.

El diario Granma, al calificar a Vargas Llosa como “antinobel de la ética”, subraya sus “desplantes neoliberales”. Ciertamente, yo tampoco coincido con muchos de sus puntos de vista, en particular, su defensa de la autarquía del mercado como garante de una prosperidad que se expandirá automáticamente a toda la sociedad, ni con la minimización del Estado como agente que garantice la redistribución social de la riqueza. Difiero de su elogio a Margaret Thatcher o de su defensa a posteriori de la invasión a Irak. Sin olvidar que tras criticar la segunda intifada de los palestinos, denunció en Gaza las políticas de Israel. O que ha defendido los derechos de los homosexuales y el de las mujeres a abortar, con el mismo énfasis que ha censurado los nacionalismos excluyentes. En cualquier caso, estemos o no de acuerdo con él, sus ensayos y su periodismo son diáfanos, rigurosos, no apelan al engaño, la triquiñuela o el dato escondido. Merecen una réplica de empaque equivalente, no el circunloquio de la descalificación. Y, desde luego, tal como nos enseñó en su día Rosa Luxemburgo, «La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente». La defensa de esa libertad no es una graciosa concesión, sino un principio.

Se refiere también el diario Granma a “su catadura moral”, una vileza si consideramos que Mario Vargas Llosa ha hecho siempre gala, con amigos y enemigos, de una caballerosidad infrecuente. Jamás ha ventilado en público su diferencia con García Márquez, a pesar de que, por lo que se sabe, tendría sobradas razones. Pocos meses antes de la muerte de José Saramago, Vargas Llosa lo visitó en su casa de Lanzarote. Y confiesa que cuando recibió la noticia del Nobel, estaba enfrascado en la admirada relectura de El reino de este mundo. Aunque Saramago y Carpentier se ubicaran en las antípodas de sus propias convicciones. Pero quizás esta referencia sea elogio y no diatriba. Si la “catadura moral” de Nicolae Ceausescu, Mengistu Haile Mariam y Robert Mugabe los hicieron acreedores de la Orden Nacional José Martí, es una deferencia excluir a Mario Vargas Llosa.

El antropólogo Marvin Harris (Cows, Pigs, Wars and Witches: The Riddles of Culture), al analizar las verdaderas razones de la cacería de brujas durante la Edad Media nos cuenta que las víctimas eran gente del pueblo llano y, sólo como excepción, nobles y sacerdotes. Según él, la caza de brujas “dispersó y fragmentó todas las energías latentes de protestas. Desmovilizó a los pobres y desposeídos, aumentó la distancia social, les llenó de sospechas mutuas, enfrentó al vecino contra el vecino, aisló a cada uno, hizo a todos temerosos, aumentó la inseguridad de todo el mundo, hizo a cada uno sentirse desamparado y dependiente de las clases gobernantes (…) De esta manera evitó que los pobres afrontaran al establishment eclesiástico y secular con peticiones de redistribución de la riqueza y nivelación del rango. La manía de las brujas (…) era la bola mágica de las clases privilegiadas y poderosas de la sociedad. Éste era su secreto”.  En suma, añade Harris, su significado práctico consiste en “desplazar la responsabilidad de la crisis de la sociedad medieval tardía desde la iglesia y el Estado hacia demonios imaginarios (…) las masas depauperadas, alienadas, enloquecidas, atribuyeron sus males al desenfreno del Diablo en vez de a la corrupción del clero y la rapacidad de la nobleza. La Iglesia y el Estado no sólo se libraron de toda inculpación, sino que se convirtieron en (…) los grandes protectores de la humanidad frente a un enemigo omnipresente pero difícil de detectar”.

Eso posiblemente explique la necesidad de convertir en diablos y brujas, mercenarios y testaferros del Imperio, vendidos, lacayos y apátridas a todos los que opinen de modo diferente, un modo de “desplazar la responsabilidad de la crisis”.

En la línea de defensa de un nacionalismo de trinchera que ha ido suplantando en los últimos decenios al antiguo internacionalismo proletario, se refiere también la nota del Granma a “la negación de sus orígenes”, a lo que el propio autor responde: “Yo soy peruano, lo que hago, lo que digo expresa el país en el que he nacido y en el que he vivido las principales experiencias”. Y en El país de las mil caras (1984) reconoce que “el Perú es para mí una especie de enfermedad incurable y mi relación con él es intensa, áspera, llena de la violencia que caracteriza a la pasión”. Admite también que “España es un país que no era mío y que yo he hecho mío porque me acogió”. Una frase que dos millones de cubanos refrendarán sin mayores aclaraciones.

Aunque en este caso ninguno de los dos está en lo cierto. Mario Vargas Llosa es más que peruano o español, más que latinoamericano. Y este premio Nobel se nos ha concedido por igual a todos los ciudadanos del planeta que consideramos la gran literatura un patrimonio universal, y a los que creemos en la libertad como derecho inalienable de la condición humana.

 

“Nuestro premio Nobel “; en: Habaneceres, 15/10/2010





Romper la invisibilidad. Entrevista al eurodiputado Luis Yáñez Barnuevo

12 03 2010

Mientras el eurodiputado Luis Yáñez Barnuevo entraba a las sesiones del Parlamento Europeo, el cuestionario de esta entrevista viajaba por email hacia Estrasburgo. Tras la votación, que por aplastante mayoría aprobó una resolución de condena al gobierno de la Isla, las preguntas lo acompañaron bajo una nevada hacia el aeropuerto, aterrizaron en Madrid y volaron hasta Sevilla donde, ya cerca de la medianoche, dispuso de tiempo para responderlas, una deferencia que Cubaencuentro le agradece. Su día comenzó y terminó con el tema de Cuba, algo que el eurodiputado conoce perfectamente desde hace treinta años. Tres décadas de amistad con Cuba que, en su caso, significa amistad con su legítimo representante: el pueblo cubano. La coherencia política de Luis Yáñez Barnuevo no requiere otras presentaciones.

 

El eurodiputado Martin Schulz, líder de los socialistas y socialdemócratas en el Parlamento Europeo, pidió a los 27 socios de la UE que «rechacen categóricamente una dictadura que pisotea los derechos humanos». ¿Cómo se traduce ese rechazo categórico?

Luis Yáñez Barnuevo (LYB): Las declaraciones de Martin reflejan su indignación por la muerte de Orlando Zapata y no una propuesta política, aunque coincido en que los 27 deben tener siempre presente la naturaleza inequívoca del régimen cubano a la hora de elaborar sus políticas con Cuba.

 

¿Es coherente que la UE tenga una posición común hacia Cuba y que cada país actúe bilateralmente a su manera?

LYB: Lo ideal sería «comunitarizar» la política de la UE con la isla,  pero ya existe una coordinación intergubernamental que pesa sin duda en las relaciones bilaterales de cada país de la UE con Cuba. No actúan cada uno por su cuenta. Por sólo citar un mecanismo, los embajadores de los países miembros que tienen representación en La Habana están diariamente coordinando sus acciones e informándose mutuamente.

 

¿Cuál sería la política adecuada frente a un gobierno que usa a sus ciudadanos como rehenes, de modo que las consecuencias de cualquier medida coercitiva recaiga en ellos y no en los gobernantes?

LYB: El mejor ejemplo negativo es que el embargo norteamericano, que dura ya cerca de 50 años, no ha debilitado sino fortalecido al régimen (dotándolo de un discurso victimista y una coartada impagable), perjudicando en cambio a la población. Si se quieren tomar medidas selectivas que hagan reflexionar al gobierno cubano y no perjudiquen al pueblo, se podría pensar, por ejemplo, en condicionar las visitas a Europa de los jerarcas cubanos y el, por ahora, libre accionar de las embajadas de Cuba en Europa que organizan y financian a supuestos grupos de «amistad con Cuba» que muchas veces son arietes para hostigar a los críticos con el sistema cubano, sean estos europeos o cubanos en el exilio.

 

Otorgar legitimidad y visibilidad a la disidencia en Cuba, conseguir que ésta deje de ser invisible para el propio pueblo cubano, sería un camino adecuado, un primer paso para conseguir una transición en la Isla. ¿Debe Europa aceptar la marginación e invisibilización de esa disidencia como condición para el mantenimiento del diálogo con las autoridades cubanas, o debe mantenerse firme en su reconocimiento a la disidencia aunque ello obstaculice el diálogo con el gobierno?

LYB: Precisamente, el primer objetivo que me marqué al promover la proposición sobre los DDHH en Cuba que hoy ha aprobado el Parlamento Europeo por histórica mayoría, era romper la invisibilidad que padecen los presos de conciencia y activistas pacíficos de los DDHH en Cuba. Me ha dolido mucho la muerte de Orlando Zapata, pero me dolió antes que durante 86 días casi nadie hablara de su huelga de hambre. Con perdón, sólo yo, entre los políticos europeos, habló de él en el ABC de Madrid a finales de enero. Hacerlos más visibles es también prestar más atención al movimiento de blogueros cubanos, de fuera, pero sobre todo de dentro de la isla. Yo creo en el diálogo, crítico y exigente, de la UE con las autoridades cubanas, pero nunca al precio de ignorar a la disidencia.

 

¿Puede encontrarse un espacio común entre socialistas y populares en cuanto al tema cubano, una política de consenso, y evitar que esto se convierta en un arma arrojadiza que en nada favorece la búsqueda de un futuro mejor para Cuba?

LYB: Los que me conocen saben que siempre he combatido el instrumentalizar al pueblo cubano para dirimir las diferencias entre el PP y el PSOE. Después de años, hoy lo he conseguido, y espero que ello abra un tiempo nuevo. Para ello el PP debe renunciar a la política de campanario y de galería de acusar al gobierno español y al PSOE de complacientes con la dictadura cubana, sencillamente, porque es falso, y el PSOE debe esforzarse en negociar con el PP, sinceramente y sin reservas, una política española, y no sólo de los socialistas, con Cuba. Es decir, una política de Estado que se convertiría en política de la UE, porque Europa escucha a España en este tema.

 

Según Diego López Garrido, el diálogo con las autoridades cubanas «ha logrado algunos avances» en lo que se refiere a los presos de conciencia. ¿Cuáles son esos avances? ¿Justifican una posición más “blanda” de la UE frente al gobierno cubano?

LYB: Creo que López Garrido se refería a que el Ministro Moratinos y el propio Presidente Zapatero –en algunos casos, como el de Raúl Rivero– han logrado con dicho diálogo la liberación de 20 presos de conciencia desde 2004. En mi opinión, no hay descalificar con palabras gruesas el tan mencionado diálogo, ni significa necesariamente una política «blanda». Creo que tengo una pequeña autoridad para decir que ni con Cuba ni con cualquier otro país con gobierno autoritario o totalitario las relaciones son blancas o negras, sino de una infinita gama de grises.

 

María Muñiz, eurodiputada por el PSOE, afirma que la Posición Común es «un obstáculo que bloquea cualquier posibilidad de diálogo político», «una extravagancia en las relaciones exteriores de la UE». ¿El obstáculo y la extravagancia no será  el gobierno cubano?

LYB: El obstáculo es, desde luego, el gobierno cubano al que conozco hace más de 30 años porque los que de verdad mandan en La Habano son los mismos desde hace medio siglo.

 

¿Existe «instrumentalización» de los Derechos Humanos por parte de la UE como ha denunciado el eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer?

LYB: Creo que quienes más «instrumentalizan» los DDHH, el Estado de Derecho y la democracia en terceros países son el PP, que no condenó el golpe de Estado de Honduras, e Izquierda Unida, que no ha votado la resolución de hoy sobre Cuba y sí condenó el golpe hondureño. Dos pesos y dos medidas que los socialdemócratas no hemos practicado.

 

“Romper la invisibilidad. Entrevista al eurodiputado Luis Yáñez Barnuevo”; en: Cubaencuentro, Madrid, 12/03/2010. http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/romper-la-invisibilidad-entrevista-al-eurodiputado-luis-yanez-barnuevo-230890





Guillermo Vidal: oro de ley

19 05 2004

Fue en febrero de 1982 cuando me presentaron, durante una lectura en la Sala de Cultura de Victoria de las Tunas, a un hombre extremadamente delgado, de tez aceitunada y curtida por los soles feroces de la Isla. Su rostro era afilado como una navaja, con ojos hablaban antes que su dueño abriera la boca, y su sonrisa era capaz de desarmar las peores intenciones. Antes y después de aquel día he conocido a personas que tras una apariencia de ogros eran apenas ogros de caramelo, y a otros que despertaban una espontánea simpatía. Al cabo del tiempo uno descubría los devastadores efectos de una sonrisa-trampa, de un regalo envenenado. También he conocido a buenas personas que lo parecían, pero a ninguna como aquel hombre al que uno sabía incapaz de una mala obra desde la primera sonrisa.

Volví a encontrarlo al año siguiente, durante la premiación del concurso Cuentos de Amor, que convocaba Las Tunas. Y desde entonces nos vimos ocasionalmente en distintos espacios y circunstancias, sin que jamás me abandonara aquella sensación primera. Y lo más importante: sin que jamás tuviera ni un solo motivo para que me abandonara.

Hoy me entero que aquel ingenioso hidalgo, el escritor Guillermo Vidal Ortiz, falleció en la noche del pasado sábado 15 de mayo, a los 52 años de edad, en Victoria de las Tunas, su ciudad natal. Según algunos medios, fue un tumor cerebral; según otros, problemas respiratorios que ya lo habían obligado a varias hospitalizaciones. En cualquier caso, es injusto, irreparable.

Lo miro en la foto: igual de flaco, pero con una barba patriarcal plagada de canas, una mirada tan vivaz y joven como recuerdo, y una sonrisa que no llega a aflorar y apenas se insinúa en una mínima contracción de los ojos.

En 1986, el mismo año en que Guillermo Vidal ganó el premio David con su libro Se permuta esta casa—ya antes había obtenido el premio 13 de Marzo con Los iniciados—, apareció una especie de libro iniciático de una generación de narradores cubanos, la antología Hacer el amor, preparada y editada por Alex Fleites. En la contraportada aparece la tropa de los autores incluidos posando para el daguerrotipo. Siempre he pensado que en esa foto hay dos ausentes: Abilio Estévez y Guillermo Vidal.

Contando a esos dos ausentes, me percato de que en aquella foto de familia sólo tres habíamos nacido en La Habana, sólo dos vivimos hoy fuera de la Isla, y sólo uno permaneció en la provincia del interior donde había nacido: Guillermo Vidal. Resistió el “llamado de La Habana” durante los 70 y los 80, y resistió “el llamado de ultramar” tras la crisis de los 90. En una entrevista concedida hace un año (Literaturacubana.com, junio, 2003), respondía que se había quedado en Las Tunas “sólo por razones sentimentales. Tengo la mayor parte de mi familia aquí, pero también tengo una hija, un yerno y dos nietos en España, a mi madre de crianza en Estados Unidos y no he dicho en ninguna parte que estoy comprometido a quedarme. Me va bien, porque vivir lejos del mundanal ruido permite que no me jodan. (…) Los viajes me deprimen un poco, pero a veces asisto a ferias en otros países, no a tantas, y me siento como un bicho raro y apenas hablo con la gente y sueño con volver a casa para no estar en salones y protocolos que me apocan, que me hacen decirme qué hago aquí, por qué no me quedé en casita, sin tanto barullo. Es que soy muy tímido. Aún así, imparto conferencias y doy entrevistas y salgo por la tele y nadie se da cuenta de que me cuesta mucho trabajo. Prefiero las conversaciones privadas, la gente sencilla, y detesto las frivolidades que llegan a asquearme”. Una timidez, una ausencia de vedetismo que algunos fabricantes de aureolas, prestigios literarios y otros artículos de segunda mano suelen confundir con un síntoma de obra menor, quizás porque les resulta inconcebible que, incluso entre los escritores, a veces, la modestia exista.

Su larga barba, su coleta, su perfil aguileño, su inteligencia y su proverbial bondad, eran ya parte inseparable del paisaje urbano de Victoria de las Tunas, la ciudad donde nació el 10 de febrero de 1952, y que se negó a abandonar aunque en los 80 fue expulsado de su cátedra en el Instituto Superior Pedagógico por razones “ideológicas”, y aunque su nombre constaba en la lista de los intelectuales que los medios no debían entrevistar en directo por miedo a que dijera alguna “inconveniencia”. A pesar de todo, como dijo Guillermo, “un hombre es capaz de sentirse libre en condiciones muy duras”. Y añadía: “ni se imagina lo negras que me las he visto, he tenido que asistir a un juicio y luego me he tenido que ir como un apestado de mi trabajo como profesor universitario, he perdonado a esa gente, he vivido situaciones límites y he mantenido mi dignidad”. Cuando ganó el premio Alejo Carpentier, los desconocidos lo felicitaban y hasta lo abrazaban por la calle. Posiblemente, ese fuera su mejor premio. No la estatua que quizás le construyan mañana los mismos que lo expulsaron de su cátedra o los que lo inscribieron en la lista negra de los condenados al diferido. Y con más razón que las cadenas televisivas norteamericanas tras el affaire de Janet Jackson. Guillermo Vidal no habría mostrado, desde luego, una teta rellena de silicona; sino una verdad sin relleno, lo cual es siempre más peligroso.

Autor polémico e irreverente, más que un estilista fue un explorador minucioso de la condición humana en obras como Los cuervos, El amo de las tumbas, Confabulación de la araña, Las manzanas del paraíso, Ella es tan sucia como sus ojos, Matarile, posiblemente su más polémica novela, El quinto sol y La saga del perseguido (Premio Alejo Carpentier, 2003). Además de éste, obtuvo los premios Luis Felipe Rodríguez de la UNEAC (1990), Hermanos Loynaz (1996), Casa de Teatro (República Dominicana, 1998) y Dulce María Loynaz (2002). No obstante, siguió hasta el último día buscando la novela ideal: “una que el lector no pudiera dejar de principio a fin y que hablara de lo poco sabios que hemos sido hasta ahora, que la gente envejece y muere y seguimos casi como en la comunidad primitiva, si quitamos unos cuantos artefactos y comodidades (…) sigo esperando esa novela que me hará feliz y si esto ocurre es que me voy a morir”. Guillermo Vidal ha muerto con la certeza de que su gran novela será la próxima, pero con la certeza también de que cada página memorable que nos dejó era una página de esa novela nonata. La literatura, Guillermo, es como ir a cumplirle a Santiago Apóstol: más vale el sudor del camino que tocar el santo. Sobre todo cuando hay tanto santo trucado, desechable.

Eludió el autobombo y el marketing, despreció la vida de salón y tertulia, no cultivó las amistades convenientes, le pisó los callos a personas poderosas y con los pies sensibles, y dedicó más tiempo a los buenos sustantivos que a las buenas influencias. En fin, no era “un hombre de éxito” ni “una gran figura de nuestras letras”. Él mismo lo contaba:

“Me levanto a las cuatro de la madrugada y oro a Dios para que me permita escribir, leo algunos pasajes de la Biblia y luego releo fragmentos de novelas que elijo por temporadas y que acaricio con una envidia rosa, y cuando parezco un pitcher que ha calentado lo suficiente, me siento ante el ordenador y escribo con gran rapidez y siento que me dictan, siento el tono, veo lo que ocurre en la novela y me creo en esos momentos un escritor de gran calibre, trabajo hasta media mañana si puedo y salgo feliz si me ha ido bien y no reviso hasta después. Escribo todos los días excepto los domingos, tengo una disciplina del carajo, como de obrero ejemplar”.

Y uno se percata de que este hombre no estaba dotado para el glamour. Era un escritor que dedicaba su tiempo a escribir.

Su prosa afilada y por momentos ácida suscitó con frecuencia la ira de los guardianes de la ideología, sin que por ello Guillermo Vidal, el hombre, quebrara su cordialidad y su sencillez. Se ocupó de los marginales, de los presos y de los homosexuales condenados a exclusión social o condenados, a secas; de las familias en descomposición, de lo que se oculta bajo la cáscara de la realidad y, sobre todo, del miedo que paraliza y corrompe. Hasta el último minuto, como él mismo afirmó, escribió “con las tripas”, jugándose el alma, porque “si se es deshonesto como escritor uno está perdido o comienza a perderse”.

El escritor Guillermo Vidal nunca perteneció a nadie. Me temo que su cadáver ya pertenece al gobierno. Cuando se pudran en el olvido sus zonas incómodas, lo exhumarán corregido y revisado, para engrosar el panteón donde mantienen disecados a Lezama y a Virgilio. Claro que el gordo y el flaco deben estarse riendo como locos de sus momias. Guillermo apenas echará una sonrisa socarrona cuando lo encaramen al podio de las glorias patrias. Por suerte, hay cadáveres rebencúos, escritores inmunes a la taxidermia. Después que los forenses de la cultura certifican la hora de compilar sus obras completas, muerden.

Guillermo era un católico ferviente. Quizás Dios lo necesitara con urgencia a su lado. Yo me confieso ateo y su muerte corrobora mi incredulidad: ningún Dios tan omnisciente como un narrador clásico del siglo XIX nos arrebataría con veinte años de antelación a un escritor de ley, sabiendo lo que cuesta restañar la cicatriz que nos deja en el planeta la ausencia de un hombre bueno.

 

“Oro de ley”; en: Cubaencuentro, Madrid, 19 de mayo, 2004. http://arch1.cubaencuentro.com/cultura/20040519/9b47da58aae3f104e51a2dae9fcadc6f/1.html.

 





Cintio Vitier: Interpretaciones

12 07 2002

El ensayista y poeta cubano Cintio Vitier acaba de obtener el Premio Juan Rulfo por el conjunto de su obra, que le será entregado el 30 de noviembre durante la Feria del Libro de Guadalajara (México).

Miembro destacado del Grupo Orígenes, el jurado de la duodécima edición del premio, compuesto por Beatriz Espejo, Ambrosio Fornet, Noé Jitrik, Julio Ortega, José Miguel Oviedo y Vicente Quirarte, calificó a Cintio como “un auténtico humanista cuya trayectoria intelectual lo convierte en uno de los más notables exponentes de la creación y el pensamiento latinoamericanos del siglo XX».

Autor de una extensa obra poética y narrativa —Vísperas (1938-1953), Testimonios (1953-1968), De Peña Pobre (1980),La fecha al pie (1981) y Nupcias (1993)—, su mayor aporte ha sido en el terreno de la crítica, el ensayo y los estudios martianos. Vale mencionar Crítica sucesiva (1971), Resistencia y Libertad (2000) y los tres tomos de La crítica literaria y estética del siglo XIX cubano, pero, sobre todo, una obra clave de nuestra cultura, Lo Cubano en la Poesía (1958), que bastaría por sí sola para merecer este premio, así como el Premio Nacional de Literatura que le fue otorgado en 1989.

Por el contrario que otros galardones de su especie, cuyos resultados con cierta regularidad responden a razones geopolíticas, el Juan Rulfo hasta hoy ha sido sinónimo de calidad literaria. Basta observar la nómina de los premiados: Nicanor Parra (1991),Juan José Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994), Nélida Piñón (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000) y Juan García Ponce (2001).

El galardón concedido a Cintio ha suscitado entre los intelectuales del exilio reacciones diversas y contradictorias: desde la alegría por un premio que consideran, no sin razón, un premio a la cultura cubana; hasta la irritación por las inferencias políticas que supone su concesión a un “intelectual orgánico” del régimen cubano.

Poeta católico que nunca abjuró de sus convicciones, Cintio Vitier fue, durante muchos años, relegado por las autoridades políticas y culturales cubanas. Como nos recuerda Rafael Rojas, “su ensayo Ese sol del mundo moral, para una historia de la eticidad cubana (1975) fue vetado por ofrecer una interpretación de la Revolución desde la tradición de la ética nacionalista cubana y no desde la ideología marxista-leninista. Pero fue reivindicado tras la desintegración de la URSS, hacia 1992, cuando el sistema cubano tuvo que recurrir a esa tradición nacionalista para seguir legitimándose».

Con los 90, asistimos en Cuba a una “apertura” dictada por las circunstancias internacionales. Los creyentes fueron invitados a ingresar al Partido Comunista, la Patria se colocó delante de la Ideología y Karl Marx cedió su puesto en primera fila a José Martí. Cuando los alemanes invadieron la Unión Soviética, en su llamado a las armas, Stalin no apeló a la defensa del socialismo ni a motivaciones ideológicas, sino a salvar a la Madre Rusia frente al invasor extranjero. Sin muchos retoques, el comunicado de Stalin habría podido ser escrito durante la invasión napoleónica. Del mismo modo, ante la “desinvasión” de los rusos y el colapso del socialismo real, el señor Fidel Castro apeló a la nación, una noción con más poder de convocatoria. Al tiempo que se despenalizaba el dólar y se tendían alfombras rojas ante los pies de los inversionistas —el cese de las subvenciones recomendaba un capitalismo para extranjeros que sufragara el socialismo para cubanos—, se despenalizaban al católico y al santero, al homosexual y al “patriota” aunque no fuera marxista, y, de paso, se descubría que en el exilio están “los mafiosos” y los que envían remesas. Es entonces cuando Cintio Vitier es “despenalizado”. No sólo se convierte, en un acto de justicia cultural, en presidente del Centro de Estudios Martianos, hasta entonces dirigido por funcionarios del Partido; sino que se le nombra delegado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, como muestra de una tímida “pluralidad” dentro de la unanimidad, y se le concede la Orden Nacional José Martí, máxima condecoración estatal cubana.

De lo anterior se desprende que el gobierno de la Isla ha utilizado para su provecho el prestigio cultural de Cintio Vitier. Pero no se desprende, necesariamente, que Cintio se haya dejado utilizar mansamente. Como ha expresado en reiteradas ocasiones, su adhesión a lo que llama “revolución”, dimana de su discurso cristiano sobre la nación cubana, desde el humanismo y la ética, más que desde la política. E incluso ha asegurado que preferiría no ver una Cuba sin Fidel Castro, por lo cual no es raro que el mandatario haya sido uno de los primeros en felicitarlo, durante una visita de dos horas a su casa del Vedado, que Cintio definió a Prensa Latina como «una tarde inolvidable»,

Eliseo Alberto acaba de declarar en México: “Yo que soy tan crítico, pienso que si mi tío Cintio, que es más inteligente que todos nosotros, defiende la Revolución cubana, debo estar equivocado». Ignoro si hay en la frase un ejercicio de sorna; pero tampoco habría que negar la posibilidad de que sea Cintio el equivocado. De cualquier modo, quienes aspiramos a una Cuba plural y democrática no podemos menos que respetar y aceptar su adhesión política, y aplaudir un galardón merecido por su obra, y que es, sin dudas, un reconocimiento a la cultura cubana, esa que a todos nos pertenece y que no puede ser monopolizada por sectas ni partidos.

Por eso me resulta triste leer a otro intelectual cubano, el novelista Guillermo Cabrera Infante, Premio Cervantes y que bien merecería el Juan Rulfo, declarar: «No tengo nada que decir sobre la obra de Cintio Vitier porque nunca la he leído y, además, no considero que sea un crítico. Lo conozco como miembro del Grupo Orígenes y ahora como parte del Poder Popular en Cuba, pero no tengo idea de su obra ni de su trayectoria literaria, que imagino es lo que el Premio Juan Rulfo quiere destacar y no su actividad política». Si desde Lunes de Revolución fue un crítico feroz a los origenistas fue porque, seguramente, los había leído. Por ello me resulta tan difícil de creer su absoluto desconocimiento de la obra de Cintio, en especial de Lo cubano en la poesía. Si su declaración, como sospecho, parte de consideraciones estrictamente políticas, es un triste ejemplo de fundamentalismo anticastrista que ojalá no predomine mañana en la Segunda República (ahora que tanto se habla de la primera). Más triste, si cabe, al provenir de un autor emblemático de nuestra cultura, lectura obligada de cualquier cubano, sin importar su pelaje ideológico.

Confiemos en que mañana podamos aplaudir sin reservas los triunfos merecidos por el buen hacer de cualquier compatriota, sin preguntar primero en qué partido milita, dónde vive o qué dioses reverencia. Por lo pronto, y desde aquí, mis más sinceras felicitaciones a Cintio Vitier.

 

“Cintio Vitier: Interpretaciones”; en: Cubaencuentro, Madrid, 12 de julio, 2002. http://arch.cubaencuentro.com/cultura/2002/07/12/8917.html.





Jesús Díaz: las palabras halladas

3 05 2002

La escueta nota de algún diario consignará hoy la noticia: Jesús Díaz, escritor y cineasta cubano, nacido en La Habana en octubre de 1941 y presidente de la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana, acaba de morir en Madrid a los 61 años.

Pero bajo esas escasas líneas hay demasiadas palabras. Las precoces palabras de Los años duros, su emblemático volumen de cuentos con el que no sólo obtuvo el Premio Casa de las Américas a los 25 años, sino el privilegio de inaugurar una nueva era de la narrativa cubana. Las palabras de Las iniciales de la tierra, la novela que despertaría un inusual fervor entre los lectores de la Isla. Las palabras como espejos múltiples que componen La piel y la máscara. Las palabras perdidas que dan título a la que posiblemente sea su mejor novela. Las palabras tragicómicas de Dime algo sobre Cuba. Las palabras vertiginosas de Las cuatro fugas de Manuel, su última novela, donde la carne de la ficción es apenas una delgada piel, tensa y pulida, sobre la osamenta de la realidad.

Los miles de palabras que aún contienen las revistas que fundó: Pensamiento Crítico, que intentara reflexionar el entramado de la Revolución Cubana; El Caimán Barbudo, hogar de varias generaciones de creadores, y Encuentro de la Cultura Cubana, este espacio plural que a sus seis años de vida tiene el privilegio de ser la revista cubana más vilipendiada (en público) y más leída (en privado) dentro de los confines de la Isla

Bajo las pocas palabras de esta nota están todas las palabras de sus decenas de guiones, sus once documentales y sus dos largometrajes de ficción. Las palabras pronunciadas o escritas en cientos de conferencias y artículos. Las polémicas palabras de Los anillos de la serpiente, que hizo explícita su ruptura con las autoridades de la Isla, inaugurando esa suma de palabras destinadas a prefigurar esa Cuba posible a la que todos aspiramos.

Jesús Díaz ha abandonado, a los 61 años, el espacio físico, la geografía de Madrid. Sus amigos podemos constatarlo, sin resignarnos a creer del todo la noticia. Ha abandonado las estadísticas, los censos, los registros documentales. Se ha adentrado en la región más transparente de la cultura cubana. Y en su nueva geografía le acompañan El Rojo; Iris, la que volvió desde Miami en busca de sus dos hijos; el dentista Stalin Martínez, balsero de azotea; los supervivientes de los años duros que llegaron a rubricar las iniciales de la tierra; le acompaña Manuel, que ya no huye. Y le acompaña la memoria de sus compañeros, su familia, sus amigos, sus compatriotas, los que hemos transitado con él un tramo del camino, e incluso la memoria de sus enemigos, que ahora no podrán librarse nunca más de su recuerdo. Le acompañan, en suma, todas sus criaturas, y las que sus lectores de hoy y de mañana, fraguamos con la complicidad de sus palabras.

De modo que, aún cuando sea inapelable su cronología, sería falso decir que Jesús Díaz descansa en paz. Sus palabras y nuestra memoria no se lo permiten.

 

“Jesús Díaz: las palabras halladas”; en: Cubaencuentro, Madrid, 3 de mayo, 2002.http://arch.cubaencuentro.com/cultura/noticiero/2002/05/03/7725.html