El alma del Alma Mater I (La universidad hoy. El ingreso)

29 04 1990

Para la elaboración de este trabajo fueron consultados funcionarios del Ministerio de Educación Superior (MES), dirigentes de la UJC y la FEU, y estudiantes de Ing. Química, Lic. en Derecho y Psicología y Facultad Preparatoria de la Universidad Central de Villa Clara (UC), de Lic. en Economía e ingenierías Forestal y Geológica del Centro Universitario de Pinar del Río (UPR), de Lic. en Diseño Industrial y Diseño Informacional del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI), y de Lic. en Derecho, Psicología, Biología, Matemática, Cibernética, Artes y Letras, Química y Farmacia de la Universidad de La Habana (UH).

La universidad es, en el mundo contemporáneo, una institución conmocionada por los cambios, abocada a transformaciones impostergables en el siglo de la electrónica y la informática. Caen viejos muros y aparecen nuevos horizontes, imprevisibles ayer. En un país como Cuba, que cuenta ya con 290 000 estudiantes universitarios y 320000 graduados (3,2% de la población), entre ellos 20 500 profesores, ¿no era lógico que Somos Jóvenes se interesara por saber qué ocurre en las universidades cubanas? Del pe al pa.

Ahí va eso.

 

¿Qué es vocación?

Luis del Toro (J’ del Dpto. de Ingreso, MES): Te voy a hacer una historia: Una muchacha no pudo terminar el preuniversitario por problemas familiares y lo concluyó en Fac. Obrera. Vino a verme y me preguntó: ¿Cómo podría estudiar medicina? Yo le respondí: Sólo por el Destacamento Médico del pre diurno o a través de la Orden 18, proveniente del Servicio Militar. Poco después vino con su uniforme verde. Se había incorporado al Servicio Militar Voluntario. Como al año regresó con su uniforme del Destacamento. Pero ese es un caso entre 48000 estudiantes que terminaron el pre ese año.

Eso es vocación.

Yo creo que depende de la formación  en tu medio familiar, de tus resultados docentes. Aunque hay estudiantes que salen muy bien en Matemática y Física y su mayor interés es hacia las humanidades. Creo que ningún estudiante en primer año de la carrera sabe si le gustará o no. Eso lo sabe de tercer año para arriba. Y si te pones a revisar las solicitudes,  encuentras muchas que no tienen ninguna lógica: Historia del Arte con Computación, Ingeniería Geofísica y Derecho en la misma boleta. Se critica el libro ¿Qué vas a estudiar?, a veces con razón, pero muchos no se han sentado ni siquiera a leerlo. Y yo preguntaría: ¿Cuántos han ido a las puertas abiertas que han convocado los centros universitarios? ¿Cuántos se han  dirigido por su cuenta a un centro  para pedir información? Nadie se la iba a negar. En todos los centros hay un buró de orientación vocacional.

No es fácil pasar por encima de una tradición paternalista que  le han formado en la educación precedente: Siéntate y espera, que todo te lo vamos a dar masticadito

Luis del Toro: Vamos a pensar en el pre ideal, donde  vayan todas las conferencias de todas las carreras. Después de la sexta, nadie sabe lo que va a pedir. Todo el mundo te dice que lo suyo es la maravilla. Y la confusión tiene lugar en pleno doce grado, pero si lo haces en décimo, mucha gente no va, porque todavía no están para pensar en eso.

 

Y hablando de preuniversitarios…

 

Luis del Toro: Mira, eso de por qué no existe un preuniversitario de letras, si existen de ciencias exactas, se ha planteado con fuerza por la FEEM. Hay razones: El año pasado se dieron ocho mil y pico de plazas en Ciudad de La Habana, y de ellas sólo 890  fueron plazas de Letras. Si hubiéramos hecho un pre de letras, esos estudiantes sólo habrían podido  competir contra esas 890 plazas, sin otra opción. Y para esas plazas hubo 11 800 solicitantes.

 

¿Cómo se planifican las plazas?

 

Luis del Toro: Hace poco el decano de la Fac. de Enseñanza Dirigida  de España nos decía que lo más importante de nuestro sistema es el cálculo de la cantidad de profesionales que vamos a necesitar en un período dado. La cifra que baja la Junta ha demostrado no contemplar todas las necesidades. Por eso se emplea como base, pero modificada con lo que nos hacen conocer los usuarios de esos profesionales: organismos, ministerios, etc. Con el MINAGRI y el MINAZ se coordina directamente, porque han levantado municipio por municipio sus necesidades de profesionales, con una perspectiva de 5 años y a razón  de cuántos por año. Las Tunas, en especial, ha hecho un trabajo muy serio: sus necesidades de profesionales en perspectiva en todas las ramas, sector por sector.

)Y si a alguna provincia no le hace falta un físico, pero da la casualidad que tienen al Einstein cubano graduándose de pre?

Luis del Toro: En todas las provincias del país hay por lo menos una plaza de cada profesión, aunque no se requiera de inmediato en el territorio. Aunque hay profesiones que ya en el país están al borde de la saturación. Periodismo, por ejemplo. Y se acercan a la saturación: geología, minería, geofísica, informática, SAD. Eso es también consecuencia del nivel de eficiencia que va alcanzando la educación superior, porque los planes se hacen contando con un nivel de eficiencia, y si aumenta más de lo previsto, introduce modificaciones. Periodismo está en más de 70% de eficiencia, lo que nos ha obligado a hacer con el DOR un estudio de cuánta gente está en edad de retiro, y la necesidad exacta de formación de profesionales dada la perspectiva de desarrollo. En el caso de Psicología estamos tratando, para explotar de un modo más amplio a los graduados, de colocar sicólogos en la comunidad, en los centros de trabajo. Hay una gran demanda de graduados de Historia, por ejemplo, en las casas de cultura y museos, pero no hay fondo salarial para cubrir esos empleos.

 

¿Entrar o no entrar?

 

Luis del Toro: Puede haber un estudiante que pida una sola cosa en su boleta. Si no lo coge, se deja como pendiente. Y en segunda vuelta, si quedara una plaza, se le ofrece. Aunque siempre insistimos en una cosa: muchas veces la vocación del estudiante no es estar preparado para una carrera específica, sino para un grupo de profesiones o para ingresar al nivel superior en cualquier carrera…

Eso sí es una vocación de perfil ancho (pienso yo).

…También porque conocen que ingresando en una carrera se pueden trasladar, presentarse a examen de concurso. Todavía, en los años que llevo trabajando aquí, no se ha dado el caso de un estudiante que no reciba la carrera apetecida y decida no ingresar en la educación superior y presentarse directamente al examen de concurso o acudir al servicio militar para optar por la orden 18.

Puede que un joven que no ingrese a la carrera que quería, se desaliente, pero al menos ingresó en la educación superior. En el primer semestre de segundo año, si tiene como promedio cuatro puntos, puede solicitar su traslado.

¿Qué objetivo tienen los cuatro puntos?

Luis del Toro: Que el estudiante se esfuerce, que trate de adquirir el mayor número posible de conocimientos y el reconocimiento social que se deriva de su rendimiento. Ya en esa circunstancia puede pedir traslado, pero lo piensa mejor. Salir de una carrera donde ha obtenido un reconocimiento, para empezar otra desde cero. Se trata de inducirlo a reflexionar más sobre el traslado. También hay otra opción: el examen de concurso para reingresar. Está el traslado de excepción, que pueden pedirlo en primer año los estudiantes que tienen 4,5 o más.

Muchos estudiantes usaban el Pedagógico como puente para pasar a otras carreras, sobre todo de Letras

Luis del Toro: Desde 1988 eso es imposible, porque son las únicas carreras desde  las cuales es imposible trasladarse. Dentro del Pedagógico, sí, pero no hacia otras. Bueno, solo a través del examen de concurso. Se ha dicho que hay un por ciento de traslados que es posible aprobar. Es una práctica habitual, porque al parecer el decreto no existe.  Pero aunque no haya un por ciento admisible de traslados sobre matrícula, sí hay limitaciones, porque las capacidades de cada especialidad tienen que ver con la disponibilidad de plazas laborales, número de alumnos por profesor, etc. No se puede permitir, por ejemplo, que cien alumnos se trasladen a Periodismo. En ingenierías de alta demanda y agronomía, se pueden aceptar traslados casi ilimitadamente. En otros casos, se hipotecaría el futuro de esos mismos estudiantes. Trasladarse es un derecho del estudiante que no se puede vetar, salvo que los vete la FEU o la UJC en caso de pésima trayectoria.

¿Qué sentido tiene en esas condiciones retenerlo? ¿Como castigo?

Luis del Toro: No. El derecho al traslado hay que ganárselo. Además, ningún centro admitiría un estudiante con aval negativo. No se quite el caso de arriba. Haga un trabajo educativo.

 

El examen de concurso

 

tiene las mismas características que el de ingreso. Usted compite contra  un escalafón de solicitudes y puede alcanzar la plaza  o no por esta vía. Si la alcanza, se le da traslado de carrera. Si un estudiante hace un rechazo brutal a la carrera, tiende a causar baja. Nosotros le aconsejamos siempre que espere, porque a la educación  superior se puede reingresar una sola vez. Lo mejor es pedir licencia, hacer un examen de concurso y trasladarse por esa vía.

 

¿Inventar un vocacionímetro?

Hablábamos antes de la vocación, y yo reflexionaba si no será recomendable crear en la enseñanza precedente una asignatura que oriente no sólo hacia la búsqueda  de su propia vocación, sino también hacia una visión más global de la contemporaneidad, que lo ilustre  en todas las facetas que le ofrece la vida, más allá de la Física, la Química y la Matemática que recibe. Una asignatura que le permita conectar continuamente la ecuación de segundo grado o las leyes de Newton con una máquina, con un instrumento, con la realidad extradocente. Claro, haciendo del profesor un maestro, porque no hay mejor creador de vocación que un buen maestro. Y pensaba también en que toda persona tiene una vocación profunda que no siempre descubre, ni sospecha. Una vocación que puede proceder de un libro leído a los ocho años, la incidencia de los padres, un suceso fortuito o quién sabe cuántos accidentes mínimos, intangibles. Creo que ayudaría a descubrirla la existencia de centros de evaluación y orientación de aptitudes, que descubrieran a los estudiantes para qué están mejor dotados. A usted le encanta la arquitectura, por ejemplo, pero no tiene sentido del espacio.

Luis del Toro: Ese podría ser el tema de una candidatura. Pienso en Japón, donde se prospectan genios y se dirigen hacia profesiones especìficas. Nosotros lo hacemos, pero artesanalmente. Tuvimos dos casos de muchachos que habían obtenido Metalurgia. Uno era el primer lugar en la Olimpiada Iberoamericana de Matemática y el otro, el tercer lugar en la de Informática. Al evidenciarse su condición de genios tuvieron una respuesta dentro del sistema: Se les dieron las carreras adecuadas. Hay profesiones como Derecho, Psicología, Diseño, Arquitectura, que tienen pruebas de aptitudes, muy rigurosas en el caso de las especialidades nucleares, dado que el aprobado (con nota mínima muy alta) de una prueba es el pase a la siguiente. Pero para eso nada más, empleamos casi dos meses, afectamos las tareas del campo, la docencia.

 

Un sistema

es lo que pretendemos. Convertir el ingreso en un sistema sin grietas.

¿Son imposibles entonces los fraudes en el sistema de ingreso?

Luis del Toro: Evalúa tú mismo: Los que elaboran los exámenes de ingreso entran al local sin nada. Allí tienen todo lo necesario. Cuando terminan, los compañeros de protección guardan en valija sellada todos los materiales utilizados, y así día por día hasta que terminan de confeccionarlos. Después se hace un solo original, se sella, se lleva a la imprenta, creándose un dispositivo especial de seguridad. Se reproducen de esta forma los exámenes, se cuentan, se empaquetan, se sellan y se envían a las comisiones de ingreso. En el momento del examen, se abren delante del jefe de la sede, del funcionario que está por la comisión provincial y de un estudiante. Se cuentan los exámenes y se reparten. Se empaquetan los en blanco y los utilizados después de terminadas las pruebas, se cuentan de nuevo y se sellan. El tribunal de calificación donde se envían las valijas está compuesto por profesores de la educación media y de la superior, de modo que cada uno califique una sola pregunta. Los profesores de un municipio jamás califican los exámens de su municipio. Un profesor pasa las notas y las ordena, otro suma y el presidente  del tribunal hace revisiones aleatorias de esas calificaciones. El jefe de todos los tribunales también hace muestreos sorpresivos cuando se está trabajando, y no se pueden sacar los exámenes del local. También los exámenes de concurso se muestrean aletoriamente y las reclamaciones se solucionan  por un tribunal distinto del anterior, discutiéndose personalmente con el estudiante.

¿Hay entrada a la universidad sin pruebas de ingreso o aptitudes?

Luis del Toro: Los únicos sin prueba de ingreso son los trabajadores que se benefician con el artículo 15 del decreto 92. Incluso se maneja que se le de en el futuro sólo a los que están en curso para trabajadores. El MININT incorpora 5‑7 combatientes anualmente a su universidad y para los que van al extranjero la prueba de ingreso es la preparatoria, que tiene hoy  una eficiencia de un 70%.

Pedro Hallinton Martínez (Fac. Preparatoria, UC): Pasar la preparatoria no es fácil. La matrícula empezó en 150 y quedamos 110 en cinco meses.

Luis del Toro: Pero eso son 280 plazas en todo el país.

¿Tan pocas?

Luis del Toro: En años anteriores se hicieron reducciones del plan, porque no lográbamos llenar las plazas que esos países nos ofrecían. También tenemos 15 plazas directas para la Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores, 15 para la de ciegos y 15 para la de sordos, todas en CPT. Todos, menos los limitados físicos y motores, por razones obvias que les dificultan el traslado, renunciaron a esas plazas y están entrando por la vía normal. Todos ellos hacen exámens de ingreso.

¿Y plazas directas a organismos?

Luis del Toro: Teníamos para la pesca, cultura, ICTV‑FAR, cursos ICRT‑ISA y algunas carreras en el exterior. Convenios específicos. Todos para trabajadores. Eso  se está revisando. También se dan algunas plazas por encima del plan para resolver problemas locales, pero nadie puede enviar un estudiante a la universidad sin que nosotros revisemos el expediente. Y toda boleta de matrícula tiene que contar con mi firma, con la del ministro, la del rector correspondiente, más los documentos que justifican la emisión de matrícula. Para ingresar de modo fraudulento habría que comprometer a demasiada gente, pero aún así, el MES comprueba año por año la matrícula. Hasta ahora no ha sido sancionado nadie por otorgar plazas indebidamente.

 

Todavía hay detractores…

del examen de ingreso?

Luis del Toro: Pregúntale a los muchachos.

Enrique Pérez Cruz (Ing. Química, UC): Actualmente  entran a la universidad los que están más preparados. No por un alto promedio que no reflejaba los conocimientos. Los estudiantes de primer año están más preparados  que nosotros.

Marcial Dacall (Lic. Informacional, ISDI): Las pruebas de ingreso tienen ahora un mayor rigor, por eso el  índice de retención aquí pasa del 90%. Eso es calidad del ingreso.

Michael Vega (Lic. Derecho, UC): La prueba de ingreso favorece a los estudiantes de vocacional. Antes de haberla instituido habría que perfeccionar el sistema de educación media y secundaria.

Lisvet López (UC): Las pruebas están de acuerdo con el nivel promedio que se imparte en todos los preuniversitarios.

Isis Leyva (Psicología, UC):  Las pruebas son un éxito, pero hay que adecuarlas. En Psicología se hacen PI de historia y no de biología, obviando la base genética de la psiquis humana. Pero no se podía esperar por un perfeccionamiento de la enseñanza media que viene andando desde hace años. Aquí entraban 150 a la Fac. de Eléctrica y terminaban segundo año 50. No se podía esperar.

“El alma del Alma Mater (I)”; en: Somos Jóvenes, nº 125, La Habana, abril, 1990.





El síndrome social del síndrome (el SIDA en Cuba)

29 04 1990

El soldado concluye de vestirse mientras la mujer, semiacostada en el camastro, cuenta los billetes, mientras el mismo día, varios años después, el otro hombre, de traje cerrado y oscuro a pesar de la resolana, anuncia a un grupo de vacilantes, en una calle de Little Rock, Arkansas, que el Armagedón ha llegado, mientras el soldado mira por última vez los pechos que emergen, como oscuras balas de cañón, de la camisola desleída, mientras el otro hombre anuncia que los fornicadores y pervertidos serán castigados, mientras el soldado sale cerrando la puerta, que hace cimbrar todo el esqueleto de la choza de adobe, mientras el otro afirma que pederastas y drogadictos serán aniquilados por la ira del Señor, mientras el soldado cruza sigiloso la cerca del campamento y alcanza su litera y se acuesta entre sonrisas cómplices que no alcanza a ver en la oscuridad, mientras el otro brama, ante la pequeña concurrencia que se ha congregado en Little Rock, Arkansas, que sólo los elegidos que abracen su fe podrán salvarse, mientras el soldado va durmiéndose mientras repite que el teniente no me cogió, no me cogió, no me cogió; porque no sabe que algo mucho peor que el teniente lo ha cogido.

 

Dos puertas de entrada

A inicios de 1986, un hombre que había regresado de una misión en África, se presentó en un hospital de La Habana quejándose de ciertas dolencias aparentemente inexplicables. Practicado uno de los pocos kits que por entonces había, resultó el primer seropositivo detectado en Cuba. Después aparecerían otros, contagiados en zonas hiperendémicas en fechas tan tempranas como 1976, y una cadena de transmisión homosexual que proliferó en la ciudad de Cabaiguán.

Haciendo caso omiso a aquel artículo del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, que se refería al SIDA como enfermedad de drogadictos, prostitutas y homosexuales en sociedades corruptas, enfermedad que jamás llegaría a Cuba, el SIDA había entrado.

Desde antes que apareciera en Cuba, cuenta el Dr. Jorge Pérez, director del Sanatorio de Santiago de las Vegas, “Nos empezamos a preparar, a recibir literatura, revistas científicas. Y mandamos a un especialista, el Dr. Millán, a trabajar a Francia con el Dr. Gentillini y el Dr. Rosenbaund, del servicio anti infeccioso de Francia, que desde el inicio estuvieron en contacto con el SIDA. El Dr. Millán regresó en el 84 y fue el primer médico entrenado en esto. De inicio, el pesquisaje de los internacionalistas infectados se hacía en un piso del Hospital Naval. Al principio, se prohibía a los infectados comentarlo. Debían decir que tenían hepatitis B. Cuando se hizo el sanatorio fue para dar mejor atención a personas que iba a durar dos años. Sin embargo, yo tengo personas aquí infectados desde hace catorce años y no están enfermos, sólo son portadores”, concluye el Dr. Jorge Pérez.

 

Períodos de incubación

Ahora se esperan períodos de incubación más largos mientras mejor sean medicamentados. La incubación de los tratados por AZT tiene una media de 13 años. El interferón cubano, por ejemplo, es capaz de prolongar el período de incubación en cinco años. En Cuba, la infección se comporta como en un país desarrollado, con excepción de que el sarcoma de capos (manchas en la piel) no es frecuente. Como la adecuada atención fue prolongando la vida de los pacientes, se hizo necesario pasar al sistema sanatorial.

 

Pero antes

se puso en práctica un sistema costoso y altamente eficiente de detección: Pruebas a todas las donaciones de sangre, a los combatientes que arribaban de África y a todas las poblaciones de riesgo; a cada ingreso en un hospital, a cada embarazada, chequeos para empleo, pesquisajes opcionales a poblaciones abiertas que quisieran hacerse la prueba. En total, 16 millones de pruebas practicadas. El resultado: sólo 9 casos de transmisión por transfusiones, vía que desde hace años ha sido totalmente eliminada, y ninguna muerte por SIDA fuera del sistema de salud.

 

 El primer sanatorio

fue creado en 1986, en la finca Los Cocos, al sur de La Habana. Cuando es detectado, al seropositivo se le recluye en el sanatorio, no opcional, sino obligatoriamente. Allí recibe habitación —a lo sumo dos pacientes por pieza en apartamentos con sala, cocina, baño, refrigerador, televisor y aire acondicionado—, generalmente en “Los edificios”, la zona más humilde, de donde con el tiempo y de acuerdo a su conducta personal, así como las bajas que se presenten, será promovido a “El Arcoíris” o al más lujoso “Marañón”. Ya en éste, se trata de casas muy confortables en una zona tranquila y arbolada.

 

Césped, árboles y silencio, y altas verjas.

El sistema médico está estructurado por zonas y funciona las 24 horas: psicólogos, sociólogos, médicos de las más diversas especialidades y el más moderno equipamiento. Al seropositivo se le practica una entrevista, que se repetirá más tarde. Aún cuando no están obligados a hacerlo, la mayor parte de los entrevistados declaran su cadena de relaciones sexuales, de entre los cuales aparecerán el o los posibles emisores y contagios sucesivos. Según el Dr. Jorge Pérez, se trata de entrevistas, sin forzar a nadie. Se le convence. Es la misma técnica empleada para cualquier enfermedad de transmisión sexual. El estudio es muy detallado. Hay quien no sabe cuándo ni a través de quién se infectó. Se indagan entonces los contactos desde que tuvieron su primera relación sexual hasta llegar a la fuente. Si una prueba es dudosa, se repite a nivel nacional. En el período pre serológico, en algunos casos (raros, porque la sensibilidad de la prueba es grande) da negativa.

Como en su primera entrevista a veces el enfermo está bajo el shock del conocimiento de su enfermedad, se re entrevista en el Sanatorio, cuando ya conoce el riesgo y la responsabilidad con los demás que significan ser portador. Declarar los contactos es una obligación moral, no legal. Como hacerse el análisis es voluntario, pero casi nadie dice que no.

—Los pacientes afirman que hay muchos seropositivos en la calle, ¿Qué usted cree de eso, Dr. Jorge Pérez?

—Nosotros localizamos a un contacto cada tres meses. Ellos dicen que ocultan contactos, y lo sé: un 10% de los contactos son ocultados. Pero, estadísticamente, la probabilidad de que esos contactos ocultos estén infectados es mínima. Ninguno ha fallecido hasta hoy de SIDA fuera de aquí.

En el sanatorio, los pacientes reciben íntegro su salario (o una pensión de 110 pesos a quienes no trabajaran, como es el caso de los estudiantes), una dieta de 5.500 calorías diarias, la medicamentación más adecuada para cada caso —750.000 dólares por año en medicamentos importados—, más una buena cifra en productos nacionales y la garantía de óptimas condiciones materiales. Cada paciente cuesta al estado cubano 36 pesos por día.

Durante un congreso en Ámsterdam, los enfermos volcaron los stands de algunas firmas en protesta por los precios de los nuevos medicamentos. Aquí, en cambio, muchos pacientes reciben cada día entre 1 y 6 tabletas de AZT (acidotimidina), que detiene la replicación del virus, a un costo de dos dólares por cápsula. Reciben interferón —alfa recombinante y gamma interferón— en diferentes dosis; el factor de transferencia, de producción nacional. Sólo el tratamiento de una criptococosis cuesta 20.000 dólares, y un tratamiento de foscarnet, 23.000. Se ofrecen algunos tratamientos con medicina verde: Cápsulas y preparados liofilizados, infusiones a base de mangle rojo, áloe, cáscara de almácigo e incienso (antiviral).

Si la calidad material de vida elimina el riesgo de stress que dada la crisis económica es tan frecuente entre la población cubana; el confinamiento crea un stress adicional: la noción subjetiva de libertad ha sido suprimida. No se trata de un asunto meramente teórico. Cada enfermo tiene derecho a vivir, pero también a querer vivir. Sin la férrea voluntad vital, puede ocurrir lo que refiere el Dr. Claudio Loyd para los casos de enfermos en fase terminal:

—Lo sacas de la enfermedad, le das ánimo y lo devuelves a una vida con cierta calidad. Reincide en la esperanza. Pero cuando se cansan o se deprimen y se dejan morir, no duran nada.

Cabe apuntar que los enfermos cubanos también carecen de otra “libertad”: la de irse consumiendo hasta la muerte sin ninguna ayuda de sus Estados, incluso algunos muy ricos. Pero

 

No es un confinamiento absoluto

Los recién ingresados tienen pases cada fin de semana con un acompañante, que será su sombra noche y día desde que salen del sanatorio hasta que regresan. Una vez que han transcurrido seis meses de ingreso, una comisión integrada por psicólogo, sociólogo y médico evalúa la conducta del paciente. Si se le considera “garante”, es decir, incapaz de propagar irresponsablemente su enfermedad, un familiar firma un documento haciéndose responsable de su conducta y desde ese momento puede salir solo los fines de semana. La condición de garante puede obtenerse pero también puede perderse por fugas del sanatorio, conductas que se juzguen inadecuadas, etc. Condición reversible.

 

Pero al principio

la institución tuvo un carácter militar. No había pases, la disciplina era inflexible e incluso un director llegó a decirle a un seropositivo:

—Ya tú no eres Frank Aragüí, ahora eres el 77. El mundo se acabó para ti. De aquí nada más se sale con los pies por delante o curado.

Estaban obligados a decir a sus familiares y amigos que padecían hepatitis B. Hablar de SIDA estaba prohibido, como si se tratara de un secreto de Estado. Habían contraído una suerte de enfermedad “capitalista” que los degradaba a estigmas nacionales: homosexuales, pervertidos. Mezcla de ideología y machismo.

—Al principio —cuenta uno de los pacientes más viejos—fue muy duro. Fíjate que el primer director me dijo: Capitán, habitúate a que ya no eres ni capitán ni soldado; ahora eres sidoso. Los escolares que pasaban por la carretera nos gritaban maricones y yo no lo soy. Nos trataban como si todos fuéramos unos delincuentes sexuales.

Con frecuencia los llevaban de paseo en ómnibus de altos vidrios polarizados, para “ver la vida como desde una pecera” porque estaba terminantemente prohibido bajarse. Tanto pavor infundían las siglas SIDA, que fue necesario pagar un plus de 100 pesos sobre el salario a cada trabajador para que aceptara un puesto en el sanatorio, condición que se ha mantenido. Hoy, los sanatorios (trece en total, que serán pronto quince, situados en casi todas las provincias de Cuba) constituyen una

 

Micro sociedad,

cuyo mayor problema es ser un segregado de la otra, o como afirma un paciente al ser interrogado: “La peor ley de esta sociedad es que no estamos incorporados a la otra”. Una micro sociedad que funciona como un organismo socio sicológico complejo. Integrada por personas estresadas por el carácter de su enfermedad, que ven pronto destruirse su esquema tradicional de vida, que ven su privacidad interrogada, puesta al descubierto, e incluso estigmatizada por una zona de la sociedad. Enfermos con mínimas posibilidades de manipulación de una enfermedad por ahora no curable, y que adquieren, a edades muy tempranas, una percepción mortal de la vida, que inclina a muchos, incluso a ateos hasta ayer militantes, hacia una religiosidad dictada por su indefensión.

 

“Yo pertenezco a la religión de Orula,

o lo que la gente llama la santería”, afirma Rigoberto. “Cada vez que yo necesito dar un toque de santos, hacer una fiesta, me dan pase. Sobre todo en enero, que es mi cumpleaños, y en septiembre, que es la velada”.

Asistimos a una misa bautista en pleno sanatorio, y notamos la concurrencia de jóvenes. No es un caso aislado. Diversas iglesias hacen labor de proselitismo, confortan a los pacientes, los agrupan, les dan un sentido gremial, de pertenecer a una sociedad y no de ser el segregado de la sociedad a la que antes pertenecían. Ofrecen una fe a quienes perdieron o están en trance de perder la otra.

En cambio, Ulises, militante de la Unión de Jóvenes Comunistas, se queja de la falta de espíritu grupal y organicidad de los militantes: “¿Será que los comunistas no somos ni una religión?”.

 

Pero no es sólo la libertad

o la noción de libertad lo que se pone en juego. Las condiciones de confinamiento crean problemas adicionales, a veces muy graves. Teniendo en cuenta que en Cuba la respuesta mayoritaria de la población a los afectados es el respaldo, la efectividad, la protección y, a veces, la sobreprotección; la extracción del seno familiar implica conflictos como los apuntados por la sicóloga María Isabel:

—Los jóvenes, a la vez que los sacas del medio familiar, empiezan a presentar problemas, desajustes.

Y eso se agrava por el hecho de que si aún la mayoría de los hospitalizados están entre 20 y 29 años, ya los nuevos casos son abrumadoramente jóvenes de 15 a 19 años.

 

La reinfección

Dada la juventud de los nuevos ingresos, la ruptura de los nexos (y límites) familiares, su mayor actividad sexual (y, en ocasiones, promiscuidad), hacen que los problemas de reinfección se conviertan en algo serio y delicado.

—La reinfección tiene el riesgo de ingresar al organismo cepas más patógenas que las originales — explica la Dra. Mirta Fraga—. Hay cepas más y menos virulentas (más rápidas y más lentas). En pacientes más antiguos que han sobrevivido, las cepas son más lentas, aunque también eso depende de cofactores: el sistema inmunológico del paciente, su fortaleza, modo de contagio, etc. Hay pacientes que han infectado a su esposa, ella ha fallecido y él permanece asintomático.

—¿Quizás como consecuencia de las mutaciones, los VIH más recientes serían más resistentes? —pregunto al Dr. Arsenio, epidemiólogo.

—Tienes razón en parte. Hay, sobre todo entre los jóvenes de sexo en grupo con mucha promiscuidad, un grupo de cepas más agresivas con las cuales el paciente dura más corto tiempo. Y no es categórico, porque el estudio de secuenciación de cepas se está haciendo ahora. Y está muy directamente relacionado con la actitud que tenga la persona ante la vida y la enfermedad. ¿Por qué? Si te acuestas no con uno, sino con 10 seropositivos, llega el momento que no tienes una cepa, tienes 3. Tres virus diferentes. Y si no te tratas, además, el virus se vuelve mucho más fuerte. Dados los cofactores, la invasión es mayor. Más cepas, más replicación viral. Te estás reinfectando continuamente. Y junto con el VIH puedes recibir la hepatitis viral, que es un cofactor, el herpes simple, la sitomegalovirosis. Estás cargando a esa persona de otras enfermedades. En esas circunstancias, el virus acaba contigo, y rápido. Tenemos muertos de 17 años, de 19 y 20.

—¿Hay diferencia de capacidad inmunológica entre rangos de edades, digamos 15‑19/20‑29?

—Está por probar —responde el Dr. Jorge Pérez— No tiene que ser así. Quizás el sistema inmunológico de personas más jóvenes no está tan desarrollado como el de los adultos. A los 15 años el sistema debe estar total y completamente formado. Pero en seres humanos no se pueden hacer generalizaciones. Puede haber enfermedades, incluso hereditarias, que hayan deprimido el sistema. Y ser más susceptibles al virus.

 

Niños

Pero también “existen padres, madres o ambos, que tienen que abandonar a sus hijos al entrar al sanatorio. Y tenemos que atenderlos. Si hay familiares que se encarguen de los niños, se les confían. En caso contrario, pasan a escuelas internas. Y se dan mayores facilidades a los padres para que visiten a sus hijos”. De todos modos, no se trata de una atención normal. Y, sean cuales sean las circunstancias en que queden los menores, la reclusión de los padres es obligatoria.

—¿Y niños con SIDA?

—La vía materno fetal está descartada —responde el Dr. Jorge Pérez— por el análisis que se hace a las embarazadas. Tres casos ha habido de mujeres que han querido tener sus hijos a pesar de todo. Han salido enfermos y han muerto en dos, tres años y medio. Hay alguna posibilidad muy remota de que no salgan infectados. Nosotros siempre recomendamos no tener hijos en esas circunstancias. Hasta los 18 meses no se puede saber si el niño está infectado o no, porque nace con los anticuerpos de la madre. Normalmente, si nace con SIDA, el niño empieza a enfermarse al mes. Pero a veces se enferma a los 3‑4 años. En Guantánamo hay una niñita de 6 años con SIDA.

 

Más allá de la barrera

“Se llama la etapa SIDA cuando el individuo transgredió ciertos límites de inmunodepresión y se producen enfermedades oportunistas. Se habla del complejo VIH‑SIDA. Sintomático, asintomático. La clasificación se basa en la cantidad de linfocitos CD4 y las enfermedades que tiene el individuo”, nos comentan en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, donde destinan a los enfermos de SIDA (no los seropositivos) cuando son atacados por alguna enfermedad oportunista que entrañe peligro vital.

—Uno nunca sabe todas las enfermedades que vienen. Se conocen cuatro o cinco que son las más frecuentes y se hace labor de profilaxis, aunque no hayan aparecido.

—¿Cuál es el tiempo de permanencia de los enfermos aquí?

—Prolongada. No menos de un mes. Se hace difícil el control de la enfermedad. Se deja con régimen y cuando se comprueba que el tratamiento no le hace daño, se envía a su provincia. Si recae, regresa. Si fuera necesaria una unidad de terapia intensiva por deficiencia respiratoria progresiva o cerebral, se envía al Hospital Miguel Enríquez. Si fuera recuperable. Si no, no vale la pena. Aquí no tenemos los aparatos. En la nueva sede los tendremos.

—¿Aquí no se produce ningún deceso?

—Sí. Casos que no tienen aquellas insuficiencias y no necesitan sala de terapia se quedan aquí. A veces el VIH en estadios altos hace que el individuo se consuma, el slim desees descrito en Tanzania: se le da alimentación parenteral (por vena) dado que no absorben los alimentos.

 

Auto inoculación y crisis

Las actuales circunstancias de crisis profunda que vive el país, con lo que conlleva de crisis de perspectivas, incluso de crisis ética, moral, pueden explicar lo inexplicable: el caso de un grupo de jóvenes que se auto inocularon el VIH. Preferían vivir sin limitaciones unos pocos años, que continuar padeciendo su falta de expectativas. Los que no han muerto, ya están arrepentidos. Es un caso que el gobierno prefiere desconocer, de modo que cuando le pregunté al director del centro:

—¿Es cierto que ha habido casos de auto inoculación?

—Que yo sepa, no.

 

La ley

estipula que el Ministerio de Salud Pública está autorizado para confinar en caso de peligro epidemiológico, no sólo a enfermos del SIDA. Aunque hoy sólo se aplique a ellos. Está legislado.

Por peleas, fugas, etc., se remite al enfermo, por el tiempo que dure la sanción, a Nazareno, sanatorio donde el trabajo es obligatorio, los pases son cada 45 días y el régimen es más rígido (la medicamentación y la alimentación siguen siendo las mismas). Se necesita buena conducta para regresar al sanatorio. Por causas mayores —fuga de mucho tiempo, contaminar a alguien, hechos delictivos— se remiten al Combinado del Este, la prisión más grande de La Habana, donde hay un pabellón especial para los seropositivos (que mantienen sus condiciones de alimentación y medicamentación).

Aunque varios pacientes aducen que: “No hay ninguna ley que te prohíba fugarte de aquí. Si te escapas, aunque sea para ver a tu mamá que está enferma, te acusan de propagación de epidemia aunque no haya testigos, aunque no haya nadie infectado”.

—¿Un enfermo es acusable de difundir la epidemia sólo por una fuga, sin que haya pruebas? —pregunto al Dr. Jorge Pérez, director del Sanatorio.

—Antes de ser yo director, no sé. Hemos tenido sancionados. No muchos, pero comprobados, a los que se les ha aplicado el Decreto Ley 54. De modo que ilegal no es. En casos de indisciplinas menores, la comisión de disciplina quita pases. Hemos tenido casos de fugas por 15 días y hemos comprobado que el paciente no está en su casa.

Legislado está, pero la pregunta sería

 

¿Es moral?

Se aduce que el sistema implantado está dirigido a proteger los derechos humanos de la mayoría (los sanos) a costa del derecho a la libertad de la minoría (los enfermos y seropositivos), ya que es precisamente ese sistema el causante del bajísimo índice de SIDA en Cuba.

No se podría afirmar categóricamente que es sólo el sistema implantado el responsable de estos datos, concluye la OMS al analizar el caso cubano. Aunque una parte sustancial debe corresponderle. Pero al sistema sanatorial se añade la amplia red de serodetección, el comparativamente escaso contacto de los habitantes cubanos con extranjeros, su alto nivel de instrucción, la escasa drogadicción (prácticamente nula por vía intravenosa) y la vigilancia epidemiológica.

 

La propaganda

“La propaganda intimida a la población, no la educa. Al principio se dan un gran susto y de ahí pasan a la incomprensión. Y se puede enseñar sin amedrentar”, reflexiona un paciente.

“Quieren presentarnos como lo peor”, dice otro, “como la escoria de la sociedad y eso es mentira”.

Algunos religiosos afirman: “Le han dado la imagen al pueblo de que todas las personas que están aquí adentro son promiscuas”.

¿Justifica de alguna manera ese tipo de propaganda, ante la opinión pública, el sistema de confinamiento, convirtiendo a los enfermos en culpables?

 

¿Humanitarismo Vs. Paternalismo?

Algo se desprende de las opiniones de muchos enfermos: “No estoy en contra del sanatorio como sistema de salud, ni de la atención o la alimentación. Ni de lo que aporta al paciente en cuanto al conocimiento de su situación real. Pero si el sanatorio fuera opcional, yo no estaría aquí”.

“Hay quienes no se quieren ir, porque aquí se han hecho señoras y señores y exigen su carne tierna y a la hora exacta”.

“Que me dejen trabajar los años que me quedan. Si no, yo soy un hombre muerto”.

“Que sea el sanatorio un lugar de tránsito, de preparación para enfrentar la realidad, y regresar a la vida habitual, volviendo aquí para chequeos periódicos o cuando ocurra algo”.

Y no es una idea ajena a la dirección del sanatorio, pero, al parecer, su puesta en práctica es lenta. Demasiado. Quizás porque haría falta abandonar un esquema paternalista que presupone al estado capaz de determinar lo que mejor conviene a todos y a cada uno de los ciudadanos. A cambio, bien podría delegar en la responsabilidad individual. No confinar de antemano, previniendo las posibles transgresiones. Si todos los ciudadanos estuvieran presos, no habría asaltos, pero, ¿sería moral?

 

 El Período Especial,

momento de excepcional escasez en medio de la peor crisis que ha sufrido Cuba en los últimos decenios, añade un nuevo elemento a la ya compleja circunstancia: Dado que la escasez llega al grado de suministrar algunos huevos y una exigua cuota de picadillo de soya como casi exclusiva fuente de proteínas, el factor sobrealimentación se vendría abajo, poniendo en peligro la supervivencia. Pero aún cuando se asignara una cuota especial a cada seropositivo, ¿se avendría un enfermo a sobrealimentarse mientras sus hijos lo miran mal alimentados? Es difícil, aunque sepa que en ello le va la vida.

¿Cómo garantizar que medicamentos tan caros como necesarios se disloquen por toda la red asistencial del país, azotada por la falta de combustible y otras carencias, hasta llegar a los pacientes dispersos?

De cualquier modo, hay que dar voz y voto a los seropositivos. No puede existir un esquema único e igualitarista para todos.

 

¿Quién cuida a quién?

es la pregunta que se hacen los miembros del Grupo de Prevención, integrado por seropositivos, médicos, publicistas y profesionales de distintas esferas, y que se ha propuesto prevenir el SIDA y abogar por la integración a la sociedad de los afectados. Porque “hay que luchar contra el SIDA y no contra los que tienen SIDA. Y el sanatorio crea una falsa seguridad en la población sana. Piensan que todos los seropositivos están adentro, y muchos salimos los fines de semana sin un cartel en la frente. La balanza se mueve en el sentido de que nosotros somos los que tenemos que cuidar a los sanos y no los sanos cuidarse a sí mismos. Creo que es más humano educar a la población que encerrar a los seropositivos. Hasta hoy, no se han dado más que cinco casos de seropositivos del sanatorio que contagiaron a otros. En cambio, se detectan más de cien casos nuevos por año”.

 

1990 (no publicado por la revista Somos)

 





Perseguirlo y aniquilarlo

29 12 1987

 

Para la ejecución de este trabajo fueron entrevistados 135 jóvenes obreros, estudiantes, profesionales, deportistas, militares, trabajadores administrativos de 17 centros diferentes: Talleres de reparación de locomotoras de Ciénaga, Universidad de La Habana (UH), Escuela de Arrillería Camilo Cienfuegos (EA), Escuela Vocacional V. I. Lenin, Antillana de Acero (AA), Hospital Enrique Cabrera (HEC), Villa de Entrenamiento Cerro Pelado (CP), Secretariado Nacional de la FEEM (SNF), Preuniversitario Saúl Delgado (SD), IPU Pablo de la Torriente (PT), Escuela Tecnológica Hermanos Gómez (HG), Instituto Técnico Militar José Martí (ITM), Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE), Cubana de Acero (CA), Unidad de Técnica Canina de la PNR (UTC), Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) y en el Puerto Pesquero de Regla (PPR). En este último entrevisté a un magnífico grupo de jóvenes a los que debo una disculpa. Dado que por error nuestro se borró parcialmente la grabación de esa entrevista, nos vimos obligados a atribuir las partes que salvamos a un supuesto Liborio Pérez, aunque todos los entrevistados bien podrían llamarse Liborio Pérez.

Contrarrevolucionario es todo aquel que contradiga la moral revolucionaria, no se olviden de eso. Contrarrevolucionario es aquel que lucha contra la revolución, pero también es contrarrevolucionario el señor que valido de su influencia consigue una casa, que después consigue dos carros, que después viola el racionamiento, que después tiene todo lo que no tiene el pueblo, y que lo ostenta o no lo ostenta, pero lo tiene. Ese es un contrarrevolucionario, a ese sí hay que denunciarlo enseguida, y al que utiliza” sus influencias buenas o malas para su provecho personal o de sus amistades, ese es contrarrevolucionario y hay que perseguirlo con saña, perseguirlo y aniquilarlo. El oportunismo es una enemigo de la revolución y florece en todos los lugares donde no hay control popular…»

Ernesto Che Guevara

(18 de mayo de 1962)

Y decir esta frase siempre implicó predicar con el ejemplo. Corren aún de boca en boca, aumentadas por el tiempo hasta los umbrales de la memoria, anécdotas como la de cierta ocasión cuando, discutiéndose si alcanzaba o no la cuota de la libreta, alguien le señaló que seguramente él (el Che) tendría *ración extra+. Al día siguiente el Che regresó para decirle que sí, que *había tenido razón+, que hasta el día anterior *sin saberlo+, él *tenía+ una cuota especial. O su modesta casa, o sus reiteradas exhortaciones en el sentido de que vivir como el pueblo, al nivel del pueblo, agudiza la visión del dirigente sobre los problemas del país, lo acercan a la visión que el pueblo tiene de los problemas. O su rotunda afirmación:

«Desenterrar totalmente todo lo que signifique el pensar que ser elegido miembro de alguna organización de masas o del partido dirigente de la revolución, le permita a esos compañeros tener la más mínima oportunidad de lograr algo más que el resto del pueblo».

Más aún cuando se trata de un dirigente, porque: «Nosotros, dirigentes, sabemos que tenemos que pagar un precio por tener derecho a decir que estamos a la cabeza del país que está a la cabeza de América».

Este trabajo no requirió un extenso cuestionario. Bastó la frase del Che, que forma parte de un discurso a los combatientes del Ministerio del Interior. Fui leyéndola a grupos seleccionados al azar en diecisiete colectivos de las más diversas esferas. Mi única tarea fue la de organizar y editar sus opiniones e incluir algunas frases de José Martí, del Che y de Fidel Castro, que apoyan y complementan la definición del Che. Por tanto, en justicia, Martí, Fidel, el Che y esos 135 jóvenes (más del 60% militantes de la UJC) son los verdaderos autores de este trabajo.

Parece que lo dijo anoche

Mais Liliam Hamilton (Est. SD, Estudio‑Trabajo SNF): Parece que lo dijo anoche. Es como si el Che hubiera regresado anoche y hubiera ido a ciertos barrios o a la escuela al campo, a ver cómo los padres les traen a sus hijos cargamentos de cosas que no se ven en la calle y que no se pueden comprar en las tiendas. ¿ De dónde sale eso? Acabó con media humanidad con la frase esa.

Cadete Osmani Orta (EST. Ciencias Sociales, ITM): A esa frase del Che le ha faltado divulgación. Debería conocerla todo el mundo. Y quizás haya sido culpa de los mismos que él señala que no se haya divulgado, porque los perjudica.

José Raúl González (Est. Ing. Hidráulica y Viales, ISPJAE): Esos no están construyendo el socialismo, sino el sociolismo. O su socialismo.

Cadete Osmani Orta (ITM): El mercenario está en todas partes, decía Fidel. Mercenario no es sólo el que desembarcó por Girón. Esos también son mercenarios.

Bárbara Salgado (Secretaria, MINREX): Gracias a los honores que les dio la revolución por sus méritos pasados, algunos empezaron a acomodarse, a tener una vida aburguesada. Hay que dar el paso al frente para que eso no ocurra nunca más. No sabemos qué pensaría el Che de haber visto esto. Es muy triste.

 Y otros sin ni siquiera méritos pasados, que son los más.

Andrés Hernández (Tornero, CA): La juventud ve eso y dice: Nosotros trabajando para echar palante la economía del país, y estos vacilando, gastando las divisas que nosotros producimos.

José Martí: De altar se ha de tomar a Cuba para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal para levantarnos sobre ella.

Juan Carlos Pérez (Est. Periodismo, UH): Vemos barrios donde se vive en condiciones muy difíciles, de promiscuidad. En cambio, vemos a funcionarios viviendo en la opulencia.

Fidel Castro: Sabemos de gente que busca privilegios a toda costa, que desvía recursos.

Alexis Triana (Est. Periodismo, UH): ¿ Por qué tiene que haber una piscina en una casa normal? ¿ Cuántas piscinas tenemos en el país para permitírnoslo? En el socialismo las desigualdades sociales se mantienen, pero tiene que haber una tendencia a equiparar los niveles de vida, a ir superando las diferencias sustanciales.

Pedro Pelayo (Est. Periodismo, UH): Y no son sólo dirigenticos. Son ministros y altos funcionarios. Porque el partido es inmortal, y eso lo sabemos, pero hay hombres en él que están muy mal.

Magaly López (Residente Cirugía General, HEC): Si el Che lo dice hoy, tiene hasta más vigencia que cuando lo dijo.

Cadete Cosme Beltrán (Est. Ciencias Sociales, ITM): Carros de piquera por las noches en las calles y los domingos en la playa. Ya la medida de los carros de piquera se están incumpliendo.

Angel Torres (Técnico en Recursos Laborales, MINREX): Se les olvida que lucharon para que todo el mundo coma, no para que ellos coman en exceso; que por sus tres carros, hay quien está doblando la espalda en la caña y anda a pie, que la casa que ocupa debería pertenecer a un círculo infantil, habiendo madres sin trabajar por falta de círculos.

Juan Enche (Tornero, CA): Y las casas: se divorcian y le dejan la casa a la mujer. Y ahí van repartiendo mientras se van divorciando. Ministros y los que no son ministros. Y las diversiones y todo asegurado. Tienen todo lo que tienen y hasta tienen diversionismo ideológico.

Violeta González (Est. Medicina, HEC): Lo que es una lástima es que a tantos años, la frase se mantenga vigente.

Cadete Osmani Orta (ITM): Cuánto nos hubiera gustado a todos nosotros haber comenzado a rectificar errores hace muchos años, y haberlos rectificado en base a estas palabras del Che. No sólo son vigentes, sino que lo fueron en el momento en que empezaron a cometerse estos errores.

Humberto Ameijeiras (Residente Ortopedia y Traumatología, HEC): Es muy fácil vivir de, no para la revolución.

Lo necesario/Lo superfluo

Cadete Julio Figueredo (Est. Ciencias Sociales, EA): Se dice que un dirigente tiene ésto y tiene lo otro. Y, ¿ a quién se le va a dar? Porque en la sociedad socialista cada uno recibe de acuerdo a lo que produce. No es que yo lo justifique, porque a veces se ha sido demasiado benévolo…

 Y, ¿ dónde está el límite entre la justa retribución y la benevolencia excesiva?

Hubert Mac (est PT, vicepresidente SNF): No confundir el sistema de distribución en el socialismo, en que no todos pueden tener lo mismo, con esos que hacen una distribución irracional, despiadada, de los recursos, en beneficio propio.

 Habría que analizar si no sería mejor aumentar el salario de los dirigentes y suprimir las facilidades extrasalariales. Si un obrero gana 250 pesos, son 250 pesos, no más. Un dirigente puede que reciba 400. La diferencia, aparentemente, no es grande, pero a esos 400 se suman, en bienes y servicios (a los que no tiene acceso el hombre común en ocasiones a ningún precio) adquiridos en Cuba y en el exterior, el equivalente a varios sueldos más. Hay que lograr que el sueldo sea el sueldo real; y que las posibilidades, salvo excepciones muy excepcionales, sean idénticas para todos los ciudadanos. Y que con ese salario, desde el obrero más humilde hasta el más alto funcionario, todos acudan a las mismas redes comerciales a adquirir los productos que el estado puede poner a disposición de todos los ciudadanos.

David Mateo (est Periodismo, UH): Sin negar lo que realmente necesita el funcionario para su trabajo, pero sin exceso.

Talía Fung (Gimnasta, CP): No es igualitarismo, sino darle a cada cual lo que se merece y no más que eso.

Austeridad y principios

Sonia Castillo (est Periodismo, UH): Yo creo que un dirigente, y se supone que un dirigente en nuestra sociedad sea el más revolucionario, el más consciente, aunque tenga la posibilidad de obtener ciertos medios, tiene que plantearse en principio un modo de vida modesto, darle a sus hijos un modo de vida modesto. Debe tratar de que su modo de vida no supere el de su sociedad. Por un principio de austeridad en el gasto de los recursos, de las divisas del país, un comunista debe ser muy cuidadoso.

Bárbara Salgado (MINREX): No somos un país desarrollado. Entonces, ¿ para qué necesita alguien tres carros o una piscina? ¿ Para trabajar? Esas personas carecen de conciencia revolucionaria.

David Mateo (UH): No estamos en contra del aumento del nivel de vida, del nivel de consumo, pero de acuerdo a las posibilidades del país y hay que ver cómo.

Somos Jóvenes: La política de ahorro está bien concebida, pero mal distribuida.

Tania Reina (est PT, Emulación SNF): Hay que oir los comentarios de los estudiantes, las inquietudes de peso que tienen: por un lado aumenta el precio de la leche, se reduce la gasolina, se racionalizan miles de cosas, y los hijos de papá paseando, botando la gasolina. Y se sabe. Y seguimos con el *Ahorrando más tendremos más+. ¿ Hasta cuándo? Tienen razón en plantear lo que están planteando. Paseando, derrochando y racionalizándonos las cosas a nosotros. No importa, que sigan gastando, que nosotros después ahorramos.

Talía Fung (Gimnasta, CP): El pueblo es el que paga los diez centavos de la guagua, el que tiene más problemas ahora para ésto y para lo otro, y sin embargo ellos siguen andando en carro y dirigiendo la rectificación.

Fidel Castro: …porque si nosotros le estamos pidiendo al pueblo que se abstenga de determinadas cosas, si estamos estableciendo ciertos sacrificios (…) nosotros tenemos la obligación también de redoblar nuestro esfuerzo, nuestro trabajo, eliminar radicalmente todo tipo de privilegio, todo tipo de cosa que irrite a la población, todo tipo de cosa que implique malgasto y derroche…

No son todos los que están, pero son muchos

María Lilliam Hamilton (est SD, SNF): Esos casos son una de las cosas que más se ven ahora.

Cadete Osmany Orta (ITM): No son casos aislados. Quizás nos fijemos mucho más en los que lo ostentan, pero son muchos más los que lo tienen.

Ernesto González (est Ingeniería Construcción de Vías, ISPJAE): Son bastante abundantes.

Angel Torres (MINREX): Abundan dentro de los sectores con posibilidades.

Juan Carlos Pérez (UH): No se trata de atacar a un hombre en específico, sino a una capa, a una tendencia social.

El síndrome del Pino

Raúl Preval (est SD): Yo no entiendo cómo ese del Pino pudo hacer lo que hizo, porque una persona no puede cambiar en dos días. Eso se debe combatir temprano para que no se de el caso de que un dirigente se vaya.

Angel Torres (MINREX): Puede ser un hombre que haya tenido una historia muy grande, pero se va acomodando y le da el síndrome del Pino, el generalito ese.

David Mateo (UH): ¿ Hasta qué punto ese hombre, de principios débiles, fue condicionado por todas esas facilidades, para fortalecer una mentalidad burguesa?

José Martí: Sólo resisten el vaho venenoso del poder las cabezas fuertes.

Raúl Preval (SD): No darles tantos carros ni tantas cosas, que eso corrompe.

Iván Torres (est Periodismo, UH): Hay gente que llega a ciertos cargos, a cierto nivel, y aprovecha para enriquecerse, para acomodarse, y hay quienes buscan el cargo por las condiciones materiales que el cargo ofrece. Y si pierden esas condiciones materiales, pierden esos bienes, pierden los principios. Porque para ellos los principios son esos bienes.

José Martí: No hay viles mayores que los que miran exclusivamente los intereses de la patria como medios de satisfacer su vanidad y levantar su fortuna.

Cadete Heriberto Suárez (ES): El hombre vive a veces de apariencias y no hay que olvidar que el hombre piensa como vive. Los hay que hacen el papel de comunistas dentro de una oficina, y cuando salen de la oficina tratan de aprovecharse.

Cadete Caballero Pérez (EA): En la medida en que un comunista se acomoda, deja de serlo.

Cadete Miguel Angel Orta (est Ineniería Sistemas Automatizados, ITM): El partido tiene que ser extremadamente vigilante y extremadamente exigente con los cuadros.

Tania Reina (PT, SNF): Hay que revisar a todo el mundo, porque lo mismo que pasó con ese hombre puede pasar con cualquiera.

Estrella del Sol (Técnico, HEC): Durante los sucesos del Mariel, ¿ cuántos tapaditos se fueron? Y creo que quedan todavía tapaditos que si Fidel abre otro Mariel, se van.

Prestigio hereditario

Adlin López (est SD, Divulgación SNF): Hay padres que sin estar ellos mismos tan desvirtuados, por su falta de atención y por sus posibilidades materiales, desvirtúan a sus hijos. Utilizan sus influencias para desvirtuarlos. Y sus hijos no saben el valor de lo que tienen. Son los primeros estudiantes que llegan tarde a los pases, que se les toleran indisciplinas en las escuelas, que hacen miles de cosas y se les toleran; porque si el padre tiene influencias convence al director para que no lo bote.

Tania Reina (PT, SNF): A mi pre le dicen *el pre de la nueva clase+. Allí se ve a los niños con los carros. Ya no tienen chofer. Son ellos los que manejan. Y el trasiego de videocasetes. Tienen tremenda influencia sobre el resto de los jóvenes. Van captando. Se convierten en líderes por obra y gracia de su posibilidades. Son los bárbaros.

Ernesto Che Guevara: Si un hombre piensa que para dedicar la vida a la revolución no puede distraer su mente por la preocupación de que a su hijo le falte determinado producto, que los zapatos de los niños estén rotos, que su familia carezca de determinado bien necesario, bajo este razonamiento deja infiltrarse los gérmenes de la futura corrupción.

Adlin López (SD, SNF): En los pre militares es donde más se emplea la influencia de los padres, y en esas carreras también. Hemos tenido preuniversitarios donde se ha dicho abiertamente: *Todo el mundo tiene que solicitar carrera, hasta aquellos a quienes sus padres se la van a conseguir+ (en un matutino donde están todos los estudiantes, sin tapujos). Como si eso fuera lo más normal de la vida.

David Mateo (UH): Como un muchacho que había en mi pre, en la Isla: el padre lo mandaba a recoger en un patrullero. Se iban todas las semanas, él y sus amigos, y era una bachata lo que armaban en el patrullero aquel.

Hubert Mac (PT, Vicepresidente SNF): En las carreras del MES la cosa está ya bastante controlada, pero en esas en las que nadie sabe cuál es el método de selección y todo es muy secreto, abundan más esas cosas.

Adlin López (SD, SNF): Hasta uno me decía: Aquí la policía no hace nada cuando los hijos de los dirigentes arman su bachata y tiran sillas en los cabarets, porque si tratan de prenderlos, los muchachos les dicen: *Conmigo no quiero problemas, que yo soy el hijo de fulano+. Y el policía no lo coge preso, porque si lo cojo ──piensa── el padre llama a mi jefe y me truenan a mí. Y es así. Se ven atados. Pero si es conmigo, me lo llevo preso aunque me truenen.

Modesto Font (Tornero, CA): Yo vivo en el Reparto Eléctrico y allí los hijos de los altos oficiales hacen lo que les da la gana. Y la policía no hace nada, porque cuando uno los denuncia te dicen: No. Ese es hijo de un coronel.

Nieves Toledo (UH): Las hijas de Jaime Crombet se visten como todos nosotros, comparten con todos nosotros. ¿ Por qué unos sí y otros no?

Orlando Alfonso (est Ingeniería Hidráulica, ISPJAE): Esos hijos de altos dirigentes que son modestos y normales como cualquiera de nosotros, son la excepción, no la regla, aunque en el contexto de los demás jóvenes son minoritarios esos *hijos de papá+ (la expresión peyorativa se refiere a la regla, no a la excepción).

Fidel Castro: Y tenemos problemas, pero no juzgo a la juventud por cuatro gatos, no juzgo a nuestra juventud por unos cuantos descarriados, en los cuales ha influido todo tipo de factores, entre ellos, familiares.

José Raúl González (est Ingeniería Hidráulica, ISPJAE): Y esos después no le van a dar nada a la revolución, porque están acostumbrados a recibir, no a dar.

Marta Teresa (est Periodismo, UH): Lo del prestigio es muy importante, porque a veces en Cuba heredamos el prestigio, y el prestigio no se hereda. Cada cual está en la función social que le pertenece. Cada uno debe recibir el prestigio que se gane con su trabajo.

Ernesto Che Guevara: Nuestros hijos deben tener y carecer de lo que tienen y de lo que carecen los hijos del hombre común; y nuestra familia debe comprenderlo y luchar por ello. La revolución se hace a través del hombre, pero el hombre tiene que forjar día a día su espíritu revolucionario.

Y se reproduce

Tomás Pérez (Jefe de Vrigada de Mantenimiento Eléctrico, AA): Aquí se creó una Unión de Empresas y lo que se hizo fue crear más plazas administrativas: más burócratas, más dirigentes, más vivebien, más carros, con los mismos obreros. Más caciques para los mismos indios.

Justo Perera (Mecánico, AA): Ahora hay dos administradores, dos jefes de producción, dos jefes económicos, y se sigue produciendo lo mismo, o cuando vengas a ver, menos.

David Mateo (UH): ¿ No estaremos formando funcionarios, diplomáticos que adolecen de esos problemas y traen esa mentalidad?

Juan Carlos Pérez (UH): Algo que ha afectado la rectificación es la política de cuadros. Aunque de eso se ha hablado en todos los congresos, a veces nos preguntamos: ¿ Y si quitamos a éste, a quién ponemos? ¿ Acaso estamos formando realmente los cuadros que el país necesita? ¿ No estaremos rotando cuadros sin condiciones de un puesto a otro?

Fidel Castro: Hay que cuidarse de la tendencia de los hombres a sentirse demasiado importantes, a sentirse imprescindibles, a sentirse insustituibles.

Subversión de valores y otras consecuencias

José Martí: Es inútil y generalmente dañino, el hombre que goza del bienestar del que no ha sido creador: es sostén de la injusticia, o tímido amigo de la razón, el hombre que en el uso inmerecido de una suma de comodidad y placer que no están en relación con su esfuerzo y servicio individuales, pierde el hábito de crear y el respeto a los que crean.

Marta Teresa (UH): Yo creo que la cosa no es la tenencia de objetos, sino lo que esto provoca: el individualismo, apartarse del colectivo laboral. Ese que tiene lo que tiene se cree por encima de los otros. Y ese no puede ser el espíritu del hombre del futuro. Hubert Mac (PT, SNF): Eso tiene una marcada influencia en la formación de los jóvenes. Se ponen a discutir y no obtienen respuestas, no se explican la actitud de sus propios padres ni del ambiente en que viven. Y se van corrompiendo si no tienen a alguien al lado que les explique, que les aclare, y su propio futuro lo piensan ligado a estas cosas, y los adultos, a veces inconscientemente, y otras conscientemente, corrompen al joven.

Adlin López (SD, SNF): El otro día un profesor mío se paró en el aula y dijo: *Si esta es la joven generación que va a construir el socialismo, estamos muy chivados+. Sin contar que esos jóvenes se van al campo y trabajan como mulos, y que lo malo que tenga esa joven generación, se lo enseñó la vieja generación. Son un reflejo de lo que ellos son, y un dirigente corrompe a mil. A medida que van subiendo, hay que mirar más las condiciones de las personas, porque mientras más arriba, a más gente puede corromper.

Fidel Castro: …el ejemplo es una forma de aplicar la teoría, el ejemplo es una forma de educar a las jóvenes generaciones, tiene una importancia enorme. No puede estar en contradicción lo que se hace y lo que se dice. El ejemplo crea virtudes, crea espíritu revolucionario.

David Mateo (UH): A veces analizamos que la gente del pueblo está falta de un nivel de conciencia, de un nivel de exigencia, pero ¿ quiénes fueron los primeros que trajeron los videos, los tarecos? Fueron los altos funcionarios, y no los trajeros sólo como medios de trabajo para sus empresas, sino para sus hogares, como medios de recreo. ¿ Por qué no existe la conciencia de ésto a las más altas instancias de nuestros dirigentes? ¿ Por qué no ven que con esto están condicionando una actitud social, que es ya una generalidad y una generalidad preocupante?

Alexis Triana (UH): Creo que el principal problema no es la conciencia individual, sino que se nos han estado subvirtiendo los valores. El prestigio social hace años era ser un revolucionario sin tachas, y ahora, aunque no se lo haya propuesto el estado, el prestigio social empieza a convertirse en tener un carro, una gran casa, un video. Y eso es lo que me preocupa. No podemos darnos el lujo de caer en los errores en los que han caído otros procesos; porque se nos va creando una doble imagen: por un lado digo lo que tengo que decir, y por otro pienso y actúo de otra manera.

Fidel Castro: Se empezó a dejar de hablar a la conciencia del hombre, al alma del hombre, al corazón del hombre, al honor del hombre, a la vergüenza del hombre. Y se comenzó a hablar o a actuar casi como si el hombre exclusivamente tuviera estómago y no corazón.

¿Generalizar o especificar?

 ¿ Tú conoces casos concretos?

Cadete Guillermo Pablo Caballero (EA): Sí. Bueno, eso es algo muy delicado, porque tiene su doble sentido. Se está jugando con el prestigio de un dirigente.

 La propia definición del Che invalida esa prevención. ¿ Puede un contrarrevolucionario tener prestigio? ¿ En qué medida ese dirigente que se ha apropiado de los bienes producidos por el pueblo, que se acomoda, que se aburguesa, tiene prestigio? ¿ No estaremos usando mal la palabra prestigio? Es el caso que esta prevención fue reiterada por varios de los entrevistados, a pesar de lo cual ofrecieron numerosos casos concretos, con nombres y apellidos.

Iván Torres (UH): Tienes que ir a casos muy concretos. No es ocioso para la prensa particularizar.

¿Y la prensa qué?

Fidel Castro: Estoy convencido de que no nos debilita que lavemos los trapos al aire libre (…) estoy convencido de que lo que nos asfixia, nos infecta, nos ahoga, es no lavar nunca trapos sucios por el temos a que el enemigo se entere allá en Miami (…) debemos usar la prensa en esta batalla (…) Esto va a generar más presión y yo creo que hace falta más presión sobre los cuadros, sobre los organismos, sobre los ministros, sobre los cuadros políticos, sindicales, administrativos, todos. Porque falta presión. Si existiera más presión, yo creo que habría menos errores. Se supone que hay presión (…) pero los problemas aparecen ahí constantemente, muchas veces demoramos hasta meses en enterarnos de que un problema ocurre. Todo esto va a generar más presión, va a generar amargura, va a generar incluso injusticia, va a generar incomprensiones, va a generar interpretaciones erróneas, superficiales, de todo eso, porque yo no veo otra manera (…) de que nosotros empecemos a emplear la prensa de un modo más eficiente y que no se originen algunos de estos problemas (…) Ningun enemigo nos va a criticar mejor de lo que nos criticamos. Porque nosotros sabemos mejor que nuestros enemigos dónde están nuestros problemas.

Iván Torres (UH): Todo el mundo lo sabe, pero nadie lo plantea, todo el mundo está esperando que se abra algo, y ese algo tiene que se la prensa.

Sonia Castillo (UH): Ni siquiera en nuestra prensa se ha planteado hacer una denuncia sin cuartel, como la del Che, en la sociedad cubana actual. El papel de la prensa en ésto es decisivo. Alguien tiene que romper este silencio.

Nieves Toledo (UH): Eso ha sido una política trazada por el partido para el trabajo de la prensa, pero a veces los periodistas no la llevan a cabo.

Alexis Triana (UH): Hay que fortalecer el papel de la prensa, pero ¿ hay alguna legislación que nos ayude a hacerlo? Hay documentos, palabras, discursos, pero cuando te vas a batir estás solo contra los demonios, que son, por otra parte, los que están viviendo bien.

Alex Fleites (est Ingeniería Hidráulica, ISPJAE): Que se publique, que se denuncie públicamente, porque a veces ocurre que los truenan y uno se entera por la calle, a través de chismes. Debían publicarlo. No se publica, y uno piensa que se apaña a la gente.

Elegir, revocar y otros mecanismos

Sonia Castillo (UH): Que las masas tengan más participación en la elección de los dirigentes, una apertura democrática más amplia.

Alexis Triana (UH): No es apertura democrática, sino aplicar los mecanismos democráticos que están establecidos con una mayor participación de las masas en la tarea de elegir y revocar a los dirigentes.

Pelayo Terry (UH): Pienso que el mecanismo está malo o su aplicación. ¿Qué mecanismos tiene el pueblo? ¿ Pararse en la Asamblea del Poder Popular y decirlo, para que dentro de seis meses, cuando lo reiteres, te respondan que eso ya se dijo, que está elevado, o que la respuesta es que el dirigente siguió donde mismo?. Si es así, estamos muy chivados.

Tomás Pérez (AA): Uno eleva los problemas en la asamblea y te dicen: Está elevado. Pero está elevado ¿ hasta dónde? Porque no vemos bajar las medidas. Y se crea descontento. Y eso de fomentar el descontento es contrarrevolución.

Cadete Heriberto Suárez (EA): Que la conciencia política funcione.

Fidel Castro: ¿ Con qué se defendió la revolución? Con la ideología, con los principios, con los valores morales.

Lourdes García (MINREX): El dirigente tiene que nacer de la masa trabajadora hasta que llegua a ocupar el cargo.

)Pasar la cuchilla o pasar la mano?

Orlando Alfonso (ISPJAE): Hay que apelar a la conciencia, al trabajo político.

José Raúl (ISPJAE): Hay que pasarles la cuchilla.

Angel Torres (MINREX): Hay que destituir.

Alex Fleites (ISPJAE): Hay que tronarlos.

Fidel castro: Si vemos que alguien está desviando recursos, no podemos hacernos cómplices de ese hombre tolerándolo.

Lourdes Medina (Gimnasta, CP): Hay que eliminarlos, rectificarlos, acabar con ellos.

Liborio Pérez (Mecánico, PTR): Y a los que metan la pata, que los boten para abajo, no para arriba; porque tú ves que a uno lo truenan allá y aparece aquí, y al que truenan aquí, aparece allá.

Tomás Pérez (AA): Y suceden las cosas y siguen los mismos dirigentes en el mismo lugar, y siguen paseando en carro, y eso es lo que dicen por ahí: *Que el dirigente ni se crea ni se destruye, sólo se traslada+

Cadete Osmany Orta (ITM): El problema es actuar y actuar tajantemente, partiendo de la línea política del partido. Ir creando consciencia, pero el partido tiene que tomar medidas serias, drásticas. La conciencia se logra tomando medidas.

Nieves Toledo (UH): Cuando la gente dice que hay que quitar al dirigente, no lo quiere destruir como hombre, porque hay confianza en el hombre y en sus posibilidades de rectificar.

José Martí: Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud.

Nieves Toledo (UH): Pero si fallaste, tienes que empezar a ganarte el prestigio desde la base, ahí, con los obreros. No es pedir sangre, ni que se forme la debacle, sino que el hombre vuelva a ganarse el prestigio en la base, y en muchas de nuestras organizaciones políticas y de masas eso no se entiende, y nos juzgan de hipercríticos.

Fidel Castro: Nosotros no queremos hacer una Revolución Cultural, no queremos resolver los problemas mediante métodos extremistas ni lanzar las masas contra los responsables de tales hechos irritantes. Estoy, sin embargo, convencido de que las masas, organizada y disciplinadamente, son las que pueden ayudar a ganar esta batalla, y entre las masas, la masa de nuestro partido y de nuestra juventud comunista.

Rectificar hacia arriba

Osmany Orta (ITM): Estamos rectificando errores, pero esos errores los hemos ido cometiendo nosotros y se han ido enraizando.

Liborio Pérez (PPR): Un trabajador comete una violación y un administrador comete la misma violación, y las medidas que se aplican no son proporcionales.

Tomás Pérez (AA): Aquí cuando se vayan a tomar medidas enérgicas, que no sea sólo con el obrero, con el que está abajo, sino a todos los niveles y a todas las instancias, para que sirva de ejemplo. Porque no puede ser: el obrero patina y lo encienden, y vuelve a patinar y lo vuelven a encender. El dirigente no. Ese si patina, cuando más lo dejan resbalar un escaloncito y enseguida lo mueven horizontalmente. Son especialistas en patinaje.

Liborio Pérez (PPR): Hay que buscar una solución para que el partido, la juventud, el sindicato, no se hagan cómplices de los problemas.

Fidel Castro: …ha habido falta de combatividad, es verdad, entre militantes del partido y de la juventud.

Alina Rodríguez (Control de Personal, MINREX): Hay que rectificar, no sólo de abajo hacia arriba, sino de arriba hacia abajo también. Fidel Castro: …lo que debemos es llevar a cabo una lucha sistemática, seria y tenaz, presionando de arriba hacia abajo, (y de abajo hacia arriba también!, con mucha fuerza.

 La primera forma de rectificar es quitar a quienes no son idóneos para sus cargos, por cualquier razón que sea; incluso algunos de los que están rectificando y que a su vez cometen estos errores.

Talía Fung (CP): No se está rectificando severamente a esas personas. Les hacemos concesiones.

Fidel Castro (Al PCC en Ciudad Habana): …La gente hará lo que ustedes hagan, se comportará como ustedes se comporten. Creo que esa es el arma fundamental del partido: la conducta del cuadro, la conducta del militante, la conducta del dirigente.

Talía Fung (CP): Hay gente que con su cargo se ha ganado muchas cosas: casas enormes, carros, videos. No entiendo cómo alguien así preconice la rectificación. Yo no sé hasta qué punto algunas de esas gentes han renunciado a esos bienes en este proceso de rectificación. Deben comenzar rectificando en si mismos, pero se ha comenzado a rectificar desde abajo.

Fidel Castro: Hay que rectificar los errores, y hay que rectificar los errores que cometamos en la rectificación de errores.

Algunos prefieren no quemarse

o

¿Quién le pone el cascabel al gato?

Bárbara Salgado (MINREX): Eso estuvo sucediendo durante mucho tiempo, pero no nos dábamos cuenta. O, si nos dábamos cuenta, mucha gente no tenía el valor de decirlo.

Angel Torres (MINREX): Quienes lo decían eran los que se quemaban. Después, otros tomaban el ejemplo: Yo no digo nada; mira lo que le pasó a fulano, que se quemó ──esos eran los comentarios de pasillo. Todos sabíamos lo que estaba sucediendo.

José Martí: Los hombres aman en secreto las verdades peligrosas, y sólo iguala su miedo a defenderlas, antes de verlas aceptadas, la tenacidad y el brío con que las apoyan cuando ya no se corre riesgo en su defensa.

Angel Torres (MINREX): Tuvo que llegar a oídos de Fidel y que nos convocara al proceso de rectificación para, apoyados en él, atacar ésto con firmeza. Escudados en esos cargos hacen que quienes se enfrentan a las debilidades que ellos tienen, son los que pagan los platos rotos.

Nieves Toledo (UH): Existe el criterio: Para qué lo voy a decir si todo sigue igual y nada se resuelve. Pero si cada uno adopta esa actitud pasiva, nada se resuelve. Se resuelve en dependencia de la agresividad que adoptemos frente a ello.

Sonia Castillo (UH): Me preocupa el espíritu acrítico ante lo mal hecho, me preocupa el respaldo social de que carece el que denuncia un hecho de ese tipo. Esa persona prácticamente se queda sola, porque nadie quiere quemarse.

Somos Jóvenes: El problema es quemarnos todos juntos.

Alina Rodríguez (MINREX): En este momento no es tan fácil quemarse. Acuérdense que estamos en el proceso de rectificación.

Hubert Mac (PT; SNF): Hay que trabajar con la verdad, pero hay verdades que están claras y falta una medida de más arribita que acabe de resolver esas cuestiones.

Fidel Castro: …tenemos que estar en todas partes, tenemos que ver todo lo que está ocurriendo, tenemos que combatir todo lo mal hecho que veamos por todas partes…

Juan Carlos Pérez (UH): Los responsables de esto hemos sido todos, pero una mayor responsabilidad recae en el partido y en las organizaciones centrales del estado. Si vemos que los que están allá arriba disfrutan de todo eso, tenemos que pensar que eso se conoce, que está siendo protegido, porque si lo vemos nosotros, ¿ cómo allá arriba no se va a ver?

Cadete Heriberto Suárez (EA): Es al estado al que le compete solucionar eso, porque tiene las vías, los mecanismos, el derecho de hacerlo, porque representa los intereses de todos nosotros y un papel esencial lo jusga el partido. Pero no podemos tampoco sentarnos a esperar. Hay que plantearlo por todas las vías.

Cadete Miguel Orta (ITM): Es una actividad principalmente del partido.

Juan Carlos Pérez (UH): El problema está en los poderes de decisión. El partido y las organizaciones centrales del estado, teniendo ese poder, no han asumido todavía una política vigorosa, tendiente a cambiar radicalmente esta situación.

Justo Perera (Tornero, AA): El estado debe tronar a la gente para que el próximo diga: *Déjame cuidar ésto, porque ya tú sabes…+

Este artículo debió salir en el número de Somos Jóvenes de octubre de 1987, pero fue censurado definitivamente, al igual que el resto de los contenidos de ese número que, ya impreso, fue destruido y sustituido por otro armado a toda prisa con materiales fríos de archivo.





Fraude, ¿académico?

29 09 1987

A 280 estudiantes

entrevistados se les formuló la

siguiente pregunta: ¿Alguno de

ustedes no ha cometido nunca

fraude durante su vida

estudiantil? Los 280

admitieron haber cometido

fraude alguna vez. No hubo una

sola excepción. Pero ¿es el

fraude académico sólo fraude

académico?

El robo es tan viejo como la propiedad privada y el fraude académico es tan viejo como la enseñanza, pero siempre existió una relación de contrarios entre el poseedor de bienes y el ladrón, entre el maestro que pretende comprobar los conocimientos adquiridos y el alumno que pretende demostrar conocimientos no adquiridos. ¿Qué ocurre cuando esta situación se altera?

Reflexionemos sobre algunos hechos ocurridos en nuestra educación entre 1971 y1985.

Métodos tradicionales

Un alumno mira disimuladamente hacia la prueba de otro, extrae un chivo, comprueba por el libro, o la muchacha de más allá revisa con cuidado sus muslos tatuados de fórmulas. Son métodos tradicionales del fraude académico que no es, como frecuentemente se dice, un rezago del pasado, sino un fenómeno negativo que tiene, en nuestra sociedad,

Causas objetivas

Muchos aún recuerdan la anécdota de aquel profesor que en el capitalismo se refería a un alumno que cometía fraude: “Para qué lo voy a suspender. A ese lo suspende la vida.” Efectivamente, si el alumno procedía de una familia sin dinero o influencias, la vida lo suspendería indefectiblemente. En ningún negocio o empresa el dueño lo contrataría sólo por el título, si sus conocimientos no reportaran ganancias. Y si procedía de una familia pudiente, el título sería mero adorno. Su futuro estaba garantizado. En nuestro país, en cambio, se asegura empleo a todos los graduados de especialidades medias y superiores y, por otra parte, el índice académico es fundamental para optar por una carrera universitaria. Por tanto, el sistema compulsa al estudiante a luchar, más que por los conocimientos, por la nota o el título. Puede que, al final, la vida lo suspenda, pero muy a largo plazo. Mientras, pueden obtener promedio y título, trabajo y salario. He ahí las causas objetivas. Sin embargo, este fraude tradicional es el menos bochornoso. Grave fue que la práctica del fraude contó con la participación activa de parte del personal docente que fumaba mirando por las ventanas, salía del aula, copiaba las respuestas en la pizarra, las dictaba, ofrecía repasos, cuestionario en mano, el día antes, para que al siguiente sea ese mismo cuestionario (qué casualidad) el que se examinara. O vigilaba en la puerta mientras un alumno aventajado respondía el examen a sus compañeros. En tales casos no hacía falta emplear los métodos tradicionales, porque ya la ejecución de la prueba era un fraude.

Se llegó a casos extremos, como el que nos narró Víctor Campanioni, estudiante de Matemática: “En el curso83‑84 en el pre Juan Manuel Márquez de Güira de Melena, las respuestas a la prueba de Física 12 grado, que habían sido enviadas por la nación, las dieron los profesores por el audio de la escuela”. Idéntica información nos fue suministrada independientemente por una estudiante de Microbiología.

¿Por qué?

Para buscar el por qué de esta anómala situación, hagamos un poco de historia.

Desde 1962 a 1971, la promoción se elevó a razón de 0,6% anual en Secundaria Básica, lo cual es lógico si consideramos el aumento en el nivel de vida de la población, el acceso de todos a la enseñanza, las mejoras en los índices de retención, el aumento de la calificación profesoral, de los recursos destinados a la enseñanza y el perfeccionamiento de los planes y programas. Hasta ese momento, la masividad sin precedentes en primaria no había provocado incrementos espectaculares en la promoción, pero sí en la calidad de la preparación de los estudiantes. ¿Qué ocurrió entre 1971 y 1975? En lugar del modesto 0,6% anual, durante este lapso la promoción se elevó once veces más, es decir, 6,9% anual. Si esto hubiera sido un producto lógico de la atención prestada a la educación en los años precedentes, ¿por qué ocurrió precisamente en la enseñanza secundaria y no en la primaria, a la que se había concedido hasta ese momento mayor atención por razones obvias? ¿Por qué el fenómeno se inicia precisamente en las ESBEC, escuelas experimentales y donde una gran parte del profesorado eran estudiantes sin experiencia profesional? ¿Por qué precisamente en ese momento? Sólo entre los cursos 70‑71 y 71‑72, la promoción se eleva en secundaria un 13%. Si consideramos exclusivamente las ESBEC, su promoción en el curso 72‑73 es 31,4% mayor que dos años antes. En el curso 74‑75 ya la promoción de los IPUEC supera a la promoción de las ESBEC. Paulatinamente, la promoción de las secundarias y pre urbanos va alcanzando a la de sus homólogos rurales. Aunque la más espectacular es la promoción alcanzada por los institutos pedagógicos en 1976: 99,8%.

Síndrome triunfal

Cuando se crearon las primeras ESBEC, con la aplicación del principio de estudio‑trabajo, apareció lo que nosotros llamamos “síndrome triunfal”, es decir, la necesidad de demostrar que el nuevo enfoque era sustancialmente superior al anterior, y de ahí que los estudiantes no sólo recibieran una educación más integral, sino que en el plano estrictamente docente debían (tenían que) obtener mejores resultados.

Posteriormente, el síndrome contaminó a todo el sistema, cuya efectividad se quiso demostrar a toda costa, dado que las demostraciones cuantitativas parecen más convincentes que las cualitativas. Queda perfectamente demostrado que fue durante esos años cuando se produjeron los mayores incrementos en la promoción. ¿Cómo se obtuvieron esos resultados?

 Exigencia

Mayda (ISRI): El problema viene de que los directores le exigen a los profesores, porque a ellos les exigen los metodólogos, los directores municipales, y a ellos, los provinciales, y de ahí para arriba. Exigen cantidad, no calidad, y esto propicia el fraude.

Es decir, una cadena de exigencias a todas las instancias y que culminaba en el profesor. ¿Cómo se desarrollaba en la práctica? Veamos el desarrollo de esta “batalla por la promoción”.

¿Emulación o competencia?

En teoría, la emulación en el socialismo debe ser noble contienda por alcanzar mejores resultados, mientras la competencia capitalista sólo pondera los fines sin importarle los medios. ¿De qué medios se valió en realidad la emulación para alcanzar fines tan extraordinarios?

Aún en el Reglamento de Emulación de 1979 (el más antiguo del que posee copia el SINTEC. Los de la primera parte de la década del 70 ya no existen), se incluyen como índices:

1.1‑Compromiso de promoción (cualitativo y cuantitativo)

(El compromiso será dirigido a obtener resultados satisfactorios encaminados a superar los obtenidos en cursos anteriores)

Es decir, para cumplir se hacía necesario superar los resultados anteriores, aún cuando estos fueran de un 99%. Así aparecieron decenas de centros 100%, una promoción increíble y que violaba los principios estadísticos más elementales.

A partir del curso 82‑83 se hace hincapié en un “máximo de promoción con el máximo de calidad”. En 1974, Fidel alerta sobre la necesidad de elevar la calidad en la educación, y en 1978, José Ramón Fernández, ministro de Educación, enuncia que “Jamás trabajaremos por índices de promoción para reflejar una supuesta calidad de la educación”, pero lo cierto es que ya se habían establecido mecanismos de presión material y moral mediante las evaluaciones al personal docente y la emulación. Los resultados se medían por la promoción y de ellos dependían tanto la evaluación de un profesor como la de un cuadro a cualquier nivel. Promover. Promover cada vez más, pero

¿Cómo?

Se llegó a la tácita aplicación de que no hay método malo si los resultados son buenos (aunque nunca se formulara explícitamente de esa manera). Y, claro, profesor que promueve=profesor bueno / profesor que no promueve=profesor malo. Así de simple.

Kenya (Matemática): En la escuela Amistad Cuba‑Canadá, de Quivicán, no había fraude. Allí cambiaban al director por meses. Los estudiantes eran buenos, los mejores expedientes de cada secundaria, y los profesores también. Cuando la disolvieron (supongo que sería por la baja promoción) le echaron la culpa a los profesores y el director provincial dijo que en las otras escuelas para donde nos enviaban íbamos a aprobar, porque allí sí había buena promoción.

Maribel (ISA): En el pre de Lagunillas, en Cienfuegos, se dio a conocer una prueba de Matemáticas el día antes. La dio a conocer el propio profesor, que como casi no había dado clases, no podía asegurar la promoción.

Marlen (Vocacional Lenin): En mi escuela, la Raúl Suárez Martínez, de Boyeros, el director era exigente, pero todos los profesores copiaban las respuestas en la pizarra, o los más filtros hacían las pruebas completas y las copiaban en la pizarra mientras el profesor vigilaba.

Isabel (Matemática): Muchos profesores entraban antes de la prueba y decían: “No copien nada”. Y ahí mismo daban un repaso que era la prueba.

Dairis (estudiante de preuniversitario): Y está el caso del profesor que viene con la prueba y dice: Yo le voy a dar lectura a todas las respuestas. Ustedes tomen la idea central. Pero además, yo digo que es fraude poner una pregunta escrita fácil, para que todo el mundo apruebe, para asegurar promoción.

O calificar, como me comentó un profesor amigo, goma en mano, para enmendar errores y elevar promoción. O cambiar a última hora las claves de la prueba, de modo que valgan más las preguntas que un mayor número de estudiantes han respondido bien. O llamar al estudiante suspenso para que después de la prueba reconsidere sus respuestas y así apruebe. Y ese es el fraude más grave: el fraude institucionalizado, el fraude como sistema, que se hizo práctica habitual en la educación.

Los improvisados

A esto contribuía en cierta medida la existencia de numerosos maestros que ingresaron por coerción en los institutos pedagógicos, sin vocación ni conciencia de maestros y que carecían de la formación vocacional y ética que deben caracterizar a un educador.

¿Quién cuida hoy?

Amalio (ISRI): En el pre se sabe quién cuida cada prueba y si deja o no copiar. Oye, va a cuidar fulano. Hay que estudiar. A otros no les interesa.

Gladis (Matemática): Una vez cambiaron de improviso a uno suave por otro tenso y suspendieron como a diez.

Nunca fueron todos. Siempre hubo maestros que se negaron a las prácticas en uso, aunque todos los engranajes del sistema estuvieran dispuestos no a fomentar la actitud de estos maestros, sino la de aquellos que obtenían 100% sin importar los medios.

En el campo

Karina (ISPE): En el campo se da más el fraude que en la calle. Se roban las pruebas y eso.

Varios estudiantes coincidieron en referir las escuelas en el campo como aquellas donde más fraude se comete. Nadie podría afirmarlo absolutamente, aunque hay varios factores que podrían apoyar este criterio:

1. Fue en ellas donde comenzó la carrera por la promoción.

2. La masa profesoral es más joven y compuesta en buena proporción por los egresados de los Pedagógicos de que hablábamos anteriormente.

3. Todavía hoy presentan promociones sustancialmente superiores a las de sus homólogos urbanos.

 Venta de pruebas

Se han hecho públicos los procedimientos mediante los cuales, en un preuniversitario de la capital, se vendían las pruebas. Sucesos similares han ocurrido en otros centros docentes. Sin embargo, no es esa la tónica general del fraude. Si un estudiante recibe las respuestas o se le da un repaso de la prueba el día antes, ¿qué necesidad tendría de comprarla? Esto ocurre quizás en lugares donde se vela con mayor rigor por la moralidad del proceso educativo y donde profesores acomodados (hasta un nivel delincuencial) y alumnos habituados a un sistema de facilismos son capaces de acudir a cualquier expediente para obtener resultados sin esfuerzo.

Leyes e interpretaciones

Se han dictado resoluciones contra el fraude, se han establecido sanciones; pero ¿realmente contribuían el sistema emulativo y el promocionismo a sorprender un fraude?

Ante todo, eso traía como consecuencia que la escuela perdiera la condición de libre de fraude. Por tanto, descubrir un fraude iba en detrimento de la emulación. Más tarde era la condición de vanguardia la que se afectaba.

Nosotros investigamos un caso en el IPU Raúl Cepero Bonilla, vanguardia provincial. Una muchacha había sido sorprendida durante la prueba de Biología doce grado (curso 83‑84) con los muslos tatuados de fórmulas. La profesora, intransigente, la llevó a la dirección. El consejo entendió que se trataba de una intención fraudulenta. Dado que la resolución ministerial No. 244/80 permite esas sutilezas legales, se envió a la alumna a su casa, se le anuló la prueba y la aprobó en extraordinario. Actualmente, estudia en el Instituto Superior Pedagógico.

Asunto concluido: La escuela no perdió su condición de vanguardia y la alumna se graduará próximamente de educadora. Una solución salomónica (nadie se vio afectado), salvo por un detalle: ¿Y los principios ideológicos y morales que rigen nuestra sociedad?

Repudio al que repudia

En cierto momento, se hacían mítines de repudio a los estudiantes sorprendidos en fraude. Pero lo más terrible era que quienes más gritaban eran precisamente aquellos a los que aún no habían sorprendido. Es, si no peor, cuando menos más hipócrita que lo que ocurría en otros lugares.

En la escuela República Popular de Corea un estudiante denunció a otro por cometer fraude. El fraudulento fue expulsado (matriculó en otro centro). El que lo denunció fue obligado por sus compañeros a dormir en la azotea durante varios días hasta que pidió su baja.

En el curso 79‑80, en la ESBEC República Popular de Polonia, una estudiante elevó una carta denunciando el fraude que se cometía en la escuela. En lugar de investigar, la dirección provincial encomendó esa tarea al director de la escuela, que paró a la muchacha en el matutino y la hizo retractarse públicamente. El combate contra el fraude ha sido más de forma que de fondo y no es raro, dado el carácter institucional que adquirió el fenómeno en un momento, que hubiera cierto desinterés por eliminar definitivamente todas las manifestaciones de fraude.

Dairis (estudiante de preuniversitario): Si yo soy un estudiante normal y me quita el examen uno que comete fraude igual que yo, a ese lo acuso de descarado. A lo mejor se quiere anotar puntos porque le están haciendo el proceso para la Juventud o algo por el estilo. Si un estudiante tiene moral, no hay rechazo. Claro, se ve como algo excepcional, porque son muy pocos los casos que hay.

Demostración

¿Qué ocurrió durante las evaluaciones finales del curso 85‑86? Se han dado numerosas causas para explicar un descenso de 13,5% en los índices de promoción. Nos llamó la atención una que leímos en la prensa: “Los muchachos se sintieron muy solos durante la prueba”. ¿Es que acaso la evaluación no es un asunto personal que el alumno debe resolver solo? Claro, como no era eso lo que ocurría anteriormente, al eliminarse radical y súbitamente la “ayuda”, es decir, el fraude institucionalizado, el estudiante se sintió solo (y perdido). Bastó cambiar a los profesores —en algunas escuelas llegaron al extremo de encerrarlos en locales con llave— y velar por la moralidad del proceso evaluativo, para que el agua cogiera su nivel. Por lo demás, las pruebas no fueron sustancialmente distintas a las de años anteriores, y el trabajo de los docentes no pudo ser en casi todo el país peor que el de los cursos precedentes.

Entonces,

¿la culpa la tienen los maestros?

Se ha hablado quizás demasiado de la culpabilidad de los maestros. Ahora bien, en esto no puede haber un único culpable. Hay una cadena de culpabilidades que arranca de los funcionarios a todos los niveles y concluye en los alumnos, y el orden de culpabilidad y responsabilidad es descendente. El alumno es el menos culpable, dado que los niños no nacen formados, y si adquieren hábitos socialmente negativos hay que buscar en quienes los forman (no sólo padres y maestros, sino la sociedad en su conjunto) la fuente de esas conductas.

Orestes (ISRI): No es que los muchachos vengan malos. Es un problema de formación. Y la escuela no es un centro de promoción, sino de formación. Es una inmoralidad.

Lo cual no exime de responsabilidad a los alumnos que admitieron y disfrutaron las comodidades de este fraude institucionalizado.

El maestro fue el instrumento mediante el cual se llevaba a la práctica el sistema promocionista, bien fuera compulsado, o gracias a una actitud sumisa a las directivas de las instancias superiores, o por efecto de medidas que en ocasiones llegaron a la separación del puesto de trabajo. O, simplemente, por comodidad, dado que un alumno cuya prueba será respondida no necesita recibir sólidos conocimientos y, por tanto, sólidas clases (que se veía eximido de dar). De ahí hacia arriba corresponde una cuota ascendente de responsabilidad, desde el director de la escuela hasta las más altas instancias del MINED, el SINTEC y quienes tenían la responsabilidad de velar por el adecuado proceso de educar a los jóvenes. Los funcionarios a todos los niveles exigían promoción a sus subordinados y, en el mejor de los casos, se volvían de espaldas para no saber los modus operandi mediante los cuales se obtenían esas promociones. Conocemos numerosos casos concretos de directores provinciales, municipales y de escuelas que se hacían eco de esa situación. Si solicitáramos a nuestros lectores referencias concretas, estamos seguros de que obtendríamos muchas más. Pudieran decir que no sabían lo que estaba ocurriendo, en cuyo caso le recordaríamos una frase de José Martí:

Gobernar es prever.

No saber lo que ocurre es un lujo que no se puede permitir quien dirige. Pero no sólo son responsables de esta situación los directamente relacionados con el proceso educativo, sino también los padres, los medios masivos de difusión y la sociedad en su conjunto.

Dairis: Nosotros vemos que las personas mayores son las primeras que están haciendo fraude en las aulas para alcanzar el noveno grado. ¿Qué podemos esperar de un niño cuyo padre comenta con la madre que se vio necesitado de cometer fraude porque a lo mejor su capacidad no es suficiente?

Oscar (ISRI): Los fraudes que se sacan en las revistas y otros no reflejan la realidad, como el caso del fotocuento del fraude que apareció en Somos Jóvenes.

Patricia (ISRI): En Nuestros hijos pusieron una cosa sobre el fraude: a un niño le dejaban de hablar porque había cometido fraude. Eso es mentira, y eso es lo que muestran a los padres.

Niurka (ISRI): El primer enemigo del socialismo es el formalismo, y eso ocurre en los medios de difusión y en la educación.

¿Es que acaso alguien podría ignorar que algo raro estaba ocurriendo?

Entonces no leía los periódicos, que en la década del 70 reportaban decenas de escuelas con 100% de promoción, e incluso el caso de la Carlos Liebknecht, que hizo dos cursos seguidos con el 100%, y en el curso 71‑72 sólo un muchacho con una asignatura asistió a extraordinario. El aire del campo no produce mutaciones instantáneas en las neuronas y eso lo sabe cualquiera sin ser especialista en educación.

Fraude, ¿académico?

Fraude m. (lat. fraus, fraudis). Engaño, acto de mala fe, cometer un fraude (Nuevo Pequeño Larousse Ilustrado, p. 455)

A falta del diccionario de la Real Academia, damos por buena esta pequeña definición ilustrada. No es sólo fraude lo que hemos citado arriba. Es fraude también (y peor) el sistema promocionista que compulsaba al profesor, a todos los funcionarios del sistema educacional, a fomentar, practicar, permitir, o cuando menos “ignorar” el fraude masivo y generalizado.

Es fraude vanagloriarse de cifras que no son fiel reflejo de la calidad alcanzada, el fraude “ignorar” todo esto en nuestros medios de difusión y sustituirlo por loas triunfalistas e idílicas. Es fraude el sistema de inspecciones avisadas que permite al director de una ESBEC aleccionar a sus alumnos:

“Cuando venga la visita y yo pregunte, me levanta todo el mundo la mano: el que sepa, me levanta la derecha, y el que no sepa, me levanta la izquierda”

Es fraude también el certificado médico “por razones siquiátricas” que consigue el estudiante universitario cuando desea evadir su separación por insuficiencia académica. Y no porque dudemos del equilibrio mental de algunos estudiantes, sino porque es imposible que el 50% de los estudiantes enfermos en el curso 84‑85 tuvieran problemas de los nervios.

Y todo esto es reflejo de un fraude mayor, un fraude que tiene lugar en la vida cotidiana, no sólo cuando el adulto copia de otro para alcanzar el sexto o el noveno grado, y no puede, por tanto, ser ejemplo para sus hijos, sino también cuando ese adulto disfruta ilegalmente bienes del Estado, o cuando cumple sus planes formalmente, sin calidad, o cuando aprovecha su posición para lucrar, obtener prebendas y erigirse en tiranuelo de bolsillo a costa de Liborio y en nombre de la Revolución que invoca constantemente. Todo esto es fraude, como lo es reportar en cualquier actividad cumplimientos que no se han cumplido. Y es fraude que ven los  jóvenes y adolescentes, que no viven sumergidos en una cápsula de cristal, porque educación es más que instrucción, y es más difícil formar que promover.

Vale recordar las palabras de José Ramón Fernández, ministro de Educación, en 1978:“Sin lugar a dudas, todo el que cometa un fraude, lo promueva o lo silencie demuestra tener graves dificultades ideológicas”.

“¿Fraude académico?”; en: Somos Jóvenes, n.º 93‑94, La Habana, septiembre, 1987.





El Caso Sandra

29 09 1987

Un panadero se levanta muy de

madrugada para hacer el pan

nuestro de cada día. Cada pan

lleva la huella de su

cansancio. Una muchacha se

levanta al mediodía, y al

atardecer sale en busca de un

turista a quien venderse por

billetes con rostros de

patriotas desconocidos. A eso

se llama en el argot “hacer el

pan”. Es muy distinto el sabor

de ambos panes.

Sandra conoció a su padre a los once años. En ese momento, el que hasta entonces había sido un desconocido, se convirtió en un extraño. Aunque ella era la mayor de cinco hermanas, había pasado la mitad de su vida con una tía solitaria que le inculcó su filosofía de la autodefensa: “Aunque sea un varón. Si te da, coges un palo y se lo rompes en la cabeza. Para que te respeten, primero tienes que enseñar que tú sí no eres pan suave. Mira a tu madre: quince años con ese hombre, esperándolo (así sean tres meses o tres años) y lavándole los calzoncillos cuando regresa. Por eso yo vivo sola. A mí nadie me mangonea. Apréndete eso”.

Durante once años, Sandra vivió por temporadas con su madre, que no la dejaba salir a jugar, y menos juntarse con varones, porque el lugar de las mujeres es la casa y, además, tú tienes que ayudarme. Desde los siete lavaba los pañales de los más chiquitos y a los nueve aprendió a cocinarles el almuerzo cuando volvía de la escuela, porque la madre empezó a trabajar y no podía atenderlos. Cuando se barruntaba un regreso del padre, ella sabía que su sitio en la cama matrimonial sería ocupado, y que no quedaba ni más espacio ni más remedio que volver a la casa de su tía, en un pueblecito al oeste de la ciudad. Nadie se lo explicó. No hacía falta. A los once años, Sandra entendía demasiado y había cambiado nueve veces de escuela.

Sandra conoció a su padre gracias a que él fue amonestado en el núcleo del Partido por la falta de atención a sus hijos, y regresó a la casa más o menos definitivamente.

No la dejaban ir a la playa, a los cines por la tarde, a casa de las amigas, ni a las escuelas en el campo, para que pudiera atender a los más chiquitos y al padre cuando su mamá estaba enferma o trabajando. De los once a los quince años, Sandra se ocupó de todas las tareas domésticas, terminó el noveno grado y recibió unas cuantas palizas: por llegar tarde, por pedir dinero en la calle, por robar en una tienda, por ir a una fiesta sin permiso, por escaparse de la escuela para dedicarse en la biblioteca municipal a leer libros que muchas veces no entendía, o ver hasta tres veces seguidas la misma película, porque era capaz de transportarse al país del libro o al país del cine, donde no había que lidiar con la casa y las personas eran más comprensivas;. La segunda vez que robó, los padres no se enteraron. El policía que la detuvo dio varias vueltas por la ciudad con ella, buscando su casa, hasta que llegaron a una secundaria. Sandra le dijo que ella estudiaba allí, y la directora logró que se la dejaran, con el compromiso de que no reincidiría. Cuando el policía se marchó, la directora llevó a Sandra hasta un parque cercano, y estuvieron conversando durante dos horas. Aunque no estudiaba en aquella secundaria y nunca había visto a aquella mujer, y quizás por eso, le contó todo lo que llevaba por dentro, y quizás por eso también rompió todas las barreras de autodefensa inculcadas por su tía, y lloró por primera vez desde que tenía memoria.

A los quince años, el padre la sorprendió en el hueco de la escalera haciendo el amor con su segundo novio. O, al menos, eso supuso. La botó de la casa, a pesar de que ella, por lo nerviosa y asustada, aún era virgen. La segunda hermana ya tenía edad para hacerse cargo de la casa.

Sandra empezó a trabajar en un plan agrícola donde le daban albergue, comida y sueldo. Conoció a un hombre de 35 que la preñó cuando ella había recién cumplido los dieciséis.

El padre lo supo cuando ella ya había donado la sangre para su propio legrado, falsificando el nombre en la tarjeta de donante. Buscó al hombre y la esperó a la salida del hospital. De allí fueron directamente a la notaría. Sandra fue casada con el que todavía es (oficialmente) su marido, aunque nunca más lo ha vuelto a ver.

Regresó a casa de su tía y trabajó durante cierto tiempo en una fábrica. Conoció a Braulio, cuarentón, divorciado y subadministrador de una pequeña empresa. Durante el año que estuvo con él, Sandra cambió cinco o seis veces de trabajo hasta que él le consiguió en la empresa una plaza de cajera. Entre los dos falsificaban las firmas en las nóminas, aprovechando el pago a destajo, lo que les proporcionaba entre 400 y 500 pesos adicionales cada mes. Braulio era habitual del bar Venecia y a través de él Sandra aprendió a beber, a fumar (tabaco negro y marihuana) y conoció la existencia de la pornografía. Varias veces la incitó a establecer relaciones homosexuales con amigas que traía después de sus incursiones al Venecia. Durante ese año, Braulio pagó cien pesos a un vecino para que no lo acusara de mirahuecos. Conversaba mucho con Sandra sobre las cosas de la vida, y se interesaba por sus problemas. Ella comenzó a acostarse con otros hombres y salió embarazada. Aunque Braulio era estéril, le insistió en que se lo dejara. Estaba dispuesto a criarlo como si fuera de él. Sandra recogió sus cosas y se fue a vivir con el autor del embarazo. Se hizo su segundo legrado. Una semana o dos más tarde, el hombre la botó porque le faltaba un mes para casarse y tenía que arreglar la casa.

Entonces transcurrió un período que ella prefiere olvidar: comía a veces en casa de una amiga; otras, le prestaban dinero para la fonda. Se bañaba donde y cuando podía, y dormía en las funerarias o en las guaguas de recorrido largo —la 7, la 20, la 64—. Cinco o seis veces pernoctó en posadas con hombres ocasionales. Uno de ellos la dejó durmiendo y se fue sin pagar. Por la mañana, como no tenía dinero, accedió a acostarse con el posadero para que no llamara a la policía. Fue una de esas noches, en la funeraria de Infanta, cuando conoció a Teté, quien la invitó a su casa, le prestó ropa y le propuso que se quedara con ella el tiempo que quisiera. Durante una semana o dos, Teté fue tanteándola con mucha cautela, y el día que Sandra cumplió diecinueve, la invitó a un restaurant y le regaló un vestido. De regreso, bebieron hasta muy tarde y se acostaron juntas por primera vez.

Sandra empezó a frecuentar el parque de G y 23. Conoció a todas las amigas de Teté y se encargó de la casa mientras ella iba al trabajo. A veces se aburría de tanta soledad y se iba a pasear con alguna amiga reciente. Teté nunca le perdonó esas salidas y los altercados iban subiendo de tono a medida que transcurrían los días. Detenidas por escándalo público varias veces, después de una pelea especialmente violenta, Sandra fue encarcelada por lesiones. Pero Teté levantó la acusación antes que la procesaran y fue a esperarla a la salida de la estación con su brazo izquierdo enyesado.

En esos días, Sandra conoció a Adrián, un jinetero que controlaba a dos putas del puerto. Él le mostró las interioridades del ambiente. La adiestró en ligues de cabaret, cambio de dólares, frases claves para atraer clientes en varios idiomas, compra en tiendas INTUR “Easy free Shopping”, coartadas para evitar actas de advertencia, mercado negro y sistemas de soborno a los guardas de hoteles.

Cuando hubo aprendido lo suficiente, le dijo bien claro a Adrián que ella sería independiente, y él se conformó con ser su punto fijo de cambio.

Aunque empezó a contribuir con su dinero a los gastos de la casa y no abandonó sus relaciones con Teté, la situación allí se hizo cada vez más difícil, porque la otra no soportaba sus incursiones nocturnas, y mucho menos que se acostara con hombres.

Cada noche salía a “hacer el pan” entre el Anfiteatro y la Avenida de Paula. Marinos recién desembarcados eran conducidos a casa de Tomasa, que alquilaba los cuartos por diez o quince dólares la noche, a cuenta del cliente. Los lances rápidos eran resueltos en alguna posada cerca de la terminal de ferrocarriles. Ganancia neta: diez a veinte dólares por noche (de 50 a cien pesos según el cambio). En el Parque de los Mosquitos conoció a Zaida Telegrama. Llevaba más de diez años en el ambiente y había adquirido una enfermedad venérea y dos hijos de un griego. Le contó sus empezares buscando a un extranjero que se casara con ella y la sacara del país, que el griego le había prometido, pero hasta ahora, nada; que estaba hasta aquí de todo eso; que no fuera comemierda, que ella tenía juventud y clase; que se comprara buena ropa y se fuera a hacer el pan, sin apuro, en los hoteles de primera. Que estaba cansada, muy cansada.

Cuando Zaida se suicidó, a sus veintiocho años, Sandra dejó el puerto y reservó una semana en Cienfuegos con sus ahorros. Allí, sola, lejos de Teté, lejos de la ciudad, reconsideró los consejos de Zaida.

A su regreso, Adrián le prestó los doscientos dólares que necesitaba y la conectó con un funcionario de cierta embajada que hizo las compras en una tienda para extranjeros: dos pares de zapatos, vestidos, dos blue jeans, blusas, pulóveres, pantalones Pierre Balmain, accesorios y cosméticos.

Tuvo la pelea final con Teté y se mudó a casa de Caridad La China, que trabajaba en la zona de Coppelia con el marido. El buscaba los puntos, principalmente españoles y mexicanos, y la recogía cuando terminaba. A veces trabajaban juntos, cuando los clientes eran parejas o grupos donde hubiera mujeres, homosexuales o pornógrafos. En esos momentos no les escaseaba el pan, porque en los nuevos grupos de turistas siempre venía alguien que iba a verlos o los telefoneaba, recomendado por viejos clientes.

Le propusieron unirse a ellos, pero Sandra siempre prefirió trabajar sola.

Se levantaba cerca de las cuatro y a las seis, perfumada, bien vestida, amueblada, se encaminaba hacia algún hotel exclusivo para el turismo internacional. A veces un carpetero avisado (y pagado) le suministraba los teléfonos de las habitaciones donde extranjeros solos, presuntos clientes, recibirían minutos después su llamada dándole a entender que era un error, pero que si por casualidad el que hablaba no era el español interesante de las sienes canosas, y que ella lo había visto, y que cómo no, ella estaría en el lobby y… Otras veces se sentaba en el lobby o entraba al bar. Leía una revista o bebía con aire de aburrimiento, mientras estudiaba con cuidado a los posibles clientes. Los más abordables eran los latinoamericanos y, en especial, los mexicanos, que preferían las rubias, los españoles y otros euro occidentales, adictos a las negras; los norteamericanos (escasos), y los africanos, pero a esos les temía por las enfermedades. La experiencia (y las lecciones de Adrián) le aconsejaban hombres de mediana edad, porque los jóvenes frecuentemente no tienen dinero y, por lo general, son tacaños con las mujeres. Los mayores de 60 viajan casi siempre acompañados, o son dados a achacar a la mujer los resultados de su decrepitud sexual, son difíciles de conquistar, susceptibles, irritables, muy escépticos con las motivaciones de la mujer. Porque el quid de la operación está en que no parezca lo que es. El ofrecimiento debe ser muy discreto, y la demanda, muy lastimera, solapada por una deuda a medio pagar, o lo triste que es tener un vestido rojo sin zapatos que le hagan juego, o cualquier otra historia más o menos televisiva. Primero, después de seleccionado el hombre, pedir un cigarro, la hora, o entablar de otro modo la conversación: Cuba, las ofertas turísticas, los lugares más interesantes de la ciudad. Si el hombre invita a cenar o a un trago, entonces se entra en una fase más íntima, de oferta y demanda. Si el pago es en especias, pasan primero por la tienda, efectúan la compra y después Sandra sube a la habitación. Al principio, bastaban diez dólares en el bolsillo del ascensorista. Cierta vez, ya en la habitación, un policía le tocó a la puerta y le pidió que bajara. Lo hizo, pero bien colgada del brazo del turista. En la recepción, el ascensorista la señaló: “Sí, es ésta”. Entonces el propio extranjero le dijo al policía: “Dígale que le hable de los diez dólares que tiene en el bolsillo”. El ascensorista no se había preocuparlo por esconderlo. Y fue preso.

Si el pago era en dinero, se acordaba el precio, que oscilaba entre 40 y 100 dólares. No menos. No más. Dos hombres se negaron a alcanzar cuarenta. Perdió esas noches, porque, de aceptar, habría sentado un mal precedente. También le ocurrió encontrar clientes más sabios, que dejaban el pago para el final y después la amenazaban con la policía.

Tuvo varios altercados con guardas de hoteles. En dos ocasiones le quitaron la compra. Otras, bastó con un obsequio, y una vez se acostó con el guarda. Por lo general, cuando quemaba un lugar, iba a hacer el pan en otro, de modo que un mismo equipo de vigilancia no la tuviera demasiado tiempo a la vista. En tres ocasiones, la detuvieron, y otras tres se libró gracias a la protección del turista, que comenzaba a protestar en nombre de los derechos humanos. Un italiano se montó incluso con ella en la perseguidora y logró que la liberaran en la estación de policía. Salvo una, ella evitó todas las actas de advertencia, porque era muy difícil acusarla de prostitución, a menos que hubiera denuncia, y eso era virtualmente imposible. Las tres veces fue detenida por el mismo policía, uno que cierta vez, en el Hotel Nacional, la llamó a un lado: “¿Por qué tú andas en eso? Eres joven, bonita, inteligente. Tienes todas las oportunidades. Mi hija es de tu edad. Se parece a ti. ¿Por qué?”. “Yo no estoy en nada”. “Eso díselo a otro”. “Oiga, usted la tiene cogida conmigo”. “No, yo la tengo cogida con eso en que tú andas”. “Pero yo no…”. “Mira, yo sé que Tormenta, Candela, La China y todas esas quieren irse del país y andan buscando a alguien que las saque, pero tú… ¿tú también?”. “Ni loca”. “¿Entonces? ¿Tú no te das cuenta, coño, de la imagen que estás dando de tu propio país? Eso me recuerda un refrán: El pato no caga donde come. Y tú estás cagando el lugar donde comes”. “Pero mire, policía, yo…”. “No me digas más nada. Sale de eso, porque si yo te veo, donde quiera que te vea, aunque te estés tomando un helado en Coppelia, te voy a meter presa y me vas a tener que oír. O tú sales de eso convencida, o sales por cansancio”.

Tres veces la detuvo. Al otro día tenía que soltarla.

Aquello de la imagen y del pato le recordó algo que le había sucedido con un francés que empezó a hablar mal de Cuba, de los cubanos. Cuando ella le dijo que no, que la sociedad, que no había pobreza ni mendigos, que la medicina y la educación…, él le respondió: “Mira quién habla: puta y comunista. Tú no te vendes por pesos ni por rublos. Tú te vendes por dólares, ¿te das cuenta?”.Se calló, pero nunca pudo olvidar aquella frase.

Cuando por alguna razón no podía subir a la habitación del cliente, lo llevaba en su taxi —ya para entonces tenía su taxista fijo, que le cobraba entre 20 y 30 pesos diarios— a 11 y 24, 2 y 31, o alguna otra posada donde hubiera buenos cuartos habilitados al efecto y sin cola, por veinte pesos libres de impuestos, más los gastos a costa del turista. A veces, sobre todo después que empezó a extenderse el SIDA, y cuando el cliente era sospechoso, efectuaba la compra y después de “daba línea”. Para eso el taxista tenía que estar bien avisado, y al final se le pagaba en especias: un pitusa, un juego de blúmer. Dar línea consistía en llevar al turista hasta algún sitio de la ciudad (“llegamos, es aquí”), y cuando él ya se había bajado, mientras le tendía la mano para ayudarla, arrancar en segunda dejándolo en la calle. El taxista, a su vez, podía darle línea a ella o amenazarla. Otras, el propio taxista vendía bebida a los extranjeros, marihuana, o prestaba otros servicios, siempre pagaderos en divisas. Había algunos que simultaneaban su trabajo con el jineteo.

Lo más peligroso eran los dólares: tenencia ilegal de divisa cuesta (costaba entonces) hasta ocho años de prisión. El mayor apuro lo pasó un día a la salida del Riviera. Dos policías intentaron detenerla para registrarla. Ella se tragó el billete de 50 dólares. Entonces dejó que la registraran. Ya no valía la pena. Por eso la entrega de los dólares siempre se hacía en el mismo hotel o muy cerca. Cuando no encontraba a alguno de los “puntos” que controlaba Adrián, le cambiaba al primer jinetero conocido que apareciera. A veces prefería un cambio más bajo, pero rápido y seguro, que andar con dólares por la calle. Cuando no le quedaba más remedio, se los introducía en el ano o en la vagina. El punto generalmente entregaba a otro en el baño y el otro era el que hacía la entrega afuera. A veces los dólares cambiaban cuatro o cinco veces de manos antes de llegar al que tenía el pasaporte falso para comprar, el contacto con el extranjero —que cobraba del 15 al 20%. El primer sistema ofrecía mayores ganancias, pero era más arriesgado.

Sandra seguía trabajando independiente; aunque esa independencia era relativa: 20 o 30 pesos diarios al taxista más la pacotilla de las líneas, de 20 a 40 pesos para entrar a cabarets por parejas o sólo para huéspedes. Entre 80 y 130 pesos mensuales por la habitación alquilada en casa de personas que a su vez servían de intermediarios en la bolsa negra, y que por algo más le dejaban traer los clientes a la casa; gastos de ropa y comida, porque ya, la invitaran o no los turistas, ella comía siempre en restaurantes y, con el tiempo, los gastos en bebida, que iban aumentando gradualmente.

En tres de las casas donde estuvo viviendo le robaron todo lo que tenía. No había reclamación posible. La tercera vez, pagó cien pesos a dos hombres para que apalearan al tipo. Casi lo matan. Aunque nunca llegó a la dependencia, como le ocurriría con el alcohol, compraba marihuana de vez en vez, que en ocasiones revendía a los turistas, aunque casi siempre era para su consumo. Probó el hachís por primera vez con unos franceses que conoció en el Floridita. Estaba bebiendo en la barra cuando la muchacha la invitó a su mesa. Su esposo y su cuñado querían que los acompañara esa noche a Tropicana. Después, durmió con el cuñado en el Riviera y, al día siguiente, se fue con ellos medio mes para Varadero. Por las noches se desnudaban, se engrasaban todo el cuerpo y compartían la cama y el hachís los cuatro indistintamente juntos.

Lo mejor era “instalarse”: un turista —varón, hembra, pareja o grupo— quedaba(n) complacido(s) con ella y la instalaba(n) en el hotel o en la Marina Hemingway, donde los controles eran menos rigurosos, de modo que se convertía en acompañante fija durante el tiempo que durara la estancia. Así vivió dos meses en el Riviera, un mes en el Capri, veinte días en la Marina Hemingway, y un mes y medio en casa de un matrimonio de diplomáticos euro occidentales, que ocasionalmente invitaban también a Javier Luis, estudiante de preuniversitario y lindo como una muchacha.

Durante ese tiempo conoció a Bobby, homosexual rentable; a María Luisa, cuya madre había intentado a toda costa salir del país y ahora le buscaba los puntos a la hija; al Dulce, que vivía de complacer la propensión a las aventuras tropicales de algunas turistas viejas y adineradas.

A Sandra y al Dulce los contrató un fotógrafo italiano a razón de 300 dólares per cápita, para una colección de fotos en colores.

Y conoció a Mercedes, una estudiante universitaria inteligente y simpática, que durante mucho tiempo se dijo su amiga, se puso su ropa, vendió alguno de sus pitusas y le sirvió de enlace telefónico con Mejías, un negociante español que instaló a Sandra tiempo después y del que ella aún cree haberse enamorado. Rompieron la amistad, porque Mercedes le pidió a Mejías, en nombre de Sandra, que estaba entonces en Varadero, un videocasete y un sistema estéreo. Después de eso, Mercedes nunca volvió a contestar al teléfono, hasta que un día su madre, ante la insistencia de Sandra, le dijo terminantemente que no la llamara más, que su hija no tenía nada que ver con putas.

Durante bastante tiempo, Sandra creyó que todo lo hacía por ahorrar para comprar la casa que nunca había tenido. Pero entre los gastos excesivos y los robos flagrantes o solapados, no era mucho lo que podía ahorrar. Poco a poco se fue dando cuenta que lo más importante era el gusto por el lujo, el gusto por el placer rápido, la buena ropa y todo lo que complaciera su hambre antigua. Por entonces, ya no le era fácil contenerse con la bebida. Dio varios escándalos en varios hoteles de donde la expulsaron varias veces. En ocasiones, ni siquiera cobraba, sobre todo cuando el turista le caía bien y estaba drogada o borracha.

Cierta vez se asuntó mucho: un turista de nacionalidad poco definible le dio a probar, en el cuarto 607 de un hotel, una marihuana muy fuerte (que quizás no fuera marihuana). Ella, enloquecida, casi se lanza desnuda por el balcón. El hombre la detuvo, la tranquilizó, y comenzó a hacerle preguntas y a grabar. Ella, aunque no poseía ningún dato confidencial de nada, se vistió como pudo y corrió, medio drogada aún, a contárselo a la policía. No supo nada más del asunto.

Otro día se asustó más: se encontró arrugas en las comisuras de los ojos y estuvo llorando sin parar hasta que se durmió. Dos días antes, La China se había dado candela en su cuarto de la Víbora. Tenía treinta años.

Ya no hacía el pan. Ahora era cabaretera. Bastaba la invitación a comer, los tragos y el hotel. Vendió algunas de las cosas que le quedaban y entonces Mejías la salvó instalándola en el Habana Libre. Él le hablaba mucho y la convenció para dejar la calle. Yo te apoyo, no te preocupes. Y cuando se fue, le dejó pagados cuatro meses en un cuarto del Cerro, dinero y algunos equipos para que los vendiera. Consiguió trabajo en un taller, pero no lograba llegar temprano casi nunca. Empezó a salir con un operario del segundo turno y le contó su vida a la compañera del sindicato, para que la ayudara. Ella le dijo que se haría lo posible y advirtió al operario la clase de punto que era Sandra. Pero lo peor fue que, después de algunas dilaciones, cuando por fin se acostaron juntos, Sandra no sintió nada. Le echó la culpa a él de no ser lo suficientemente hombre para hacerla sentir. Él hizo todo lo que pudo, hasta que le empezaron síntomas de impotencia. Entonces Sandra abandonó el trabajo y empezó a cambiar de hombre casi a diario; pero no sintió nada. Durante uno o dos meses volvió a hacer el pan, pero ya lo más importante no era el dinero.

Cuando acudió en busca de ayuda a una institución, la remitieron al sicólogo, que se encargó de hablar con ella tres veces por semana. Siguiendo sus recomendaciones, Sandra se fue de la ciudad, donde encontraba conocidos en cualquier sitio. Ahora trabaja como operaria en una línea de envases de cierta fábrica de la industria alimenticia, por ciento veinte pesos mensuales, y vive con un hombre que no conoce su vida, que no la escucha, que la desea pero no la ama. Un hombre que ella tampoco ama.

Ciertos fines de semana regresa a la ciudad, pasa la noche del sábado con viejas o nuevas amistades ocasionales en algún hotel, y el domingo se impone la obligación de regresar a sus ocho horas de trabajo y al hombre que le lleva veinte años, no bebe, no baila, la mantiene y con el cual tampoco siente nada.

Cree haber abandonado para siempre la prostitución, pero no está segura.

Sandra tiene ahora veintidós años. Aparenta treinta y cinco.

 

“El caso Sandra”; en: Somos Jóvenes, n.º 93‑94, La Habana, septiembre, 1987.

“Der Fall Sandra”; en: Konkret. Hamburg, Alemania. 9 de septiembre, 1988, pp. 36-41.

“Der Fall Sandra”; en: Cuba Libre, n.º 3, Köln, Alemania, septiembre, 1988. pp. 24-29.

“Der Fall Sandra”; en: Adelante Kuba!: Wege einer Revolution Edition Marxistische Blatter; Neuss, Alemania, 1989.





28 millones y otras pérdidas (Las bajas universitarias)

29 05 1986

Más de 5 000 estudiantes causan baja anualmente

                                                 en catorce centros universitarios del país.

                                                  Además de las pérdidas materiales, está

                                                  el fracaso de un largo proceso que debió

                                                             prepararlo para la universidad.

                                                 Sólo la mitad de los jóvenes que ingresan

                                                           en las universidades, se graduan.

Para este trabajo se entrevistaron unos 300 estudiantes del nivel medio y superior, en los siguientes centros: Institutos preuniversitarios José Martí (JM), René O’Reiner (ROR), Antonio Guiteras (AG), Pablo de la Torriente Brau (PTB), Rubén Martínez Villena (RMV), Vocacional Lenin (L),  Pedagógico Presidente Allende (PA), primer año de matemática (M), y primero de Microbiología (B), ambos de la Universidad de La Habana, segundo año del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) primer año de actuación del Instituto Superior Pedagógico del MINED, del MES, profesores, etc.

Se consultaron investigaciones realizadas por el Centro de Estudios sobre la Juventud, de la UJC, y por la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, así como algunos documentos del MINED.

Ulises Arrans (FEU): Las bajas en primero y segundo años son un problema. Las cifras son alarmantes. De hasta 40% o más.

Lic. Mario Luis Rodríguez (Decano Fac. de Biología UH): En primer año aquí, la promoción contra matrícula es de las dos terceras partes y las bajas en primer año son, en su inmensa mayoría, por razones docentes.

Ing. Onelio Borroto (Director docente metodológico MES): Son fundamentalmente en primero y segundo años. En los otros son muy excepcionales.

CIFRAS:

A partir de la información suministrada por la compañera Greta Crespo, jefa del Departamento de investigaciones económicas del centro de estudios para el perfeccionamiento de la educación superior (CEPES) y de las cifras suministradas por el MES, constatamos la magnitud real de este fenómeno. Un estudio hecho en la Universidad Central de Villa Clara determinó los costos unitarios de una baja promedio (se duplica en caso de que ocurra en segundo año). Estos llegan a ser de $2 276.00 para un becario extranjero y de $1 817 para uno nacional pero, como promedio, están por el orden del millar y medio de pesos anuales. ¿Cuánto han costado entonces al país las bajas universitarias en primero y segundo año durante los últimos cursos? Veamos el recuadro 2, teniendo en cuenta que sólo incluye a los centros adscriptos al MES, no a Ciencias Médicas, a los pedagógicos, el Instituto Superior de Arte, etc., que tienen también un importante peso.

¿DONDE ES MAYOR?

Ing. Onelio Borroto (MES): En la Ingeniería, en física, matemáticas; generalmente en las especialidades que tienen una alta demanda de matemáticas en su plan de estudios. En mecanización agropecuaria, riego y drenaje, etc.

¿A qué atribuyen esto?

Pedro (M): La matemática es muy mecanicista en el pre y los profesores con mala preparación no nos enseñan a pensar. Hay gente que coge la carrera en última opción. Pero aquí nadie abandona la carrera. Los botan. De 91 quedamos 58 después del primer semestre. Hay bajas docentes, licencias y, en menor grado, aquellos a los que no les gusta la carrera.

En el informe: Sobre los problemas de articulación del nivel medio superior de enseñanza con el nivel superior se plantea que entre los estudiantes de primer año de Matemática (curso 79‑80), sólo el 8,3% obtuvo sobresaliente en el primer semestre; el 44,4% aprobado; desean cambiar de especialidad el 70,8%, el 68,4% en física y el 64,4% en química. Las proporciones son del 50 al 60% en estas especilidades y el 30% de los estudiantes causan baja en primer año.

Fernando González Rey (Motivación profesional en adolescentes y jóvenes) demuestra que entre los alumnos que causan baja en esas especialidades (curso 79‑80), el 88,2% eligió la carrera en últimas opciones, el 11,8% por causas extravocacionales, y el 64,7% no posee información sobre los contenidos de la especilidad.

¿A QUE ATRIBUYEN ESTO?

Dalvis (AG): Otro delos factores que inciden en la deserción es que el estudiante está habituado a una cosa y cuando entra a la universidad sufre un choque muy grande: clases por conferencias, evaluaciones sistemáticas, estudio por libros. Un ejemplo: nosotros estudiamos por Afanásiev, pero Abelito, el que era presidente de la FEEM, en un seminario de filosofía de la universidad, se puso a hablar y la profesora le dijo: te voy a dar cinco porque eso lo dijo Afanásiev, pero si eso mismo lo dices tú, te doy dos. Allá la obligan a una a estudiar por los clásicos y termina casada con ellos.

Ing. Omelio Borroto (MES): Hay que valorar diferentes factores: La enseñanza precedente, la orientación vocacional, el cambio a la universidad con mayor independencia del estudiante y diferentes métodos de estudio, las características de los planes de estudio en primero y segundo año, que tienen una carga importante de ciencias básicas.

C Dro. Miguel Torres (Viceministro, MES): Y el déficit de profesores en las ciencias básicas, la incorporación de personal docente joven. No siempre la atención a primero y segundo años es lo que quisiéramos. Hay deficiencias en la atención que requiere el proceso de adaptación del joven a la enseñanza superior. Internacionalmente, las bajas en la educación superior se producen entre primero y segundo año. Si analizamos retrospectivamente, ha habido una mejora. Pero si comparamos con la URSS, donde ingresa el 15% de los graduados de pre…

Y aquí, ¿qué por ciento entra?

Dr. MIguel Torres (MES): Es diferente entre varones y hembras, pero ingresa casi la mitad. Entre las causales de las bajas, hay un por ciento atribuible a la educación precedente, pero también el estudiante llega con ciertos hábitos de dedicación al estudio. Y si no estudian en la primera parte del semestre, después una gran parte no supera la barrera de la materia acumulada. La dedicación al estudio no es estable, sino una curva exponencial en el semestre, que muchas veces tienen que ver con deficiencias nuestras en la planificación de las evaluaciones periódicas. También hay la tendencia al estudio colectivo y no se hace el énfasis necesario en la profundización individual. Cuando estamos obligados a establecer un horario de clases que no cumple los requisitos adecuados desde el punto de vista pedagógico, no cabe duda de que el nivel de asimilación disminuye. Los índices de bajas en nuestros años superiores, son comparables con los de cualquier país desarrollado, los indicadores de promoción son estables. El bache está en primero y segundo años. Aunque los del pre le echan la culpa a los de secundaria, la política del MES es analizar nuestros problemas. El día que tracemos como consigna que la culpa la tienen los preuniversitarios, no vamos a resolver nuestros problemas.

PRINCIPALES CAUSAS

El 85% de las bajas son por insuficiencia docente, bajas voluntarias y aún más las licencias de matrícula, índice que aumenta. Según los profesores las causas de las bajas son:

1‑Problemas docentes, de base y metodológicos; 2‑Problemas vocacionales, de salud, familia, etc; 3‑Embarazo, matrimonio, hijos. (Resultados parciales en la aplicación de una encuesta sobre problemas vocacionales. Jorge Román, Instituto de Ciencias Sociales)

C Dr. Miguel Torres (MES): Las bajas se computan por insuficiencia docente, que son las mayoritarias, por sanción disciplinaria, voluntarias (los que piden su baja mediante carta al decano), por deserción (el que sencillamente se va), por inasistencia y la definitiva (caso de muerte o sin más derecho a entrar a la universidad).

Ing. Omelio Borroto (MES):  Y las licencias de matrícula.

EFICIENCIA DUPLICADA

C. Dr. MIguel Torres (MES): El proceso ha ido creando determinadas facilidades. En primero y segundo años tienen más exámenes extraordinarios que en los años superiores, e incluso la resolución 99 da la posibilidad de llevar una o dos asignaturas a los exámenes extraordinarios de agosto, los mundiales. Los que no tienen esa posibilidad (por haber suspendido más de dos asignaturas) o no aprueban en ella, pasan a trabajar durante un curso y, en el próximo, pueden reincorporarse examinando las asignaturas pendientes.

Recomienda: Que los estudiantes no causen baja en primer año. Que primer año sea un año de articulación (Informe: Sobre los problemas de articulación del nivel medio superior de enseñanza con el nivel superior.)

C Dr. Miguel Torres (MES): En el 80‑81 se eliminó el derecho a arrastrar asignaturas y a repetir. Desde que eso ocurrió, la eficiencia se multiplicó por dos y la promoción ha aumentado sustancialmente. Hay un nexo estrecho entre el nivel de exigencia y los resultados finales. En el 80‑81 la eficiencia en ciencias técnicas era 17% (de cada 100 se graduaban 17). Cinco años después es del 43%. Hay un elemento de compulsión que obliga a estudiar mucho más, la dedicación al estudio es mucho mayor hoy. La repetición es permitida, a través de la resolución 99, pero no con carácter general, y de acuerdo al juicio de su colectivo.

Ing. Omelio Borroto (MES): Otro elemento que se introdujo desde el 76‑77 es la licencia de matrícula. Si inciden determinadas causas, el decano, siempre antes de las pruebas, puede aprobar licencia de matrícula, «congela» a ese estudiante, que se incorpora al curso siguiente. Una causal es la licencia médica. En las cifras que te damos están incluidas las bajas y las licencias de matrícula.

Un expediente bastante socorrido por parte de los estudiantes abocados a una situación docente difícil, es la presentación de licencias médicas por enfermedades de los nervios principalmente ¿Es frecuente?

C Dr. Miguel Torres (MES): Ese fenómeno tiene un peso específico importante en las licencias de matrícula, al extremo de que la hemos caracterizado como «licencia por causas psiquiátricas». Recibimos la colaboración del MINSAP en función de que sea un certificado expedido por una comisión médica, no por un médico. En los lugares donde se maneja así, ha disminuido. No es posible que haya tanta gente con problemas psiquiátricos.

Ing. Omelio Borroto (MES): El 50% de las licencias del primer semestre fueron por esa causa.

¿No se reduciría en caso de que la facultad fuera más flexible (quizás no sea la palabra más apropiada) al ofrecer las licenicas, dado que esta es la solución desesperada que encuentran los estudiantes para mantener su matrícula y su carrera?

C Cr. Miguel Torres (MES):Posiblemente aumente el número de licencias y pudiera ocultar atrás un problema de actitud. La licencia se da por misión internacionalista, movilización militar, enfermedad, accidente, maternidad o embarazo, participación de alto rendimiento, por actividades como integrante de grupos culturales nacionales, por necesidades impostergables de la producción o los servicios y, además, los decanos están autorizados a concederlas en caso de que existan razones justificadas, habiendo sido analizado por el consejo de dirección de la facultad, tomando en cuenta las opiniones de la UJC y la FEU. Es decir, se puede manejar esto casuísticamente. Pero ocurre con frecuencia que el estudiante espera a última hora, bien por desconocimiento, porque no ha sido orientado adecuadamente por el personal docente o por la familia.

Es decir, ¿si el estudiante en lugar de acudir a un psiquiatra, acudiera con su problema a la institución docente, tendría derecho a la licencia?

C Dr. Miguel Torres (MES): Tendría derecho a que se analice y se le conceda en el caso de que concurran causas concretas y cuente con el aval de sus compañeros. Es una facultad del decano concederla, y del estudiante, pedirla. (Siempre antes que haya concurrido a los exámenes ordinarios).

SI PROVIENEN DE FACULTAD

Orestes (ISRI): Cuando como trabajador logras entrar a la universidad, en el centro de trabajo a veces te ponen en una disyuntiva: o eres buen trabajador o eres buen estudiante, pero no puedes quedarte siempre a las asambleas o ir a los trabajos voluntarios. Además, la mayoría o una buena parte de los egresados de facultad no pasan del primer año, por la pésima calidad de la educación en la facultad. Aquí éramos las ovejas negras.

¿Hay diferencias sustanciales entre los egresados de pre y de la facultad?

C Dr. Miguel Torres (MES): No hay un estudio de ese problema, pero sí una valoración. La promoción en cursos vespertinos, nocturno y por encuentros está por debajo de los cursos diurnos. Aunque los trabajadores sí repiten y arrastran, es decir, que la comparación no es muy válida. Pero universalmente ocurre que la eficiencia en los cursos diurnos es mayor. Hoy en cursos diurnos tenemos una eficiencia del 50%. En los años 70 era del 25%

¿Y en otros países socialistas?

C Dr. Miguel Torres (MES): De un 80%, pero no es comparable, porque los mecanismos del ingreso y la relación profesor‑alumno son diferentes. Esperamos alcanzar el 60%. En la enseñanza para trabajadores inciden otras cargas extradocentes.

ALGUNAS DIFERENCIAS

¿Hay diferencias entre estudiantes que proceden de preuniversitarios en el campo y la ciudad?

C Dr. Miguel Torres (MES): Las que hemos notado son diferencias entre distintos pre de la misma ciudad, pero sobre eso no se ha hecho una investigación. Y hay diferencias sustancias de índices entre distintas provincias. En Guantánamo y Tunas son más bajos, mientras en Ciudad de La Habana, Santiago y Santa Clara, son más altos. Las capitales de provincias tradicionales principalmente, donde el profesorado es de más experiencia y hay más tradición docente, más fuerza en los centros de educación superior, de modo que se crea un vínculo más fuerte entre las universidades y los centros de enseñanza media.

¿Hay diferencias entre preuniversitarios especiales y comunes?

Ing. Omelio Borroto. (MES): Con datos no, pero en general los que provienen de esos pre tienen mayor promoción, a pesar de que comúnmente estudian especialidades más dificiles. Y nuestros profesores están muy contentos con los estudiantes que provienen de esos pre. Su incremento debe mejorar la calidad del ingreso.

LAS CIENCIAS BASICAS

C Dr. Miguel Torres (MES): Hay un problema básico: la relación alumno profesor, que debemos mejorarla. En ciencias básicas eso siempre es más difícil, por el problema de la captación para profesores de física, química y matemática. Los muchachos no quieren ser profesores de esas asignaturas.

¿A qué ustedes atribuyen eso?

C Dr. Miguel Torres (MES): Creo que se ha disfigurado lo que debe ser un profesor de esas disciplinas. Se ha trabajado con un diseño poco apropiado para «vender» esas profesiones. Que el muchacho no lo vea sólo como el dador de clases, sino como un matemático, un físico, que entre sus funciones dentro del campo científico, investigativo, de asesor, de clases. Además, son especialidades que inmediatamente agradan al estudiante, como puede ser la computación, arquitectura… Es un problema del proceso que ocurre internacionalmente.

En un informe sobre los problemas de articulación se recomiendan estimulaciones salariales a esas profesionales.

C Dr. MIguel Torres (MES): La razón esencial no sería esa. Puede ser un mecanismo al cual se recurra. Pero la esencia del problema es hacer un mejor trabajo con el muchacho que se distinga desde la secundaria, el muchacho talentoso. Tenemos pruebas: hemos sacado a muchachos ganadores de concursos y los resutlados hansido fabulosos. Hay que hacer un plan armónico con los muchachos que han tenido una preparación previa atendida. Esto no puede ser un fenómeno espontáneo. Y se deben usar los buenos físicos y matemáticos universitarios, que con su ejemplo puedan motivar y ofrecer elementos de juicio. Deben fomentarse los concursos que favorecen el desarrollo de la ciencia. Lo otro sería algo puramente mercantil. Y por ahí pueden crearse fracasados en la matemática y desastres en la docencia de la matemática.

MEDIDAS

Ing. José Argote (Vice rector docente ISCA, Ciego de Avila): Se hace trabajo hasta con los padres para retener al estudiante, y una semana de intensivo en física, química y matemática. La retención general en los últimos cursos es de un 92%, mientras la promoción de primer año es de un 77%.

C Dr. Miguel Torres (MES): Una de las medidas es que en primer año se dejen de hacer las cuatro semanas de práctica de familiarización y se empleen en un curso de nivelación en las disciplinas esenciales de esa especialidad. Esto se hará a partir de septiembre de 1985 con las carreras de ingeniería, matemática, física, química y cibernética matemática. Como existe actualmente una semana de adaptación, serían un total de cinco semanas. Se sistematizará a partir de septiembre del 86 y veremos si, en lugar de cuatro semanas, pueden ser ocho. También se piensa hacer un concentrado de estudios en las vacaciones con los estudiantes, sobsre todo de las provincias donde los índices académicos son inferiores. Otro aspecto es seleccionar cada vez con mayor calidad al personal que actúe en los primeros años. La tercera medida (y esto no es un orden de prioridad) es la atención que le estamos dando a los profesores guías de primero y segundo año, con vistas no a que se conviertan en un elemento paternalista para el estudiante, sino en el vínculo entre él y la institución, favoreciendo la adaptación, el proceso dialéctico entre la dependencia y la independencia del alumno. Porque, ¿hasta qué año lo vamos a llevar de la mano? Pero no se puede quitar la ayuda bruscamente. Tiene que haber una adaptación en la que el profesor guía juega un papel importante. Otros factores son los planes y programas, pero en segundo no lo hemos logrado del todo. En septiembre del 88 se debe introducir la tercer versión de los planes de estudio que favorezcan, no desde el punto de vista paternalista, sino didáctico, una correcta gradación de los obstáculos a vencer para lograr los objetivos finales, de modo que con el esfuerzo personal y la yuda del profesor, los muchachos puedan superarlos.

“28 millones y otras pérdidas”; en: Somos Jóvenes, nº 79, La Habana, mayo, 1986.





El sistema de ingreso

29 04 1986

Un estudiante concluye su enseñanza media,

                                                           esa larga batallapor el promedio,

                                                           solicita cinco opciones y, al final,

                                                          la computadora decide si va a ser

                                                            ingeniero químico o economista.

Para este trabajo se entrevistaron unos 300 estudiantes del nivel medio y superior, en los siguientes centros: Institutos preuniversitarios José Martí (JM), René O’Reiner (ROR), Antonio Guiteras (AG), Pablo de la Torriente Brau (PTB), Rubén Martínez Villena (RMV), Vocacional Lenin (L),  Pedagógico Presidente Allende (PA), primer año de matemática (M), y primero de Microbiología (B), ambos de la Universidad de La Habana, segundo año del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) primer año de actuación del Instituto Superior Pedagógico del MINED, del MES, profesores, etc.

Se consultaron investigaciones realizadas por el Centro de Estudios sobre la Juventud, de la UJC, y por la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, así como algunos documentos del MINED.

DESEAMOS COMENZAR POR

algunas intervenciones en la Asamblea Nacional del Poder Popular (1984):

Carlos Lage (Primer Secretario de la UJC): El sistema de ingreso ha significado un paso de avance, porque el estuidante entra a partir de sus méritos.Que este sistema se aplique con rectitud. Hay problemas a los que hay que buscarle solución, porque hay estudiantes que se defraudan con las carreras que deben estudiar. Los problemas fundamentales son cuatro:

1. Un grupo de estudiantes que en el momento de pedir carrera no saben qué van a estudiar, por la insuficiente información profesional y orientación vocacional. 2. En el sistema no se tiene en cuenta el resultado del segundo semestre de doce. Esto no es así en ciencias médicas, por lo que se debe evaluar esta experiencia.

3. El índice que mide el sistema de ingreso es el global y no el de las asignaturas propias necesarias para ciertas carreras.

4. El sistema de ingreso no toma en cuenta la orientación vocacional del estudiante.

El sistema sabemos que es complicado, pero todas son limitaciones del sistema y hay que irle buscando las soluciones necesarias. Es preciso formular a la asamblea estas preocupaciones.

Flavio Bravo (Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular): Cuando invitamos a los estudiantes sabíamos que este problema iba a salir. Es muy importante que se haya planteado esta situación que nos ayuda a descubrir los problemas que tenemos.Recoger la preocupación.

UN INFORME Y OTROS DATOS

En el informe Sobre los problemas de articulación del nivel medio superior de enseñanza con el nivel superior, se plantea: ‑La evaluación político‑moral de los estuidantes no se lleva a cabo con rigor y exigencia. Eso lo demuestra la cantidad de devaluados. Con matrículas similares, en los cursos 77‑78, 78‑79 y 79‑80, hubo 10, más de 50 y más de 100 respectivamente, debido a una aplicación más rigurosa de la resolución ministerial.

‑Los méritos estudiantiles no influyen en el escalafón.

‑No se computan los resultados del segundo semestre de doce, por lo que no se hacen esfuerzos.

‑Como el índice se saca por las calificaciones de todas las asignaturas, esto encubre deficiencias en asignaturas básicas para la carrera, aunque de todos mñodos, este índice no corresponde a un dominio verdadero de las especialidades.

Recomendaciones:

‑Qué los méritos estudiantiles sean puntuados en el sistema de ingreso.

‑Que los resultados de las asignaturas finales se tengan en cuenta.

‑Que el final del pre se haga una prueba de nivel sobre las asignaturas relacionadas con la carrera escogida.

‑Utilizar correctamente la evaluación político‑moral.

Días antes de la prematrícula. Resutlados parciales en la aplicación de una encuesta sobre problemas vocacionales, de Jorge Roman (Instituto de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias), reportó que:

‑El 58% tenía plena convicción de su elección

‑Más del 10% no había realizado selección tentativa

‑El 20% no se había planteado el problema aún

Entre los plenamente convencidos, se alegaron como causa: Intereses y facilidad por materias relacionadas: 62,92%

Que la profesión permitía realizar trabajos creativos e investigativos: 48,31%

Que permite incrementar relaciones con otras personas: 43,26%

Buenas oportunidades de superación: 38,20%

La necesidad económica de la profesión, su demanda: 25%

ALGO OCURRE

Migdalia (JM): El sistema es injusto, porque mide sólo el escalafón y eso no siempre refleja al estudiante. Uno entra en la carrera, pierde el tiempo, luego la abandona, y ya le quitó la plaza al que sí tenía vocación.

Rolando (B): El sistema no es perfecto, pero es el que mejor mide. Porque si se sacara por la opinión de los estudiantes, no sería exactol Para eso está la evaluación de la moral comunista.

Elio (ISRI): El sistema del eslafón no mide los conocimientos de cada uno. En mi beca era más estricto que en  la calle. Por eso quedábamos con escalafón inferior.

Dalvis (AG): Yo tengo entendido que a las vocacionales bajaban primero las carreras y lo que queda pasa a la calle.

Indira (RMV): En Camagüey ocurre eso. Lo que queda de las vocacionales es lo que pasa a los pre.

Dalvis (AG): Todo eso lo resolvería la prueba de ingreso.

Patricia (ISRI): Las segundas vueltas para coger carreras en el pre, son para los que tienen menos de 92. Yo creo que debe existir la exigencia en toda la enseñanza y no repartir al final lo que ha sobrado.

Ildrich (ISPE): Hay muchos problemas por tratar de conseguir a toda costa la cantidad sin calidad. Y eso pasa en el país. Hay buenos promedios por amistad, por fraude. Después cogen la carrera y se quedan, aunque vinieran con 98.

Raisa (ROR): Hay carreras que vienen a última hora, como ingeniería textil.

Elaine (JM): Y respecto a las carreras militares, son muy pocas las plazas para hembras o no vienen. Hay muchas que las quisieran y no las pueden coger.

Javier (ROR): Muchos cogen cualquier carrera para trasladarse después.

Laida: Aquí llegaron las carreras y a los tres días había que pedirlas. Hay que poner a alguien que se dedique específicamente a eso. No que el subdirector andaba loco con todas las carreras y llegaban opciones cuando ya habíamos pedido otras.

Isabel (M): En mi pre, Victoria de Jijiga, curso 83‑84, nos reunieron en el teatro a los pocos que cogimos carrera y nos dijeron que teníamos que venir a la universidad a matricular, pero, ¿cuándo?, ¿con qué? Nadie sabía. Y tuve que dar mil carreras.

Rolando (B): Y lo peor son las carreras en el exterior: llegan primero y sin orientación.

Orestes (ISRI): En la facultad no bajan casi carreras. Sólo ésta o la otra. Hay que guapearlas y no importan ni el promedio ni el nivel de la facultad. Otro problema es el perfil ocupacional: si concuerda o no con tu vocación. Y eso es esencial para entrar.

PROMEDIO O VOCACION

Teresa (ISRI): El sistema hay que perfeccionarlo. No en el Instituto nuestro, pero en otras universidades sólo se mide el promedio. Se ha negado la plaza a un estudiante por un punto y se le ha dado a otro que después se ha ido del país.

Gerardo (ISRI): En la Marcelo Salado, donde yo estaba, a los que participaban en competencias nacionales e internacionales, se les sumaban 4,5 puntos al promedio. Subían siendo barcos. Uno cogió medicina y la abandonó en primer año. Es verdad que se falta mucho por las actividades deportivas. Pero es demasiado 4,5. Había quienes terminaban con 97 y entonces se ponían en 101,5. Los bajaban a 99.9.

Silvia (ROR): Hay estudiantes con promedios no brillantes y vocaciones definidas, que no cogen la carrera. Sólo puede tener vocación el que tiene promedio.

«Opciones: Los estudiantes pueden realizar una solicitud de hasta cinco opciones, estas deben ordenarse siempre de acuerdo a los intereses y la vocación (el subrayado es nuestro) del solicitan­te» (Instrucciones a los institutos preuniversitarios para cum­plimentar el sistema de ingreso a la educación superior vigente para elcurso escolar 84‑85).

Alfredo (ROR): Esto que ocurre con la vocación y el promedio es un producto del promocionismo, no mide «ni actitud ni cualidades.

Sergio (AG): El promedio debería ser el último aspecto a anali­zar.

OTRAS CAUSAS VOCACIONALES

Livia (M): Hay carreras que se cogen por promedio y nombre. Miran primero el promedio y después el nombre de la carrera. Para darse coba y al final, si no les interesa, terminar abandonándola.

DIFICULTADES EXTRAS

Iliana (B): Con las de arte es peor. En mi pre la pidieron y los profesores tenían tremendo desenchuche. No los llevaron a hacer las pruebas. Cuando fueron, ya las habían terminado. Ahora mi amiga está en el ISPJAE y a punto de dejar la ingeniería.

Marieta (ISA): El problema de estas carreras es que bajan tan pocas plazas dque no llegan al pre.

Juan Carlos (ISA): En mipre, en la Isla, yo pedí esta carrera. Los que tenían que ir a hacer las pruebas no fueron por descordi­nación entre el sectorial de cultura y el MINED. Ese año no pude, sino después que salí del servicio, por la orden 18.

Marieta (ISA): Otra cosa es el tiempo que se demoran. Estuvimos dos meses sin saber si habíamos aprobado o no el ISA, y nos exigían decidir otras.

Juan Luis (ISA): Esa carrera se baja por cultura y no por el MINED. Si fuera como las otras, a lo mejor estaría más organiza­do. En Palma Soriano le dijeron a los muchachos una tarde que tenían que estar aquí al otro día a las ocho de la mañana y ni siquiera sabían qué tenían que traer, las pruebas que harían ni nada.

Verónica (ISA): Y si aquí no te aceptan, el tiempo para pedir otra pasó y te quedas fuera.

Marieta (ISA): Otros estudiantes podía pedir hasta cinco, noso­tros estábamos obligados a una.

VOCACION Y GEOGRAFIA

Silvia (ROR): El escalafón, es loprincipal y hay que adivinar lo que va a tocarle al pre. Si tienes vocación por algo, pero no vino, estás chivado.

Alfredo (ROLR): Hay muchas carreras que se enmarcan en las ciu­dad, de acuerdo a las perspectivas de la región. Relaciones Internacionales por ejemplo.

Dalvis (AG): E lproblema del ISRI es que no hay albergues. Hay que ser de La Habana. Incluso se le ha negado a vanguardias nacionales. Porque las carreras priorizadas no incluyen a los vanguardias nacionales, automáticamente.

Salvador Vilaseca (Rector ISRI): La causa por la que no deben entrar estudiantes de otras provincias son dos: que no hay albergue y que estas carreras se ejercen sólo en organismos centrales de La Habana. Esa es una dificultad que no hay quién resuelva, porque esos organismos no tienen casas que ofrecer.

Dalvis (AG): El problema es que, después, pueden no encontrar trabajo en su región.

Indira: (RMV): Y por eso se hace para que todos puedan encontrar trabajo después.

Somos Jóvenes: Son razones que entendemos, pero por otra parte se pudiera argumentar que una buena parte de todas las figuras importantes en nuestra vida nacional, a lo largo de todos los tiempos, no han nacido precisamente en sitios vinculados con su actividad posterior, sitios donde quizás no se bajaran las carre­ras que después  ejercieron. Creemos que habrá que buscar otras soluciones. Y no esta suerte de fatalismo geográfico.

¿TRABAJO POLITICO?

Patricia (ISRI): Se han planteado metas de incorporación a cum­plir para el Destacamento Pedagógico: Y hay que cumplirlas.

Laura (ROR): Claro, porque la gente entra por obligación.

Son, además, las únicas especialidades que se pueden estudiar en el extranjero con menos de 92.

Somos Jóvenes: ¿Cómo se realiza el trabajo político con los estudiantes para entrar al pedagógico? ¿Hay algún tipo de coer­ción?

Mayda (B): Hay presiones, sobre todo a los militantes, porque la escuela tiene que llenar las plazas que le asignan.

Betsabé (JM): No se debe imponer a un militante una carrera determinada, que no le interesa.

Aleida (JM): La incidencia es desde la secundaria: A ella la presionaron para que cogiera magisterio. Dijeron que iban a mirar quién daba el paso al frente y quién no. Los padres fueron los que la hicieron recapacitar. No vale la pena coger algo que a uno no le interesa, porque después sería un mal profesor.

Somos Jóvenes: ¿En el pre no ha ocurrido?

Aleida (JM): Hay presiones y no sólo para el Pedagógico. En mi secundaria dieron una conferencia para que entraran en los IPUEC de la Isla, que si usted ve el Noticiero y lee la prensa, son un paraíso, pero por lo que yo sé, no lo son. Entonces mucha gente consigue certificados para no ir. Yo resolví, por palanca, una planilla para entrar en los Camilitos, pero ese año no dejaron entrar hembras.

UNA PREGUNTA INTERESANTE

Rolando (B): Siempre hay gentes que no matriculan o matriculan y no cogen la carrera. Esas plazas que quedan, ¿a dónde van a parar? Deberían bajarlas aquí mismo en la universidad, para si alguien las quiere puede trasladarse en las primeras semanas.

ARQUIMEDES Y EL SISTEMA DE INGRESO.

Sómos Jóvenes: ¿Hay fraude, palanca, en el sistema de ingreso?

Teresa (ISRI): Sí, hay fraude, hay sociolismo. El que tiene una palanca resuelve donde quiera. Yo he tenido compañeros, magnífi­cos expedientes que no han cogido una carrera mientras se la han dado a otro que tiene alguna palanca o que es hijo de algún dirigente, hijo de papaíto y de mamaíta. Y eso se da aquí, y bastante. Algunos dicen en el pre: yo no estudio, porque de todas maneras, a las buenas o a las malas, ya yo tengo mi carrera. Y ellos saben eso, están claros. Pasan esas cosas. Y lo ve el hijo de papá, pero también lo ve el hijo del obrero y del que está cortando caña, quienes no pueden coger carrera mientras el otro sí.

Somos Jóvenes: ¿Creen ustedes que esto sea lo más común entre los hijos de funcionario o casos aislados?

Respuesta general de los estudiantes universitarios: Si, es lo más común. Lo excepcional es el que entra por la vía normal.

Indira (RMV): Los hijos, en esos casos, no pueden ser continuadores de la obra de los padres.

¿CONOCEN USTEDES CASOS CONCRETOS?

Indira (RMV): Es difícil encontrar casos concretos con toda la información, pero los hay.

Teresa (ISRI): El año antes pasado tuvimos dos casos de mucha­chos que entraron y eran tremendos barcos, regados.

Teresa (ISRI): Hubo que sacarlos. No tenían una buena actitud ni eran militantes.

Somos Jóvenes: ¿Qué tiempo duraron aquí?

Teresa (ISRI): Un mes más o menos.

Salvador Vilaseca (Rector ISRI): En la semana cero se detectó el problema. No llegaron a asistir a clases.

Orestes (ISRI): A éstos los botaron, pero también en algunos casos el muchacho puede entrar y, si saca buenas notas, se queda y se gradúa. En cambio, esa plaza la perdió algún buen estudian­te por un punto. Ellos no dieron, pero si hubieran dado, se hubieran quedado.

Alfredo (ROR): En mi aula yo tengo dos: antes de la asamblea por la educación comunista, yo le dije: hace falta que tú cambies, porque si no, con la actitud que tienes, va a ser un poco di­fícil que puedas ingresar a la universidad. «No importa, viejo, ya yo tengo coñnseguida la carrera. Me voy para Checoslovaquia el año que viene.

Ludmila (ISA): En mi pre, el Rafael María de Mendive, una mucha­cha pidió carrera para el extranjero. No le llegó. No podía a la vez pedir medicina, que es de requisitos. Y de pronto, aunque el escalafón ya estaba hecho, cogió el dos para medicina. La madre era la director del pre. Como siempre ella se fijaba de una amiga y esa no cogió medicina. Al poco tiempo suspendió y ya no está en la universidad.

Gladys (M): En el pre Arturo Puig de Batabanó, yo era secretaria general del comité de base, y determinamos que un compañero no tenía condiciones para entrar a la universidad. Vino el director y nos presionó, después el padre del muchacho con una comitiva tremenda. Y tanta fue la presión, que le dimos el aval.

Santiago (L): Aquí tuvimos dos casos en décimo grado, de mucha­chos que tenían graves problemas ideológicos. Decidimos por la FEEM que fueran expulsados del sistema educacional. Después entraron en el René O Reiner. Y aquí fue con mitin de repudio y todo. En el pleno de la FEEM lo dijimos, pero ya habían ingresado a la universidad. Los separaron de la enseñanza superior y ahora trabajan para ver si ganan el derecho a reingresar. Hay quienes abusan de su cargo y prevalece la idea de que un hijo de funcio­nario entra por palanca aunque muchas veces no es así. Hay que hacer presión para que eso no ocurra, porque es indignante.

Guillermo (ISRI): A mí me dio repugnancia discutir con un mucha­cho. No estudiaba y se jactaba: «A mí no me importa, yo sé que la tengo asegurada».

Alfredo (ROR): En mi pre había otra secretaria del comité de base y decía: «voy a pedir Relaciones Internacionales (no tenía prome­dio): Mi papá me dijo que procurara que me aceptarn en el pre, que él se encargaba de lo demás».

QUE VAYAN A LA RAIZ

Lidia María (ISRI): Son hijos de funcionarios que no los educan como deben, ni les dicen: tú te ganas las cosas. Los padres son los que tienen que educarlos bien.

Amalio (ISRI): Cuando pase un caso así, vayan hasta la mata a discutir con el padre, a la raíz del problema.

Niurka (ISRI): Si no estudia porque tiene la carrera asegurada, es culpa de los padres, le crean la mentalidad de que papá re­suelve. Hay que analizar el nivel político que tienen esos compañeros, que inculcan esas ideas a sus hijos.

“El sistema de ingreso”; en: Somos Jóvenes, nº 78, La Habana, abril, 1986.





El baile de las decisiones

12 03 1986

Para este trabajo se entrevistaron unos 300 estudiantes del nivel medio y superior, en los siguientes centros: Institutos preuniversitarios José Martí (JM), René O’Reiner (ROR), Antonio Guiteras (AG), Pablo de la Torriente Brau (PTB), Rubén Martínez Villena (RMV), Vocacional Lenin (L),  Pedagógico Presidente Allende (PA), primer año de matemática (M), y primero de Microbiología (B), ambos de la Universidad de La Habana, segundo año del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) primer año de actuación del Instituto Superior Pedagógico del MINED, del MES, profesores, etc.
Se consultaron investigaciones realizadas por el Centro de Estudios sobre la Juventud, de la UJC, y por la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, así como algunos documentos del MINED.

Elegir profesión para la vida es una de las más importantes decisiones de cada persona. ¿Pueden los egresados de preuniversitario decidir conscientemente?
Según el informe: «Sobre los problemas de articulación del nivel medio superior de enseñanza con el nivel superior:
1. La mayoría de los estudiantes no ha recibido orientación vocacional.
2. A veces la orientación no va dirigida hacia las actividades priorizadas en el país.
3. La mayoría llenó las diez opciones por ser especialidades tradicionales, por su nombre atractivo, por embullo o estimulación de los padres, etc,

4. Se reportaron bajas solicitudes e índices académicos para las especialidades matemática, física y química.  5. Se ha tratado de resolver la orientación vocacional por medio del trabajo político y no por el trabajo vocacional.

ALGUNAS OPINIONES
Juan Ernesto Ramos (ISPE Pinar del Río. En Asamblea Nacional del Poder Popular): Una de las cuestiones fundamentales que influyen en el sistema de ingreso es la orientación vocacionaal. En el Activo de la FEU todos nos pronunciamos por enriquecer este elemento. Muchos estudiantes ingresan en una carrera sin conocerla y luego se desaniman. Sabemos qeu es una tarea del MINED con apoyo de nuestros organismos. Es un trabajo más costoso empezar la orientación vocacional en la universidad no desde el pre.

Eddy (ISRI): Hay falta de información vocacional. ¿Quién debía orientar a los estudiantes? No sé, pero está planteado por el partido y el estado.
Iris (ISPE): Para cualquier carrera hay que tener escalafón. Se coge la carrera no por vocación, sino por la que te toque. Muchos piensan que se desmerecen si optan por una carrera de pocos puntos teniendo 98. En ese caso, la vocación no interviene en la elección.
María Elena (ISPE): Cuando uno le ve el sentido a su trabajo, le gusta más. En el pre la vocación es a nivel de panfleto.
Marta (ROR): La orientación vocacional es de regular a mala. Por un problema de capacidad pasan pocos por el palacio Che Guevara. En el pre es peor: no hay.
Daysi (ROR): algunas carreras, como ingeniería genética, no tienen orientación.
Annia (JM): No es seria la formación en secundaria. Le dicen al pionero: escoge entre esto y esto. Décimo está casi excluido de la información y en doce no cumple ya los objetivos.
Isaac (M): En los camilitos sí hay orientación, pero sólo militar.

¿QUE CULPA TENEMOS?
Alfredo (ROR): Tengo 94: dicen déjame buscar las carreras que estén por esa puntuación.
Indira (RMV): Y el Pedagógico. Si lo coges con 95, te dicen: » ¿Tú con 95 vas a coger el Pedagógico?»
Alfredo (ROR): Y después se queja la universidad, pero ¿que culpa tenemos?
Lic. Mario Luis Rodríguez (Decano Facultad de Biología): Aquí todos entran por vocación, en primera opción. Aunque hay serios problemas con la orientación vocacional.

UN SOLO SISTEMA
Gretel Sánchez (Metodóloga Inspectora de la Educación extraescolar MINED): El Ministerio concibe la formación y orientación profesional como un solo sistema desde primaria a pre. No obstante, si bien se ha logrado consolidar el trabajo de los C.I. en primaria y secundaria por una amplia red de instalaciones extraescolares, entre ellas los palacios de pioneros, en pre no se ha sistematizado.

EL INSTITUTO SUPERIOR DE ARTE
Jorge Luis (ISA): Sobre esto hay muy poca información. Soy de Santiago y para entrar aquí tuve que correr como loco No sabía ni qué era el ISA.
Marieta (ISA): En todas las provincias orientales pasó eso.
Yasmil (ISA): Incluso en La Habana se desconocía. YO no sabía del ISA en la Lenin.
Ludmila (ISA): A las carreras de letras en general no se les da mayor importancia.
Alberto (ISA): Venimos con los ojos cerrados.
Maribel (ISA): Los instructores de cultura, que podrían ayudar, no van porque no los hay o no hay transporte… Solo aparecen tres días antes de los festivales.
Somos Jóvenes: ¿La orientación vocacional de las carreras del ISA forma parte del trabajo de ustedes?
Gretel Sánchez (MINED): No. Esas las divulga Cultura. Y el INDER las suyas. Quizás eso sea dadas las pocas plazas y las pruebas de aptitudes.
Sómos Jóvenes: Nunca tan pocas plazas como las que se ofertan para estudiar especialidades nucleares y a estas se les hace más propaganda.

)CIRCULO DE INTERES?
Indira (RMV): Tuve una amarga experiencia. Estaba en un círculo de geografía y aunque insistimos no se hizo ninguna actividad nos dijeron: «Total si de geografía bajan dos o tres plazas. ¿Para qué vamos a hacer un círculo? Después tienes que coger matemática.»
Alfredo (ROR): Los pioneros tienen tremendo movimiento, pero nosotros no. Los niños, a esa edad quieren ser choferes, bomberos, etc.
Alfredo (ISRI): Lo que adelantan los palacios de pioneros, después se pierde.
Jorge Luis (ISA): Los círculos que funcionan bien, son los de la SEPMI.
Marta (ROR): Son limitados en cuanto a la cantidad de alumnos que entran y no tienen muchas veces vinculación con la carrera que uno quiere.
María del Carmen (JM): En secundaria a veces no fomentan vocación, sino al revés. En la de mi prima hay dos: taxidermia y lectura, si no te interesan….
Niurka (L): Siempre quise medicina, pero ingresé en un círculo de navegación de décimo. En once cuando cogí Destacamento, supe algo de medicina. Además, después que entras a un círculo, no te dejan cambiar hasta el año. Muchas veces los círculos nos desilusionan: no hay transporte o no hay coordinación.

«Capítulo I, Artículo 3: Los círculos de interés cuentan con un programa elaborado por el organismo o empresa siguiendo los lineamientos del Ministerio de Educación, y aprobado por las direcciones provinciales y municipales de educación, según corresponda. Deben tener asegurada por la empresa, taller o dirección sectorial, la base material para cada actividad del programa (Resolución ministerial No. 18/81).

Tania (B): Los estudiantes están muy cargados y un círculo sería mayor carga.
Yamila (B): No. Los estudiantes no están tan cargados y eso sería una ayuda.
Eddy (ISRI): Existen en primaria, pero de ahí a la secundaria, al pre, hay un hueco.

ALGUNAS DIFICULTADES
Sómos Jóvenes: ¿Por qué no se han sistematizado los C.I. en la enseñanza media superior?
Gretel Sánchez (MINED): No es que no se hayan sistematizado. Se continúa, y con relación a cursos anteriores tenemos logros. No los que aspiramos, ni los que den una respuesta a las necesidades, porque estas son crecientes. En primaria y secundaria tenemos la red de palacios, pero en pre no. Y tenemos dificultades para dotarlas de base material de estudio. Los organismos no están en condiciones de garantizarlo en todas las escuelas. Otros círculos sesionan en las fábricas y los estudiantes se incorporan a ellos.
Somos Jóvenes: ¿Ustedes tomarían como modelo las escuelas vocacionales?
Gretel Sánchez (MINED): Efectivamente. Eso sería el patrón para el fortalecimiento de este trabajo. Independientemente de lo ya consolidado en las escuelas vocacionales, tendríamos que situar a los organismos que van a trabajar en cada centro según el desarrollo territorial.

LAS VOCACIONALES
Amalio (ISRI): En la vocacional Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, no era obligatorio estar en C.I: y tampoco había capacidad. Yo soy un ejemplo claro. Cuando me gradué, cogí energética nuclear porque tenía un nombre bonito y la dejé.
Alfredo (ISRI): Mi vocacional tampoco era vocacional.
Luis Enrique (L): Lo que debía tener no lo tiene actualmente.
Niurka (L): ADemás, pides un C:I: y si no hay plaza, te mandan a cualquiera. En secundaria está mejor, con los palacios.
Marieta (ISA): Te exigen estar en el C.I: aunque no te interese.
Manuel (L): Que los C.I. sean por decisión, no por imposición. Quizás fuera mejor círculos dinámicos, semestrales. Lo que hay actualmente son círculos de desinterés.
Yamile (R): En las escuelas vocacionales el trabajo no es bueno, pero es mejor que en la calle. Hay poca oferta. Estuve en oceanografía y en fábricas de vino. No era según los intereses. Una llenaba una planilla con cinco opciones. A veces daban la última.

«Artículo 5: En los círculos de interés se agrupan entre 10 y 20 estudiantes del mismo grado o de grados cercanos teniendo en cuenta su nivel escolar, las inclinaciones hacia la especialidad (el subrayado es nuestro) y las condiciones materiales» (Resolución ministerial No. 18/81).

Alfredo (ROR): En las vocacionales se crean C.I, pero te toca el que te toca. Y tienes que matricular.
Indira (RMV): Y es una lástima, porque muchas veces los hay interesantísimos. Y no nos sirven a la hora de elegir carrera.

¿POR QUE NO ES VOLUNTARIO?
Gretel Sánchez (MINED): En la generalidad de las escuelas, la entrada a los círculos tiene que ser voluntaria. En el caso de las vocacionales, es un requisito de cada estudiante participar. No pensamos que debe ser impuesta. En ese caso no cumple ninguna función, no es un formalismo. Sucede que en ocasiones las ofertas de los organismos no son amplias. Aún así, ese debe ser el rango de opción. Nunca debe ser impuesto.
Somos Jóvenes: ¿No se ha percibido que eso ocurre en las inspecciones a las escuelas vocacionales?
Gretel Sánchez (MINED): Hemos detectado poco margen de opción, pero desconocíamos que se les obligaba a incorporarse. A veces hay un problema: limitante de incorporación, por la capacidad. Claro, hay que jugar con los intereses y no imponer, porque eso no tiene sentido. Eso va contra todo, lo impuesto no es educativo.
Somos Jóvenes: De no crearse todas las capacidades, ¿hay que obligar al estudiante a entrar en algo que no le interesa?¿No crearemos con esto una desvocación, aún cuando sea priorizada? ¿Cómo orientarlo conservando la voluntariedad?
Antonio Masó (Jefe del Departamento de Educación extraescolar y sistema de ingreso del MINED): Hay que sensibilizarlo. Ahí entra el trabajo político. Cada círculo responde a una demanda del país. Hay que decírselo al muchacho.
Somos Jóvenes: Tenemos que buscar otras vías, además de la política, porque una de las preocupaciones de los estudiantes es que muchas veces el C.I: no resulta atractivo.

INCORPORACION MAXIMA
Gretel Sánchez (MINED): Pienso que debemos lograr la incorporación máxima por centro a los C.I, garantizando diferentes especialidades por las que puedan optar, vinculándolos a los palacios hasta noveno grado. La escuela tiene que garantizar la continuidad del proceso docente educativo, como parte de la educación comunista. Claro, se va a dar el caso de incorporar a C.I. que no les gusten. Pero, ¿existen realmente las condiciones para dar respuesta todos los intereses? No podemos hablar aún de vocación. Allí es donde van a saber si la tienen.

UN ELEMENTO DE PESO
Gretel Sánchez (MINED): En el pre, los C.I. seguirán siendo un elemento de peso. No vamos a renunciar a ellos, sino a incrementarlos. Es el medio ideal de orientación vocacional. Haremos hincapié en las conferencias en ese nivel.

EN LA EMULACION
Somos Jóvenes: ¿De qué modo incide la existencia y participación en C.I. en la emulación?
Antonio Masó (MINED): Forma parte de los índices, se valora: Aunque no con la profundidad de otros aspectos. Deberá ser un elemento a chequear rigurosamente, concretamente: ¿cuántos C.I. tienes y qué por ciento de tu matrícula representa?
Somos Jóvenes: Eso es exactamente lo que nos preocupa: que se considere en la emulación. La vocación debe ser voluntaria. Si se considera rigurosamente como un índice emulativo, puede traer como consecuencia lo que ocurre en las vocacionales, pero de modo generalizado: círculos con estudiantes que no tienen interés. Y al final hay 60 integrados por el 99,9% de la matrícula. Así ganarían la emulación, pero los estudiantes no ganarían la vocación.
Antonio Masó (MINED): Hay un elemento importante: la vocación se crea, no es innata. La vocación tampoco puede ser, ¿quiénes quieren pertenecer al C.I. de electrónica, de computación? Si pides voluntarios para agronomía, coges a muy pocos. Partiendo de lo anterior, hay que invitar, propiciar, conminar al muchacho para que vaya a esa especialidad, para que se enamore de ella.
Somos Jóvenes: Estamos de acurdo hasta el segundo verbo; Invitar y propiciar, no conminar.
Antonio Masó (MINED): Estoy de acuerdo. Luego el muchacho llega y explora ese campo y se enamora de la especialidad. Si esa tiene demanda en su territorio y se conoce (el níquel en Moa, por ejemplo), el joven está totalmente sensibilizado.

)QUE VOY A ESTUDIAR?
Sergio (AG): Yo los libritos los veo caducos.
Indira (RMV): Se deben hacer más exhaustivos, realistas, si dice: «después que se gradúe va a trabajar en…», que no sea en otra parte.
Juan Carlos (ISA): Salí del servicio por la orden 18, pasé la escuela República de Panamá, donde sí se hace un buen trabajo. En la biblioteca hay libros de información profesional y se exige su lectura. Además, se dan conferencias de todas las carreras.
Jorge Luis (ISA): El libro de información profesional no tiene por lo menos el 30% de las carreras. Y, por supuesto, faltan las del ISA.
Kenya (M): En mi pre los libros de orientación vocacional estaban en el almacén y sólo los veíamos de casualidad.
Isaac (M): Ese libro lo hizo un poeta con palabras bonitas, pero no dice nada. Que lo haga un estudiante.
Iliana (B): La información es muy atrasada.
Antonio (B): En mi escuela había siete u ocho y se los robaban o los mutilaban.

Artículo 15, ch) Garantizan (los organismos) la elaboración e impresión de materiales informativos sobre el contenido y perfiles de los profesionales, y adoptan las medidas para situar estos materiales en las escuelas y en los lugares a que tenga acceso la población» (Resolución ministerial NO. 18/81, Cap. II).

Rolando (B): A mi pre llegaron folletos de matemática, física y biología, pero ya habíamos pedido las cinco opciones. Tampoco nos preocupamos demasiado por buscar.

ALGO SE TRABA
Gretel Sánchez (MINED): Ese libro es recién editado, tiene dos cursos. Claro, algunas especilidades y especificaciones se divulgaron en Juventud Rebelde y se enviaron a los pre. Ocurre que los materiales existen y no se usan. Llegan a los centros, quizás noen las cantidades que se necesitan, y se hace la distribución. No sólo el MES; por ahí tenemos infinidad de materiales (tabloides, afiches, plegables) editados por los organismos. En ocasiones no son suficientes, y en otras, no se les utiliza adecuadamente.
Somos Jóvenes: Los estudiantes sugieren que los materiales sean más ricos: vinculación laboral, condiciones salariales, etc., así como el plan de estudios. Que se actualicen con más frecuencia, con más información, y que se ofrezcan incluso a la venta por la red de librerías.
Antonio Masó (MINED): Aquí en el tabloide todo eso se aclara (muestra varios tabloides por especialidades). Estos son materiales complementarios.
Somos Jóvenes: ¿Desde cuándo están en manos de los estudiantes?
Antonio Masó (MINED): Salió para las provincias en septiembre u octubre del año pasado. Se supone que los estudiantes lo tienen.
Somos Jóvenes: Sin embargo, la mayoría no los conocen, incluso en la Vocacional Lenin.
Gretel Sánchez (MINED): A veces la responsabilidad es de las escuelas. Se les envían los materiales y los engavetan. A veces es nuestra, que los organismos nos envían los materiales y los engavetamos.

SOBRE LAS CARRERAS EN EL EXTERIOR
Alfredo (ROR): Un amigo mío va a estudiar al extranjero técnica de los silicatos y nadie en la escuela ha sabido explicarle.
Somos Jóvenes: Y a nosotros una muchacha en la Lenin nos preguntó si podíamos orientarle algo sobre ingeniería en construcción del metro. No porque quisiera solicitarla, sino porque ya se la habían dado y no sabía qué era.
Gretel Sánchez (MINED): Hay información sobre las carreras que se estudian en diferentes países socialistas.
Sómos Jóvenes: ¿Cuándo llegó a los estudiantes esa información?
Gretel Sánchez (MINED): A principios de curso.
Somos Jóvenes: Sin embargo, ellos se quejan de que esa información les llega después que han pedido las carreras.
Antonio Masó (MINED): Pues se envían en fecha y en cantidades suficientes.
Somos Jóvenes: Hay algo que se traba. ¿Qué es?

LAS CONFERENCIAS
Somos Jóvenes: ¿Cómo se está controlando la impartición de conferencias?
Gretel Sánchez (MINED): Los organismos anualmente presenta su plan, donde desglosan todas las actividades a desarrollar, entre ellas las conferencias. Se controlan por trimestres, con mayor incidencia en el primero. En el terceroya el muchacho optó y tiene la carrera elegida. Esto es en grado doce.
Somos Jóvenes: ¿En once no?
Gretel Sánchez (MINED): Sí, pero se da mayor peso a doce.
Somos Jóvenes: ¿Ustedes los controlan?
Gretel Sánchez (MINED): Trimestralmente los organismos envían un informe y eso se controla por el ministerio.
Sómos Jóvenes: Pero, ¿Inspeccionan esas conferencias?
Gretel Sánchez (MINED): Sí, se han hecho algunas.
Somos Jóvenes: ¿Con qué resultados?
Gretel Sánchez (MINED): Principalmente se afrontan dificultades con la asistencia. A veces las conferencias son bastante teóricas, no se auxilian de medios que pudieran ilustrar y en ocasiones se dan informaciones de poco interés. Pudieran enriquecerse.

LA HISTORIA DE SU VIDA
Ana (ROR): Algunos conferencistas pintan la carrera color de rosa.
Lic. Mario Luis Rodríguez (Decano Facultad Biología UH): Ofrecemos conferencias en los pre y a veces no citan a los alumnos. En especial hemos dado en los pre de ciencias exactas y la Lenin.
Somos Jóvenes: ¿Esas conferencias ofrecen una información completa?
Lic. Mario Luis Rodríguez (Decano): Tratamos. Elegimos a los mejores profesores.
Annia (JM): A veces el que viene nos hace la historia de su vida y no de las asignaturas. No hablan de ventajas y desventajas, y uno va engañado. La vocación uno la va adquiriendo por embullo, por la influencia de los padres que dicen lo que ellos hubieran querido ser.
María del Carmen (L): Nos dio una conferencia un ingeniero de transporte industrial, que no estaba realizando su trabajo y estaba inconforme.
Sofía (M): En general son malas; pero las hay buenas. Al estudiante no se le prepara, no se le orienta para lo que va a encontrar aquí.
Isabel (M): En el pre solo había conferencias de medicina y de lo militar.
Carmen (B): En mi pre, Revolución de Octubre, en doce dieron una sola conferencia: sobre matemática aplicada y cibernética. Unos compañeros míos cogieron información científica pensando que no tenía matemática, y tiene hasta quinto.
Antonio (B): O se dan como en el pre, uno o dos semanas antes de pedir carrera.
Alna (B): Las conferencias eran obligatorias. Cerraban las puertas y había que quedarse.
Yamile (B): Y que el que da la conferencia esté informado.
Carmen (B): Uno que nos habló dijo en broma que los matemáticos acababan locos o calvos. Así imagínese…
Sergio (AG): Uno se mete en todas las conferencias, pero cuando vienes a ver, lo que tenemos es una confusión y ninguna nos gusta. Hay que luchar porque se empiecen a dar desde décimo. Alfredo (ROR): Son muy generales. No es el caso del ITM, que te lleva a Academias militares, trae libros…

Metodología de las actividades de formación vocacional y orientación profesional (Documentos normativos para el sistema nacional de educación, 1982):
39  Toda conferencia vocacional persigue, en correspondencia con la edad y el interés de los estudiantes, transmitir una información nueva y crear o reforzar actitudes e intereses favorables al estudio de una profesión o una especialidad determinada.
p. 41 (conferencias, paneles o mesas redondas). Deben seleccionarse a compañeros que, por su experiencia y sus méritos prestigien la profesión que se explica y sean capaces de transmitir la información en forma clara y amena.

PIENSO QUE SE CUMPLEN
Antonio Masó (MINED): Yo no dudo que haya problemas con las conferencias, lo que no lo diría en forma absoluta. Hay conferencias malas y es un problema en que estamos insistiendo con los organismos. Desgraciadamente, hay compañeros a los que se da la tarea y la cumplen. ¿Cómo?, eso no se investiga. Si analizáramos el cumplimiento de los objetivos y a cuántos estudiantes llegó la conferencia. Quizás en muchos casos podemos ver, que no fue efectiva. En ese sentido tenemos que trabajar con los organismos para que seleccionen conferencistas que lleguen al muchacho. Aunque no creo que en todos los casos sea así. Hay muchas conferencias que sí cumplen los objetivos.
Somos Jóvenes: La experiencia de ustedes, ¿qué les indica?, ¿que mayoritariamente cumplen o no los objetivos?
Gretel Sánchez (MINED): Pienso que se cumplen.
Isacc (M): La orientación vocacional deben hacerla los propios estudiantes de los últimos años. Muchas veces los que van enseñan nada más que lo bueno. Tampoco se explican los objetivos ni las aplicaciones.
Gretel Sánchez (MINED): Desde el curso pasado, se elaboró un plan de trabajo conjunto MES MINED FEU, precisamente para que los muchachos de los últimos años fueran a los pre porque hablan un lenguaje común. Está vigente, desarrollándose sobre todo durante las prácticas de producción.
Antonio Masó (MINED): También está la sección ¿Qué voy a estudiar? en el programa Joven Joven, donde los propios estudiantes explican las características. Hay un elemento en contra y es que casi el 70% de la matrícula de pre está en el campo. Pero pensamos que ese plan puede llegar más que si ponemos un candidato a doctor.

VISITAS VOCACIONALES
Niurka (L): A veces nos llevan a una fábrica, nos dan la merienda y las motivaciones no existen. Hay casos en que es mejor, por ejemplo, las especialidades nucleares.
Lisette (M): Hicimos visitas a centros de cálculo, pero ya cuando estábamos aquí, en la universidad.

Metodología de las actividades de formación vocacional y orientación profesional (Documentos normativos para el sistema nacional de educación, 1982).
Visitas entrevistas y encuentros:
p. 42 Este tipo de actividades, junto a los encuentros y entrevistas a los trabajadores, gozan de la preferencia del joven por su carácter dinámico, demostrativo y emotivo.

Antonio Masó (MINED): Está relacionada con el plan de las puertas abiertas, que son voluntarias y donde algunas escuelas alejadas ponen el transporte. En ciencias, este ha ido cobrando importancia. Los organismos programan las visitas. Ahí estoy seguro de que tenemos que avanzar. Es débil aún. Hay problemas de transporte, de seguridad e higiene del trabajador y a veces no resulta fácil el acceso, porque no están tomadas todas las medidas.
Sergio (ROR): En el caso de medicina influye el dominio, por parte de toda la población del trabajo médico. Tienen los días de las «puertas abiertas» donde vas y ves todo Girón.
Niurka (JM): ¿Por qué eso no se hace en las otras carreras?

EXPOSICIONES
Alexis (M): Deben hacerse exposiciones vocacionales.
Antonio Masó (MINED): Sideromecánica ha empleado recursos cuantiosos: Ha montado una magnífica exposición en la vocacional y ha llevado allí a los estudiantes de otras provincias. Decenas de viajes en guagua. Ciencias médicas ha hecho también un gran esfuerzo este año, la agricultura y otras.
Kenya (M): En la Lenin a lo mejor, pero ¿quién va a ir a Güira de Melena a hacer exposiciones?

LOS PROFESORES GUIAS
Metodología de las actividades de formación vocacional y orientación profesional (Documentos normativos para el sistema nacional de educación, 1982)
p. 61  El trabajo de la Comisión de Formación Vocacional tiene que apoyarse en la labor de orientación individual del maestro o profesor a cada estudiante de su grupo docente, respecto a la adecuada selección profesional.
(Sin embargo, el 60,67% de los estudiantes, como se ve en el recuadro ignora la opinión de sus profesores)

Gretel Sánchez (MINED): Las experiencias de trabajo recogidas en las inspecciones arrojan que comunmente los profesores guías no profundizan y no hacen una adecuada utilización del espediente acumulativo, con vistas a orientar vocacionalmente. Este trabajo requiere fortalecimiento, dado el carácter politécnico y laboral de nuestra enseñanza, yo veo esto como un problema de todos.
En las clases debe quedar un margen para orientar vocacionalmente.

CENTROS DE ORIENTACION
Somos Jóvenes: ¿Se piensan crear centros de orientación profesional, donde se determinan aptitudes, o consejeros profesionales como existen en la URSS?
Gretel Sánchez (MINED): Hasta ahora en Cuba no disponemos de esos gabinetes, aunque reconocemos el trabajo que en este sentido pueden hacer los profesores guías. El es quien conoce bien al estudiante y quien le puede orientar de acuerdo a sus condiciones y expediente.
Somos Jóvenes: ¿Y tests de orientación de aptitudes?
Antonio Masó (MINED): No de inmediato. A mediano plazo, si. No hemos alcanzado el nivel de desarrollo para aplicarso masivamente.

LOS ORGANISMOS
Antonio (B): La escuela debe hacer la gestión, pero los organismos deben ejecutarla. La FEEM y la universidad deben intervenir también.
Indira (RMV): Nuestro papel es presionar a la institución. El director dice: ya hice la gestión: Y el organismo viene, pero después no viene. El director dice que ahora es asunto del organismo, que a su vez se justifica: no contamos con un especialista. Y empieza el peloteo. Ahí lo esencial es que el director exija y el organismo actúe.
Antonio Masó (MINED): Los organismos están dando respuesta. Los estudiantes se refirieron a esto en el Congreso de la FEEM. Después el Comandante en Jefe también. El ministro convocó a todos los organismos. Algunos viceministros asistieron a la reunión. Y ha habido una respuesta, pero no puede ser de la noche a la mañana.

PROPOSICIONES Y MEDIDAS
Informe: «Sobre los problemas de articulación del nivel medio superior de enseñanza con el nivel superior»: (Recomendaciones): Formación vocacional profunda; Captación para especialidades priorizadas; Incremento de ese trabajo a partir de once, y mayor conocimiento de los intereses de los estudiantes; Uso del libro que estipula las especialidades.
Kenya (M): Los medios masivos tienen que mejorar la información.
Raúl (ROR): ¿Por qué no crear una asignatura de orientación vocacional?
Antonio (B): Mejorar los facultativos y hacer orientación vocacional por ahí.
Sergio (AL): Es importante lo de los órganos de difusión, porque a veces en las escuelas no hay personal capacitado para explicar. La que atiende orientación vocacional en mi escuela, no sabe de ninguna carrera.
Antonio (B): Documentales vocacionales es lo que más necesitamos actualmente.
Gretel Sánchez (MINED): Será que lleguen a los estudiantes porque los documentales existen. Tenemos un espacio los lunes en «HOY 6 PM», que pasamos cerca de veintisiete documentales.
Somos Jóvenes: Pero no ha tenido buena promoción por la prensa. Es necesario un trabajo conjunto.
Gretel Sánchez (MINED): Son documentales de orientación profesional específicamente, hechos por los organismos.

Instrucciones a los institutos preuniversitarios para cumplimentar el sistema de ingreso a la educación superior, vigente para el curso escolar 84 85. Funciones de la Comisión de Ingreso Provincial:
p. 8 Garantizar que la información profesional disponible se ofrezca a los estudiantes en los institutos preuniversitarios.

BALANCE DE DIFICULTADES
En «Análisis y proposiciones sobre el trabajo de formación vocacional e información profesional en los institutos preuniversitarios MINED, 1985, se relacionan las siguientes:
1. No se ha hecho un buen uso de los medios de que disponen las escuelas: radio base, murales, matutinos, biblioteca escolar, etc.
2. No está garantizada la sistematicidad de las actividades concentrándose en un momento del curso, lo que agobia a los estudiantes.
3. No se realizan actividades de orientación vocacional durante la escuela al campo.
4. No se realizan las actividades en las etapas decisivas, principalmente en doce, y a veces se realizan después de hechas las opciones.
5. No se garantiza la distribución  en el pre de los materiales impresos. A veces hay, pero no se les da un uso correcto.
6. No se ha utilizado en todas sus posibilidades el complemento de trabajo directo que se realiza a través de los medios de difusión masiva.
7. Los organismos han presentado buenos planes de divulgación, pero los resultados no han sido apreciables.

LOGROS
Existen 89 palacios y 125 campiñas pioneriles: se han editado 30 000 ejemplares del tabloide ¿Qué vas a estudiar?; se prepara un libro de información profesional, apoyado por la UJC y la FEEM; las secundarias vocacionales se han convertido en pre vocacionales y se han creado cinco nuevas instalaciones; se ha hecho promoción a través de la TV; se ha ampliado la red de institutos de Ciencias Exactas.
Antonio Masó (MINED): En los centros de la educación superior, se están creando los buroes de información profesional y el día de las puertas abiertas. De inicio, para ciencias médicas, pero se va generalizando.
Gretel Sánchez (MINED): El día de las puertas abiertas, el ISCM convoca a los estudiantes que deseen. Ponen videos, evacuan dudas, les muestran el centro.
Antonio Masó (MINED): Se ha dado amplia divulgación: hasta carteles. 1 200 estudiantes como promedio cada día. Debemos generalizarlo en otras facultades. La orientación vocacional se viene a estructurar en el sistema organizado a partir del decreto 63 (1980):

EL FUTURO
Antonio Masó (MINED): Hay un plan concreto para un programa de TV de índole vocacional.
Gretel Sánchez (MINED): Nunca como sustituto de la actividad directa, sino complemento.
Somos Jóvenes: Pero imaginamos que en los pre más alejados puede ser fundamental.
Antonio Masó (MINED): En la misma medida en que seamos capaces de hacer buenos programas. Va a haber un incremento en los próximos años, pero no diríamos que notable sobre todo en la calidad. No pienso que lleguemos allá todavía. Aunque incidirían problemas económicos concretos, sobre todo de transporte, porque muchos pre están alejados.

“El baile de las decisiones”; en: Somos Jóvenes, n.º 77, La Habana, marzo, 1986.
ANEXOS

Anexo 1
RELACION CIRCULOS DE INTERES/ELECCION DE CARRERA ¿Cuántos han estudiado en C.I.?
(Pre Univ. René O’Reiner) 22/40 (55%)
(Pre Univ. José Martí) 7/29 (24,1%)
(Pre Univ. Lenin) 40/40 (100%)
¿En C.I del Preuniversitario?
(Pre Univ. René O’Reiner) 7 (17,5%)
(Pre Univ. José Martí) 2 (6,9%)
(Pre Univ. Lenin) 40 (100%)
¿Cuántos escogerán carreras relacionadas con C.I?
(Pre Univ. René O’Reiner) 2 (5%)
(Pre Univ. José Martí) 3 (10,3 %)
(Pre Univ. Lenin) 2 (5%)
A los estudiantes de la especialidad de Microbiología (UH), se les preguntó: ¿Cuándo decidieron la carrera a estudiar?
En Sec. Básica: 7 (19,4%)
En décimo: 3 (8,4%)
En onceno: 0 (%)
En doce: 26 (72,2%)

Anexo 2
Algunos datos tomados del informe: Resultados parciales de la aplicación de una encuesta sobre problemas vocacionales, de Jorge Román Hernández (Instituto de Ciencias Sociales, Academia de Ciencias): De 1300 estudiantes encuestados en 12 centros el 22,66% plantea facilidades para asignaturas que no interesan a su posterior carrera; el 16,01% presenta inestabilidad de intereses: el 19,21%, mala orientación vocacional en la escuela: el 15,75% no halló a quién consultar su elección y el 60,67% afirma desconocer la opinión de sus profesores sobre la carrera seleccionada.
Datos del período septiembre octubre de 1984; a nivel nacional:
Plan       Real        %
Conferencias impartidas   13 137     1 930       14,6
Visitas vocacionales       4 391       410       16,1
(Funcionan 2 085 para un promedio de 8 círculos por pre, que agrupan al 19,8% de los estudiantes)
Los parámetros para determinar la existencia de intenciones profesionales son: conocimiento de la profesión, vínculo efectivo con ese contenido y elaboración personal de esos contenidos, reflexiones propias y objetivos definidos.

Anexo 3
En la motivación hacia la profesión en los estudiantes de la enseñanza media y superior (1.11.1984) de Laura Domínguez García, se afirma que, sumados, los aspirantes a la educación superior sin motivaciones profesionales y los que tienen conocimientos poco elaborados y repetitivos alcanzan el 64%; mientras los que poseen intenciones profesionales serias son casos aislados entre jóvenes de alto índice.

Anexo 4
Séptimo: El Ministerio de Educación, como organismo rector, dictará las medidas pertinentes con el propósito de orientar, controlar y velar periódicamente por el desarrollo de las actividades de formación vocacional profesional que ejecutan los organismos y organizaciones de masas en los centros docentes e instituciones extraescolares del país (Decreto No. 63 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros sobre formación vocacional y orientación profesional)
Artículo 37: Todos los centros docentes desarrollan actividades de formación vocacional y orientación profesional, como eslabón fundamental en la educación comunista de las nuevas generaciones (Resolución No. 18/81. Cap. VII)