El sistema de ingreso

29 04 1986

Un estudiante concluye su enseñanza media,

                                                           esa larga batallapor el promedio,

                                                           solicita cinco opciones y, al final,

                                                          la computadora decide si va a ser

                                                            ingeniero químico o economista.

Para este trabajo se entrevistaron unos 300 estudiantes del nivel medio y superior, en los siguientes centros: Institutos preuniversitarios José Martí (JM), René O’Reiner (ROR), Antonio Guiteras (AG), Pablo de la Torriente Brau (PTB), Rubén Martínez Villena (RMV), Vocacional Lenin (L),  Pedagógico Presidente Allende (PA), primer año de matemática (M), y primero de Microbiología (B), ambos de la Universidad de La Habana, segundo año del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) primer año de actuación del Instituto Superior Pedagógico del MINED, del MES, profesores, etc.

Se consultaron investigaciones realizadas por el Centro de Estudios sobre la Juventud, de la UJC, y por la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, así como algunos documentos del MINED.

DESEAMOS COMENZAR POR

algunas intervenciones en la Asamblea Nacional del Poder Popular (1984):

Carlos Lage (Primer Secretario de la UJC): El sistema de ingreso ha significado un paso de avance, porque el estuidante entra a partir de sus méritos.Que este sistema se aplique con rectitud. Hay problemas a los que hay que buscarle solución, porque hay estudiantes que se defraudan con las carreras que deben estudiar. Los problemas fundamentales son cuatro:

1. Un grupo de estudiantes que en el momento de pedir carrera no saben qué van a estudiar, por la insuficiente información profesional y orientación vocacional. 2. En el sistema no se tiene en cuenta el resultado del segundo semestre de doce. Esto no es así en ciencias médicas, por lo que se debe evaluar esta experiencia.

3. El índice que mide el sistema de ingreso es el global y no el de las asignaturas propias necesarias para ciertas carreras.

4. El sistema de ingreso no toma en cuenta la orientación vocacional del estudiante.

El sistema sabemos que es complicado, pero todas son limitaciones del sistema y hay que irle buscando las soluciones necesarias. Es preciso formular a la asamblea estas preocupaciones.

Flavio Bravo (Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular): Cuando invitamos a los estudiantes sabíamos que este problema iba a salir. Es muy importante que se haya planteado esta situación que nos ayuda a descubrir los problemas que tenemos.Recoger la preocupación.

UN INFORME Y OTROS DATOS

En el informe Sobre los problemas de articulación del nivel medio superior de enseñanza con el nivel superior, se plantea: ‑La evaluación político‑moral de los estuidantes no se lleva a cabo con rigor y exigencia. Eso lo demuestra la cantidad de devaluados. Con matrículas similares, en los cursos 77‑78, 78‑79 y 79‑80, hubo 10, más de 50 y más de 100 respectivamente, debido a una aplicación más rigurosa de la resolución ministerial.

‑Los méritos estudiantiles no influyen en el escalafón.

‑No se computan los resultados del segundo semestre de doce, por lo que no se hacen esfuerzos.

‑Como el índice se saca por las calificaciones de todas las asignaturas, esto encubre deficiencias en asignaturas básicas para la carrera, aunque de todos mñodos, este índice no corresponde a un dominio verdadero de las especialidades.

Recomendaciones:

‑Qué los méritos estudiantiles sean puntuados en el sistema de ingreso.

‑Que los resultados de las asignaturas finales se tengan en cuenta.

‑Que el final del pre se haga una prueba de nivel sobre las asignaturas relacionadas con la carrera escogida.

‑Utilizar correctamente la evaluación político‑moral.

Días antes de la prematrícula. Resutlados parciales en la aplicación de una encuesta sobre problemas vocacionales, de Jorge Roman (Instituto de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias), reportó que:

‑El 58% tenía plena convicción de su elección

‑Más del 10% no había realizado selección tentativa

‑El 20% no se había planteado el problema aún

Entre los plenamente convencidos, se alegaron como causa: Intereses y facilidad por materias relacionadas: 62,92%

Que la profesión permitía realizar trabajos creativos e investigativos: 48,31%

Que permite incrementar relaciones con otras personas: 43,26%

Buenas oportunidades de superación: 38,20%

La necesidad económica de la profesión, su demanda: 25%

ALGO OCURRE

Migdalia (JM): El sistema es injusto, porque mide sólo el escalafón y eso no siempre refleja al estudiante. Uno entra en la carrera, pierde el tiempo, luego la abandona, y ya le quitó la plaza al que sí tenía vocación.

Rolando (B): El sistema no es perfecto, pero es el que mejor mide. Porque si se sacara por la opinión de los estudiantes, no sería exactol Para eso está la evaluación de la moral comunista.

Elio (ISRI): El sistema del eslafón no mide los conocimientos de cada uno. En mi beca era más estricto que en  la calle. Por eso quedábamos con escalafón inferior.

Dalvis (AG): Yo tengo entendido que a las vocacionales bajaban primero las carreras y lo que queda pasa a la calle.

Indira (RMV): En Camagüey ocurre eso. Lo que queda de las vocacionales es lo que pasa a los pre.

Dalvis (AG): Todo eso lo resolvería la prueba de ingreso.

Patricia (ISRI): Las segundas vueltas para coger carreras en el pre, son para los que tienen menos de 92. Yo creo que debe existir la exigencia en toda la enseñanza y no repartir al final lo que ha sobrado.

Ildrich (ISPE): Hay muchos problemas por tratar de conseguir a toda costa la cantidad sin calidad. Y eso pasa en el país. Hay buenos promedios por amistad, por fraude. Después cogen la carrera y se quedan, aunque vinieran con 98.

Raisa (ROR): Hay carreras que vienen a última hora, como ingeniería textil.

Elaine (JM): Y respecto a las carreras militares, son muy pocas las plazas para hembras o no vienen. Hay muchas que las quisieran y no las pueden coger.

Javier (ROR): Muchos cogen cualquier carrera para trasladarse después.

Laida: Aquí llegaron las carreras y a los tres días había que pedirlas. Hay que poner a alguien que se dedique específicamente a eso. No que el subdirector andaba loco con todas las carreras y llegaban opciones cuando ya habíamos pedido otras.

Isabel (M): En mi pre, Victoria de Jijiga, curso 83‑84, nos reunieron en el teatro a los pocos que cogimos carrera y nos dijeron que teníamos que venir a la universidad a matricular, pero, ¿cuándo?, ¿con qué? Nadie sabía. Y tuve que dar mil carreras.

Rolando (B): Y lo peor son las carreras en el exterior: llegan primero y sin orientación.

Orestes (ISRI): En la facultad no bajan casi carreras. Sólo ésta o la otra. Hay que guapearlas y no importan ni el promedio ni el nivel de la facultad. Otro problema es el perfil ocupacional: si concuerda o no con tu vocación. Y eso es esencial para entrar.

PROMEDIO O VOCACION

Teresa (ISRI): El sistema hay que perfeccionarlo. No en el Instituto nuestro, pero en otras universidades sólo se mide el promedio. Se ha negado la plaza a un estudiante por un punto y se le ha dado a otro que después se ha ido del país.

Gerardo (ISRI): En la Marcelo Salado, donde yo estaba, a los que participaban en competencias nacionales e internacionales, se les sumaban 4,5 puntos al promedio. Subían siendo barcos. Uno cogió medicina y la abandonó en primer año. Es verdad que se falta mucho por las actividades deportivas. Pero es demasiado 4,5. Había quienes terminaban con 97 y entonces se ponían en 101,5. Los bajaban a 99.9.

Silvia (ROR): Hay estudiantes con promedios no brillantes y vocaciones definidas, que no cogen la carrera. Sólo puede tener vocación el que tiene promedio.

“Opciones: Los estudiantes pueden realizar una solicitud de hasta cinco opciones, estas deben ordenarse siempre de acuerdo a los intereses y la vocación (el subrayado es nuestro) del solicitan­te” (Instrucciones a los institutos preuniversitarios para cum­plimentar el sistema de ingreso a la educación superior vigente para elcurso escolar 84‑85).

Alfredo (ROR): Esto que ocurre con la vocación y el promedio es un producto del promocionismo, no mide “ni actitud ni cualidades.

Sergio (AG): El promedio debería ser el último aspecto a anali­zar.

OTRAS CAUSAS VOCACIONALES

Livia (M): Hay carreras que se cogen por promedio y nombre. Miran primero el promedio y después el nombre de la carrera. Para darse coba y al final, si no les interesa, terminar abandonándola.

DIFICULTADES EXTRAS

Iliana (B): Con las de arte es peor. En mi pre la pidieron y los profesores tenían tremendo desenchuche. No los llevaron a hacer las pruebas. Cuando fueron, ya las habían terminado. Ahora mi amiga está en el ISPJAE y a punto de dejar la ingeniería.

Marieta (ISA): El problema de estas carreras es que bajan tan pocas plazas dque no llegan al pre.

Juan Carlos (ISA): En mipre, en la Isla, yo pedí esta carrera. Los que tenían que ir a hacer las pruebas no fueron por descordi­nación entre el sectorial de cultura y el MINED. Ese año no pude, sino después que salí del servicio, por la orden 18.

Marieta (ISA): Otra cosa es el tiempo que se demoran. Estuvimos dos meses sin saber si habíamos aprobado o no el ISA, y nos exigían decidir otras.

Juan Luis (ISA): Esa carrera se baja por cultura y no por el MINED. Si fuera como las otras, a lo mejor estaría más organiza­do. En Palma Soriano le dijeron a los muchachos una tarde que tenían que estar aquí al otro día a las ocho de la mañana y ni siquiera sabían qué tenían que traer, las pruebas que harían ni nada.

Verónica (ISA): Y si aquí no te aceptan, el tiempo para pedir otra pasó y te quedas fuera.

Marieta (ISA): Otros estudiantes podía pedir hasta cinco, noso­tros estábamos obligados a una.

VOCACION Y GEOGRAFIA

Silvia (ROR): El escalafón, es loprincipal y hay que adivinar lo que va a tocarle al pre. Si tienes vocación por algo, pero no vino, estás chivado.

Alfredo (ROLR): Hay muchas carreras que se enmarcan en las ciu­dad, de acuerdo a las perspectivas de la región. Relaciones Internacionales por ejemplo.

Dalvis (AG): E lproblema del ISRI es que no hay albergues. Hay que ser de La Habana. Incluso se le ha negado a vanguardias nacionales. Porque las carreras priorizadas no incluyen a los vanguardias nacionales, automáticamente.

Salvador Vilaseca (Rector ISRI): La causa por la que no deben entrar estudiantes de otras provincias son dos: que no hay albergue y que estas carreras se ejercen sólo en organismos centrales de La Habana. Esa es una dificultad que no hay quién resuelva, porque esos organismos no tienen casas que ofrecer.

Dalvis (AG): El problema es que, después, pueden no encontrar trabajo en su región.

Indira: (RMV): Y por eso se hace para que todos puedan encontrar trabajo después.

Somos Jóvenes: Son razones que entendemos, pero por otra parte se pudiera argumentar que una buena parte de todas las figuras importantes en nuestra vida nacional, a lo largo de todos los tiempos, no han nacido precisamente en sitios vinculados con su actividad posterior, sitios donde quizás no se bajaran las carre­ras que después  ejercieron. Creemos que habrá que buscar otras soluciones. Y no esta suerte de fatalismo geográfico.

¿TRABAJO POLITICO?

Patricia (ISRI): Se han planteado metas de incorporación a cum­plir para el Destacamento Pedagógico: Y hay que cumplirlas.

Laura (ROR): Claro, porque la gente entra por obligación.

Son, además, las únicas especialidades que se pueden estudiar en el extranjero con menos de 92.

Somos Jóvenes: ¿Cómo se realiza el trabajo político con los estudiantes para entrar al pedagógico? ¿Hay algún tipo de coer­ción?

Mayda (B): Hay presiones, sobre todo a los militantes, porque la escuela tiene que llenar las plazas que le asignan.

Betsabé (JM): No se debe imponer a un militante una carrera determinada, que no le interesa.

Aleida (JM): La incidencia es desde la secundaria: A ella la presionaron para que cogiera magisterio. Dijeron que iban a mirar quién daba el paso al frente y quién no. Los padres fueron los que la hicieron recapacitar. No vale la pena coger algo que a uno no le interesa, porque después sería un mal profesor.

Somos Jóvenes: ¿En el pre no ha ocurrido?

Aleida (JM): Hay presiones y no sólo para el Pedagógico. En mi secundaria dieron una conferencia para que entraran en los IPUEC de la Isla, que si usted ve el Noticiero y lee la prensa, son un paraíso, pero por lo que yo sé, no lo son. Entonces mucha gente consigue certificados para no ir. Yo resolví, por palanca, una planilla para entrar en los Camilitos, pero ese año no dejaron entrar hembras.

UNA PREGUNTA INTERESANTE

Rolando (B): Siempre hay gentes que no matriculan o matriculan y no cogen la carrera. Esas plazas que quedan, ¿a dónde van a parar? Deberían bajarlas aquí mismo en la universidad, para si alguien las quiere puede trasladarse en las primeras semanas.

ARQUIMEDES Y EL SISTEMA DE INGRESO.

Sómos Jóvenes: ¿Hay fraude, palanca, en el sistema de ingreso?

Teresa (ISRI): Sí, hay fraude, hay sociolismo. El que tiene una palanca resuelve donde quiera. Yo he tenido compañeros, magnífi­cos expedientes que no han cogido una carrera mientras se la han dado a otro que tiene alguna palanca o que es hijo de algún dirigente, hijo de papaíto y de mamaíta. Y eso se da aquí, y bastante. Algunos dicen en el pre: yo no estudio, porque de todas maneras, a las buenas o a las malas, ya yo tengo mi carrera. Y ellos saben eso, están claros. Pasan esas cosas. Y lo ve el hijo de papá, pero también lo ve el hijo del obrero y del que está cortando caña, quienes no pueden coger carrera mientras el otro sí.

Somos Jóvenes: ¿Creen ustedes que esto sea lo más común entre los hijos de funcionario o casos aislados?

Respuesta general de los estudiantes universitarios: Si, es lo más común. Lo excepcional es el que entra por la vía normal.

Indira (RMV): Los hijos, en esos casos, no pueden ser continuadores de la obra de los padres.

¿CONOCEN USTEDES CASOS CONCRETOS?

Indira (RMV): Es difícil encontrar casos concretos con toda la información, pero los hay.

Teresa (ISRI): El año antes pasado tuvimos dos casos de mucha­chos que entraron y eran tremendos barcos, regados.

Teresa (ISRI): Hubo que sacarlos. No tenían una buena actitud ni eran militantes.

Somos Jóvenes: ¿Qué tiempo duraron aquí?

Teresa (ISRI): Un mes más o menos.

Salvador Vilaseca (Rector ISRI): En la semana cero se detectó el problema. No llegaron a asistir a clases.

Orestes (ISRI): A éstos los botaron, pero también en algunos casos el muchacho puede entrar y, si saca buenas notas, se queda y se gradúa. En cambio, esa plaza la perdió algún buen estudian­te por un punto. Ellos no dieron, pero si hubieran dado, se hubieran quedado.

Alfredo (ROR): En mi aula yo tengo dos: antes de la asamblea por la educación comunista, yo le dije: hace falta que tú cambies, porque si no, con la actitud que tienes, va a ser un poco di­fícil que puedas ingresar a la universidad. “No importa, viejo, ya yo tengo coñnseguida la carrera. Me voy para Checoslovaquia el año que viene.

Ludmila (ISA): En mi pre, el Rafael María de Mendive, una mucha­cha pidió carrera para el extranjero. No le llegó. No podía a la vez pedir medicina, que es de requisitos. Y de pronto, aunque el escalafón ya estaba hecho, cogió el dos para medicina. La madre era la director del pre. Como siempre ella se fijaba de una amiga y esa no cogió medicina. Al poco tiempo suspendió y ya no está en la universidad.

Gladys (M): En el pre Arturo Puig de Batabanó, yo era secretaria general del comité de base, y determinamos que un compañero no tenía condiciones para entrar a la universidad. Vino el director y nos presionó, después el padre del muchacho con una comitiva tremenda. Y tanta fue la presión, que le dimos el aval.

Santiago (L): Aquí tuvimos dos casos en décimo grado, de mucha­chos que tenían graves problemas ideológicos. Decidimos por la FEEM que fueran expulsados del sistema educacional. Después entraron en el René O Reiner. Y aquí fue con mitin de repudio y todo. En el pleno de la FEEM lo dijimos, pero ya habían ingresado a la universidad. Los separaron de la enseñanza superior y ahora trabajan para ver si ganan el derecho a reingresar. Hay quienes abusan de su cargo y prevalece la idea de que un hijo de funcio­nario entra por palanca aunque muchas veces no es así. Hay que hacer presión para que eso no ocurra, porque es indignante.

Guillermo (ISRI): A mí me dio repugnancia discutir con un mucha­cho. No estudiaba y se jactaba: “A mí no me importa, yo sé que la tengo asegurada”.

Alfredo (ROR): En mi pre había otra secretaria del comité de base y decía: “voy a pedir Relaciones Internacionales (no tenía prome­dio): Mi papá me dijo que procurara que me aceptarn en el pre, que él se encargaba de lo demás”.

QUE VAYAN A LA RAIZ

Lidia María (ISRI): Son hijos de funcionarios que no los educan como deben, ni les dicen: tú te ganas las cosas. Los padres son los que tienen que educarlos bien.

Amalio (ISRI): Cuando pase un caso así, vayan hasta la mata a discutir con el padre, a la raíz del problema.

Niurka (ISRI): Si no estudia porque tiene la carrera asegurada, es culpa de los padres, le crean la mentalidad de que papá re­suelve. Hay que analizar el nivel político que tienen esos compañeros, que inculcan esas ideas a sus hijos.

“El sistema de ingreso”; en: Somos Jóvenes, nº 78, La Habana, abril, 1986.


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